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Mensajepor Invitado » Sab 04 Ene, 2020 3:20 am

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Mensajepor Invitado » Jue 09 Ene, 2020 3:16 pm


Evo Morales sobre España : "Soy enemigo del separatismo"
Entrevista a Evo Morales, ex presidente de Bolivia. Morales habla de la visita de la diplomática Cristina Borreguero a la Embajada de México en Bolivia, de su relación con Podemos, de Zapatero o del separatismo en Cataluña, entre otras cuestiones de actualidad.

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Mensajepor Invitado » Jue 09 Ene, 2020 10:08 pm




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Mensajepor dipolo » Jue 09 Ene, 2020 10:28 pm


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Mensajepor Invitado » Dom 23 Feb, 2020 8:05 pm


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Mensajepor Invitado » Vie 28 Feb, 2020 10:01 pm

Diputado polaco del Parlamento Europeo: "Si no quieres que te detengan ni te disparen entonces no cruces las fronteras de Polonia. ¡Es tan simple como eso!"


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Mensajepor Invitado » Mié 04 Mar, 2020 1:21 am

El año de la peste

Pedro García Cuartango




EL AVANCE progresivo de los contagios por el coronavirus vuelve a resucitar en el inconsciente colectivo el temor a la peste, uno de los azotes de la humanidad durante siglos, especialmente, en la Edad Media. Un miedo atávico, enterrado en lo más profundo de nuestro cerebro.

No deja de ser paradójica la vulnerabilidad de los seres humanos a este virus, que se extiende por el mundo pese a las barreras sanitarias. Ni los avances tecnológicos, ni los conocimientos médicos, ni nuestro Estado de bienestar pueden evitar ese contagio que nos acecha en el lugar y el momento más inesperado.

Es cierto que en el 98% de los casos los enfermos se curan sin secuelas. Pero el miedo es libre. Países como Italia y Francia prohíben los actos masivos y adoptan medidas para restringir la libre circulación de personas.
El coronavirus ha propiciado no sólo la aparición de un miedo irracional sino también una sensación de fragilidad que pone en cuestión las seguridades que creíamos garantizadas por un Estado protector. De repente, volvemos a ser conscientes de nuestra condición de seres mortales y expuestos a lo imprevisible.

He vuelto a releer estos días un libro que nos puede ayudar a comprender el presente: «La peste», escrito por Albert Camus en 1947, que adquiere hoy un carácter profético. La trama se desarrolla durante una epidemia de cólera en la ciudad de Orán, en la que la gente huye despavorida para evitar el contagio. Finalmente, la villa queda cercada y sus habitantes, a merced de las ratas que propagan la enfermedad.

La novela de Camus ha sido interpretada en claves políticas, como una metáfora sobre el avance del mal y del totalitarismo, pero es, a mi juicio, una reflexión sobre el absurdo de la existencia humana, al albur de un azar que nos puede aniquilar.

El protagonista de la narración es el doctor Bernard Rieux, que se queda en Orán para combatir la enfermedad y ayudar a las víctimas. Finalmente, la epidemia es erradicada, mientras que, en medio de la euforia general, Rieux señala que el virus se esconderá en las cloacas y volverá a resurgir.

Como Camus describe en «La peste», las catástrofes sirven para mostrar lo peor y lo mejor de la condición humana. Hay quien sólo piensa en su salvación y se niega a ser solidario con los demás y hay quien, como este médico, no duda en correr todos los riesgos para combatir el contagio.

Al superar el miedo y enfrentarse al cólera, Rieux demuestra que la vida tiene sentido si de lo que se trata es de aliviar el sufrimiento humano. La existencia adquiere un valor cuando la fraternidad es más fuerte que el temor a la muerte.

Salvando las distancias, el coronavirus va a ser una prueba sobre nuestra capacidad para hacer frente a la adversidad y ayudar a los demás, evitando que el contagio nos paralice y nos haga sentir miedo al prójimo. Ese sería el peor efecto de la pandemia y algo contra lo que tenemos que luchar.

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Mensajepor Invitado » Vie 13 Mar, 2020 1:15 pm


CORONAVIRUS: MÁS CONFIANZA EN DIOS, O EN EL AZAR, Y MENOS EN LA OMS

El director de Hispanidad.com, Eulogio López, recuerda que el hombre no tiene todas las respuestas. Por ejemplo, ante el coronavirus.

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Mensajepor Invitado » Vie 20 Mar, 2020 2:33 am


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Mensajepor Invitado » Vie 20 Mar, 2020 1:32 pm


Afirman que AMLO es inmune al Coronavirus - Pandemia

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Mensajepor Invitado » Vie 20 Mar, 2020 6:42 pm

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Bélgica anima a hacer deporte al aire libre durante el confinamiento

El Gobierno cierra comercios y llama a los ciudadanos a permanecer en casa, pero a la vez recomienda ejercitarse en el exterior


En Bélgica, un confinado puede ir por la mañana a hacer la compra en el supermercado, volver a casa a desayunar, enfundarse ropa deportiva y salir a correr al parque. Luego, después de almorzar y tomarse un descanso, puede pasar por la farmacia, y de camino, ver las últimas novedades en la librería. Si el tiempo acompaña, como lo hace esta semana tras cinco meses de cielos plomizos, después de leer un rato puede dar un paseo en bicicleta en familia.

Las medidas de confinamiento ordenadas por el Gobierno belga entraron en vigor este miércoles a mediodía. Y la libertad de movimientos que ofrecen resulta desconcertante. Como en otros muchos países, las reuniones están prohibidas, y solo se puede salir de casa para ir al trabajo, a tiendas de alimentación, al médico, al banco, a correos, a la farmacia, o a kioscos y librerías. Lo más llamativo, sin embargo, es que se incluye también una excepción que marca una diferencia abismal con lo que están haciendo España o Italia: “la actividad física al aire libre está autorizada, e incluso recomendada”, dice el texto aprobado por el Consejo Nacional de Seguridad.

En otras palabras, el Gobierno pide a sus habitantes que se queden en casa, pero les permite y anima a salir a correr, a montar en bicicleta e incluso a caminar siempre que lo hagan acompañados únicamente por la familia con la que residen bajo el mismo techo —entienden que al estar ya conviviendo no se eleva el riesgo de contagio—, a los que se autoriza a sumar, como máximo, a un amigo externo. Se les reclama, eso sí, que mantengan la distancia de seguridad de metro y medio con el resto de la gente.

Virológicamente, el riesgo de estas actividades es mínimo”, señala por teléfono el epidemiólogo Marc van Ranst, el investigador de la Universidad Católica de Lovaina que ha asesorado al Gobierno belga en el paquete de medidas, cuyo borrador escribió de su puño y letra. “La cuarentena es hasta abril, pero probablemente durará más tiempo. Hay gente que no tiene jardín, y que te dé el sol es importante. Si estás en casa durante meses puedes tener problemas como falta de vitamina D o depresión. No hay razones para no ser activos. Deberíamos preguntar a españoles o italianos por qué creen que es peligroso salir con la bici o correr”, apunta.

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Mensajepor Invitado » Lun 23 Mar, 2020 3:13 am


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Mensajepor Invitado » Lun 23 Mar, 2020 2:19 pm

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El respiro de Wuhan: volver a la calle después de dos meses encerrados

Desde que el 23 de enero se decretara el cierre de esta ciudad hoy por primera vez algunos vecinos han podido salir de sus casas, dar un pequeño paseo y respirar aire, actos muy simples que se habían convertido en bienes de lujo

Nada ha vuelto a ser igual desde aquella mañana del 23 de enero. Wuhan amaneció nublado, con las calles vacías y casi todos los comercios cerrados. El único sitio abierto en Jianhan Road, en el centro de la ciudad, era el Starbucks. Allí dentro, la camarera, tras avisar de que era obligatorio llevar la mascarilla en lugares públicos, mostraba en su móvil una nota que acababa de publicar el People's Daily, el diario oficial del Partido Comunista: "A nadie de Wuhan se le permitirá salir de la ciudad".

En ese momento, del aeropuerto acababan de despegar los últimos vuelos, hasta arriba de pasajeros que habían logrado escapar en el último suspiro. Todas las estaciones de tren estaban precintadas. Y decenas de furgones policiales habían cortado las carreteras que daban acceso a la ciudad. China, justo en la víspera del Año Nuevo Lunar, había tomado una medida sin precedentes: poner en cuarentena una urbe de 11 millones de personas. La culpa la tenía una una extraña neumonía, entonces técnicamente bautizada por la OMS como el coronavirus 2019-nCov, que ya había dejado más de 550 infectados y 17 muertos.

Tras el cierre de Wuhan, muchos vecinos se lanzaron a los pocos supermercados que permanecían abiertos y arrasaron las estanterías ante el temor de que la cuarentena fuera más estricta con el paso de los días. No se equivocaron. La siguiente medida, mientras las urgencias de los hospitales se colapsaban, fue prohibir que la gente saliera de sus casas. Lo que nadie pudo prever entonces es que esa neumonía se acabaría convirtiendo en una pandemia que paralizaría todo el planeta.

Hoy, dos meses después, Wuhan empieza a ver la luz, literalmente. El sol ha salido y la capa de contaminación se ha limpiado después de 60 días de calles desiertas. Y el eterno bloqueo de la ciudad va remitiendo a medida que son otros los países que imponen más restricciones para frenar el coronavirus.

China se ha vuelto a despertar sin ningún caso de contagio local. Además, es el quinto día consecutivo que la cifra de muertes baja de 10. Los datos no dejan de sonreír al gigante asiático desde que, hace dos semanas, el presidente Xi Jinping visitara Wuhan para escenificar que su país había ganado la batalla contra el coronavirus gracias al confinamiento de millones de personas.

Código verde: puedes ir a trabajar

En Wuhan ya se están abriendo las fábricas y retomando una mínima parte de la actividad industrial . Los empleados, si tienen el código verde en sus móviles que verifique que no presentan ningún síntoma, van a ir esta semana volviendo a sus trabajos. A los que el cierre les pilló fuera de Wuhan por las vacaciones del Año Nuevo chino, también pueden volver a la ciudad. Ayer llegó el primer tren con 1.000 trabajadores. Y aquellos que trabajan en otras ciudades de China y a los que esta crisis los encerró en Wuhan, también podrán ir retornar estos días.

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Mensajepor Invitado » Mar 24 Mar, 2020 1:10 am





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