Pepe Mujica presidente del Uruguay

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Pepe Mujica presidente del Uruguay

Mensajepor Invitado » Vie 02 Jun, 2017 3:27 am


Gloria Álvarez desenmascara discurso de Pepe Mujica

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Pepe Mujica presidente del Uruguay

Mensajepor Invitado » Vie 02 Jun, 2017 4:07 pm

ya ...... esta india de guatemala miente, cada uruguayo puede plantar 10 plantas de maría (5 a 10 kilos) que quiere plantar lo que le de la gana para que los narcos copen el mercado????? veremos dijo el ciego ... y eran ganas de ver lo que tenía.

Índice global de criminalidad 2016
País
1. Afganistán
2. Guatemala
3. México
4. Irak
5. Siria
6. Honduras
7. Venezuela
8. El Salvador
9. Somalia
10. Pakistán
11. Libia
12. Colombia
13. Nigeria

BELICE 44,7
COSTA RICA 8,5
EL SALVADOR 41,2
GUATEMALA 39,9
HONDURAS 90,4
MÉXICO 21,5
NICARAGUA 11,3
PANAMÁ 17,2
AMÉRICA DEL NORTE CANADÁ 1,6
ESTADOS UNIDOS 4,7
AMÉRICA DEL SUR BOLIVIA 12,1
BRASIL 25,2
CHILE 3,1
COLOMBIA 30,8
ECUADOR 12,4
GUYANA 17,0
PARAGUAY 9,7
PERÚ 9,6
SURINAME 6,1
URUGUAY (2016) 7,6
VENEZUELA 53,7



Guatemala es el segundo país con peores índices de criminalidad en el mundo
Seis países de América Latina están dentro de la lista de los 13 países en el planeta con mayor índice de criminalidad, según el informe publicado este jueves por el grupo de investigación de datos Verisk Maplecroft.

Guatemala -ubicada en el segundo lugar en listado detrás de Afganistán- es considerado el país de la región con el más elevado nivel de criminalidad en el último año.

Los otros países de la región incluidos en la lista de riesgo extremo son El Salvador, Colombia, Venezuela, México y Honduras.

“Estos datos señalan que América Latina es la región con mayor índice de criminalidad del planeta”, le dijo a BBC Mundo Grant Sunderland, coordinador de la investigación.

Los reportes oficiales señalaron que en 2015 al menos 5.681 personas murieron asesinadas en Guatemala.

“Esto se debe especialmente al dominio que ejercen las organizaciones de tráfico ilegal de drogas, a la extorsión y a los robos en 11 de los países de la región”, explicó.

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Uruguay sigue siendo una excepción, pese al aumento de estos casos producidos en los últimos años, y atribuidos por las autoridades, en un porcentaje importante, a las “guerras sin cuartel” entre bandas de narcotraficantes locales, que pelean por el control de los mercados ilegales.
Cuando el índice de homicidios supera los 10, cada 100.000 habitantes, se habla de un “nivel considerado como epidémica”, según el Pnud. Esto ocurre en muchos países centroamericanos (Honduras, con 6427 homicidios en 2013, que representa un 75, 1 por cada 100.000 habitantes; Guatemala; El Salvador).
En el caso de México, el panorama parece ser en extremo crítico, aunque con un leve descenso. En 2007, hubo 8867 asesinatos; en 2011, fueron 27.213; y en 2013, la cifra se redujo a 22.732, dice el Pnud.
Según la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), Brasil tuvo en 2012 “el mayor número de homicidios de la última década, 56.337, que se traduce en una tasa de 29 por cada 100.000 habitantes”, señala un estudio publicado por la revista especializada en asuntos de seguridad y defensa DEF, que resume ponencias presentadas en un seminario internacional realizado en Buenos Aires, en el que estuvo presente el ministro del Interior Eduardo Bonomi (“Desafíos para el Desarrollo y la Seguridad”, noviembre de 2014, dossier especial; ver recuadros).
El informe de DEF, añade que “los menos golpeados por la violencia criminal son Argentina (5,5 homicidios por cada 100.000 habitantes), Uruguay (5,9) y Chile (3,7).”. “Sin embargo, -añade-, esta aparente tranquilidad en cuestiones de seguridad ciudadana, no es tal, si repasamos el índice de robos, según un estudio de la ONU.
Argentina encabeza el ranking, con 973,3 por cada 100.000 habitantes, en tanto que Chile alcanza 468, 1, y en Uruguay, 456,5 (a título de ejemplo, México registra una tasa de robos de 688, y Brasil de 572,7 por cada 100.000 habitantes)”.

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guatepeor

Pepe Mujica presidente del Uruguay

Mensajepor guatepeor » Vie 02 Jun, 2017 7:33 pm

esta tiparraca es una charlatana de feria .... como el camaleón asegún la ocasión ajajajajajajaajajaj
la he escuchado en otros videos que colgaron en el foro adulando y ensalzando a mugica ..... que tia mas pedorra y falsa solo busca los dineros. y se hace un cacao en el coco que es digno de lastima, no ella, sino los que la escuchan y suben sus camaleónicas teorías ajajajajaajaja peor que el checanosa o el republicano (amigo de assia..... ironía) del foro pena de gentuza.
PD:no se como contesté....... que siga con su guatemala que ahí viven muy bien.

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candombe

Pepe Mujica presidente del Uruguay

Mensajepor candombe » Lun 10 Jul, 2017 1:26 pm

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Ser negro en el país del racismo invisible

Por primera vez en el país se celebra el mes de la afrodescendencia. Y si bien se reconocen avances, las cifras muestran que a la hora de tener oportunidades, el color de piel sigue siendo determinante. En Uruguay, el racismo no es explícito ni violento, es estructural.​

"Los afrodescendientes son los más pobres dentro de los pobres", indica. De hecho, viven en los barrios más carenciados, en la periferia de Montevideo, y en los departamentos fronterizos como Artigas y Rivera.

El 8,1% de las personas que viven en Uruguay son negras, pero entre los beneficiarios de la Tarjeta Uruguay Social (TUS) del Mides, son un 26%. De hecho, el 42% de los afrouruguayos tiene al menos una necesidad básica insatisfecha. Para el resto de la población la cifra se acerca al 22%. A esto, le llaman racismo institucional.

Apenas el 7,7% de los afrouruguayos mayores de 24 años alcanzaron la universidad y una de cada cuatro mujeres afrouruguayas ocupadas trabajó en el servicio doméstico en los últimos años. Para el resto de las mujeres es una de cada siete.

Racismo y silencio
Uruguay es la nación más racista del mundo entero
Una reciente investigación evidencia que en Uruguay hay graves hechos de racismo en todos los niveles de la educación, en lo laboral, en el ómnibus, en los comercios y en las actividades culturales
El racismo en Uruguay
Le gritan "negro de mierda", pero no cree haya racismo en Uruguay

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Pepe Mujica presidente del Uruguay

Mensajepor Invitado » Lun 10 Jul, 2017 5:47 pm

que mala costumbre que tienes de amputar los textos o poner solo lo que te interesa ......
a los negros en uruguay siempre los han tratado en general mal .... esclavos ..... por eso el candombe es la RESISTENCIA.
lo que escribes no es cierto ..... los negros no son los mas pobres entre los pobres ni los mas marginados ni los mas maltratados.......... ni mucho menos ..... hay dos etnias a la cual yo pertenezco a una en parte, que son mas marginados y maltratados...... el pepe ha sido junto a mi general los que mejor los han tratados ..... los indios (que los mataron a casi todos) y los gauchos que son digamos sus descendientes o herederos. el periódico miente y vos te hacés eco demostrando tu ignorancia con un par de videos te desmonto tu propaganda.
En la Policía, cuando se detiene a una persona, se la puede categorizar como blanca, albina, asiática o indígena. También como trigueña, morocha, mulata o afrodescendiente.

barrio borro el mas pobre de uruguay blancos,trigueños,morochos,mulatas y afrodescendientes.
en su gran mayoría gente del interior de uruguay guachos o gauchos (los que quedan del borrado del mapa)
los nombra calle 13 en la canción del grammy





y acá estan en el interior de uruguay





en esta canción te lo dicen clarito ..... como el agua.

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Pepe Mujica presidente del Uruguay

Mensajepor Invitado » Dom 01 Oct, 2017 8:08 pm

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Crece la antipatía en Uruguay por José "Pepe" Mujica

Mientras el ex presidente goza de alto prestigio en el exterior, dentro de fronteras por primera vez el dato de popularidad le arroja un saldo negativo

Alfredo Casero dice que es "un vende humo" y Cacho Castaña opina que es "un sabio". Los comentarios de ambas figuras argentinas, que en Uruguay tienen muchos seguidores por su arte, repercutieron en este lado del Plata, en una polémica que no es nueva y que gira sobre la figura de José "Pepe" Mujica , actual senador del oficialismo y ex presidente.

El caso es que mientras Mujica goza de alto prestigio en el exterior, dentro de fronteras crece el rechazo a su figura y por primera vez el dato de popularidad le arroja un saldo negativo entre simpatías y antipatías.

Y eso se da en momentos que desde el gobierno de Tabaré Vázquez se sigue dando marcha atrás a decisiones que se dieron en el gobierno de Mujica, aunque ambos pertenecen al mismo lema partidario: el Frente Amplio. Esta semana saltó el caso de unas partidas salariales que un organismo de gobierno pagaba en negro a los obreros, sin aportes a la seguridad social. Aunque no sea monto millonario, como las pérdidas del ente petrolero que son investigadas en la Justicia, el caso abrió expediente por el impago de aportes.

También la baja popularidad de Mujica se da luego de la aparición de un libro que insiste en la versión dada por otros dos libros anteriores, que sostiene que el grupo liderado por "Pepe" hizo una serie de asaltos a comercios para financiar campaña electoral en democracia. Mujica y otros dirigentes tupamaros rechazaron las denuncias pero una fiscal está estudiando el caso.

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La consultora Equipos, que es contratada por oficinas de gobierno para monitorear la opinión pública, divulgó el sondeo de abril que muestra nueva caída de popularidad de Mujica.

"Desde que finalizó su mandato hasta ahora, dejó por el camino alrededor de 30 puntos de aprobación" destacó el sociólogo Ignacio Zuasnabar, director de opinión pública de Equipos Consultores. "Además, tiene un saldo neto negativo (-2) lo que es inédita para este dirigente político", agregó el analista.

Eso se da por el alto nivel de antipatías, porque si se computa solamente simpatías, Mujica está al tope de ranking, seguido por Tabaré Vázquez.

El caso es que la simpatía le bajó desde 66% al final de su mandato al actual 42%, mientras que la antipatías le aumentó de 15% al 44%.

Mujica ha dicho que no se postulará a la Presidencia para las elecciones de 2019 aunque muchos dirigentes frenteamplistas insisten en que no será difícil convencerlo de que se postule o que al menos acompañe la fórmula. Ya ha dicho que esa candidatura a la vicepresidencia no le disgusta.

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Pepe Mujica presidente del Uruguay

Mensajepor Invitado » Sab 07 Oct, 2017 10:58 pm

COMBATIENTES Y COMUNICADORES: LA AVENTURA TUPAMARA

Vicent Galiana i Cano
Desde principios del siglo XX y hasta franqueado el ecuador de la centuria, el Uruguay fue conocido como la «Suiza de América». Los índices de desarrollo económico del país se sustentaban en las exportaciones de su sector primario, favorecidas por las dos guerras mundiales, y habían propiciado un nivel de cobertura social muy superior a los de otros países de su entorno, como Argentina o Chile, por no hablar de las distancias astronómicas que lo separaban de su gigantesco vecino del norte, Brasil, y de los estados andinos. A ello se sumaba la paz interior, prolongada desde la guerra civil concluida en 1904, que sustentaba unas instituciones representativas sólidamente consolidadas (otro rasgo distintivo con respecto a un subcontinente inmerso en conflictos internos y dictaduras). Durante ese período, dos fuerzas políticas se alternaron de manera pacífica en el poder: los partidos Nacional (también conocido como Partido Blanco, de tendencia liberal) y Colorado (nacionalista).

El origen de un movimiento y de un nombre

El año 1950 fue escenario de un momento de verdadera euforia en Uruguay. «Su selección nacional de fútbol venció en la final del Mundial a Brasil y se extendió el lema popular de “Como Uruguay no hay”», explica Galiana. Eran momentos de orgullo patrio y amplia satisfacción civil.

Sin embargo, en el mundo capitalista, los sueños de prosperidad de la ciudadanía de a pie se escurren irremisiblemente por la cañería de las crisis más o menos cíclicas, cuando no provocadas, y el Uruguay no iba a ser la excepción. En la segunda mitad de la década de 1950, cambios en la coyuntura económica internacional redujeron de modo drástico la demanda exterior de los productos agropecuarios uruguayos y el país quedó seriamente descapitalizado, con el subsiguiente y rápido incremento del déficit público.

Pero, ¿existía realmente una conciencia de opresión social en el país allá por los inicios de la década de 1960? ¿Se había extendido la idea de que la lucha armada era necesaria para alcanzar los objetivos de justicia social? ¿La estructura institucional y legislativa uruguaya no hubiera podido dar cabida a las reivindicaciones populares? Otros países latinoamericanos con procesos insurreccionales en marcha o consumados partían de una situación socioeconómica y política mucho peor que la presente en la República Oriental. Galiana responde: «De la crisis económica se pasó a la crisis social y de esta a la crisis de legitimidad, debido a un proceso de cambio profundo verificado en muy poco tiempo; en suma, un proceso de acercamiento de la sociedad uruguaya a la realidad de su entorno geográfico», con todo lo que ello suponía de degradación de las condiciones generales de vida.

La liberalización económica emprendida a partir de 1955 en Uruguay, con el consiguiente incremento de la brecha social, «no propició un incremento del peso electoral de la izquierda, que jamás superó el diez por ciento de los votos, sumados los sufragios de los partidos Socialista y Comunista. Pero esta incapacidad política para hacer frente al proceso de crisis económica y social desde las instituciones se correspondió con un aumento de la movilización social».

De las luchas obreras suscitadas en esos días —y de la represión violenta de las mismas por parte de las autoridades— surgiría el movimiento tupamaro, oficialmente Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T), constituido como tal en enero de 1966.

Los tupamaros tomaron tal denominación de Túpac Amaru (de nombre de pila, José Gabriel Condorcanqui Noguera), indígena peruano del siglo XVIII que lideró una gran sublevación contra las autoridades coloniales españolas.


Guerrilla urbana, la gran innovación

Tupamaros fue la primera guerrilla latinoamericana que desarrolló su acción militar en el marco urbano, renunciando con ello a verdaderos dogmas de la izquierda revolucionaria del subcontinente; por ejemplo, la «guerra popular campesina», el cerco del campo a la ciudad preconizado por Mao Zedong en tiempos de la Revolución china, imitado con sus propias peculiaridades nacionales por líderes guerrilleros latinoamericanos como Augusto César Sandino y Ernesto Che Guevara.

La explicación a este cambio de escenario no tiene complicación teórica: Uruguay es un país pequeño, de población acusadamente urbana —algo más de la mitad de sus habitantes residen en la capital, Montevideo— y con una estructura económica más diversificada que la de otros estados de América central y del sur. Sin embargo, el cambio de táctica entrañaba serios riesgos. Como señala Galiana, «Fidel Castro había dicho que la ciudad era un cementerio de revolucionarios, y el propio Che, en agosto de 1961, recomendó a la izquierda uruguaya que no emprendiera acciones armadas, tanto por la conformación geográfica del país como por su constitución política». Así pues, «la principal característica del MLN-T es que no siguió los esquemas militares de la triunfante Revolución cubana. De hecho, fue la primera guerrilla urbana del mundo contemporáneo, que plantaba cara al Estado en un espacio compartido y sin que se diera la liberación de territorio alguno». Una táctica que tuvo discípulos tanto en América del Sur, con los Montoneros argentinos, como en Europa, con las Brigadas Rojas italianas.

Armas y mensajes

Otra innovación no menos significativa estribó en «el desarrollo de una estrategia de comunicación de masas».

Hasta 1971, el MLN-T «no creía en la posibilidad de disputar al Estado el monopolio de la violencia, pero sí de usar esta con fines propagandísticos. Planteaba que la acción militar no es útil en sí misma, y que debe supeditarse a la estrategia global de construcción de un movimiento de masas en pro de la ruptura y la transformación social». Y lo hacía de un modo moderado, «con una gran preocupación porque no hubiera víctimas mortales que pudieran poner a la población en su contra. La violencia siempre estuvo subordinada a una estrategia comunicativa; a los valores y el simbolismo que pudiera transmitir la acción, buena parte de la cual estaba destinada a mostrar injusticias o desigualdades que no tenían resonancia en la opinión pública». Por ejemplo, se desvalijaban camiones de comida que luego era repartida en los barrios populares de Montevideo. O el caso del asalto al Banco de San Rafael, donde tupamaros expropiaron los fondos de la caja y, más tarde, devolvieron la parte de ese dinero que equivalía a los sueldos de los trabajadores de la entidad.

Sin embargo, con el paso de los años se registraron desviaciones en esta orientación, crímenes incluidos, «aunque en menor número que los perpetrados por otros grupos guerrilleros latinoamericanos», especifica nuestro entrevistado. Ocurrió, sobre todo, tras la declaración de Paysandú (abril de 1972), que amplificó los objetivos militares del MLN-T y supuso la guerra total contra el Estado uruguayo (el «estado de guerra interno»). En suma, recalca Galiana, «hubo casos, pero no muchos».

La contrapropaganda

Por supuesto, los recursos propagandísticos institucionales desplegaron su propia estrategia de descalificación con los tupamaros, cuya condición urbana sirvió al gobierno uruguayo para tildarlos de banda de ladrones y criminales. De cualquier modo, «todas las guerrillas latinoamericanas han sido consideradas como grupos terroristas por los respectivos gobiernos, ocupen o no un territorio», advierte Galiana.

También se ha dicho que los movimientos insurgentes fueron la causa de la proliferación de dictaduras en el subcontinente (no sería, comentamos, el caso de Chile, donde un régimen legal fue arrasado por su ejército, instrumento de las clases plutocráticas). Desde la derecha y ciertos sectores de la izquierda uruguaya se ha sugerido esa relación; incluso hay quien plantea que sin la actuación tupamara nunca hubiera tenido lugar el golpe de Estado militar de 1973, que dio paso a una dictadura de doce años, «aunque mi visión particular es que la deriva autoritaria del régimen uruguayo, ya tangible antes de la aparición del MLN, hubiera podido desembocar en una dictadura». Nuestro interlocutor reconoce, como no podía ser de otro modo, que MLN-T inició su actividad armada en el marco de un sistema de libertades formales, «aunque podría discutirse cuál era la calidad democrática del mismo».

Otro rasgo peculiar de Tupamaros —destacado en el libro de Galiana— fue su carácter heterodoxo, autogestionario y cooperativista, valores más propios de un movimiento libertario que de una organización comunista. De hecho, en la ideología del MLN-T «se entreveraban unas raíces marxistas e influencias anarquistas y nacionalistas. Entre sus primeros miembros abundaban los veteranos de los conflictos agrarios, gente con poca formación ideológica pero de un pragmatismo exacerbado», por lo que se dieron pocos debates acerca del marco ideológico; «durante toda su historia, el MLN-T fue un movimiento pragmático y antiteórico, al contrario que la gran mayoría de la izquierda marxista de la década de 1970». Y en tal sentido, Tupamaros siempre tuvo claro que los partidos Socialista y Comunista de Uruguay eran fuerzas reformistas, que se ahogaban en densos e inútiles debates ideológicos.

No eran muchos más de medio centenar los militantes tupamaros en el momento de la fundación del movimiento. Cinco años después ya eran dos millares, dedicados a diferentes tareas. Para 1970, «el MLN se había convertido en un actor político fundamental del país, con gran influencia en los sectores populares. Y su brazo político, el Movimiento Independiente 26 de Marzo, participaría en la fundación de la coalición electoral Frente Amplio (FA), en 1971, que dio cabida a toda la izquierda uruguaya». Otro logro del gran sentido pragmático de los tupamaros.



El Frente Amplio y José Mujica



Ante la pregunta de si el Frente Amplio, coalición gobernante en Uruguay desde 2004, representa la principal herencia política del movimiento tupamaro, nuestro interlocutor se muestra remiso a concederlo, aunque reconoce que «la consolidación del FA como fuerza política fundamental del sistema político uruguayo se debe sin duda al ejemplo del MLN-T», el cual «no es la fuerza mayoritaria en el FA, pero tiene una gran influencia simbólica, ideológica y discursiva dentro del mismo».

Finalmente, casi es forzoso inquirir si José Mujica, antiguo tupamaro, ha supuesto el rostro amable del antiguo MLN-T, algo así como un lavado de cara histórico frente a sus antagonistas políticos. Responde Galiana que el expresidente uruguayo, famoso por su sobrio modo de vida, «ha normalizado» la figura de los antiguos guerrilleros, «sobre todo con la transmisión de valores como la humildad, la solidaridad y la capacidad de sacrificio; parece un filósofo, porque habla más de principios que de ideología en su sentido más político».

Afirma nuestro entrevistado, y ello resulta evidente con la sola consulta de las hemerotecas, que el ejecutivo de Mujica no ha sido un gobierno tupamaro. Por la sencilla razón de que «ha mejorado la calidad de vida de los ciudadanos» (incremento de la renta per cápita, reducción del desempleo, eliminación práctica de la mortalidad y la pobreza infantiles; ampliación de los derechos civiles, como la legalización del matrimonio homosexual o la despenalización del aborto), «pero no ha transformado el sistema político y económico del país». Un balance, de cualquier modo, que no parece baladí, sobre todo si tenemos como referente el más reciente ejercicio político español.

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Pepe Mujica presidente del Uruguay

Mensajepor Invitado » Vie 27 Oct, 2017 1:45 pm

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Uruguay: tras el hallazgo de petróleo, Mujica dice que “si es mucho” puede haber problemas

El ex presidente José Mújica dijo el miércoles que si encuentran “mucho, mucho” petróleo en el país puede haber problemas, ya que a otros Estados que tienen una gran cantidad de crudo “no les ha ido bien”.

“Si tenemos mucho, mucho, estamos fritos, porque no le ha ido bien a los que tienen mucho; pero si tenemos lo necesario como para vivir, chiche”, dijo Mujica a la prensa en relación al hallazgo de hidrocarburos que se produjo en un pozo de Paysandú explorado por la petrolera estadounidense Schuepbach Energy.

Preguntado sobre si Uruguay está preparado para gestionar posibles reservas de petróleo, dijo tener confianza en el país.

“No somos geniales, pero tampoco somos tan estúpidos. Tengo confianza en mi país”, expresó.




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