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Mensajepor Invitado » Sab 03 Abr, 2021 8:01 pm

como estan esas cabecitas .... :loker


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Mensajepor Invitado » Dom 04 Abr, 2021 1:36 am

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La pasión de Ismael

No vine a Ponferrada para demostrar que Ismael Álvarez era inocente sino a explicar la manera en que lo declararon por tres veces culpable.

ARCADI ESPADA

No vine a Ponferrada para demostrar que Ismael Álvarez era inocente sino a explicar la manera en que lo declararon por tres veces culpable.

-¿Ha visto esa basura de Netflix? -le dije al sentarnos.

-Sí.

-Querría que la viéramos juntos.

-Uf, uf.

(Lo consiguió) La concejal del Ayuntamiento de Ponferrada Nevenka Fernández García había jurado su cargo el 23 de julio de 1999, con 24 años, y dimitía el 26 de marzo de 2001. Juró, realmente bella, con un vestido liviano y veraniego, y se fue demacrada, entre sollozos y envuelta en una rebeca estilo remordimiento. Al explicar las razones de su dimisión empezó diciendo: «Muy pronto el alcalde quiso ir más allá. Tras varios meses de sutil insistencia lo consiguió». Hace casi veinte años, leyendo Hay algo que no es como me dicen, la escatología originaria de Juan José Millás, ya me sorprendió el uso del verbo conseguir. Es un verbo desahuciadamente macho, que implica que las mujeres guardan un tesoro y ellos lo consiguen mediante engaños, halagos y zalemas. «Conseguí follármela», dice con orgullo el legendario macho bebedor. Aceptar que consiguió follárseme es, en justa correspondencia, algo humillante, aunque tampoco niego que pueda tener su truquito erótico.

Ismael echa el cuerpo hacia la pantalla, con la respiración acelerada. Tiene 70 años y la edad ha amortiguado benéficamente sus rasgos. Habla lenta y contenidamente, cordial y educado en extremo.

-No lo he dicho nunca en público y ahora tengo que hacer un esfuerzo para decirlo. Pero respecto a conseguir... debo decir que nos acostamos por primera vez cuándo, cómo y dónde ella quiso.

Fue una noche de noviembre -1999-, y acabando de tomar unas copas en El Cocodrilo, cuando ella le dijo vamos a tu casa. No era en la que Ismael vivía, sino otra de su propiedad, deshabitada. Allí amanecieron. Hacía tres meses que su mujer había muerto y al entrar en la casa se puso nervioso porque le venía a oleadas su recuerdo. Y porque Nevenka le sacaba en contra 24 años. Se tomaron un mes para llegar a la cama. Solían llamarse al anochecer. Baja y no estés solo, le decía ella con frecuencia. Un mes de copas. En El Cocodrilo y en Angie, muchas veces. Y de besos y abrazos en coches y esquinas, aprovechando siempre la clandestinidad de la madrugada, porque era Ponferrada, él era el alcalde y ella la joven concejal. Nevenka diría que Ismael jugó la carta de la pena y la intemperie del viudo. Nunca aclaró si no usó su misma carta para conseguirle.

(En ningún momento existió acoso de ningún tipo)

-¿Quién era el que dice eso?

-Como dice Nevenka, yo era un señor de Ponferrada. Un cuarentón que había triunfado. Hasta los 20 años había vivido en una choza. Ahora ganaba bastante dinero con una discoteca y era alcalde y tenía posibilidades de prosperar en política. No descarto que pasara por algún momento gilipollas. Aunque no es tan malo de llevar como el fracaso, el éxito es peligroso: pierdes la cabeza.

Van pasando voces por la pantalla. Se oye a algún sinvergüenza diciendo que el alcalde era un depredador de mujeres y de otras sustancias. El depredador trabajaba en un Banco, estudiaba la carrera de Derecho a distancia y se ocupaba por las noches de la discoteca. Luego se añadió la política. Mira con tal desconcierto la pantalla que hace pensar en alguien que viera pasar su vida en un universo paralelo donde Ismael Álvarez es un hijo de pvta.

Los de Netflix (ese comando llamado Newtral que dirige la locutora Ana Pastor) llamaron al abogado para saber si su cliente querría participar en la serie. No quiso. Cumplimentado el trámite, los caníbales se dedicaron a complacer su naturaleza. Y al final del programa colgaron un cartel informando de la decisión de Ismael. Sería costoso que comprendieran que la ausencia del coprotagonista de una historia debe aumentar el respeto por sus argumentos. El rechazo de Ismael es comprensible. Porque cuando uno decide hablar tiene que rebajarse a desvelar cosas como esta:

-No he tomado drogas. Estuve casado 26 años y durante 15 fui absolutamente fiel a mi mujer. Después tuve algún tonteo, sin importancia. Esta es toda la adicción y todas las mujeres. Y toda la canallada.

(Unos viajes de amor) Un coche potente y seguro va doblando las curvas de una umbría carretera rural. Es un momento delicado para los guionistas, que querrían una Nevenka intacta y violada. Hasta ahora han conseguido preservar su castidad, pero constan viajes. Bastantes viajes, por más que los reduzcan a un par de fines de semana desganados, mera burocracia sentimental. Viajes a Oporto, a Matosinhos, a Madrid, a La Coruña, y sobre todo a La Bañeza, donde pasaron cinco o seis fines de semana en un hotelito rural. Ismael lo recuerda con ecuanimidad. Sin hacerse ilusiones sobre el pasado.

-Fueron los viajes propios de una pareja que acaba de conocerse. Agradables, claro. Pero Nevenka era inestable y dudaba con todo en la vida.

-¿Y usted?

-Yo no. De hecho, a veces pensaba en cosas serias con ella. Sabía que la diferencia de edad era un problema y me preocupaba cómo iban a verlo mis hijos. Pero mentiría si no dijese que me pasó por la cabeza la posibilidad de que fuera mi segunda esposa.

-¿Y este asunto puramente físico ante la joven, meter la barriga y todo eso?

-Me daba nervios, ya le dije. Pero con la costumbre, pasan, ¿no es cierto? Una vez su padre dijo algo... Bueno, para qué.

-¿Qué dijo?

-Que yo había aprovechado para echar cuatro polvos. Me ofendió. No porque sea delito, sino porque no era cierto.

Escucho a Ismael con aprovechamiento, pero reconozco mi inferioridad en esta cuestión de padres consuegros. Aquí la autoridad es Millás, que consiguió ir al fondo abisal del asunto y se trajo unos peces. Como suele suceder con el clásico, la cita ha acumulado verdad con el paso del tiempo:

«¿Más simetrías? ¿Más asociaciones? ¿Más casualidades? Hay más, desde luego, pero entre todas ellas destaca, por terrible, la de que Nevenka se entregara a un hombre de la edad de su padre (y un trasunto de él, evidentemente) por el que más tarde sería acosada. Desde mi punto de vista, una vez que Ismael Álvarez propuso a Nevenka Fernández ir la número tres de su candidatura en las elecciones municipales, pero, sobre todo, una vez que, ganadas las elecciones, le ofreció la Concejalía de Hacienda y Comercio, que ella aceptó, no había ninguna posibilidad (y subrayo, ninguna) de que este hombre no acabara en la cama con Nevenka Fernández. No había ninguna posibilidad, insisto, de que ese hombre no acabara con ella en la cama. Eso lo sé yo, lo sabe usted, lector, y lo sabe cualquiera con dos dedos de frente. ¿Cómo es posible entonces que no lo supiera el padre de Nevenka? Y si lo sabía, ¿por qué no alejó a su hija de Ponferrada tan lejos como le hubiera sido posible cuando se enteró de lo que Ismael Álvarez le había ofrecido. (...) El alcalde, en efecto, representaba todos los atributos del padre y Nevenka, siempre en mi opinión, se entregó a él como una forma de dar satisfacción a ese padre esquivo («yo he gustado a todos los hombres menos a mi padre»). (...) No me resisto a señalar la coincidencia de que Lucas, su novio, padece soriasis, igual que el padre de Nevenka. Las coincidencias, cuanto más casuales parecen, más significado tienen. Y más conmovedoras resultan».

El problema para Ismael no fue, sin embargo, la mentecatez literaria que llega a la verdad por la psoriasis, sino la jurídica. Es extraño, sin embargo, que tratándose de picores Millás dejara de lado los del novio. La confianza no es un asunto banal entre los amantes. Y en especial entre los amantes que están a punto de serlo. La biografía de Ismael y Nevenka tiene un punto culminante en octubre de 1999. Aún no se habían dado un beso. Y a él lo operaron de hemorroides. No es la mejor operación para los preámbulos amorosos. Pero ella lo llevó bien. Gestionaba con una autoridad sorprendente las visitas y hablaba con gran naturalidad con médicos y enfermeros. Hasta se atrevió, sin complejos, con un tierno regalo: un hinchable para que el peso del Ismael sentado se repartiera por todo su culito. Acabo de verlos en Amazon: no son caros y los llaman donuts.

(Más hijo de pvta voy a ser yo) El día de San Valentín acabó todo. Es decir que ni llegaron felices a los cuatro meses. Habían pasado el fin de semana en La Coruña, donde Nevenka estuvo rara y esquiva. Algo la animó el reloj que Ismael puso en su muñeca. Pero a diferencia del donut el regalo no encajaba esta vez en su tiempo. Ismael tardó unos días en verlo. Tales tardanzas son un momento peligroso de la vida. Corre uno el riesgo de convertirse en un pelmazo, que es la peor vocación del hombre. Nevenka está diciendo en la pantalla que un mes después él le gritó desde el otro lado del teléfono: «Tú eres una odiosa, pero yo voy a ser más hijo de pvta todavía».

-¿Y bien?

-No es mi manera de hablar. No recuerdo lo que le dije. Pero algo le grité, seguro. Estaba cabreado y preocupado.

La noche del 12 de marzo celebraron el triunfo de José María Aznar. Nevenka estaba en la fiesta hasta que desapareció sin avisar, camino de León y de un medio novio con el que vacilaba. Cuando al cabo de las horas logró hablar con ella, Ismael le dio unas voces. En el documental -nunca una palabra fue tan repugnantemente inexacta respecto a su objeto- no le dan importancia a que él la llamara odiosa, sino a la confesión implícita de hasta qué punto Ismael iba a ser un hijo de pvta. Pero los hechos son inflexibles. Mientras estuvo en el Ayuntamiento, Nevenka no sufrió ningún perjuicio profesional: ni lo demostró en el juicio ni puede demostrarlo ahora. Otra cosa es que los que habían sufrido el subidón de la niña bonita se aprovecharan luego de su caída y el trato pasara de adulador a displicente.

-Es que ni siquiera, le aseguro. A nosotros nos preocupaba mucho que dimitiera y que la oposición hiciera uso, como hizo, de su historia conmigo, que ya empezaba a ser conocida. Tratarla mal habría sido inmoral, pero también peligroso políticamente.

-¿Hubo más voces entre ustedes?

-No. Poco a poco fui comprendiendo...

-Sale también un culo, por ahí. Aquella frase suya: «Yo te toco el culo porque me sale de los cojones».

-¡Y yo qué sé! Las cosas que se dicen entre los hombres y las mujeres, compréndame. Pero si dije eso o cosas parecidas fue en el amor. Y pasar eso del amor al acoso no tiene nombre. Usted me decía antes si no fui un pelmazo, insistiendo y dale que dale...

-Se lo dije más bien en su defensa. La pelmacería no está en el Código Penal. ¡Aunque debería!

-Me complicó mucho la vida que ella nunca me dijera: «Ismael, esto se ha acabado». Y que hasta que se fue de Ponferrada siguiera mandando señales contradictorias. Si lo hubiera dicho, todo habría acabado al punto: ni más llamadas ni más cafés ni más nada. Punto.

Hasta aquí todo es de una transparente banalidad. No es raro que el literato acudiera a la psoriasis. A ver cómo iba a mover, si no, semejante dramita. Pero en junio y julio hay dos viajes clave en el relato de Nevenka. El del 28 de junio es a Valladolid. Los antiguos amantes -seguían trabajando juntos, pero de su relación sentimental sólo quedaban rescoldos- viajaron por separado. El alcalde acudió a un pleno de las Cortes y ella a unas reuniones con la administración autonómica. Ismael no supo que ella estaba en Valladolid hasta que apareció por las Cortes. Nevenka le dijo que al final haría noche en la ciudad y él se ofreció a reservarle una habitación en su hotel. Lo hizo su secretaria. Cuando acabaron el trabajo se fueron a cenar con otras funcionarias de la Junta de Castilla y León. Una de ellas cumplía años y la fiesta se prolongó. Amaneciendo, volvieron al hotel y subieron a sus habitaciones.

(¡Sorpresa!) «Yo me fui a mi habitación y de repente abrió la puerta de en medio y dijo: « ¡Sorpresa! (...) Fue horroroso, como una película de miedo».

He visto esta escena algunas veces y debo ser un miserable porque me echo a reír cada vez. Ismael en cambio atiende con cara seria.

-Nunca pasó. Es falso. Nunca entré en su habitación. Una fabulación.

Esto me da problemas. Vine a Ponferrada a dar una vuelta por la zona gris, a completar los hechos con la voz del apestado. Pero no contaba con que los negara. Nada había de la mórbida ambigüedad que imaginaba. O Ismael Álvarez entró en la habitación o no lo hizo. En rural vernáculo dicen: caixa o faixa.

-No entró usted en la habitación.

-No. Le repito. No.

-¿Estaban comunicadas?

-Parece que sí. Pero yo lo supe luego, durante los trámites judiciales. Dormí en mi habitación, solo, lo que quedaba de la noche y un poco por la mañana.

La Justicia y el periodismo penetran con dificultad en una habitación. Solo pueden acarrear pacientemente detalles hasta la puerta. Una particularidad obligatoria de las habitaciones comunicadas es que están cerradas a cada uno de los dos lados y no basta el deseo de uno, sin el consentimiento hasta la última vuelta de llave del otro. Ni en la vileza Newtral, ni en la sentencia, ni siquiera en el honrado voto particular que discrepó de ella, hay la menor mención al consentimiento comunicado.

(Lo olía todo, pero no podía ver nada) Nevenka pasó una mala noche en Valladolid. Paralizada hasta el amanecer, según habría leído -vía su gracioso psicoanalista- en los libritos de la Hirigoyen, ante la presencia de su acosador. Ni se levantó ni llamó a la recepción del hotel ni a la Policía. Por no llamar ni llamó a Charo Velasco, la muy solícita jefa del Psoe en Ponferrada. Paralizada. Lo llamativo es cuánto duró la parálisis.

Nueve días después de Valladolid, el 6 de julio, viajó a Estella, a la boda del hijo de un concejal. Viajó en el coche del alcalde. Y no solo hizo eso: días antes había reservado una habitación doble en Logroño para dos noches. La sentencia del juicio contra Ismael Álvarez declara que ella hizo la reserva y que el alcalde pasó personalmente a pagarla. La inquietante pregunta de cómo una mujer, gravemente acosada nueve días antes por un hombre que invade su habitación, se presta a pasar un fin de semana con él y se encarga de todos los trámites con la excepción del pago, es una pregunta que la literatura responde de muchos modos. Pero que la Justicia, antes de arruinar a un hombre, no llegó a plantearse nunca.

Ismael y Nevenka cenaron en Logroño. No dispongo de ningún razonamiento coherente para explicar qué hacía allí Nevenka. Ismael da el suyo:

-Nuestra relación sentimental había acabado. Pero que ella organizara ese viaje quizá me diera ciertas expectativas. Seguía siendo una mujer muy atractiva y yo le seguía teniendo cariño. Yendo de vinos por Logroño nos encontramos con otra gente que iba a la boda y nos unimos. Bebimos, bailamos, lo pasamos bien. Pero ella no me dio ninguna señal positiva. Volvimos al amanecer al hotel. Subimos a la habitación. Sin tensión. Yo estaba muy cansado. Me acosté y me dormí enseguida.

En la pantalla se escucha aquella Nevenka entre lágrimas. «Y yo no me movía. Y él por otra parte se masturbaba. Lo olía todo, pero no podía ver nada. Y no me podía mover». El olor es extraño, habiendo acabado ya la temporada del espárrago blanco. Ismael quiere decir algo. Pero no. Voy a acabar yo. Tampoco esta vez Nevenka se marchó de la habitación. Amaneció en ella. La crónica del juicio y de Netflix echan el telón con el olor y el jadeo del alcalde masturbándose. Pero es un falso telón. Después de otra noche de psicoterror -suya es la palabra-, Nevenka y el alcalde fueron a la boda del hijo del concejal. La boda fue larga. Cuando por fin acabó, la psicoaterrorizada regresó a la habitación del hotel con el alcalde. Esta segunda y más inaudita noche de Logroño ha desaparecido de los autos. Y solo queda la anodina crónica del alcalde. Del depredador en serie de Netflix.

-Dormimos de nuevo cada uno en su cama, como la noche anterior, sin el menor incidente. Despertamos. Volvimos al coche. Amigablemente. Incluso paramos a comer en el camino y dio la casualidad de que coincidiéramos allí con los padres del novio.

Entre ese julio y el 26 de marzo, primero de vacaciones y luego de baja en el Ayuntamiento, Nevenka reelaboró su vida. Se trata de los meses cruciales de su historia, que nunca fueron los de los hechos. Ella verá qué hace con ellos. Mi incumbencia es Ismael. El 30 de mayo de 2002 dimitió, proclamando cien veces su inocencia, porque no quería perjudicar al partido. Los jueces, en el recto uso de la prevaricación consentida que dicta que con las mujeres basta creer sin saber, lo condenaron (2-1) por un delito de acoso.

Cuando se apagó la pantalla Ismael me miró cómo tratando de saber si después de cuatro horas le creía.

-Si fuera usted mujer, no tendría más remedio. Pero lamentablemente...

Como tantas otras veces, la clave solo se comprende escribiendo. Si a lo largo de 20 años los jueces, Juan José Millás y Ana Pastor no escucharon a Ismael Álvarez fue porque era el único modo de declararlo culpable.

(Ganado el 3 de abril, a las 17:56, 68 lpm, 35,6º)

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Mensajepor Invitado » Dom 04 Abr, 2021 1:41 am


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Mensajepor MELBA » Lun 05 Abr, 2021 6:44 pm

1 millon de gracias Invitado por decirme donde estan los videos de la Campoamor y de Victoria Kent.

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Mensajepor MELBA » Lun 05 Abr, 2021 7:13 pm

SI, LA CAMPOAMOR FUE MUY ''LISTA,'' TAN ''LISTA'' FUE QUE LO QUE SE CALLAN SUS ADMIRADORAS ES QUE AL PARTIDO POLITO CEDA, LE INTRESABA DAR EL VOTO A LA MUJER Y LA CAMPOAMOR PACTO CON EL CEDA. LA CAMPOAMOR NO PODIA AGUANTAR LA POPULARIDAD A NIVEL MUNDIAL DE VICTORIA KENT POR SER LA PRIMERA ABOGADA EN EL MUNDO QUE DEFENDIO AL DE ALBORNOZ EN UN TRIBUNAL MILITAR. HASTA CELIA G. POPULARIZO A VICTORIA KENT EN 1 MUSICAL.
NO RESPONDERE A L@S DENFEDDOR@S DE LA CAMPOAMOR.

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Mensajepor Invitado » Mar 06 Abr, 2021 2:35 am

hay que joderse con la Kent


Entrevista a Victoria Kent - Programa "A Fondo" (TVE, 1979)

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Mensajepor MELBA » Mar 06 Abr, 2021 11:55 am

A VICTORIA KENT YA LA JODIERON. MIENTRAS QUE LA CAMPOAMOR SE LARGO DE ESPANA CUANDO ESPANA SANGRABA DE SUR A NORTE. MIENTRAS, CLARITA SE ENTRETENIA EN ESCRIBIR SU ''LIBRILLO: MI PECADO MORTAL'' EN SUIZA, DONDE TODAVIA LAS MUJERES SUIZAS NO PODIAN VOTAR A NIVEL FEDERAL. PERO, LA CAMPOAMOR, MAS ''CALLAITA'' QUE UNA pvta, NO FUERAN LAS AUTORIDADES SUIZAS A DEPORTARLA A ESPANA. SUIZA!.
HAY QUE JODERSE CON LA ASTUCIA DE LA CAMPOAMOR EN EXILIARSE EN 1 PAIS QUE FUE NEUTRAL TANTO EN LA I GUERRA MUNDIAL COMO EN LA II GUERRA MUNDIAL. SI, ''HAY QUE JODERSE'' DE LA MALDAD DE ALGUNAS PERSONAS.

EL FEMENISMO DE VICTORIA KENT ES MUY PARECIDO AL FEMENISMO DE SIMONE DE BEAUVOIR; LUCHAR POR LA IGUALDD DE LA MANO DEL HOMBRE Y NO EL FEMENISMO DE AHORA COMO EL QUE PROCLAMA LA MONTERA, PERDON MONTERO.
DIJE QUE NO RESPODERIA A QUIENES DEFENDIERAN A LA CAMPOAMOR, PERO ESTE/A ''DESGRASIO/A'' SE HA METIDO CON 1 MUJER QUE LLENO LOS TITULARES DE LA PRENSA INTERNACIONAL POR SER LA PRIMERA ABOGADA DEL MUNDO EN DEFENDER A 1 POLITICO EN 1 TRIBUNAL MILITAR.

PD: SIEMPRE ES 1 ANONIMO/A COBARDE QUE NO SE PONE 1 PSEUDONIMO.

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Mensajepor Invitado » Lun 12 Abr, 2021 3:07 pm



El Gobierno "revitalizará" el Premio Clara Campoamor después de años sin convocarse

La reina Letizia, la ministra Carmen Calvo y las presidentas del Congreso y del Senado, Meritxell Batet y Pilar Llop, asisten al homenaje de la impulsora del sufragio universal en España

La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, ha anunciado este lunes que el Ejecutivo y las Cortes Generales van a "revitalizar" el "Premio Mujer y Parlamento Clara Campoamor", después de años sin convocarse, para honrar el legado de quien fue la impulsora del sufragio universal en España en 1931.

Calvo ha transmitido esta medida durante el homenaje a Campoamor que ha tenido lugar en el Congreso con la asistencia de la reina Letizia y de las presidentas del Congreso y del Senado, Meritxell Batet y Pilar Llop, respectivamente. "La historia y la memoria de las mujeres son muy importantes para la memoria común y la política de nuestro país", ha afirmado Calvo.

Por ello, ha considerado oportuno reactivar la concesión de un galardón que reconoce la trayectoria de una mujer insigne con "el nivel de excelencia que corresponde" a la colaboración entre el Gobierno y las Cortes, ha apuntado la vicepresidenta.

El Consejo de Ministros acordó en febrero de 2006 crear el Premio Mujer y Parlamento, cuya concesión anual correspondía al Ministerio de la Presidencia, el Congreso y el Senado. El objetivo es reconocer aquellas obras, trabajos o estudios de especial relevancia que versen sobre la participación de la mujer en la vida pública, y especialmente en la actividad parlamentaria.

En 2009, se interrumpió la convocatoria después de cuatro ediciones. Calvo ha asegurado que Clara Campoamor (1888-1972) fue una persona que entendió que "la democracia en España tenía que abarcar a todos y a todas" y que la soberanía nacional también recaía en la participación de las mujeres.

Para la vicepresidenta, el homenaje a la diputada de la II República, del que se han ausentado los partidos nacionalistas e independentistas, es un acto de "aparente sencillez", pero que el Gobierno considera de "importancia capital". "Le debemos honor, gratitud y admiración por su esfuerzo y su lucha parlamentaria y política", ha subrayado Calvo, para quien la conquista del voto femenino de la mano de Campoamor "no fue un paso individual, sino el gran salto, no en el vacío, que dieron todas las mujeres para ser partícipes y protagonistas de la historia y el devenir de las libertades y derechos en España".

Por ello, ha agradecido a la reina Letizia su asistencia al acto: "Esta pelea nos dignifica en nuestra historia común y representa un altísimo honor para las mujeres de este país. Por eso, Señora, es también importante su presencia".

El homenaje ha servido para reubicar en el Congreso el escritorio de la célebre sufragista, coincidiendo con el 90 aniversario de la aprobación del voto femenino en España.




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