Corinna zu Sayn-Wittgenstein

Las últimas noticias de la Realeza. Monarquía vs. República
¿Cuánto reinarán Felipe VI y Letizia?


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Corinna zu Sayn-Wittgenstein

Mensajepor Invitado » Jue 12 Jul, 2018 10:31 am

Que triste tiene que estar Boira , no puede decir que la responsable es Letizia, aunque quizas si, tambien la echara a ella la culpa, como de todo lo que paso el siglo pasado, el anterior.

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Corinna zu Sayn-Wittgenstein

Mensajepor Invitado » Sab 14 Jul, 2018 3:41 am

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    LA VIDA DE LOS OTROS
    EMILIA LANDALUCE

EL MAL OJO DEL REY JUAN CARLOS Y JOSÉ MARÍA AZNAR



JUAN VILLALONGA

Una pregunta incómoda para todos. ¿Quién tenía peor ojo para las compañías? ¿José María Aznar o el Rey Juan Carlos? El ‘Dios los cría y ellos se juntan para lo que sea’ parece probado en la trama villarejiana que El Español y OKDiario están publicando al unísono. Los titulares textuales: “Corinna confiesa que Juan Carlos [le llamaba así] cobró parte de la comisión del AVE a La Meca, que fue de 100 millones. Rompí por primera vez con el Rey en 2010 porque llevaba 3 años con otra mujer. Me dijo que se casaría conmigo y a su hijo le dijo que no lo haría; lo que quería era el dinero. Si alguien pregunta por los pagos a Air Partner, se pondrán histéricos. Es la ruta del dinero. La amiga entrañable: En el Instituto Nóos las instrucciones las daba el Rey. Corinna revela que Juan Carlos pagaba los viajes de la pareja desde una cuenta en Suiza. Corinna acusa a Ana Romero de ser agente doble del CNI”

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La mención a la periodista no es casualidad. En Final de partida, el libro que Romero publicó en La Esfera de los Libros, ya advertía que el comisario Villarejo estaba dispuesto a chantajear a la Corona. La teoría resulta extraña. Sobre todo considerando que la publicación de las veladas londinenses de Villarejo y Corinna avalan precisamente el contenido del libro. ¿Qué quiere Villarejo?

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CORINNA

Pero hay un elemento realmente fascinante en este asunto. La presencia del ex presidente de telefónica Juan Villalonga que se descuelga con otro titular estelar. “[El Rey Juan Carlos] siempre me pareció, hasta hace poco, muy tonto, hasta que un día estuve pensando y dije: ha toreado a Franco y ha toreado a todo el mundo, debe ser menos tonto de lo que creemos, porque es tonto para los criterios que nosotros utilizamos para medir la inteligencia, pero en lo que él se sabe mover es un fuera de serie, el cabrón”. Lo peor que tiene el Rey viejo es su nula habilidad para escoger a los amigos. Lo cierto es que muchos, desafortunadamente, han acabado imputados o condenados. El Monarca también tiene mal ojo para las “amigas entrañables”.

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Corinna ha remitido un comunicado: “Desde hace tiempo, ha habido una campaña de descrédito con motivación política contra mi persona. Siempre he actuado correctamente y pretendo continuar viviendo mi vida de forma tranquila, con independencia de los años de acoso constante y de los intentos de descrédito público que he padecido con un sinfín de información falsa. Tengo enorme respeto por las instituciones de España, pero no puedo permitir ser utilizada en un conflicto que no me atañe”.

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FELIPE VI

En ningún momento, la ex princesa apoya la tesis del CNI y la propia Ana Romero de que la voz que aparece en las grabaciones no es la suya. Además, habría que tener en cuenta que la participación de Juan Villalonga, marido de Vanessa Von Zitzewitz, la mejor amiga de la entrañable, refutan la afirmación. Pero existe otra posibilidad. Los que han estudiado de cerca a Corinna (recuerden que en el primer artículo sobre “la bella princesa”, denominación con la que Miguel Ángel Mellado invitaba a leer entre líneas, lo firmó Rosalía Sanchez en este suplemento en 2010) pueden adivinar a qué se refiere Romero. La danesa (de soltera es Larsen) no hablaba tan bien en español como demuestra en la cinta. Tampoco cuando se entrevistó con la periodista para la entrevista que publicó EL MUNDO. Por eso, algunos barajan la posibilidad de que Corinna leyera un texto escrito (la construcción gramatical sugiere un conocimiento casi nativo del castellano) y que por lo tanto supiera que les estaban grabando.

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DON JUAN CARLOS

Y ahí llegamos a la conclusión final. Corinna no era desde luego la persona más conveniente para que el Rey emérito le entregara sus afectos y lo que fuese. Dios los cría y Corinna se fue a juntar con Villalonga a quien su amigo Aznar hizo presidente de Telefónica. ¿Qué papel jugó en la puesta en escena de la conversación villarejiana? En mi humilde opinión el chantaje no sólo proviene del célebre comisario.

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Afortunadamente, Felipe VI está por encima de esto.


EL MUNDO / LA OTRA CRÓNICA / SÁBADO 14 JULIO 2018

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Corinna zu Sayn-Wittgenstein

Mensajepor Invitado » Dom 15 Jul, 2018 3:06 am

El retorno de los zombis conseguidores y su rubia fatal

DAVID GISTAU




VUELVE A hacerse necesario trazar un perímetro profiláctico alrededor de FB6. Hay mañanas en las que el Rey parece la estatua de Cibeles cuando la protegían con una mampara de metacrilato las noches de celebración madridista. El nuevo foco infeccioso lo componen...

...las grabaciones puestas en circulación por algunos de los tipos más chungos de nuestro subsuelo, así como por ciertos resentidos que jugaron a ser beautiful people y a creer en el sistema mientras éste les permitió trincar, y que ahora pretenden la voladura de aquello de lo que fueron expulsados. Las reminiscencias fatales de una época de conseguidores y de un entorno parasitario sólo a medias cauterizados por esa abdicación, que fue como la hoja de un cuchillo al rojo vivo aplicada sobre la herida en los wésterns.

A menudo, el pasado acredita, da sentido de continuidad a las cosas. Por eso, en la actualidad contemplamos una doble impugnación del pasado que conviene al espíritu disolvente de la época y al proyecto de Transición verdadera, pendiente, que justifica la abrumadora carga ideológica del engendro gubernamental. La conspiración contra JC1, más allá de cómo éste se expusiera por culpa de sus apetitos más primarios y de su sensación de impunidad, no aspira tanto a dañarlo a él como a liquidar dos prestigios de pasado: el de este ciclo democrático, que antaño fue autocomplaciente y narcisista –¡los mejores años de España!–, y el de la propia Monarquía, donde la noción de continuidad y de profundidad dinástica lo es todo.

Estuvieron ustedes equivocados, vienen a decirnos los curanderos de la nueva política que mantienen cautivo al Kennedy de la Guindalera. Los mejores años son los que comienzan con nosotros, y la ruptura aún no ejecutada con el franquismo y sus mutaciones aboca a la democracia popular. A veces se diría que a los reyes españoles se les instala en el coche un GPS que sólo sabe llegar a Estoril.

FB6 es un rey que se cree lo que es y lo que juró, la bandera incluida. Y que en muchos sentidos, visto el fracaso de los partidos, es el Last Man Standing, lo que queda en pie de un ciclo –de una España–, tomado por asalto y de cuya defensa se ha retirado la socialdemocracia, que estuvo hasta la moción.

Para explicar la inquina del ataque al ser simbólico, hay que agregar el afán de venganza del independentismo, que no perdona a FB6 el discurso y que quiere hacer de la calle un ambiente hostil, imposible para él de pisar, que acreciente la impresión de aislamiento y soledad. Pero por su balance personal, el de vida y el de trabajo, a FB6 sólo se le puede agrietar a través de la elección de peinados y vestidos de su esposa It, algo acerca de lo que ya hay toda una literatura en España. En lo demás no hay por dónde entrarle. No hay siniestro operador que le pueda dejar en la cama la cabeza de un caballo. Por ello hay que practicarle lo que en tiempos de Menotti se llamaba el achique de espacios. Despojarlo de pasado, de legitimidad dinástica, de un sistema sano al cual simbolizar. Despojarlo hasta de familia más allá de la que cabe en la mesa del comedor de casa. Dejarlo como lleno de muñones por los miembros que hubo que amputarle para evitar una propagación. En realidad, las fuerzas que lo atacan esbozan cuál sería la España alternativa a la suya. Ahí es donde ya sabrá cada uno a qué atenerse.

Aún me ocurre, en algunas cenas, encontrar a un comensal que dice eso de que los 40 años de Democracia son los de la mejor España posible. Me entran ganas de levantarme, abrazarlo mucho rato y mantener así protegida su deliciosa, ingenua, infancia mental. Sí, bonito, sí, tú di que sí.


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    EL LADO OSCURO DE LA CLOACA. Pululan unos personajes siniestros que han quedado expuestos a la luz por el rebalse de las cloacas. Su descubrimiento y su protagonismo impulsan el final de una ingenuidad colectiva: ésa por la que nos creímos una aseada sucursal de democracia escandinava. Incluida Corinna, al menos son grandes personajes para la serie que habrá que hacer sobre este colapso.

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Corinna zu Sayn-Wittgenstein

Mensajepor Invitado » Mié 18 Jul, 2018 1:48 am


¿QUIÉN ES CORINNA Y CUÁL ES SU HISTORIA CON EL REY JUAN CARLOS I?
La actualidad de la Casa Real española pasa ahora mismo por resucitar la figura del Rey Juan Carlos I, padre del Rey Felipe VI actual titular de la Monarquía de los Borbones en España. Y todo ello por la publicación de unas grabaciones en las que Corinna zu Sayn-Wittesteing habla de su relación con el emérito y cómo actuaba con fines de evadir impuestos en España, entre otras declaraciones. Pero quién es Corinna y cuál es su historia con el rey Juan Carlos I?

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Corinna zu Sayn-Wittgenstein

Mensajepor Invitado » Lun 23 Jul, 2018 3:45 am

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El show de Corinna

La discreción de la examiga del rey emérito vuelve a saltar por los aires con la filtración de las grabaciones del excomisario Villarejo, que serán investigadas por la Audiencia Nacional

Manuel Jabois


"¡No tengáis miedo!", exclamó el cardenal Antonio María Rouco Varela en la catedral de la Almudena. Rouco se dirigía a Felipe de Borbón y Letizia Ortiz. "El matrimonio y la familia aportan siempre un inestimable e imprescindible servicio para el bien de la sociedad y del hombre en general. Vuestro matrimonio os exige un plus de disponibilidad al servicio a España, absolutamente único y singular. Comporta (…) gravosos sacrificios y una entrega incesante al bien común de la sociedad española y de todos los españoles". Era el 22 de mayo de 2004, día de boda real, tres meses después de que Juan Carlos de Borbón conociese a Corinna zu Sayn-Wittgenstein y le encargase organizar la luna de miel de los enamorados.

Cuando se ruede la película de los últimos años del rey emérito, bien se podría emular a Francis Ford Coppola y escuchar el discurso del religioso mientras se superponen las imágenes de lo que había ocurrido semanas atrás en el mayor coto de caza de España, la finca de La Garganta (Ciudad Real), 15.000 hectáreas del duque de Westminster. En ese lugar permanece sitiada una pedanía, El Horcajo, que vio en una ocasión como en una finca vecina, El Escorial, se cerraron todos los caminos y no se pudo entrar ni salir a la localidad: se quedaron fuera los invitados a unas bodas de plata y la propia alcaldesa. Según denuncias de los ecologistas, La Garganta también ha cerrado pasos públicos, ha cortado según sus necesidades el agua y la luz y llegó a cambiar la dirección de una autovía para que no atravesase la finca. Los pocos vecinos de El Horcajo, que llegó a tener 7.000 habitantes, están rodeados por las vías del AVE y alambradas que se prolongan 70 kilómetros para contener a los animales.

Allí a Juan Carlos de Borbón, 66 años, le presentaron a la princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein, 39 años, que se aferraba al apellido de su segundo exmarido, el príncipe Casimir, cuyo título nobiliario se remonta al siglo XIV del Sacro Imperio Románico Germánico. "Ocurrió en la cena que tuvo lugar después de una montería", cuenta al otro lado del teléfono la escritora Pilar Urbano, autora de varios libros sobre la Casa Real, entre ellos La reina, muy de cerca (Planeta, 2008) una biografía de Sofía de Grecia basada en conversaciones con ella. En esa cena, según el relato de Urbano, Juan Carlos de Borbón le pidió a la anfitriona de la montería que se sentase a su lado porque sospechaba que Corinna trataba de seducirlo. Con las horas terminó ofreciéndole negocios: no sólo le pidió que organizara la luna de miel de Felipe de Borbón y Letizia Ortiz, sino que colocase a su yerno preferido, Iñaki Urdangarin, en la Fundación Laureus; Urdangarin envió un CV a Corinna incluyendo su estado civil: "Casado con S.A.R. la infanta Doña Cristina de Borbón". Un año después aparecieron por esa finca los príncipes Guillermo y Enrique con varios amigos a pasar la Nochevieja "dedicados a acabar con las provisiones de whisky de la comarca y a diezmar su fauna: el primer día de su estancia, mataron 740 perdices, y el segundo pasaron ya a mayores, con una gran montería de jabalíes y ciervos", contó el diario Hoy.

Desde 2004 los periodistas que seguían la actualidad de la Casa Real empezaron a escuchar que el rey tenía una nueva relación especial. Durante ocho años el personaje público más famoso del país mantuvo una relación con una “amiga entrañable", como ella se llamó a sí misma, sin que esa información trascendiese. Sólo el servicio de La Zarzuela y el privilegiado establishment cercano al monarca conocía la relación y trataba a Corinna, que llegó a vivir en un pabellón de El Pardo, con la servidumbre acostumbrada. Pero al contrario que en otras relaciones del monarca, con él Corinna hacía viajes privados y también oficiales, como cuando fue descubierta en 2006 compartiendo la alfombra roja con Juan Carlos de Borbón en la recepción al rey en el aeropuerto de Stuttgart recibiendo honores militares. Y, sobre todo, hacía negocios. Para ella y, según su versión al excomisario Villarejo, para el monarca. También, había dicho años antes, misiones "delicadas" para el Estado español que levantaron un escándalo político y llevaron al director del CNI, Félix Sanz Roldán, que negoció con ella para pedirle que dejase de conceder entrevistas cuando su nombre salió a la luz, a dar explicaciones al Congreso.

El encuentro que mantuvieron Sanz Roldán y Corinna zu Sayn-Wittgenstein se produjo en el Hotel Connaught, en el corazón de Myfair, uno de los barrios más elitistas de Londres. Según ella, fue amenazada de muerte; el jefe de los espías españoles comparecerá este jueves 26 en el Congreso para detallar la participación del CNI en el caso. Ya lo hizo hace cinco años, el 19 de marzo de 2013, la primera vez que negó cualquier vinculación de los servicios de inteligencia españoles con Zu Sayn-Wittgenstein.

Entre Myfair, Belgravia (el exclusivo barrio donde tiene su residencia Corinna, en Eton Square) y Westminster transcurre el día a día de la princesa en la capital británica. En medio del triángulo que forman las tres zonas se encuentra Buckingham Palace. Durante varios meses, Corinna vivió en una suite del Connaught mientras se reformaba su apartamento de Eton Square; el hotel alberga una de las estancias más caras del mundo, The Apartament, que cuesta unos 18.000 euros la noche incluyendo mayordomo 24 horas. Si algo define ese edificio victoriano y en ello se emplea su personal, es la discreción. Y si algo definía la vida de Corinna zu Sayn-Wittgenstein es, precisamente, la discreción con la que vivía en un universo de lujo prohibitivo que incluye, naturalmente, Mónaco.


El mundo irreal

Desde el balcón de su apartamento de la Avenue Princess Grace, Montecarlo, la princesa puede ver dos mares: uno azul y lleno de reflejos del sol, y otro azulísimo y mustio, sin yates ni veleros a lo lejos. El primero baña una de las bahías más caras del mundo, el segundo oculta la nueva batalla que el Principado libra con el mar, ganándole terreno gracias a una obra de 2.000 millones de euros pagada por constructores privados que luego dispondrán 60.000 metros cuadrados en los que levantar viviendas de lujo. En Mónaco se va de cara.

La construcción ha obligado a fingir el Mediterráneo con una tela que se extiende varios kilómetros. De lejos parece el mar, pero al llegar allí uno se siente Jim Carrey en El show de Truman cuando llegaba al final del mundo, que no era más que el final de un mundo construido para él. La vida de la princesa Corinna, como la de nadie en Mónaco, no empieza ni acaba aquí. Pertenece a esa especie de multimillonarios cuyos movimientos migratorios atienden a razones fiscales: no se desplazan por el clima, sino por el tipo impositivo.

En Montecarlo vive en un edificio de 19 plantas construido en 1970 rodeado por concesionarios de Ferrari, McLaren y Rolls&Royce. El miércoles al mediodía, un modelo de este último coche matrículado en Kazajistán bloqueaba la entrada. Cuatro porteros atienden en la recepción del edificio, situado en una calle en la que los precios de los apartamentos oscilan entre los 20 y los 50 millones de euros. Sobre Corinna, no saben, no hablan y no escuchan. "¿Tiene cita con ella?", se limita a preguntar uno. El día anterior la princesa alemana sí había hablado a través de su nueva portavoz, Salamander Dauvodi, de la agencia Tancredi (los anteriores custodios de su reputación, Schillings, la dejaron en otoño de 2017 tras años de comunicaciones disparatadas, una de ellas a La Zarzuela para pedir que la Casa Real saliese públicamente a limpiar su imagen). Según Dauvodi, su clienta se encuentra "en shock, muy afectada y extremadamente preocupada". Desconocía estar siendo grabada, según ella, cuando mantuvo en 2015 la conversación con el excomisario Villarejo en la que contó que el rey emérito Juan Carlos I la utilizaba como testaferro, mantenía una fortuna oculta y había cobrado supuestamente una comisión millonaria por la obra del AVE a La Meca. Ahora la Audiencia Nacional ha abierto una pieza separada del caso Tándem que tiene a Villarejo en la cárcel para investigar el contenido de las conversaciones entre Corinna, Juan Villalonga (conseguidor del encuentro) y el propio excomisario.

"Montecarlo y Londres son dos ciudades que te convierten en invisible. Curioso, siendo Montecarlo más pequeña que un pueblo. Pero nadie pregunta por nadie ni, sobre todo, se interesa por el origen de nada, menos aún del dinero", dice Philippe, un inversor franco-español, en el bar del Hotel Metropole, uno de los lugares de culto de Corinna. En la carta del bar el gintonic más barato cuesta 35 euros, un café 12 euros, una Coca-Cola 10. Puede pedirse una botella de whisky cuyo precio es de 10.000 euros. Philippe espera a gente para cenar en el restaurante que Jöel Rebuchon, dos estrellas Michelín, tiene en el hotel. "Encontrarte con cierto tipo de personas cuesta mucho dinero. No están en los aeropuertos porque vuelan en avión privado, no están en restaurantes y hoteles porque tienen salas o alas reservadas para ellos, no hacen cola, no esperan como estoy esperando yo ahora. Viven en una especie de doble fondo; son indetectables, no llaman la atención".

En ese mundo en el que Corinna se hizo a sí misma, ella empezó a chirriar en 2012 como un tren que descarrila. "Mi reputación se basa en la discreción, en el secreto", había dicho siempre. Hija del director europeo de la compañía de aviación brasileña Varig, el danés Finn Bönnig Larsen, y de la alemana Ingrid Sauerland, Corinna Larsen nació en 1965. Como en tantos personajes que no pertenecen a la aristocracia pero terminan fundiéndose en ella, la revelación de Corinna ocurrió pronto, en la adolescencia, y en el país que marcaría su vida, España. Fue en Marbella, lugar al que solían viajar sus padres de vacaciones, donde Corinna decidió que nunca volvería a separarse de los ricos y famosos. Algo que ella, después de enseñarle sus fotos en el Marbella Club, se lo negó a la periodista Ana Romero: ella siempre fue parte de los ricos y famosos. La propia Romero, la periodista española que más trato ha tenido con ella y que adelantó en El rey ante el espejo (La Esfera, 2017) la trama urdida por Villarejo, explica en su libro Final de partida con prolijos detalles el ascenso social de Corinna: hay dos páginas en las que apenas cabe otra cosa que apellidos compuestos y títulos larguísimos. En la vida de Corinna, dice la autora del libro a EL PAÍS, aparecen personajes entrelazados los unos con los otros que constituyen un formidable fresco literario: herederos de la Mercedes, descendientes de Churchill, millonarios árabes, paquistaníes, duquesas, príncipes, actrices de Hollywood, descendientes de Pushkin y de antiguos sirvientes de la familia del Zar Nicolás.

Cuando se instaló en París, acabados sus estudios de Relaciones Internacionales en Ginebra, Corinna Larsen comprendió que en el mundo al que se dirigía sin credenciales aristocráticas ni multimillonarias una valía lo que pesaba su agenda, y su agenda pesaba los apellidos que la contenían. Ponerlos en contacto, facilitar encuentros, organizar eventos, engrasar relaciones, hacer de interlocotura y traductora, ser la llave de un acuerdo. Para todo eso despegó en 2000 en el oficio adecuado, empleada de la armería Boss&Co organizando safaris; posteriormente, tras conocer al rey Juan Carlos, fundó Apollonia Associates, que según su página oficial proporciona "asesoramiento estratégico a clientes corporativos e institucionales en transacciones transfronterizas". Mucho antes, al llegar a la capital francesa a los 21 años, se había instalado en un apartamento diminuto pero extraordinariamente bien ubicado. "¡Location, location, location!", suele decir. No cuesta imaginarla como el Eugene de Rastignac, el joven de Balzac que quería entrar en la alta sociedad, subido a la montaña en la que estaba el cementerio para poder ver París a los ojos y decirle: "Ahora tú y yo, ¡cara a cara!".

Cuando Corinna zu Sayn-Wittgenstein conoció al rey emérito tenía dos hijos y se había divorciado dos veces, recientemente del príncipe Casimir, que se se casa este verano (y despojará a Corinna de título y apellido), y de Philip J. Adkins, un empresario que viajó con Corinna y Juan Carlos de Borbón al famoso safari de Botsuana. En esa cita Adkins se hizo amigo del rey. Con Adkins habló Vanity Fair tras el accidente de Juan Carlos I ("[Corinna] no es una escaladora social, eso es ridículo. Es una mujer guapísima, siempre va bien vestida, tiene los mejores modales, la mejor educación. Tiene una vida súper interesante y es muy divertida. Es el tipo de mujer que cualquier hombre, incluyendo Ernest Hemingway, perseguiría") y hace unos días, cuando se conocieron las grabaciones del excomisario Villarejo: "Es una sociópata narcisista. No hay cirujano plástico ni banquero que pueda cambiar eso. Corinna siempre ha estado muerta por dentro".

"Es una mujer que vive como una tragedia el paso del tiempo. Empieza a comprender que no volverá a a haber un rey en su vida. Le quedan 30 años que serán decadencia física, como nos ocurre a todos. Y cuando has dependido tanto de tu belleza para conseguir lo que has conseguido, el tiempo se convierte en un drama", explica Romero, a la que el excomisario Villarejo acusa en las grabaciones de ser una “agente doble” de los servicios de espionaje. "Aquí despachando con M, mi jefa en el MI6", respondió ella en Twitter con una foto en el Museo de Cera con la superior de James Bond y los mensajes de "no al chantaje" y "no al periodismo cloaca".

El vodevil del triángulo real, que incluía a la reina Sofía, era conocido por un círculo exclusivo que seguía la máxima instaurada con la monarquía de que no se informaba de la vida privada del rey. Ni siquiera cuando en 2010, año en el que Juan Carlos I creyó que iba a morir debido a un tumor que luego se supo benigno, Corinna abandonó la habitación tras pasar con él las horas más crudas y bajó en un ascensor del Clínic de Barcelona mientras por el otro, tras esperar a que se marchase ella, subía la reina. Tampoco se hizo hincapié en lo publicado por Pilar Eyre en enero de 2012, meses antes de la cacería de Botsuana, en el libro La soledad de la reina (La Esfera): "Nosotros sabíamos perfectamente por qué la reina no quería ir a Barcelona. Las razones se reducían a una y tenían nombre de mujer: Corinne [sic]". Tampoco cuando en otra cacería, según cuenta Romero, un invitado hizo un comentario indiscreto al rey delante de su hija, la infanta Elena, que desencadenó que todos los hijos del monarca conociesen el grado de intimidad que tenía con su padre una mujer que aspiraba a suplantar poco a poco la figura de la reina. Así se interpreta que en las fotos que Vanessa von Zitzewitz, esposa de Juan Villalonga, hace a Corinna para la portada de Hola en 2013, la alemana pose con el brazo a la altura de la cabeza enseñando un fastuoso brazalete que unos definieron muy parecido a uno de la reina Victoria Eugenia, abuela del monarca, y otros, directamente, como el propio de Victoria Eugenia, aunque no lo era.


Todo empieza y acaba en Bostuana

Todo, de alguna manera, empieza y acaba en Botsuana. Allí se produce no sólo la caída de Juan Carlos de Borbón (“Es un juguete roto, y los españoles, que son unos cobardes, quieren ahora arrastrarlo por el fango: matamos muy bien a los muertos”, dice a este diario el periodista Raúl del Pozo). Corinna detonó algo aún más importante para la monarquía que la discreción: los eufemismos. De repente, tras el accidente de Botsuana, no había forma de referirse a ella sin levantar sospecha. Mientras la prensa extranjera hablaba de "amante", en España sólo Del Pozo se había referido años antes a "la novia alemana del rey" sin decir su nombre. La primera periodista que le puso nombre y apellidos en España fue Mábel Galaz en EL PAIS al informar del accidente de Botsuana: "El Rey no renunciará a esas amistades, que incluyen la estrecha relación que desde hace años mantiene con la princesa alemana Corina Zu Sayn-Wittgenstein, empresaria y organizadora de safaris, que también acompañaba al monarca en la cacería de Botsuana". A esto le sucedieron guiños y sobreentendidos desesperados sobre la alemana. Visto el atasco, la propia Corinna salió al rescate en una entrevista concedida a El Mundo: era una "amiga entrañable".

"Me educaron en lo que tenía que hacer, pero nunca me dijeron lo que no debía hacer", dijo la infanta Cristina en medio del escándalo Noos. En Botsuana, el rey fue a abatir elefantes y, al caerse, arrancó el telón que mostró uno mucho más grande y peligroso dentro de una habitación. Al que ya no había más remedio que mirar.

"Felipe VI es un rey sin mito, y Juan Carlos I, que lo tenía, se está quedando sin él", dice Javier del Rey, profesor de Ciencia Política en la Universidad Complutense. "La desmitificación de su padre deja al rey en la estacada. ¿Hace bien la Casa Real en mantener silencio? Sí, si no tiene capacidad de desmentir de forma efectiva la información que circula. Si se produce un escándalo en una institución debe valorarse mucho una respuesta, porque ésta puede volverse en contra".

En las zonas comunes del Connaught, segunda residencia de Corinna zu Sayn-Wittgenstein en Londres, una persona trabaja en cada baño con una misión: abrir el grifo si el cliente quiere lavarse las manos, extender el jabón y ofrecer la toalla con la que secarse. "El problema de todo esto, como siempre", dice un antiguo cliente del hotel, "es que cuando sale uno del Connaught, tiene que lavarse las manos por sí mismo".

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Corinna zu Sayn-Wittgenstein

Mensajepor Invitado » Dom 29 Jul, 2018 3:42 am

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Bárbara Rey sale en defensa de Corinna

La actriz asegura que es "injusto" que ataquen a la examiga del rey emérito


Bárbara Rey ha querido alzar la voz por Corinna zu Sayn-Wittgenstein, la examiga del rey emérito, Juan Carlos I. En una entrevista, la actriz ha salido en defensa de la alemana, a la que se relacionó con el monarca.

Rey, que ha pasado unos años difíciles a causa de graves problemas con Hacienda y por su falta de oportunidades laborales (tras la que cree que hay una mano negra detrás), asegura que le "parece injusto que estén atacando tanto a esta mujer". "No sé qué opinar con respecto a si ella sabría que la estaban grabando o no... A lo mejor no ha tenido más remedio que hacerlo porque se ha visto en la obligación. A veces si uno tiene miedo, quién sabe. El miedo te hace tomar medidas que no tomarías si no lo tuvieras", relata Rey en referencia a las supuestas grabaciones incautadas al comisario Villajero en las que Corinna habla sobre el rey emérito.

En su entrevista con la revista Semana, Rey es preguntada sobre si se identifica con Corinna. "A mí me amenazaron hace mucho tiempo, pero no quiero identificarme con nadie", afirma la artista. "Algunos medios no han sido justos con ella porque hay que pedir cuentas al que tiene que darlas. Sí me llamó la atención que en un programa querían dejar a Corinna como una prostituta y me parece algo denigrante", asegura.

Durante un tiempo, se incluyó a la artista entre los amigos más cercanos del rey emérito. Por ello, en la entrevista es preguntada que si esos "rumores" que la relacionaron con Juan Carlos de Borbón le han "perjudicado a la hora de trabajar". "Me lo voy a reservar", oculta ella. "Me reservo lo que pienso y lo que siento".

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Corinna zu Sayn-Wittgenstein

Mensajepor Invitado » Dom 24 Feb, 2019 9:10 pm


Charlene de Mónaco despide a la ex amante del rey Juan Carlos, Corinna

Charlene de Mónaco sustituye a Corina zu sayn-wittgenstein o Corina Larsen como asesora durante los últimos años, por Sebastien Gattusso. La ex princesa Corinna fue amante del Rey Juan Carlos I y uno de los motivos de su abdicación. Alberto de Mónaco y Charlene han prescindido de sus servicios y no ha vuelto a verse a la ex de Casimir zu sayn-wittgenstein en Mònaco, aunque sí en Moscú en el entorno del presidente Putin.

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Corinna zu Sayn-Wittgenstein

Mensajepor Invitado » Mar 26 Feb, 2019 2:36 am

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Corinna Larsen, que presume de una esplendorosa madurez, en Moscú, a principios de este mes


La 'princesa' Corinna, 'repudiada' también en la corte de los Grimaldi

● Fue la sombra de Alberto y Charlene de Mónaco, acogida como asesora internacional tras 'huir' de España al conocerse su amistad con el Rey

● Pero en 'La Roca', desde hace tiempo, no hay ni rastro de ella. El distanciamiento de Corinna coincidió con el escándalo por usar el título de princesa al que no tenía derecho

Los Wittgenstein desmontan el mito de Corinna como princesa


EDUARDO ÁLVAREZ


Se convirtió en la sombra de los príncipes de Mónaco. Durante varios años apenas se despegaba de Alberto y de Charlene, acompañándoles lo mismo en visitas de Estado a la Rusia de Putin que a un front row de Carolina Herrera en Nueva York. Siempre posaba en lugar destacado, hinchada como un pavo real. Porque a Corinna Larsen, más conocida como Corinna zu Sayn-Wittgenstein -o como la ex amiga entrañable del Rey Juan Carlos-, nada le gusta más que estar rodeada de ricos y poderosos.

Pero... igual que consiguió hacerse imprescindible en la Corte de los Grimaldi... un día fue repudiada y apartada de un plumazo. Sin explicación oficial. Aunque todo sucedió cuando el cuento de la princesa que en realidad no lo era saltó por los aires. Demasiado escándalo para un principado que lucha por quitarse el sambenito de que es de opereta.

La reciente reaparición de Corinna Larsen en Moscú, dejándose querer por el presidente de la Cámara de Cuentas de la Federación, uno de los hombres fuertes de Putin, la trae de nuevo a primer plano. Y su ausencia esta semana en Montecarlo en la Gala de los Premios Laureus -a los que estuvo tan ligada cuando se codeaba con el Rey Emérito-, presidida por Alberto de Mónaco, confirma un total distanciamiento de los Grimaldi que a LOC no le ha pasado por alto.

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A principios de año, este suplemento se puso en contacto con la representante de Corinna para preguntarle por el ostracismo al que parece haber sido condenada en la glamourosa Corte de la Costa Azul. Nos respondió que "nunca" ha sido empleada de la Casa Principesca de Mónaco y que estos años atrás sólo había hecho "trabajos puntuales" y que va "a seguir haciéndolos", insinuando así que nada ha cambiado en su relación con los Grimaldi, informa Marina Pina.


La realidad parece ser bien distinta

Para empezar, porque en marzo del año pasado se produjo un hecho decisivo. El Boletín Oficial de Mónaco publicó el 30 de aquel mes la Decisión del príncipe Alberto por la que M. Sébastien Gattuso era nombrado consejero privado de Su Alteza Serenísima la princesa Charlene. Gattuso, de 47 años, es un conocido atleta monegasco que participó en campeonatos y Juegos Olímpicos. Y él es quien la acompaña ahora en muchos actos de la misma naturaleza en los que antes la asistía Corinna, como los que están relacionados con las obras filantrópicas de la Fundación de la princesa.

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Corinna y Alberto de Mónaco en Madrid, en 2008.

Ya antes de que se institucionalizara su nombramiento como consejero, Gattuso le había quitado el puesto a la polémica socialité en la ceremonia de apertura de las Olimpiadas Especiales de Inverno de Austria, en marzo de 2017, a las que Charlene acudió secundada por el atleta retirado. Una situación bien distinta a la que se había vivido en 2014, cuando Corinna formó triunvirato con los príncipes en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi.

¿Ocurrió algo que pueda explicar el distanciamiento de los Grimaldi y la ex amiga de Don Juan Carlos?

Parece que en el Palacio monegasco no les importó demasiado que durante años se les vinculara con la rubia intrigante que había puesto patas arriba a todo un país, España; que había sido la principal causante de la abdicación del Rey Juan Carlos en 2014; y que había arruinado su historial de discreción bien cultivada para poder ejercer sus labores de intermediación entre mandamases internacionales con entrevistas de despecho en las que lanzaba dardos tan afilados como el de tachar al Emérito de "hombre mayor que necesita toda la ayuda posible" (Vanity Fair, 2013).


El título falso

Pero probablemente hasta en La Roca fuera ya demasiado el escándalo que supuso que se desvelara que Corinna llevaba años paseándose por el mundo con un falso título de princesa y un tratamiento de Alteza Serenísima al que no tenía derecho. No olvidemos que, justamente, los Grimaldi son Sus Altezas Serenísimas, igual que los miembros de la rancia Casa Principesca alemana Sayn-Wittgenstein, originaria de Renania del Norte-Westfalia. Menudo hazmerreír para una dinastía reinante que su tratamiento fuera usado en vano por su asesora.

LOC adelantó en junio de 2017 que Corinna había dejado de ser princesa consorte desde su divorcio en octubre de 2005 de su segundo marido, Casimir Sayn-Wittgenstein. Y, ante la enorme repercusión que tuvo la noticia, su propio ex suegro, el jefe de la dinastía, el príncipe Alexander, explicó a este suplemento que "de acuerdo con la ley alemana y el Código de Familia de la Casa Sayn-Wittgenstein Sayn, es Corinna Larsen Adkins desde el divorcio de nuestro hijo". "Desde hace más de una década no tiene derecho al título de princesa ni al tratamiento de S.A.S.", zanjó el aristócrata.

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Corinna y los príncipes, en Moscú, en 2013, recibidos por el patriarca Kiril.

El cuento saltaba por los aires. Y eso que aún habrían de llegar episodios mucho más escabrosos en la historia de Corinna, como el escándalo por las grabaciones de Villarejo. Los Grimaldi respirarían aliviados al verse ya tan distanciados de la mujer que huyó de España prometiendo que no volvería jamás.

Nuestra protagonista siempre ha tenido una ambición y astucia sobresalientes. En 1984, siendo muy joven, conoció al príncipe Alberto de Mónaco al compartir mesa en un Baile de la Rosa. A través de la princesa Ira von Fürstemberg, el padre de Corinna se acercó a Rainiero y consiguió que su hija disfrutara de tan agradable velada. La amistad de Corinna y Alberto se ha prolongado años. Ella fue una de las invitadas a su boda con Charlene, en 2011. Parece que aquel fue el motivo real por el que ni los entonces Príncipes Felipe y Letizia ni Doña Sofía acudieron al enlace -Don Juan Carlos estaba entonces convaleciente-.

LOC adelantó también que, en 2008, Corinna ejerció de acompañante de Alberto en una cena en El Pardo durante una visita del soberano a nuestro país por el Día de Mónaco en la Expo de Zaragoza.


Una amistad entrañable

Tras hacerse pública la amistad entrañable de la rubia y Don Juan Carlos, a raíz de su accidente el Bostwana en la cacería de elefantes, los Grimaldi acogieron a Corinna y la convirtieron en su asesora en 2013. La socialité, con una de las agendas de contactos más envidiables del mundo, acompañó al matrimonio o a Charlene en solitario a Nueva York, para la intervención del príncipe ante la Asamblea de la ONU, a la inauguración de la 7ª Iniciativa Global Clinton, a un viaje a Rusia o al funeral de Nelson Mandela, entre otros muchos eventos.

A pesar de que para entonces ya se decía de todo de Corinna, y casi nada bueno, Charlene no dudó en 2014 en definirla como "una amiga fiel" en Point de vue, la biblia de las publicaciones sobre realeza.

Y, claro, la ex princesa encantada, se dejaba querer. Todavía en febrero de 2016, declaraba a la revista Gala que significaba "mucho trabajo" su labor en la Fundación de la princesa. Y meses después, a principios de 2017, la revista Bunte destacaba a Corinna como una de las piezas fundamentales del equipo con el que la consorte monegasca había revolucionado su gabinete personal, y que incluía a su hermano Gareth o a la fotógrafa Vanessa von Zitzewitz.

Eran tiempos en los que Corinna todavía se sentía una mujer fuerte en el Principado. Y por ello seguro que disfrutaba viendo cómo en algunos países la confundían con una princesa más de Mónaco, tal como se referían a ella en noviembre de 2016 periódicos de Zimbabue, donde acudió como estrella invitada a la elección de Miss Turismo, junto a la primera dama Grace Mugabe, y varios miembros de la realeza africana.

El tiempo dirá si los Grimaldi vuelven a confiar en la siempre polémica Corinna. De momento, alejada del Palacio de la añorada Grace, parece abrirse hueco en la corte de Putin, que tampoco es moco de pavo.

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Corinna zu Sayn-Wittgenstein

Mensajepor Invitado » Dom 07 Abr, 2019 11:23 pm


LA REINA LETIZIA SE NIEGA A RESPONDER LLAMADAS DE CORINNA ZU

Corinna Zu Witgenstein es la ex princesa Corinna que fue amiga entrañable del rey Juan Carlos y por quien tuvo que abdicar en 2014. el escándalo de los elefantes de botswana en 2012 estalló para toda la casa real antes de que Felipe y Letizia se proclamaran reyes en 1014. Ahora Corinna se siente amenazada, el año pasado se publicaron unas grabaciones de corinna descubriendo secretos del rey y luego se ha quejado de persecuciones anónimas por lo que quiere contactar con Zarzuela desde hace meses sin recibir contestacion. Ahora Corinna quiere hablar con la reina Letizia.

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Corinna zu Sayn-Wittgenstein

Mensajepor Invitado » Sab 21 Sep, 2019 3:21 am

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Alexander Shirtcliff
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Christopher Howitt
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Michael S. Kim
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Robin Rathmell

CORINNA ZU SAYN WITTGENSTEIN
LOS SINIESTROS PERSONAJES CON LOS QUE COMPARTE ABOGADOS

Su salto a la fama en 2012 por el accidente del Rey en Botsuana terminó con el privilegio del anonimato que le permitía cerrar grandes negocios. Intentó reconducir su carrera pero cree que hay una “campaña de descrédito” contra ella y que es un “chivo expiatorio” de la Justicia española. Por eso, en 2016 contrató a una firma de relaciones públicas para lavar su imagen y a continuación a Kobre & Kim, un despacho de abogados internacional con polémicos clientes, casos complicados y unos importantes honorarios. Su caso lo lleva el socio fundador y tres letrados más. Así es la estrategia de Corinna.

MARINA PINA


CORINNA ZU SAYN WITTGENSTEIN (55)tiene un plan. La ex entrañable de Don Juan Carlos intenta no tener problemas con la Justicia española mostrándose colaboradora e intentando asegurar que la quieren utilizar como un “chivo expiatorio”. Una estrategia que forma parte de un guión perfectamente estudiado y en el que lleva tres años trabajando. La danesa tiene un equipo contratado desde 2016 para controlar su reputación en la prensa española. Primero contó con una firma de relaciones públicas experta en imagen. A continuación, contrató a un poderoso bufete de abogados internacional para trazar el plan en los Tribunales.

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Jho Low hace unos años.

UNA LISTA DE CLIENTES CONOCIDOS Y MILLONARIOS

No es casualidad que Corinna haya elegido al bufute internacional Kobre & Kim para llevar su defensa. Puestos en contacto con los cuatro abogados de la ex princesa, ninguno contesta a los requerimientos de La Otra Crónica para saber más sobre su trabajo. La discreción es una de las bases de su éxito, que le han llevado a defender a clientes como el príncipe saudí Al Waleed o el malasio Jho Low, que hizo fortuna mientras gestionaba el fondo nacional de su país. Conocido por sus fiestas y generosidad con sus amigos – organizó un viaje para celebrar fin de año primero en Australia y después en Nueva York – , desde 2015 vive en un segundo plano, reclamado por la justicia Malasia y Estadounidense. Comparte defensores con el príncipe saudí, una de las mayores fortunas del mundo que ahora tienen algo más en común con Corinna. ¿Cuánto les costará su defensa?

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El príncipe Al Waleed.


Así, la semana pasada la rubia declaró por videoconferencia en relación a las supuestas comisiones que se habrían pagado en la adjudicación de la obra del AVE Medina-Meca. “Corinna prestó declaración voluntariamente como testigo”, insisten desde su equipo a este suplemento. La ex amante de Don Juan Carlos –ella misma reconoció en un comunicado enviado a LOC que mantuvieron una “relación romántica”– gasta sus ahorros en un polémico equipo de abogados con honorarios millonarios para salir indemne de los años y los negocios que llevó a cabo en el tiempo que estuvo al lado del Rey Padre. La relación con el progenitor de Felipe VI se cortó, según ella, a finales de 2012, después de que se desvelara su identidad tras el accidente de Botsuana y que, como aseguró en un comunicado enviado a LOC, temiera por su integridad y la de su familia.

Fue en 2016 cuando Corinna cambió su estrategia. Hasta ese momento, la amiga entrañable había confiado en los consejos del ex comisario Villarejo para salir indemne de los escándalos que rodeaban a Don Juan Carlos. De hecho, en 2015 Corinna mantuvo una reunión secreta con el ex policía y Villalonga en la que aseguraba que el anterior Rey la había usado como testaferro.

Mientras los titulares de la ex princesa acaparaban la prensa, Corinna contrató a la firma Tancredi para que llevara su comunicación. Desde ese momento, su representante se esmeró en conocer a los periodistas que escribían sobre ella y en mandar comunicados ante cualquier línea escrita hablando de Corinna. El entorno de Zu Sayn Wittgenstein asegura que les contrató cuando sintió que había “una campaña contra ella” y empezó a pensar en que se la usaba como “chivo expiatorio” por los años de relación con Don Juan Carlos.

Un tiempo después, y al ver que se pasó de hablar de ella de la prensa a los tribunales, Corinna decidió contratar al bufete de abogados Kobre & Kim para llevar su caso. Se trata de un despacho fundado en 2003 por Michael Kim y Steven G. Kobre. Con sedes en Manhatan, Nueva York y Londres, tienen presencia en Argentina, Corea del Sur, China e Israel. El bufete aparece a menudo de comunicación estadounidenses. Su éxito, tal y como ha reconocido el propio Kim en varias entrevistas, es no limitarse al asesoramiento legal, sino que hacen un producto global para sus clientes, a los que se refieren como “usuarios”.

Junto a ellos trabaja en España el letrado español José Antonio Choclán, a quien la danesa contrató hace un año. Según su entorno, lo hizo para que trabajara con el equipo de Kobre & Kim en una estrategia global contra quienes están detrás de la campaña contra Corinna. “No tiene nada que ver con el Ave”, insisten.

“La discreción y un sistema poco ortodoxo de trato con fiscales y tribunales a través de la prensa son parte del éxito de su despacho”, afirman a LOC fuentes conocedoras de la forma de trabajar de la firma. Así, información sobre cómo llegó Corinna hasta ellos, cuáles son sus honorarios o desde cuándo trabajan con la ex princesa han sido denegados por los abogados al tratarse de “confidencial”. LOC tiene confirmado, sin embargo, que Kobre & Kim lleva menos de tres años al lado de la ex princesa. También, que no le va a salir barata la defensa ya que son al menos cuatro los profesionales que están al tanto de sus pasos con la Justicia.

El equipo de Corinna lo capitanea el propio Michael S. Kim, uno de los fundadores de la firma. Kim trabaja personalmente en “investigaciones de alto riesgo” y parece el abogado ideal para Corinna. Primero porque es experto en “procedimientos internacionales” y, según dicen, ofrece al “usuario” lo que necesita. Kim habla español fluido, otra ventaja que ofrece a Corinna para tratar con la Justicia española.

Bajo su consejo están tres letrados más de la firma, todos con oficina en Londres. Son Robin Rathmell, Alexander Shirtcliff y Christopher Howitt. El primero es experto en fraude y lavado de dinero. El segundo, en asuntos de insolvencia y disputas por sociedades. Por último, Howitt asiste a sus clientes en asuntos en el tribunal de Londres.

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UNA RELACIÓN QUE TERMINÓ CON ELLA

La “relación romántica” que mantuvieron durante años el Rey Juan Carlos y Corinna zu Sayn Wittgenstein llevó a la danesa a codearse con grandes mandatarios a nivel mundial. El Rey Padre, que en ese momento seguía siendo jefe del Estado, viajaba con Corinna en citas oficiales, la llevaba a tours privados por el mundo y la alojaba en Palacio cuando ella venía a Madrid. Durante el tiempo que estuvieron juntos, Corinna organizó el viaje de novios de Don Felipe y Doña Letizia, medió para que Iñaki Urdangarin tuviera un buen trabajo y estuvo presente – aunque ella sostiene que no se benefi- ció en algunas de las reuniones que Don Juan Carlos mantuvo para conseguir la adjudicación del Ave Medina-Meca que construyó un consorcio español. Negocios que ahora la perjudican.


Los tres trabajan capitaneados por el señor Kim, quien en sus años de carrera ha conseguido una importante agenda de clientes. Zu Sayn Wittgenstein comparte asesores con Al Waleed bin Talal. El príncipe saudí, una de las principales fortunas del mundo, podría ser el nexo de unión entre Corinna y Kobre & Kim. No en vano, Al Waleed conoce a Don Juan Carlos. Prueba de ello es que se intercambiaron varias cartas para pedirle que mediara cuando una joven le acusó de violación en Ibiza. Don Juan Carlos le dijo que no podía hacer nada, pero le felicitó cuando la causa quedó archivada. Corinna, que vivió cerca del Rey Padre las negociaciones para conseguir el Ave Medina-Meca, podría haberle conocido, aunque en sus representantes no se pronuncian.

Para entender la estrategia de desgaste en medios de los asesores de Corinna basta el ejemplo de lo que hicieron con Al Waleed. En marzo de 2013, el príncipe saudí apareció en una de las listas de los más ricos del mundo elaborada por Forbes. En junio de ese año, Gulf News aseguró que el príncipe, a través de Kobre & Kim, había denunciado al medio porque tildaba el artículo como “agresivo”. Sin embargo, la revista se mostró “confundida por la estrategia de los relaciones públicas del príncipe”. Como aseguraron, “Forbes todavía no ha recibido ninguna demanda”.


UN MILLÓN DE DÓLARES


Otra de las personas que confió en Kobre & Kim fue Jho Low. Este ejecutivo malasio está en busca y captura por la justicia de su país, la de Singapur y Estados Unidos. Le acusan de haber desviado a cuentas privadas 4.075 millones de euros procedentes de 1MDB, el Fondo Soberano de Malasia. Igual que Corinna, Jho Low decidió contratar una firma de relaciones públicas para mejorar su imagen, quienes le recomendaron desaparecer de la primera línea después de años de fiestas y desenfreno con actores de Hollywood y multimillonarios. Según publicó el New York Times con la confirmación de los abogados, Jho Low invirtió más de un millón de dólares para mejorar su imagen, aunque no desvelaron de dónde salió ese dinero.

Esa cifra puede dar una idea del precio que está pagando Corinna por intentar mantener su reputación. “Desde hace tiempo ha habido una campaña de descrédito con motivación política contra mi persona”, dijo en un comunicado en junio de 2018. Todas las comunicaciones de su equipo de relaciones públicas, que también tiene sede en Lodres, llegan con copia a los cuatro letrados que asesoran a Corinna.

Aunque siempre se muestran colaboradores con la prensa, milimetran mucho cuándo y cómo dar información. La clave para triunfar como asesor de negocios es la discreción y, parte del éxito, el no figurar. Por eso, el protagonismo que Corinna acapara desde el accidente en 2012, le ha perjudicado en sus negocios. Si durante años la amiga de Don Juan Carlos se paseaba por España sin problemas –y pasaba días en La Angorilla, el pabellón de caza de El Pardo que le habilitaron para sus visitas–, el escándalo terminó con sus viajes.

FILÁNTROPA

Un año después del accidente de caza, Corinna reapareció de la mano de Charléne de Mónaco. Tal y como confirmaron entonces a LOC, ejercía de asesora de la princesa. Aunque desde hace tiempo no aparece en la corte de los Grimaldi, aseguran a este medio que mantiene relación con Alberto de Mónaco y que nunca ha tenido un puesto fijo, sino que ha hecho asesoramientos puntuales. Tras su paso por el palacio de los Mónaco, Corinna estrechó relaciones con Rusia. El pasado febrero reapareció junto al presidente de la Cámara de Cuentas Rusa, Alexei Kudrin. Su entorno asegura a este suplemento que es otra colaboración puntual. Pero no concretan a qué se dedica y deslizan la palabra “filantropía” como ocupación principal. “Ocupa el 50% de mi tiempo. El otro 50% lo ocupo con mis actividades comerciales”, dijo en Point de Vue.

La última causa solidaria en la que ha contribuido es con Elbi, una aplicación presentada junto a Natalia Vodianova con la que hacer donaciones de un dólar que a su vez reportan al donante la misma cantidad para gastar en tiendas del imperio LVMH. Con lo que gana en sus actividades comerciales logra mantener su ritmo de vida. Una casa en Londres, un apartamento en Mónaco y los costes de tener un equipo de relaciones públicas y cuatro abogados velando por su imagen.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 21 DE SEPTIEMBRE DE 2019




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