TESTIGO IMPERTINENTE - CARMEN RIGALT

Las últimas noticias de la Realeza. Monarquía vs. República
¿Cuánto reinarán Felipe VI y Letizia?


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Barilo

Saludos

Mensajepor Barilo » Lun 06 May, 2013 8:44 pm

¡No te creo! que mala leche, ni de broma me acercaría a un cocodrilo!

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Assia
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Mensajepor Assia » Lun 06 May, 2013 10:48 pm

No me sorprende que no me creas, Barilo querida,pero eso que te he contado es cierto. Como escribio en su dia,el GRAN escritor australiano,Robert Hughes (fallecido) y biografo, de la mejor biografia titulada "GOYA," ...a quien se le ocurre visitar Darwin.?" Pues,bien, a mi, se me ocurrio visitarla. 1 sola vez he estado en Darwin,era la unica ciudad australiana que desconocia y queria conocerla.

Darwin,es 1 ciudad muy pequena. 1 buen clima porque en verano,no llega mas que a 35 grados de calor y en invierno, de 20 a 25 grados de calor. Su clima,es magnifico si no hay ciclones. Halla por los anos 70s,Darwin sufrio 1 ciclon-terremoto que casi destruyo media ciudad y hubo muchos muertos.

Lo pase bien en esa pequena ciudad,la gente muy amable y hospitalaria y mas conmigo que viaje como siempre me gusta viajar, sola en paises o ciudades donde conozco la lengua. Cuando le pedi 1 guia turistica de la ciudad al recepcionista de la pension donde me hospedaba,me entrego la lista y el mapa con la visita para ver a los cocodrilos. FUE,EL UNICO SITIO TURISTICO QUE NO VISITE EN DARWIN.

Pero a Darwin,los turistas siguen visitandola por el solo hecho de ver a cocodrilos vivos y tomar fotos de cerca. No estoy segura,pero creo que desde esas muertes de turistas,el MANDATARIO de Darwin,ha puesto 1 distancia muy grande y mas vigilantes,para que esos/as "valientes" turistas, NO SAQUEN FOTOGRAFIAS DE CERCA A LOS COCODRILOS.

Un abrazo,
Assia

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turbo

Mensajepor turbo » Lun 20 May, 2013 2:50 am



    TESTIGO IMPERTINENTE / CARMEN RIGALT

    El mismo yate de todos los veranos



El ‘Fortuna II’ fue un regalo de los empresarios de Baleares para que el Rey estuviera contento. El yate real cierra una época. No sólo está en precario el país. También el chasis del Monarca. Angélica Rivera, mujer de Peña Nieto, vale tanto que algunas carreras las tiene repetidas.

[cajad]Las esposas del PRI

ANGÉLICA. Mientras el foco apuntaba a Blesa y al Rey (uno saliendo de la cárcel y otro entrando en el palco del Bernabéu) pasaban cosas normales. La vida es eso. Unos se operaban la nariz, otros se casaban por tercera vez o lograban mantener su quiebra al margen de la curiosidad pública. La revista Hola entrevistaba a la esposa de Peña Nieto, presidente de México, una dama que atiende por Angie y ha sido actriz de telenovelas. En las filas del PRI siempre ha habido esposas muy pintorescas. Algunos recuerdan con nostalgia a Carmen Romano, primera esposa de López Portillo, mujer numerera que siempre encontraba un hueco en los periódicos. Romano creó una orquesta filarmónica para que interpretara a Mocedades, su grupo preferido. Angélica Rivera es otra cosa. Más jovial, pero también más cursi. En la entrevista, Hola cuenta sus orígenes modestos y su ascenso a la fama. «Cuando tenía 16 años, senté a mis hermanos y les dije que trabajaría para que todos tuvieran carrera. Hoy puedo decir con orgullo que no tengo una sino ¡cinco carreras!: dos en Administración, una en diseño, otra en enfermería…». Angélica vale tanto, que algunas carreras las tiene repetidas. Casada en segundas nupcias con Peña Nieto, entre ambos han aportado al matrimonio seis hijos que viven en amor y compaña. «En nuestra casa –dice – no existen los padrastros ni los hermanastros. Yo soy Angie y Enrique es ‘Pa-two’, papá dos en inglés». No la perdamos de vista. Esta doña promete.



[/cajad]

Buena idea, lo del Fortuna. Facilona, pero necesaria. Con los barcos, ya se sabe: pocas bromas. Más allá de un catamarán, todo es transatlántico. En este caso concurre un exceso de fervor monárquico por mi parte, pues el Fortuna siempre me ha parecido el Queen Mary. Tengo mis razones. Todos los cronistas desplazados a Mallorca hemos visto a lo largo de los años cómo crecía el parque náutico a disposición del Rey, empezando por la ristra de bribones, las lanchas (la llamp, la somni) y los flamantes Fortuna (I y II).

El primero fue un detallito del Rey Fahd y el segundo, un regalazo de los empresarios de Baleares para tener contento a SM y que no se largara a Torrevieja. El yate pasó a Patrimonio y el Rey se quedó con el uso y disfrute. Disfrutaban los Reyes en el Fortuna solos o en compañía de familiares (los griegos estaban en plantilla) y amigos de postín. Todo fue bien hasta que a alguien se le ocurrió calcular lo que costaba llenar los depósitos del yate. Un congo. A partir de ese momento, cualquier ocasión era buena para afearle al Monarca su carísimo entretenimiento.

A comienzos del verano pasado la Casa del Rey hizo una declaración de intenciones y comunicó que el Fortuna no navegaría. La crisis imponía conductas más austeras y la Familia Real quería ser la primera en asumirlas. Fue dicho, pero no hecho. Estando en Palma, una mañana recibí el chivatazo de que el barco (41 metros de eslora, que se dice pronto) había desaparecido de Puerto Pi por arte de magia.

Tras una serie de infructuosas llamadas, obtuve una explicación. Los expertos aconsejaban que no estuviera quieto por mucho tiempo. «Hay que moverlo», dijeron. Ya puestos, Don Juan Carlos decidió sumarse al movimiento y el Fortuna zarpó con él a bordo. Como soy de buen conformar, me lo creí, pero incrementé mi red de espías y vigilé las costas de Cabrera y la ruta marítima en dirección a Montecarlo.

En Mallorca hay que andarse con muchos ojos: uno para el Rey y uno para la Reina, aunque a ella la podemos ver de reojo, dos ojos distintos para las Infantas, que podrían ser el mismo pues ellas apenas coinciden en Palma, y un cuarto ojo, corregido y aumentado como un ojo de cíclope, para los Príncipes. El año pasado improvisé un ojo de bolsillo para el Fortuna, pero ahora éste vuelve al dique seco. Se acabó el uso y disfrute, ha dicho el Rey (o le han dicho que diga). Será vendido o subastado a trocitos, aunque también podrían sacar a concurso público su aprovechamiento. El Fortuna cierra una época. No sólo está en precario el país. También el chasis del Monarca.

Con el ojo que me deja libre el Fortuna estudio las novedades del caso Urdangarin. Hemos llegado a Aizoon, que nació como caja registradora de los negocios del instituto Nóos y terminó siendo una sociedad (al 50% con la Infanta Cristina) que facturaba informes ficticios a empresas con altísimo sentido del deber patriótico (se cuadraban ante el yerno a la menor insinuación).

Han sido años desvergonzados y codiciosos. Ahí tenemos a Blesa, que ha salido de la cárcel para no perderse su propia boda. Bankia ha sido, junto con Urdangarin, la marca registrada del último despropósito. Pero el caso suma y sigue. Ahora, la puja por Bankia Habitat (la inmobiliaria) queda entre amigos y ex directivos de la entidad. Algunos inversores significadísimos aspiran a comprar inmuebles a través de fondos buitres.

Entre ellos está Fernández Norniella, ex consejero delegado de Bankia Habitat, conocido como el hombre del maletín (de Rato), que se presenta con los fondos T. P. G. El fondo buitre Cerberus se asocia con el hijo mayor de Aznar para invertir en España. Su compañía se llama Azorio Capital. Aquí no escarmienta ni Dios.


EL MUNDO / DOMINGO 19 DE MAYO DE 2013

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Barilo

Saludos

Mensajepor Barilo » Lun 20 May, 2013 7:42 pm

Venga, que a mi tampoco me apetece ir a mirar cocodrilos , Assia, yo tampoco iría!!
Un abrazo

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turbo

Mensajepor turbo » Dom 23 Jun, 2013 9:12 pm



    TESTIGO IMPERTINENTE / CARMEN RIGALT

    El marronazo de Hacienda



Hace ocho días que surgió el bulo y, lejos de despejarse, las incógnitas siguen echando humo. Ser Infanta, hoy, no debe resultar fácil: si ponen cara larga, mal, pero si sonríen peor. Rouco Varela ha dicho que rezar es la mejor ayuda que se le puede prestar a la Monarquía.

[cajad]Letizia y la comunión

LA REINA. No siempre es bueno tener el primer plano. Supongo que el perfil bajo de los Príncipes en el centenario de Juan de Borbón fue deliberado, pues el foco estuvo puesto todo el rato en Don Juan Carlos , protagonista continuado, y en la Infanta Cristina , víctima circunstancial de un marronazo (error de origen).

F elipe y Letizia no esbozaron ni una mueca durante el acto. El se mantuvo con el gesto impermeable, esa cosa que se les da tan bien a los príncipes de cuna, que nunca sabes si van o si vienen, si piensan o están en Babia. Ella, en cambio, a fuerza de querer pasar inadvertida quizás forzó su seriedad, llegando a interpretarse que estaba de mal humor. Se ha criticado que no comulgara, pero si lo hubiera hecho la habríamos puesto a caldo invocando su ateísmo. La Reina , que se convirtió oficialmente al catolicismo cuando contrajo matrimonio, siempre ha estado próxima a las religiones orientales, influida tal vez por su madre y su hermana, que peregrinaban a la India para santificarse con un gurú. A Doña Sofía jamás le han echado en cara que no se emocione con los cristos de Semana Santa ni vaya al Pilar a rezarle a la virgen. Todo el mundo ha comprendido que no participe de nuestras costumbres ni supercherías porque no las ha mamado. Como periodista, yo tuve ocasión de verla en Nepal en un templo budista. Prendió velas, aspiró el incienso y se dejó transportar. Era ella más que nunca y parecía que de un momento a otro iba a ascender a los cielos.



[/cajad]

La vida nacional no repara en cuentos. Esta vez ha sido un relato kafkiano lo que ha ocupado las páginas de los periódicos. Protagonista: la ciudadana 14Z, alias la Infanta Cristina de Borbón. La trama gira en torno a la venta de 13 fincas que supuestamente no habrían tributado a la Hacienda Pública. A estas alturas de la semana parece que no existe tal venta, ni tales fincas y si me apuran, ni siquiera tal infanta. Esta modalidad de surrealismo ha indignado profundamente a los listillos del lugar, que definen el enredo como una cortina de humo. Buenos son ellos en materia de susceptibilidades.

Han pasado ocho días desde que surgió el bulo y, lejos de despejarse, las incógnitas siguen echando humo. El presidente de Gobierno, incapaz de descifrar la trama y convencido al fin de que las mentiras no llevan a ninguna parte, ha pedido perdón a la Familia Real y se ha justificado diciendo: «no voy a echar las culpas a nadie y tampoco lo se». Por su parte, el ministro Montoro se mantiene aferrado al error como fórmula magistral para salir del paso y ha aplazado al martes el cierre del culebrón. Espero que sea un final hiperrealista, por el bien de todos.

No tenemos noticia de cómo ha procesado esta movida la Infanta Cristina, pero el jueves la vimos con sonrisa tipo «aquí no pasa nada» en la misa homenaje por su abuelo, lo que para muchos constituyó motivo de crítica. Y es que ser infanta, hoy, no debe de resultar fácil: si ponen cara larga, mal, pero si sonríen, peor. La Infanta Cristina, por si acaso, se acogió a las dos caras, la alegre y la afligida, para ir sobre seguro. En la primera parte del acto se mostró sonriente, pero una vez terminada la misa dio muestras de lo que a todas luces parecía un real rebote. Hasta hubo quien señaló a Letizia como causante del mosqueo.

Las tribulaciones de la familia Borbón no cesan. Rouco Varela ha declarado que él reza, pues rezar es la mejor ayuda que se le puede prestar a la Monarquía, pero visto lo visto, el arzobispo de Madrid no reza lo suficiente. Unas misas extra le vendrían mal al Rey, y a lo mejor hasta le permitían soltar la muleta y salir corriendo en busca del Fortuna.

Cada uno ayuda a la Monarquía como puede. Unos lo hacen rezando y otros, denunciando excesos. Yo misma, que no soy ni monárquica ni republicana cuando quiero ayudar a la Monarquía me pongo a imaginar una República presidida por Aznar y me entran unos accesos de amor borbónico que ya quisiera para sí Luis María Anson. No digo que sea una fórmula muy intelectual, pero a mí nunca me falla. En ese momento al Rey lo veo un tipo monógamo y de la sociedad protectora de animales, a la reina, campechana, y a las infantas, auténticas creadoras de tendencias.

Me he pasado. Bien es cierto que la Infanta Elena dejó de ser creadora de tendencias cuando partió peras con Marichalar, pero su instinto plebeyo la ha puesto en la pista de la crisis con una imagen más popular que la de Rita Barberá. Ahora, la Infanta Elena viste de campera en la cotidianidad y deja a Caprile para las ocasiones excepcionales, léase grandes bodas europeas.

En cuanto a la Infanta Cristina, a ella las tribulaciones le favorecen. En la última comparencia ante los fotógrafos dejó constancia de su buen estado físico. Guapa, casual (léase cásual), tirando a delgada. Además, Cristina se ha acogido a la tendencia de repetir modelo, costumbre que deberían copiarle las periodistas de la tele, fervorosas de la máxima «cada día, un traje». El jueves, ella lució una chaqueta gris que los estilistas del gremio ya habían registrado en cuatro ocasiones. Cristina repite traje y eso que se puede permitir el derroche. Por facturas falsas no será.


EL MUNDO / DOMINGO 23 DE JUNIO DE 2013

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Mensajepor Assia » Lun 24 Jun, 2013 2:41 pm

Por que tiene 1 ''Aznar'' ser presidente de la III Republica.? El presidente de
1 republica deberia ser elegido por 1 mayoria de espanoles. Por que esta Carmencilla no habla de tantos y tantos presuntos corruptos como hay en todos los partidos politicos de Espana incluyendo esa presunta fortuna que ha amasado juan Carlos I. Tu eres,Carmencilla,de esas personas que no eres de naaaa. Que quieres, 1 Espana sin gobierno,porque o continua la monarquia parlamentaria o tendra que haber 1 republica. AH.! ya se lo que esta Carmencilla anora 1 dictadura. Dice no ser monarquica ni republicana.

Anda, metete en la cocina que tu,NO ERES PERIODISTA.

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turbo

Mensajepor turbo » Dom 30 Jun, 2013 4:10 am

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    Isabel Sartorius (dcha.), en la imagen con su hija Mencía, el día del enlace de su hermano Luis.


    TESTIGO IMPERTINENTE / CARMEN RIGALT

    Isabel y su caja registradora



Viendo la portada de ‘Hola’ no parece que se haya casado Luis Sartorius sino su hermana. Veintidós años después, Marina Castaño se ha casado en el mismo sitio y a la misma hora. El hijo de Carmen Tello iba vestido de maestrante y la novia estaba guapa pero cursi.

[cajad]Boda de prestado

EL MARQUÉS DE MARIÑO. La revista Hola se ha despachado con una boda de abolengo: la de Luis Sartorius, marqués de Mariño, y Bárbara Pérez. Viendo la portada parece que se ha casado Isabel Sartorius, pero es una falsa impresión. Ella solo ha sido el cebo. En realidad Isabel siempre encuentra pretextos para facturar un reportaje. Y a más fotos luciendo photoshop, mejor precio. El marco incomparable también ha contribuido. En este caso la boda se ha celebrado en el castillo de Belmonte, propiedad del que fuera marido (o así) de la ex del Príncipe y padre de su hija Mencía, el tal Javier Fitz-James (resumiendo: Javier Soto). El leitmotiv de todo es Isabel, que se cuela en las fotos como si fuera una Segrelles. También echan una mano sus discretas hermanas (una de ellas, Cecilia, vive en Argentina y ya ha prestado sus posesiones de ultramar en otros reportajes), Nora de Liechtenstein, Nieves Álvarez (ella tendrá sus contratillos con la revista), Colate, Nuria March, David Meca, etc. Vista desde fuera, la boda parece un episodio de Amar en tiempos revueltos, aunque por la importancia del atrezo recuerda la boda de Fonsi Nieto o la de Julio José Iglesias, y si me apuran la de Alberto de Mónaco, que fue una boda de plástico. Lo que se celebró en Belmonte era una ceremonia civil aliñada con lecturas del Evangelio. Todo tenía un toquecillo hortera, y no por los invitados (no hubo futbolistas ni misses) sino por el perfume a negocio que emanaba.



[/cajad]

No hay nada más excitante que un bodorrio. Y no lo digo por la dosis de aventura que contiene (es el principio de una gincana) sino por la expectación social que despierta. El foco está en la novia, especie de hada madrina que siempre ha ostentado el protagonismo del acto; antes iba de novicia (recatada, con manguita tres cuartos y mucho tul ilusión como símbolo de virginidad) y ahora suele llevar escote palabra de honor, que no es símbolo de nada pero abarata el traje. Palabra de honor que hay que coser menos, me dice una modista experta. Será eso.

La temporada nupcial empezó este año con la boda del hijo de Carmen Tello. Se celebró en Sevilla y fue una estampa muy española. Políticos, toreros y marquesas arroparon a los contrayentes. La madrina lucía mantilla, pues una boda sevillana sin mantilla es como una gala en Ascot sin sombrero. El disfraz era obra de Victorio y Lucchino: un traje sobrio, deshabitado de volantes, con una peineta en lo alto. El novio iba de maestrante (rollo domador) y la novia, tirando a sosa. Causó más impacto la ausencia de la duquesa de Alba que la presencia de la novia. Ella (la novia) apareció guapa pero cursi, radiante, fiel a la tradición.

Cayetana se quedó en Dueñas. Estaba recién llegada de Italia, donde se había roto el fémur triscando por las ruinas, y los médicos le aconsejaron guardar cama. En su nombre asistió a la boda Alfonso Díez, esposo de bolsillo que se ha pasado la primavera en bodas, bautizos y funerales representando a Cayetana. Al duque le gusta mucho andar entre marquesas: el culo se le hace Pepsi-Cola.

Desde la boda del hijo de Tello hasta hoy han llovido varios casorios famosos. La prensa del corazón ha recogido puntualmente unos cuantos: Rosa Clará, estricta elegancia para la estricta madurez, la hija de Isidre Fainé (clásica boda catalana), Cristina Valls Taberner y Francisco Reynés (en la Toscana) y hasta un ligón de playa (Israel Bayón), que se ha casado sin dejar colocadas a todas sus ex.

Ayer hubo triplete. Tres bodas, tres, pusieron el broche de oro a la temporada alta nupcial. Me gustaría decir que en Fornells (Menorca) Artur Mas casó a la niña de sus ojos, pero mentiría. La niña de sus ojos se casó por iniciativa propia con su novio Rubén, que llevaba dos años ejerciendo de marido. A la misma hora, en Ibiza, se casaba Adriana Abascal con Emmanuel Schreder, otro consolidado esposo. Boda al gusto de ella, que es una mujer experimentada en fiestas: mariachi, caldos de distintas tierras y un vestido blanco y escotado, cosmopolita (el Mediterráneo pasado por Hollywood), con un toque de bordado en la espalda. Ideal para iluminar las páginas del próximo número de Hola.

La tercera en discordia fue Marina Castaño, que tal día como ayer, hace 22 años, contrajo matrimonio con Camilo José Cela en su casa de Puerta de Hierro, concretamente en un rincón del jardín que ella bautizó con el pomposo nombre de Pabellón de Verano (manda huevos). Ahora Marina ha repetido la experiencia y se ha casado en el mismo sitio y a la misma hora con Enrique Puras, al que ella anuncia llamándole obsesivamente «doctor».

Es una forma de llenar el vacío producido por la pérdida del título de marquesa viuda de Iria Flavia. A falta de un marqués, Castaño ha encontrado un doctor. Y encima, cirujano. Para los clásicos de medio pelo, un cirujano es lo más. Marina Mercante sigue fiel a sus esencias.

La crisis reduce el número de divorcios y también el de matrimonios. La situación aconseja no cambiar de estado, pero los matrimonios nuevos ya figuran en las apuestas. Algunos de ellos no durarán un telediario.

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EL MUNDO / DOMINGO 30 DE JUNIO DE 2013

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Mensajepor Assia » Dom 30 Jun, 2013 1:20 pm

En mi modesta opinion,si Isabel no hubiera sido novia del Principe de Asturias,creo que no la fotografiarian tantos. Lo interesante seria saber si Isabel cobro por esas fotos en HOLA. Y, si hablamos de Carmen Tello,tampoco seria tan nombrada si no fuera la segunda esposa de Curro Romero.

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Mentxu

Mensajepor Mentxu » Lun 01 Jul, 2013 10:45 am

Assia la Sartorius está completamente pelada de dinero, no tiene un euro partido por la mitad y es una empresaria ruinosa. Vive gracias a haber sido novia de Felipe y de vez en cuando vende una exclusiva al Hola! para ir tirando.

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turbo

Mensajepor turbo » Dom 07 Jul, 2013 1:43 am



    TESTIGO IMPERTINENTE / CARMEN RIGALT

    El Rey, más Rey que nunca



La marcha de Alberto II de Bélgica confirma que las abdicaciones están a la orden del día. Don Juan Carlos no quiere renunciar y hace gala de una vitalidad extraña y sospechosa. El día 15 el monarca viajará a Marruecos, la prueba para su definitiva reincorporación.

[cajad]El estornudo de los parientes

CRISTINA DE BORBÓN. De vez en cuando la Casa del Rey se reúne con los periodistas para informar y acercar posiciones. Esta clase de reuniones no siempre sale bien: la Casa quiere ser benévola, pero a los periodistas, insaciables por definición, el encuentro les sabe a poco. Esta vez, los informadores destacaron la calificación que Spottorno hizo del «impacto Nóos» en el ánimo de la Casa. «Ha sido un martirio», dijo. Fue lo más contundente y explícito de la reunión. La transparencia es una utopía, pero algún que otro tema la soporta. No es el caso del error del DNI de la Infanta y la historia de las fincas perdidas y halladas en el templo de Hacienda. Eso nadie lo explica. No lo hizo Montoro y tampoco lo hace la Casa.

En los asuntos del Rey no hay límites. A Don Juan Carlos no solo le afecta lo que hacen los miembros de su familia, sino los consortes, más los hermanos y primos de los consortes. Aunque parezca estrafalario, hasta un estornudo de Telma puede desestabilizarle. Y quien dice Telma dice Revenga, la tía Henar o el abanico de amigos de SM, que a veces no hila muy fino eligiendo compañeros de fiesta.

La Infanta Cristina ocupa el primer plano en el escaparate mediático, lo cual eclipsa otros asuntos, aparentemente menores. La Casa ayuda a despistarlos, olvidando una máxima no escrita en los libros de fundamentos: con la verdad se va a pocas partes, pero con la mentira, a ninguna. Lo mejor para que no se hable es no dar que hablar.



[/cajad]

La Casa del Rey decidió salir al paso del chaparrón que no cesa y convocó a la prensa para puntualizar media docena de asuntillos (sirva el diminutivo como declaración de buenas intenciones). Era jueves y en los periódicos todavía sonaba el eco de una noticia que pasaba rozando el larguero: Alberto II de Bélgica había anunciado la decisión de abdicar (el 21 de este mes) en su hijo Felipe. Motivos: los que adujo y algunos más, inconfesables por su naturaleza íntima. Resumiéndolos todos: su edad, su salud, su familia –su hija ilegítima, su hijo díscolo–, el rabioso presente –un escándalo financiero de la Fundación de Fabiola–, y por ahí seguido. La cosa promete: Felipe, el heredero, también llega al trono con una mochila algo revuelta.

Alberto II no se lo ha pensado dos veces. Los precedentes facilitan el gesto. Abdicó la reina Beatriz de Holanda, abdicó el Papa de Roma, el emir de Qatar, y dentro de nada puede abdicar un rey nórdico. Las abdicaciones están a la orden del día. Si abdica un emir, que es lo más medieval de este mundo, cualquiera puede hacerlo. Aquí nadie exige que el Rey abdique. Algunos lo pensamos, pero no insistimos por no ofender a la persona de Don Juan Carlos. En él está considerarlo o no. Sin embargo, sorprende el temor que produce la palabra. Tanto a los fervorosos como a los desafectos les da auténtica grima pronunciarla.

Nadie, por muy rey que sea, merece el trago de reinar hasta el fin de sus días, muriendo como en los grabados, rodeado de familia, médicos, confesores, notarios, ayudantes de cámara, obispos y embalsamadores. Son escenas que ayudan a interpretar la historia, pero ya no entusiasman a nadie. Los reyes, hoy, no se mueren ni a tiros. El propio Don Juan Carlos ha sobrepasado ya la edad de Felipe II, que se fue al otro barrio sin haber gozado de la merecida jubilación. A nuestro monarca le abruma la idea de abdicar en el Príncipe Felipe, un hombre joven y preparado. No es un caso aislado. Tampoco Isabel II de Inglaterra quiere abdicar en Carlos, que es más viejo que su propia madre.

La lógica tiene principios universales. Si no fuera porque la lógica está reñida con la naturaleza de la institución monárquica, los reyes deberían morir en los hospitales, ayudados por el amor familiar y la caricia de los sedantes. El hecho de que se aferren al trono no es sino una metáfora de las ansias de inmortalidad, que seguramente afecta más a los monarcas que a los bomberos.

Pero el Rey no quiere abdicar, ya digo. Pasados los días convulsos de Botsuana, pasado el perdón y los embates posCorinna, una calma sorda regresa poco a poco a palacio. Cierto es que se arma el pitote cada vez que el Instituto Nóos sale a la palestra, pero (inexplicablemente) todo remite. Don Juan Carlos recupera así la agenda y el buen humor, aunque mantiene las cuatro horas diarias de fisioterapia y camina con una o dos muletas, forzando su espíritu de superación, tan castrense.

No vive incomunicado. Entra y sale, habla mucho por teléfono, tiene contactos con sus amigos y está informado de todo lo que ocurre. Es inasequible al desaliento y hace gala de una vitalidad extraña y sospechosa. El viernes almorzó con Felipe González y el próximo día 15 viajará a Marruecos adelantándose a las previsiones. Será la prueba para su definitiva reincorporación. Él mismo lo decidió así y así se ha hecho. A estas alturas de su vida hace poco caso de los paternalismos dóciles. Nunca le ha gustado que le aconsejen (y ahora, menos), sobre todo en los aspectos relativos a su vida privada. Es posible que en algún lugar de Europa Corinna siga planteando batalla, pero no sale en el cuché, que ya es algo.


EL MUNDO / DOMINGO 7 DE JULIO DE 2013

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turbo

Mensajepor turbo » Dom 14 Jul, 2013 2:24 am



    TESTIGO IMPERTINENTE / CARMEN RIGALT

    La cara B del verano



Urdangarin goza de un descanso gracias a Bárcenas, protagonista absoluto de la actualidad. El ex tesorero hizo causa de sus silencios durante meses, pero fue empezar a hablar y liarla. Mucho ‘glamour’ pero ningún lujo, consigna de la primera fiesta del verano en Mallorca.

[cajad]Mallorca toma la delantera

MACAYA. Que los alemanes nos sacan mucha ventaja no es una fantasía de Merkel. Incluso los alemanes trasplantados a España gozan de una situación envidiable. Hace años, Mallorca parecía un land. Salían alemanes por debajo de las piedras: hasta Schröder venía a veranear a la isla. La reunificación y las distintas crisis hicieron que muchos vendieran sus propiedades en Baleares, pero quedaron las economías más potentes, representadas por una sociedad que se mezclaba poco pero dejaba mucho. En Mallorca se celebró la primera fiesta del verano, y casualmente tuvo acento alemán. La ofreció Engel&Völkers, gran inmobiliaria alemana con intereses en la isla, que organizó un plan charity mezclando lo más selecto de la sociedad internacional. Mucho glamour pero ningún lujo, ésa era la consigna. La fiesta consistió en un torneo de polo seguido de una gran cena. La fundación de E&V destinará el dinero recaudado a la construcción de una escuela primaria en la República de Ghana. Entre los invitados, objeto de una rigurosa selección, estaba Gwyneth Paltrow, que vino de la parte de América a poner una sonrisa en la noche. De la parte española, Cristina Macaya (mallorquina universal), Elena Benarroch, Simoneta Gomez-Acebo y Paola Dominguín, amén de las grandes familias locales, que no vinieron porque ya estaban aquí. A saber: los Fluxá, Escarrer, March y Fierro. O sea: la crème de la crème de la gente que no sale de sus casas.



[/cajad]

Hoy que me toca hablar de Bárcenas, ya estoy hasta el gorro de él. Tengo la impresión de haber pasado todo el invierno con LB arriba y abajo del telediario, interpretando siempre la misma secuencia inacabada. Bajaba de un taxi, cruzaba la calle, sorteaba las alcachofas de los reporteros y entraba en el portal de su casa sin emitir un suspiro de contrariedad. O al revés: salía del portal, sorteaba las alcachofas de los reporteros, cruzaba la calle, subía a un taxi y se difuminaba entre el tráfico. Todos los días la misma canción.

Era el tipo de la gabardina, el tesorero que vino del frío. Hombre de mirada muda y cuello de mazacote, Bárcenas se ha convertido en uno de los personajes más odiados de los últimos tiempos junto con Urdangarin, que ahora goza de un merecido descanso gracias a él, protagonista absoluto de la actualidad.

El ex tesosero del PP saltó a las páginas de los periódicos hace cuatro años, cuando tomaron cuerpo las primeras sospechas. Entonces era más coqueto y engolado, también más pretencioso. Durante este tiempo ha dejado de hacer ejercicio (cruzar la calle no está considerado precisamente un deporte) y ha perdido buena parte del lustre aristocrático que tenía. Hoy parece más fondón y luce aire tosco de leñador vikingo.

Incluso ha sacrificado una de sus señas de identidad, el dichoso ricito jerezano, especie de rúbrica que le acariciaba el cuello de la camisa. También ha suavizado la gomina de su meseta craneal y ese estilismo vagamente franquista que le emparentaba con el marqués de Villaverde.

Bárcenas hizo causa de sus silencios durante largos meses, pero empezar a hablar y liarla fue todo uno. No se sabe si su teatro es coyuntural o forma parte de su naturaleza íntima, pero dicen que miente con la misma frecuencia que toma aire para respirar. Cuando habla tiembla el misterio, pero si finalmente se demuestra que sus silencios esconden verdades como puños, el chiringuito de Rajoy puede tener los días contados.

El jueves, con LB en la trena, los abogados Miguel Bajo y Alfonso García Trallero se apearon de su defensa dada la disparidad de versiones que les ofrecía. Desde Soto del Real, el ex tesorero decidió echarle los tejos a Javier Gómez de Liaño, que se tomó su tiempo antes de aceptar. Algunos medios enseguida dieron por buena la noticia, pero no fue hasta el viernes cuando oficialmente Gómez de Liaño tomó las riendas de la defensa, y lo hizo con una frase que pasará a la historia del caso Bárcenas. «¡Aquí mando yo!», comentó el ex juez, un hombre que siempre se ha caracterizado por no decir una palabra más alta que otra. Alertaba así sobre la necesidad de acabar con las pirotecnias. Al abogado no le dolerán prendas si, forzado por la situación, tiene que renunciar a su defensa. Lo ha hecho en dos ocasiones, una de ellas con Isabel García Marcos, del caso Malaya, que se defendía a sí misma usando todas las plataformas televisivas.

«Soy un hombre muy paciente –afirma el ex juez– y me gusta llevar los casos con discreción y sin turba». «Tengo una excelente opinión del fiscal y del juez. Romeral es un fiscal estupendo, y respecto a Ruz, qué voy a decir: es muy joven, pero trabaja con una ejemplaridad propia de un veterano».

Poco se sabe de la pequeña vida de LB en la cárcel. Tal vez haya retomado el ejercicio físico y aproveche la circunstancia para limar los kilos de más que afean su silueta. Últimamente la actividad social (comer medio a escondidas con abogados, periodistas y conocidos útiles) le llevó a demasiados restaurantes de cinco tenedores cuyas facturas pagaba con la calderilla de las cuentas nacionales ahora bloqueadas. Pobre Bárcenas: no le va
a quedar ni para bocatas.


EL MUNDO / DOMINGO 14 DE JULIO DE 2013

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turbo

Mensajepor turbo » Mar 30 Jul, 2013 3:22 am






No sin mis nietos

CARMEN RIGALT



ImagenEL TÍTULO no es mío, pero la intención sí. Le viene muy bien a la Reina, siempre dispuesta a lucir su condición de abuela. Ayer, doña Sofía apareció pastoreando a los hijos de las infantas en la primera jornada de los ya tradicionales cursos de vela (nada tienen que ver con las regatas, pero se celebran paralelamente). La jugada le salió redonda, pudiendo así quitarse la espina del show del año anterior, cuando le arrancaron a los niños Urdangarin de las manos porque papá Iñaki ordenó que regresaran a Barcelona en el primer vuelo. «O todos, o nadie», habría dicho el célebre yerno ante la negativa de la Casa Real a darle cobijo en Marivent. El resto del verano fue un puro sobresalto. La infanta Cristina hizo cuerpo con su marido y no pisó la isla ni por casualidad, reapareciendo a últimos de agosto en Euskadi Norte (Francia), mano a mano con su suegra. El desplante fue una de las noticias más comentadas de la temporada. La Reina se mantuvo muda, como Belinda. La procesión iba por dentro.

Ayer, la infanta Cristina actuó como si eso no hubiera sucedido jamás. Es un paso adelante en la difícil situación de Casa Real. Quizás la paz tarde en volver a la familia, pero no hay que ser un maestro de la comunicación para saber que la presencia de la controvertida infanta acalla rumores y desactiva escandaleras. Algo es algo.

«No sin mis nietos», piensa la Reina, llevada por su afán conciliador. La maniobra sería perfecta si desde el otro lado del mar, concretamente desde la meseta, una voz de acero no le respondiera: «No sin mis hijas». Lo han adivinado: es la voz de Letizia, nuera de manual, que no suelta a las infantitas Leonor y Sofía así la maten. Letizia quiere llevar en primera persona la educación de sus hijas. Hay que seguirlas de cerca, piensa, que luego te descuidas y un día aparecen en casa con un pendiente, como confesó Marina Castaño en una entrevista. En eso Letizia ha salido un poco Marina, de ahí que todos los días vaya a buscar a las infantitas al cole, haga sol o caigan chuzos de punta, esté en un almuerzo oficial o tomando el té con Felipe (Varela). Los que han almorzado más de una vez con ella conocen el protocolo: cuando empieza a consultar nerviosamente el reloj es que se acerca la hora del cole. Antes de que pasen cinco minutos ya ha abandonado la mesa. No es por afearle la costumbre a la princesa, pero muchas madres trabajadoras darían media vida por mandar a sus retoños en la ruta escolar. Ironías de la vida.

La Reina, que además de reina es suegra, nunca se ha pronunciado (ni siquiera con gestos) sobre las manías de su nuera, que son universales y coinciden con las manías de todas las nueras del mundo. Del mismo modo que la Princesa de Asturias confía las criaturas a su madre, Elena y Cristina de Borbón las confían a la suya. Como en todas las casas, por otra parte.

La Reina se mostró ayer con tenue veraniega y mucha quincallería encima. Es un decir. En realidad, toda la quincallería que usa es de oro, aunque los periodistas no hayamos tenido oportunidad de morderla. Abundan los amuletos (ojos turcos, tréboles de cuatro hojas, etc.). Con los años, los ojos turcos se han multiplicado o han dado hijitos. La Reina siempre ha sido aficionada a la superchería, y combina con gracia símbolos de distinta naturaleza. Bien es verdad que nunca le hemos visto una Virgen del Rocío estampada en el pecho. En el pecho no, sino en el bolso, iban estampados los rostros de los nietos. Una forma de presumir como otra cualquiera. Doña Sofía se mostró feliz con el tuneado a cuestas. Fue un guiño divertido. Todo un detalle.


EL MUNDO, MARTES 30 JULIO 2013

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Assia
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Mensajepor Assia » Mar 30 Jul, 2013 3:48 am

No se, eso dependera de los mallorquines, pero me parece a mi,mucha cara dura de Cristina, haber vuelto a Palma de Mallorca.

La reina ''combina con gracia.?'' La Sofi, es muy superticiosa y no ''combina'' na de naaa'' se cuelga en el cuello y brazos o munecas todos los
''amuletos'' que encuentra y cree que esos amuletos la protegera.

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turbo

Mensajepor turbo » Jue 01 Ago, 2013 12:54 am

Preludio de divorcio

CARMEN RIGALT



POR LA MAÑANA saltó la noticia. «Los duques de Palma se mudan a Suiza», decía textualmente el titular de Mariángel Alcázar, pero muchos se apresuraron a interpretarlo y sin encomendarse a Dios ni a Javier Ayuso (jefe de comunicación de la Casa Real) fueron más allá y sentenciaron: la Infanta Cristina se separa.

La interpretación no carecía de sentido. La Casa admitió que la infanta se trasladará a vivir a Ginebra como coordinadora del área internacional de la Fundación La Caixa (repitan conmigo: Isidre Fainé, ruega por nosotros), mientras Urdangarin seguirá en Barcelona para permanecer a tiro de los jueces. Las alarmas han vuelto a saltar. La nueva responsabilidad profesional de la infanta está sujeta a su nueva vicisitud personal, y no al revés. Cristina ha decidido quitarse de en medio y para ello ha contado con la colaboración de La Caixa, que siempre está al quite. A partir de ahora la Duquesa de Palma y su marido llevarán vidas paralelas, aunque las fuentes consultadas se han apresurado a añadir que Iñaki viajará constantemente a Ginebra para estar con su familia. Los niños, por su parte, ya han sido matriculados en sus nuevos colegios.

Días atrás, todo el mundo se preguntó, a propósito de los correos privados (ya públicos) de IU, de dónde sacaba la infanta el cuajo necesario para soportar tantos sobresaltos. Por su posición, ella está obligada a poner cara de poker, pero el sufrimiento no le es ajeno. Si cualquier esposa se siente humillada al ver aireados en la comunidad de vecinos sus problemas conyugales, qué no sentirá Cristina, cuya comunidad de vecinos da la vuelta al mundo.

La infanta fue candidata a imputada. Muy pocos la justificaron entonces, cuando se supo del apoyo que prestaba a su marido en las tropelías del instituto Nóos. Lo de ahora es peor. Al hacerse públicos los correos extramatrimoniales de Urdangarin, la historia se convierte en espectáculo para consumo de masas. Y digo yo: mejor que el asunto la pille a resguardo. Suiza es el lugar idóneo: un país aséptico y aburrido, donde la gente no tiene tiempo para el escarnio.

ImagenMientras a la orilla de las regatas este nuevo escenario es interpretado como una pre separación (variante del cese temporal de la convivencia), la Familia Real sobrelleva el foco con nerviosismo. La Reina siempre ha sido conciliadora con los fotógrafos y suele tomar la iniciativa a la hora de posar, pero esta vez hasta ella se mostró esquiva con los reporteros gráficos.

El Príncipe ya está en Palma y ayer regateó a la caña del Aifos. Antes había asistido en Andratx a un encuentro con los equipos de emergencia del incendio. Le acompañaban la Reina y la Infanta Elena, además del presidente Bauzá y el ministro Arias Cañete. En el centro de coordinación se dijo: «El incendio ya está estabilizado, pero quedan focos». La frase no podía ser más oportuna. A los pocos segundos de pronunciarla, se declaró un nuevo incendio y los bomberos tuvieron que salir por pies. Así las cosas, el Príncipe llegó pillado de tiempo a las regatas y decidió no pasar por el Club Naútico a complacer a los fotógrafos. El cabreo estaba asegurado.

A bordo de la lancha Somni, la Infanta Elena, cámara al cuello, se convertía en improvisada paparazza tomando instantáneas de su hermano en plena faena. Con ella, la Reina y la princesa Irene, convidada de piedra en los veraneos mallorquines. En el Naútico, consumiendo la espera, los periodistas nos habíamos refugiado en el Brunch by the sea (pijos que somos) para comentar la múltiple jugada. Allí estaban, como dos reinonas, Victorio y Lucchino (el gordo y el flaco), haciendo filosofía del gazpacho para evitar pronunciarse sobre el concurso de acreedores. También ellos llegaban tarde a nuestra Moleskine. Estábamos demasiado liados con la movida de los Urdangarines.


EL MUNDO, JUEVES 1 AGOSTO 2013

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Invitado

Mensajepor Invitado » Jue 01 Ago, 2013 8:31 am

Yo apuesto que no habrá divorcio. Urdangarin no puede establecer su residencia en Suiza hasta que terminen sus problemas judiciales. Mientras este judicialmente imputado oficialmente residirá en Barcelona , como de Barcelona a Ginebra se va en hora y media de vuelo, podrá estar con su familia siempre que quiera y los problemas judiciales se lo permitan. El billete de avión es barato en cualquier compañía de las muchas que hacen la ruta Ginebra-Barcelona, resulta mas caro el billete de Madrid Barcelona porque hay menos vuelos y compañías que cubren esta ruta que de Barcelona a Ginebra.
Por el momento la pareja marchan de vacaciones con la familia Urdangarin al sur de Francia en cuanto los niños terminen su estancia con la abuela Sofia que será mañana una vez terminado el cursillo de vela, en septiembre comienzan las clases en todos los Liceos Franceses que es el programa de estudios que siguen los hijos de Cristina.




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