Aguas turbulentas - Pilar Eyre

Las últimas noticias de la Realeza. Monarquía vs. República
¿Cuánto reinarán Felipe VI y Letizia?


Imagen

Avatar de Usuario
Invitado

Aguas turbulentas - Pilar Eyre

Mensajepor Invitado » Dom 28 Abr, 2024 1:46 am

Imagen
NO ES POR MALDAD / Pilar Eyre

Letizia cumple a pesar del sufrimiento


La visita de los Reyes a los Países Bajos ha dejado la insólita imagen de Letizia, que tuvo que sentarse durante el besamanos debido al neuroma de Morton que sufre en el pie izquierdo.

Impresionante. Tardará mucho tiempo en borrarse de nuestra retina, si es que se borra, la imagen de la reina Letizia sentada en un taburete durante el besamanos de la recepción oficial en el palacio real de Ámsterdam mientras los reyes de Holanda y el rey de España permanecían de pie, a su lado.

■ ■ ■

Al principio nos costó asimilar qué estaba pasando. Desfilaban los invitados frente a los cuatro reyes, que extendían la mano. Primero Guillermo, de frac y condecoraciones, lo mismo que Felipe. Después el fino brazo de Letizia. Y la última Máxima, espléndida en plateado, brillando como una sirena. Sí, vimos la mano de Letizia, es cierto... pero a ella no. ¿Qué ocurría? ¿Dónde estaba? Hasta que por fin nos ofrecieron un plano frontal de los cuatro monarcas y advertimos que sí, que en efecto Letizia se situaba entre Felipe y Máxima, pero ¡sentada!

¿Cómo? ¿La enérgica, bulliciosa, sociable, simpática Letizia sentada y con expresión doliente tendiendo una mano lánguida como una anciana? Y eso no fue todo, cuando anfitriones e invitados se desplazaron al comedor vimos que Letizia ya estaba aposentada en una silla, de la que no se movió en toda la noche. ¿Cómo la transportaron hasta allí? ¿Qué hecho misterioso acontecía? Y no es porque no hubiéramos visto ciertos síntomas. En el aeropuerto, cuando cogieron el avión que los iba a llevar a los Países Bajos, lo que algunos interpretaron como una agradable conversación entre los monarcas semejaba en realidad un momento tenso en el que Letizia se expresaba ante su marido con grandes aspavientos y Felipe, con cara de hartazgo, se encogía de hombros y optaba al final por ignorar a su mujer y avanzarse hasta abordar el avión. Sabiendo que los estaban grabando, de vez en cuando exhibían unas frías sonrisas que no engañaban a nadie. ¿Estaban hablando quizás del apretado programa que les esperaba en Holanda? ¿De la imposibilidad de realizarlo dadas las molestias en los pies de la reina, ese doloroso neuroma de Morton que todos sabemos ahora qué es? Un viaje oficial es imposible de cancelar ya que hubiera dado pie – nunca mejor dicho– a numerosos rumores, no solo sobre la salud de los monarcas, sino también sobre su estabilidad conyugal. En el aeropuerto con un traje pantalón de ejecutiva con el que hubieran quedado muy bien unos cómodos mocasines, Letizia iba sin embargo con zapatos destalonados de punta estrecha y tacón fino de cinco centímetros.

■ ■ ■

Pocas horas después, el mismo día de su llegada, en la recepción que los reyes ofrecieron a la colonia española, dio la impresión de que volvíamos a la Letizia de los buenos y viejos tiempos, la mujer empoderada y segura de sí misma, con ese magnetismo especial que atrae todas las miradas. Luciendo los hombros con un escote muy sexy, con una falda que era casi una radiografía y con tacones, deslumbró a los presentes. Una amiga que estuvo en la recepción me comenta, "nosotros íbamos bien vestidos, pero sin alardes, y verla fue impactante, era como estar en una alfombra roja ¡qué carisma de estrella! A su lado me sentí ridícula con mi traje chaqueta y mi collar de perlas".

■ ■ ■

Al día siguiente, en la plaza Dam de Ámsterdam, se empezaron a advertir las primeras señales de que algo no iba bien. Para su primer encuentro con Máxima, Letizia escogió en traje verde de tweed y un sombrero peculiar que no le favorecía. Ni siquiera se lo había colocado bien. La sonrisa resplandeciente había desaparecido para ser sustituida por una expresión correcta, algo seria, pero lo atribuimos a la naturaleza del acto. Iba sin medias, la temperatura era de 8 grados, y con zapatos de tacón no muy alto pero destalonados, difíciles de llevar porque no sujetan bien el pie y el tobillo "baila", lo digo por experiencia propia. De pronto se puso a llover de forma torrencial y Letizia sacó la capa de Carolina Herrera que tantas veces hemos visto, que apenas abriga ya que está muy abierta y no tiene mangas. Daba grima ver su dificultad para caminar haciendo equilibrios con los tacones, bolso, paraguas, capa, sobre el suelo mojado, con la humedad subiéndole por las piernas desnudas.

■ ■ ■

Por la noche se celebraba la ceremonia más importante. Los reyes de Holanda recibían a los reyes de España en el palacio real. Supongo que las horas previas fueron las más arduas para Letizia. El dolor agudo de pies, incapacitante, hubiera justificado su baja del evento, pero tal cosa era imposible. Encima, su estilista o ella misma, con un desacierto inexplicable, habían escogido para esa noche unos zapatos de tacón de doce centímetros, más plataforma que dejaban el empeine totalmente vertical. ¿Qué hacer? Es seguro que hubo consultas con Máxima y con los jefes de protocolo y al final se decidió que Letizia se sentara en un taburete para saludar a los invitados mientras su marido y sus anfitriones permanecían de pie. De ahí esa insólita imagen que en pocas horas dio la vuelta al mundo.

Al día siguiente la reina apareció caminando, aunque visiblemente incómoda, con tacones de seis centímetros, muy desaconsejados en su caso. Cuando posaba para las fotos junto a Máxima se movía, levantaba primero un pie, luego otro, y hacía grandes esfuerzos para mantenerse natural, pero era evidente que sentía molestias. Cuando subía escaleras su rictus era de dolo agudo. Para concluir el viaje, los reyes de España ofrecieron una recepción en el moderno y rompedor museo Straat, que expone arte callejero. Es el tipo de escenarios en los que Letizia se siente más a gusto, pero se notaba que en esta ocasión echaba mano de sus últimas fuerzas para atender a sus anfitriones. Lucía un vestido muy bonito sin mangas y con algo de escote, pero muy difícil de llevar, con tacones y de nuevo sin medias, aunque la temperatura había bajado a seis grados. Caminaba lentamente con la con la pequeña comitiva con una sonrisa fija en el rostro y sin apenas intercambiar palabra con sus acompañantes o con los artistas de la muestra, muy lejos de lo que suele hacer cuando acude a algún festival de cine, a la Feria del Libro de Madrid o a Arco. Hasta su marido llegó, en un momento dado, a sostenerla por la cintura porque se la veía agotada, como si llevara en la frente pintada la frase "no puedo más".

■ ■ ■

Todos empatizamos con la reina porque todos hemos tenido que trabajar encontrándonos mal. Pero tener cámaras y miles de ojos analizando al detalle y escudriñando lo más mínimo, multiplica el malestar hasta el infinito. La reina lleva veinte años al pie del cañón, afrontando situaciones complicadas, críticas virulentas, tragedias familiares y problemas conyugales, como todo el mundo. Tiene derecho a ponerse enferma y tiene la obligación de cuidarse y encontrar una solución a su problema. Y si necesita un tiempo de retiro de la vida pública para someterse a cuidados médicos, como han hecho otros miembros de familias reales, Mette-Marit de Noruega o Carlos de Inglaterra sin ir más lejos, todos la aplaudiremos. Que se cuide y aquí estaremos, esperándola.

Avatar de Usuario
Invitado

Aguas turbulentas - Pilar Eyre

Mensajepor Invitado » Dom 28 Abr, 2024 2:36 am


Comunicado urgente Buckingham Palace. Mi opinión.

Trasparencia... hasta cierto punto.

Avatar de Usuario
Invitado

Aguas turbulentas - Pilar Eyre

Mensajepor Invitado » Lun 29 Abr, 2024 8:05 pm


El fabuloso Xavier Cugat. Así lo conocí.

Una vida de leyenda y un final extraordinario.


Imagen

Avatar de Usuario
Invitado

Aguas turbulentas - Pilar Eyre

Mensajepor Invitado » Jue 02 May, 2024 1:39 am



Carmen Cervera acaba de cumplir 81 años sin ningún reconocimiento oficial por habernos entregado la colección privada de pintura más importante del mundo. Es la española más notable de la Historia, después de la emperatriz Eugenia de Montijo, y todavía no le han concedido el anhelado título de marquesa que según me confesó su madre el día de su boda en el increíble castillo de Daylesford: “Los duques de Badajoz le acaban de comunicar como regalo nupcial que ya está en trámite el título, con grandeza de España”.

“La nena se lo merece todo”

Cuando le comenté que sería bonito llamarse marquesa de Sant Feliu de Guíxols, donde tenía su residencia, la encantadora madre puso los ojos en blanco. “Así será, porque la nena se lo merece todo”. Y es cierto. Sus inofensivas locuras de juventud han sido laminadas por su apabullante matrimonio con el multimillonario barón Thyssen. Yo la recuerdo a principios de los 80, cuando el barón y ella eran solo “novios” y atracaban su fabuloso yate en Puerto Banús y comían en Menchu ́s con el grupo más divertido de Marbella, desde Gunilla von Bismarck hasta Marujita Díaz o Mila entonces Santana. Presidiendo la mesa estaba don Juan de Borbón, el padre del rey, apartado de su hijo por oscuras conspiraciones políticas. Don Juan reía de esa forma intermitente que tienen los operados de laringe y cuando acababa la cena –siempre pagaba el barón– Tita le hacía una reverencia, pero él le cogía la mano, se la besaba mirándola fijamente a los ojos y rejuvenecía veinte o treinta años. Fue don Juan el que le pidió a Tita que amparara a su hija Pilar, yugulada por el carísimo tratamiento contra el cáncer linfático que sufría su marido.

La frialdad de la Infanta

Tita convirtió a Luis Gómez- Acebo en intermediario de la operación para traer la colección de arte del barón a España, y fue el sostén de su numerosa familia. Yo vi en la boda en Inglaterra el cariño sincero que le dispensaba Luis, que fue incluso padrino de su hijo Borja, y la fría condescendencia de Pilar, obligada a rendirle una pleitesía que sin embargo Tita, tan sencilla como siempre, nunca le había reclamado. Casada ya con Heini, con la colección en España, Tita consideró que había llegado la hora de formar parte del círculo próximo a los reyes. Fue Luis el que le sugirió que enviara a Zarzuela un buen re- galo. La familia real se puso nerviosa. ¿Qué será? ¿Un coche? ¿Una joya? ¡Las posibilidades eran estratosféricas! Al final fue... un libro. ¡Desilusión total y absoluta! ¡Casi se pudieron oír cerrarse las puertas de palacio en las narices de la pobre Tita!

La admiración del rey

Pero la belleza de una mujer lo borra todo, al menos a los ojos de Juan Carlos. La baronesa tenía todas las cualidades para gustarle: alta, rubia, elegante, vital, alegre... hasta el punto de que empezó a correrse la voz de que Juan Carlos bebía los vientos por ella. Hay una foto de los dos en Mallorca, frente a frente. Ella está en la cumbre de su belleza mediterránea, con un sexy vestido ibicenco semitransparente mientras Juan Carlos va con camisa de rayas, pantalón azul, pulseras y el postizo en la nuca que le colocaba todas las semanas el peluquero Iranzo. Parece un artista de cine. Ambos están como sorprendidos en medio de una conversación íntima. Una amiga de Tita me contó que el rey sentía tanta admiración por ella que “una noche estábamos cenando en Flanigan y ella se levantó para hablar por teléfono en la barra y al pasar al lado de la mesa de la familia real, la mirada que le dirigió Juan Carlos fue tan elocuente que Sofía bajó los ojos al plato con una expresión muy dura... y yo estuve segura de que Tita, a partir de entonces, iba a tener problemas”.

La comidilla de todo Madrid

Y así fue. Desde aquel día la reina le puso la proa. No pudo evitar asistir a la inauguración del Museo Thyssen, pero cuando Tita la invitó a su nueva casa en Madrid, se negó en redondo, dejando solo a su marido. Fue una bofetada pública que se convirtió en la comidilla de todo Madrid. Al final, por mucho que fuera el entusiasmo del rey, pudieron más las presiones familiares y también las otras damas que en ese momento ocupaban su corazón, y aparcó admiración y galanteos, aunque siempre habla muy bien de Tita. No así la reina que, según contó en su momento Sabino Fernández Campo, la llamaba con malevolencia “esa cortesana”. Primero se murió Luis, después el barón y Carmen ni siquiera fue invitada a la boda del príncipe de Asturias, ni al 80 cumpleaños de doña Pilar. Todos saben que hay una consigna no escrita: si la reina va, no se puede invitar a la baronesa. Sofía, según su primera biógrafa Françoise Laot “tiene un puño de hierro en guante de terciopelo y nunca olvida un agravio”.

Una brecha que no se cierra

Tampoco Felipe y Letizia han hecho ningún esfuerzo para acercarse a la baronesa, ni a su hijo. Una brecha que no ha hecho más que agrandarse debido a las frecuentes declaraciones de Tita: “Putin me ha llamado respecto a mi colección, me quiere hacer reina de San Petersburgo...”. Recordemos la gran amistad que tienen Putin y Juan Carlos. También molestan en Casa Real los elogios de Tita al emérito, “tiene que volver”. Todo hace sospechar que Juan Carlos y Carmen Cervera mantienen algún tipo de contacto. ¿Se habrá acordado de felicitarla?

Avatar de Usuario
Invitado

Aguas turbulentas - Pilar Eyre

Mensajepor Invitado » Jue 02 May, 2024 2:03 am


El rey Carlos! Lo último!

Siempre al filo de la noticia

Avatar de Usuario
Invitado

Aguas turbulentas - Pilar Eyre

Mensajepor Invitado » Sab 04 May, 2024 10:55 pm


A vuelapluma! Unos sorprendentes Letizia y Felipe en Zaragoza.

Alergias, ausencias, sonrisas y los años pasan para todos (para algunos, más).


Imagen

Avatar de Usuario
Invitado

Aguas turbulentas - Pilar Eyre

Mensajepor Invitado » Lun 06 May, 2024 2:17 pm


Los pies de Letizia.

Gran protagonismo a lo largo de los años de esta parte del cuerpo de la reina.


Imagen

Avatar de Usuario
Invitado

Aguas turbulentas - Pilar Eyre

Mensajepor Invitado » Dom 12 May, 2024 7:06 pm


Vamos a hablar de trapos

Desde la gala del Met hasta la faja y la minifalda. Mis elegantes favoritas y mi modesta contribución.




La misteriosa desaparición de la mujer del rey de Marruecos.

Desde 2017 solo tenemos una foto de Lalla Salma captada por los paparazis caminando por Nueva York entre fuertes medidas de seguridad. Una ausencia intrigante que no deja de despertar los rumores más alocados.


Imagen

Avatar de Usuario
Invitado

Aguas turbulentas - Pilar Eyre

Mensajepor Invitado » Dom 12 May, 2024 7:10 pm


Pilar Eyre: "Mientras viva la reina Sofía, Carmen Cervera no tendrá su título"

La periodista Pilar Eyre explica la rivalidad entre la reina Sofía y la baronesa Tita Cervera. Juan Carlos tiene buena relación con la baronesa Thyssen y Sofía no quiere ir a los actos en los que ella participe.


Imagen

Avatar de Usuario
Invitado

Aguas turbulentas - Pilar Eyre

Mensajepor Invitado » Vie 17 May, 2024 1:22 pm

Imagen
NO ES POR MALDAD / Pilar Eyre

Letizia y Felipe vuelven a sonreír


Sonrisas. Lágrimas. Toses. Así podría resumirse el acto del pasado sábado en Zaragoza, donde coincidieron en el patio de armas de la academia militar Felipe, Letizia y Leonor para celebrar el 40 aniversario de la jura de bandera del rey. Las toses –y algún estornudo– fueron de Letizia, supongo que, como la mayoría de los españoles, tenía un ataque de alergia propiciado además por el cierzo que soplaba ese día en Aragón. Las sonrisas se dieron precisamente entre Letizia y Felipe, contrastando con la fría relación que han mantenido en público estos últimos meses.

No sabemos si es que han decidido enterrar sus diferencias o si ha sido un consejo del nuevo jefe de la Casa, pero se les notaba una complicidad y una cercanía propia de los primeros tiempos de su matrimonio. La reina reía y miraba a su marido con ojos embelesados, parpadeaba incluso con un ligero coqueteo. El rey enseñaba también los dientes en una rápida sonrisa que apenas se vislumbraba a través de su espesa barba, y a veces tenía los ojos brillantes. La reina iba sobria, con un traje pantalón de color azul cielo, top negro y zapato “casi” plano, como los adictos al tabaco que se van quitando poco a poco hasta que al final dejan de fumar. Creo que ha ganado un poco de peso en estas semanas de semi descanso después de su accidentado viaje a Holanda. Mostraba un rostro luminoso y limpio de arrugas, aunque también pudiera ser que se hubiera sometido a un tratamiento a base de plasma que, según se dice, se realiza cada seis meses. En fin, estaba guapa, rejuvenecida y muy natural.

A Felipe, sin embargo, se le veía envejecido, parecía el padre de su mujer. La barba tan blanca le hace mayor, tiene arrugas pronunciadas y le falta esa ligereza al caminar que es patrimonio de la juventud. Está claro que era un acto castrense que requería porte marcial, pero no se apeba de su envaramiento ni en los momentos de descanso, cuando posó con su hija, por ejemplo. La guapísima dama cadete Leonor, con una disciplina admirable, se mantuvo durante toda la ceremonia con la mirada al frente, al lado de sus compañeros.

■ ■ ■

En este mismo patio de armas, hace cuarenta años, juró bandera el entonces príncipe Felipe acompañado de un numeroso grupo familiar: sus padres, sus hermanas, su abuelo, su tía la princesa Irene y sus tíos los duques de Badajoz y los duques de Soria. Y hace 69 años juró bandera el príncipe Juan Carlos tan solo acompañado por su hermana Pilar ya que sus padres tenían prohibida la entrada en España. Tanto en el caso de Juan Carlos como en el de su hijo se quiso remarcar que no hubo ningún privilegio. Felipe, criado por su madre entre algodones y según reconocieron incluso sus preceptores “muy mimado”, tuvo que salir por primera vez de casa. “Fue una experiencia muy dura” confesó años después. Claro que los fines de semana no dormía en la Academia, sino en el Gran Hotel, tenía permisos extraordinarios y poseía coche propio. Le llamaban cadete Borbón, pero todos eran conscientes de su rango. Aunque las revistas satíricas hablaron de “mascarada de milicia para conseguir en un año lo que otros consiguen en cinco”, lo cierto es que se impregnó tanto del espíritu militar que, recién salido de la Academia, al advertir que un Guardia Real había dejado su arma en el suelo, lo denunció e hizo que lo arrestaran.

■ ■ ■

España entera estaba al tanto de que Felipe era el heredero de la corona, pero, en 1955, de Juan Carlos se ignoraba todo y nadie sabía muy bien qué hacía en nuestro país. Llegó a las manos con algún compañero que lo insultó, a él y a su padre, pero tampoco era un cadete más, dormía en el Gran Hotel los fines de semana, tenía caballo propio y disponía de sala particular en la Academia para recibir. Aunque sus compañeros le llamaban SAR, su preceptor, el duque de la Torre, los obligó a que le dieran el tratamiento de alteza y le pedía al príncipe que guardara distancia con ellos. Lo cierto es que estaba muy vigilado tanto por los espías de su padre como por los espías de Franco, que le hizo quitar una foto de su novia María Gabriela de su mesa de noche. También durante su estancia en Zaragoza tuvo lugar el triste episodio de la muerte de don Alfonsito en un accidente fatal.

El otro día me contaba un amigo de Juan Carlos que, a medida que se acercaba su inevitable final, el recuerdo de su hermano se hacía más vivo y su ausencia más dolorosa. De momento no sabemos cómo ha sido de verdad el paso de Leonor por la academia militar. Como en el caso de su padre y de su abuelo, quizás lo averigüemos dentro de algunas décadas. Resulta llamativo el poco realce que se ha dado a la conmemoración del sábado, que fue un espectáculo visual magnífico. Quizás es que sabemos que la misma ceremonia se repetirá dos veces más, en Marín y en San Javier. Por cierto, las prácticas de la princesa de Asturias en la escuela naval de Marín las hará a bordo del buque Juan Sebastián El cano. Una de las escalas de la travesía será Nueva York, donde vive Gabriel Giacomelli, el no novio de Leonor desde que estudiaban en Gales. Ojo al dato.

Avatar de Usuario
Invitado

Aguas turbulentas - Pilar Eyre

Mensajepor Invitado » Vie 17 May, 2024 1:27 pm



El zoom de Pilar Eyre 16/5/2024
Pilar Eyre hace 'zoom' sobre acontecimientos históricos de los royals y sus derivadas de actualidad.

Avatar de Usuario
comparaciones

Aguas turbulentas - Pilar Eyre

Mensajepor comparaciones » Dom 19 May, 2024 2:06 am


Avatar de Usuario
Invitado

Aguas turbulentas - Pilar Eyre

Mensajepor Invitado » Dom 19 May, 2024 1:24 pm

Imagen
NO ES POR MALDAD / Pilar Eyre

20 secretos de un matrimonio


La verdad sobre cómo y cuándo se conocieron, cómo han educado a sus hijas, su relación con Juan Carlos y Sofía.... Así es su día a día fuera de los focos:

¿Cómo se conocieron? La leyenda urbana de que lo hicieron en una cena en casa del periodista Pedro Erquicia fue desmentida por el propio Erquicia a sus amigos. Mi opinión fue que Kitín Muñoz, que había tenido una breve relación con Letizia, se la presentó a su amigo Felipe.

¿Cuándo?

Oficialmente, un año antes de que anunciaran su compromiso oficial, el 1 de noviembre de 2003, pero hay indicios de que en realidad se conocieron en 2001. Hasta diciembre de 2001 Felipe no comunicó que había roto con Eva Sanumm, lo que habría servido para proteger los inicios de su relación con Letizia. Cierta vez confesó que “no he tenido aún novia formal, pero si la hubiera tenido seguro que la prensa lo hubiera estropeado todo”.

¿Dónde vivió Letizia entre el anuncio del compromiso y la boda?

Aunque se dijo pudorosamente que en el ala de invitados de Zarzuela, cerca de sus futuros suegros, la verdad es que compartió habitación con Felipe en su casa. De hecho, en una ocasión en que fueron a una cacería, como los situaron en habitaciones separadas creyendo que era lo correcto, decidieron irse a primera hora de la mañana dejando una fría nota de despedida.

¿Fue feliz el día de su boda?

Ese 22 de mayo se acumularon las desgracias sobre los hombros de la pareja. No solo cayó una lluvia torrencial sobre Madrid que obligó a cambiar los protocolos, sino que Letizia tenía 38 grados de fiebre y se había adelgazado tanto que el vestido le sobraba y tuvieron que ajustárselo en el último momento. Y el primo contó que antes de ir a la iglesia, su abuelo y su padre casi llegaron a las manos…

¿Dónde fueron de viaje de novios?

Aunque se dijo que habían estado en casas rurales españolas, The Telegraph reveló la verdad. Fue una vuelta al mundo de casi un mes de resort de lujo en resort de lujo: Fidji, Samoa, California, México, islas del Pacífico... Costó 500.000 euros y lo organizó nada más y nada menos que la princesa Corinna.

¿Por qué se enemistaron con la infanta Cristina?

Cristina e Iñaki fueron los primeros en conocer su noviazgo e incluso fue Iñaki quien compró el anillo de compromiso. En el bautizo de la hija de Cristina, Irene, que se celebró en Zarzuela, la infanta les pidió que alojaran a sus suegros. Letizia se negó en redondo, estaba embarazada y no quería tener bajo su techo a dos personas que no conocía. El día de la celebración ambas parejas ya no se dirigieron la palabra.

¿Cómo empezaron las desavenencias con Sofía?

Cuando Leonor y Sofía nacieron, la reina iba a verlas a menudo e intentaba influir en su crianza, ya que había estudiado puericultura. Pero Letizia le comunicó que en su ausencia, debía pedir permiso para visitarlas. Sofía comentó a su primo muy disgustada "no me dejan verlas y sin embargo la otra abuela está siempre metida en su casa".

¿Qué relación tuvo la pareja con Juan Carlos?

Letizia llevaba la voz cantante en las comidas familiares, hasta que un día Juan Carlos la riñó delante de invitados y de Felipe, "ya sabemos que eres la más lista, pero deja hablar a los demás". Felipe se molestó, aunque no dijo nada. En otra ocasión Letizia oyó cómo su suegro decía a sus ayudantes, "ponedle un bolsito o algo para que no mueva tanto las manos" e intercambió una mirada de enfado con su marido.

¿Sabían la doble vida de Juan Carlos?

Felipe conocía a la amante mallorquina, aunque ignoraba que era la novia de papá hasta que se lo contó, al parecer, su hermana Elena. Felipe y Letizia no solamente conocieron a Corinna porque esta preparó el viaje de novios, sino que coincidieron oficialmente en los premios Laureus en Barcelona. Según contó Corinna el rey se comportó delante de ellos como su pareja, "abrazó a mi hijo y estuvo a mi lado todo el rato".

Retoques estéticos.

La primera operación de Letizia, con el doctor De la Fuente, tuvo lugar en agosto de 2008, aprovechando las vacaciones de verano. Sin embargo, el accidente de Spanair y el funeral consiguiente la obligaron a presentarse en público con el rostro aun tumefacto. Casa Real admitió que se había hecho una rinoplastia, pero también se dijo que había aprovechado para ponerse pómulos. El rey empezó a inyectarse bótox en el entrecejo y frente después de la pandemia.

Manías con la ropa.

Letizia mide 1.65 y pesa 49 kilos. Tiene una talla 34 y aun así a veces le tienen que meter la cintura porque le sobra. No le gusta llevar medias, ni joyas, ni abrigos de piel, aunque le apasiona la ropa. Felipe lleva el reloj en la mano derecha, como su padre, y le hacen la manga derecha más corta para que pueda lucirlo. Usa la misma talla desde hace veinte años y le sirven los mismos trajes, con ligeros arreglos que realiza un sastre en casa.

¿Hay rivalidad entre Letizia y Felipe?

El equipo de comunicación de Zarzuela siempre ha advertido a los periodistas que "el protagonista es el rey". Cuando cumplieron diez años de matrimonio, le dedicamos en el diario donde trabajaba un suplemento especial muy elogioso. Nos llamaron muy molestos, "le habéis dedicado quince páginas a la princesa y solo cuatro al príncipe... No nos ha gustado.

Tienen un código privado para hablar entre ellos.

Cuando es la hora de irse de un evento público, el príncipe levanta el puño en dirección a Letizia y hace girar la muñeca. Ella inmediatamente deja lo que está haciendo para desaparecer en plan "bomba de humo" sin despedirse.

Sus exigencias.

Cuando van a una ceremonia oficial fuera de palacio, las medidas de seguridad se preparan con varios días de antelación. En el plano personal, solo se piden dos cosas: que se despejen los baños, porque la pareja real quiere ir al lavabo antes del acto, y que preparen agua de Vichi con una rodaja de limón para la reina y un zumo de tomate para el rey.

Letizia y Felipe tienen amigos muy diferentes.

Mientras los de Felipe siguen perteneciendo a la élite endogámica, las amigas de Letizia, María Oña, Sagrario Ruiz de Apodaca, Almudena Ariza, Mar Peiteado o Sonsoles Ónega, son periodistas que conoció en su etapa profesional. Todos los documentales y reportajes que se han hecho sobre la pareja han contactado con ellas, pero ninguna ha querido hablar. Unicamente el ex novio David Tejera le comunicó a uno de los solicitantes que "el día que queráis hacer un documental contando la verdad, sin censuras, llamadme".

¿Hablan idiomas?

Tanto Felipe como Letizia hablan inglés. El rey es bilingüe, ya que siempre ha hablado inglés con su madre, pero Letizia lo aprendió de casada con el profesor Michael Howit, que enseña en la escuela diplomática. Su inglés es de clase alta, similar al que usa la familia real inglesa. Letizia también habla catalán, ella misma comentó que lo había aprendido yendo de camping por la Costa Brava con su hermana Telma, que estudiaba en Barcelona.

Educación de las hijas.

Ha sido Letizia la que ha llevado la batuta. A diferencia de su marido y sus cuñadas, a los que desde niños se les daba tratamiento de alteza y se les hacía reverencias, sus hijas son Leonor y Sofía para todas las personas de su entorno, incluido el servicio. El principal empeño de la pareja era que las niñas tuvieran una infancia "normal", algo que parecía imposible pero que al final consiguieron.

¿Cómo han afectado los últimos rumores al matrimonio?

En principio hubo una gran preocupación y se barajó incluso contestar con un comunicado, pero después se pensó que eso era magnificar el problema y se ha visto que fue la solución acertada, puesto que las vagas amenazas y las supuestamente tremendas revelaciones de Jaime del Burgo se han desvanecido en el aire.

¿Cómo es su vida íntima?

De recién casados vivían el uno para el otro, según me contó un amigo de Felipe "él está enamorado como un becerro". Ahora funcionan como un equipo, pero su vida privada lleva caminos autónomos.

El futuro.

Felipe González suele decir que "el divorcio no entra en los planes de ningún rey" y es cierto que ningún rey, ni en España ni fuera, se ha divorciado jamás (Mohamed de Marruecos nunca lo ha comunicado oficialmente). Juan Carlos y Sofía están separados desde hace décadas, en privado solo se dirigían la palabra para vituperarse, pero como reyes formaron una pareja icónica sin que nadie sospechara nada. "No se van a divorciar, Felipe no quiere perjudicar a la institución y a Letizia le gusta ser reina", me secretea una persona cercana a Zarzuela. Veremos.

Avatar de Usuario
Invitado

Aguas turbulentas - Pilar Eyre

Mensajepor Invitado » Dom 19 May, 2024 3:49 pm

Invitado escribió: Unicamente el ex novio David Tejera le comunicó a uno de los solicitantes que "el día que queráis hacer un documental contando la verdad, sin censuras, llamadme".


Pues habrá que esperar a que amorticen a preparao para conocer la versión de Tejera. Con campechano la prensa se lo tomó con calma, durante 40 años fue un rey maravilloso :calceta:

Avatar de Usuario
Invitado

Aguas turbulentas - Pilar Eyre

Mensajepor Invitado » Dom 19 May, 2024 3:54 pm



Sin censura: las 11 fotos de aniversario, amor o componenda.
Felipe y Letizia celebran sus 20 años de matrimonio con un posado fotográfico que no era el que nos esperábamos... o sí.

Imagen




Volver a “La Casa Real”