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El Palacio de las Dueñas abre al público

Mensajepor Invitado » Mié 16 Mar, 2016 11:13 pm


El Palacio de las Dueñas abre al público



El Palacio de Las Dueñas abre sus puertas al público este jueves

La residencia sevillana de la Casa de Alba considerada Bien de Interés Cultural
El público podrá visitar dos mil de los nueve mil metros de este antiguo palacio medieval


La reina Victoria Eugenia (izq.) y la emperatriz Eugenia de Montijo pasean por los jardines del Palacio de las Dueñas, en una foto realizada hacia 1920

Las puertas de la Casa Palacio de Las Dueñas, la residencia sevillana de la Duquesa de Alba, Cayetana Fitz-James Stuart, y actualmente del XIX Duque de Alba, su hijo Carlos, se abrirán al público por primera vez en su historia este jueves, para mostrar a los visitantes un palacio "impresionante" desde el punto de vista monumental. Así lo ha explicado uno de los miembros del departamento de Bellas Artes, Archivo y Biblioteca de la Casa de Alba, Alvaro Romero Sánchez-Arjona, quien ha explicado que después de "casi cinco siglos" cerrada al público, el visitante podrá disfrutar de una combinación de jardines, patios y estancias de este edificio tan característico que reúne al "estilo gótico, mudéjar y renacentista".

Dada la denominación Bien de Interés Cultural (BIC) de este conjunto palaciego, ejemplo de la arquitectura nobiliaria sevillana, el Duque de Alba quería que se abriese al público para que sevillanos y turistas puedan disfrutar de estas salas que "han sido inaccesibles durante quinientos años". Se trata, ha dicho Romero Sánchez-Arjona, de que Sevilla "tenga un monumento más para mostrar al turista que viene de fuera y que se complemente esta oferta turística que tiene la ciudad que como sabemos es monumentalmente impresionante".

Por ello, el turista podrá contemplar las salas interiores del palacio donde se encontrará con "una variada colección de arte decorativo, tapices, colección pictórica" de conocidos artistas como Luca Giordano, entre otros. Además, podrá contemplar salas tan características como el salón "de los carteles" que hacen alusión a las fiestas de la primavera sevillana como la Feria de Abril y la Semana Santa, así como un salón dedicado a la Duquesa de Alba que representa su afición por el flamenco. "Se trata del 'Tablao' donde se puede ver un traje de flamenca y otros objetos que ella fue coleccionando de distintas amistades", ha señalado.

EL RECORRIDO DE 1.900 METROS CUADRADOS


La visita ofrecerá un recorrido de más de 1.900 metros cuadrados, que durará una hora aproximadamente y comenzará frente al portón neoclásico, situado en el número 5 de la calle de Las Dueñas, desde donde se accederá, en primer lugar, a las caballerizas y al Patio del Limonero, célebre porque vio nacer al ilustre poeta Antonio Machado.

Placa conmemorativa del nacimiento del poeta Antonio Machado, situada en la fachada de Las Dueñas.

El circuito es "circular" por lo que el visitante podrá adentrarse en el patio principal y las caballerizas, "tan importantes en este tipo de casas". Posteriormente, se adentrará en el jardín de los limoneros que es el lugar donde se inspiró Antonio Machado, ya que "en el siglo XIX el Palacio de Las Dueñas era una casa de vecinos y él nació aquí".

Más tarde se pasa a otra "zona ajardinada" que es la llamada "zona de la alberca" para continuar por el patio principal. Este es un patio "muy importante", porque hace de "distribuidor dentro del edificio". "Se ha querido mantener la distribución clásica de la planta baja dedicada a lo público y la planta primera como zona privada", ha puntualizado y ha añadido que "el Duque de Alba va a seguir habitando el piso primero y la zona baja es la que se va a visitar".

Respecto a los interiores, destacan el Salón de la Gitana, que toma el nombre de la escultura de bronce que preside la habitación obra del artista valenciano Mariano Benlliure; la Sala de los Carteles, donde se podrán ver preciosos carteles de la Feria y Semana Santa de hace más de un siglo; la Sala del Tablao, donde la duquesa practicaba flamenco con su maestro Enrique el Cojo; y la capilla, donde hasta hace bien poco se celebraba misa cada domingo. Esta es una zona de especial interés artístico por contar con piezas como 'Santa Catalina Entre Santos', un Neri di Bicci del siglo XV.

A todas estas salas se accede desde la antecapilla, toda una pinacoteca en sí misma y desde la que los visitantes pasarán de nuevo al claustro y, de ahí, al Patio del Aceite y al antepatio, donde se podrán contemplar esculturas de la época romana de gran valor.

Doña Cayetana junto a Jacqueline Kennedy y Aline Griffith, en 1966.

Para finalizar el recorrido, el visitante dejará atrás la fachada de buganvillas para descansar en el jardín de Santa Justa y despedirse de este viaje a través del arte y la historia por donde han pasado personajes ilustres como la emperatriz Eugenia de Montijo, el político e hispanista inglés Lord Holland, los jóvenes Eduardo VIII y su hermano Jorge VI , Alfonso XIII, Jacqueline Kennedy, Wallis Simpson, Grace Kelly y su marido Rainiero de Mónaco, entre otros.

Según Romero Sánchez-Arjona, "el amante del arte se va a ver sorprendido por algunas piezas muy destacadas, mientras que al que le guste la arquitectura por ejemplo la capilla es una sala con mucha historia que apenas se ha alterado con el paso del tiempo y conserva obras pictóricas muy importantes". Además, para los amantes de la figura de la Señora Duquesa podrán disfrutar de fotografías de ella y de la familia de Alba.

Durante todo el viaje habrá puntos de información, que acompañan a cada una de las parada y estarán disponibles en castellano e inglés. También las obras que se están realizando para ubicar la taquilla, los aseos públicos y la tienda de recuerdos, así como las relacionadas con medidas de seguridad, higiene, contra incendios y emergencias, persiguen el objetivo de fundirse con el resto del Palacio.

UNA VISITA PARA DISFRUTAR DURANTE TODO EL AÑO

El Palacio de las Dueñas, que toma su nombre del desaparecido monasterio de Santa María de las Dueñas ubicado en el solar colindante y demolido en 1868, podrá visitarse todos los días del año excepto el 25 de diciembre y el 1 y 6 de enero. Los lunes, a partir de las 16,00 horas, habrá entrada libre.

El precio de las entradas oscila entre los ocho euros de la entrada general y los seis de la reducida, que será aplicable para menores de seis a doce años, mayores de 65 años o discapacitados. Asimismo, los niños menores de seis años tendrán entrada libre. Las visitas se organizarán en dos horarios: uno de invierno, de octubre a marzo, de 10,00 a 18,00 horas, y otro de verano, de abril a septiembre, de 10,00 a 20,00 horas.

Las entradas para visitar la que, en su origen, fue la Casa-Palacio de los Pineda --señores de Casa Bermeja, que constituían uno de los linajes del patriciado de Sevilla-- podrán adquirirse en las taquillas del propio Palacio, por teléfono o a través de la página web 'www.lasduenas.es'

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http://www.lasduenas.es/

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Palacios de la duquesa de Alba

Mensajepor Invitado » Jue 17 Mar, 2016 8:14 pm



Entramos en el Palacio de Las Dueñas, la residencia favorita de la duquesa de Alba
Entramos en la residencia sevillana de la duquesa de Alba, el Palacio de Las Dueñas. Un recorrido que invita a adentrarse en sus jardines, patios y salones y ver lo que guarda este ejemplo de la arquitectura nobiliaria sevillana

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Palacios de la duquesa de Alba

Mensajepor Invitado » Sab 23 Abr, 2016 10:40 pm


¿Cómo vivía la duquesa de Alba?
Destino Andalucía nos muestra el Palacio de Dueñas de Sevilla, que recientemente ha abierto sus puertas.

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Assia
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Re: Palacios de la duquesa de Alba

Mensajepor Assia » Dom 24 Abr, 2016 2:30 pm

El traje de verde y oro que hemos visto de Curro Romero,recuerdo que segun Carmen Tello fue el regalo de boda que Carmen y Curro le hicieron a la duquesa cuando se caso con Alfonso Diez. Recuerdo que cuando le preguntaron a Carmen Tello por el regalo que habia hecho a la duquesa,Carmen contesto mas o menos:'' UN TRAJE DE LUCES DE CURRO, AUNQUE YA LES QUEDA A CURRO POCOS TRAJES QUE REGALAR.'' Pense que a la unica hija de Curro Romero,le gustaria muy poco que su padre le quede ''pocos trajes que regalar.'' Creo que a la unica hija de Curro Romero,le sento como 1 tiro que su padre se casara con Carmen Tello, Conchin creyo siempre que Carmen Tello viviria con su padre sin casarse de la misma forma que Curro estuvo viviendo con 1 amante por cerca de 20 anos...?
Assia

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Palacios de la duquesa de Alba

Mensajepor Invitado » Dom 20 Nov, 2016 1:15 am

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CARLOS FITZ-JAMES STUART
DUQUE DE ALBA, DUQUE INMOBILIARIO

LOC descubre el importante patrimonio que acompaña al ducado de Alba. Ventiséis propiedades repartidas por España están a nombre de Carlos Fitz-James Stuart. El domingo se cumplen dos años de la muerte de su madre y no hay ningún homenaje público previsto.

MARINA PINA


La vida transcurre silenciosa en los jardines del palacio de Liria. El tráfico que hay en hora punta en la calle Princesa parece no penetrar por la verja negra que delimita los dominios del ducado de Alba en la capital. El palacio es la joya de la casa aristocrática más importante de España. En la actualidad está dentro de la fundación que Cayetana de Alba constituyó en mayo de 1975 para salvaguardar su patrimonio. Además de un monumento, Liria es también la residencia oficial del duque de Alba y su familia. Lo fue de Cayetana, lo es ahora de su hijo Carlos y lo será, en un futuro, de Fernando Fitz-James Stuart y Solís (26). Pero no sólo este mini palacio real corresponde al portador del ducado. El domingo se cumplen dos años de la muerte de Cayetana de Alba y La Otra Crónica analiza, por primera vez, el valor de ser el jefe de la casa de Alba, qué le tocó a su primogénito cuando en 2011 su madre repartió su herencia y, posteriormente, cuando se abrió su testamento tras su muerte, el 20 de noviembre de 2014.

En el Registro aparecen 26 propiedades vinculadas a Carlos Fitz-James Stuart Martínez de Irujo (68). La información de 10 de ellas ha sido denegada a LOC ya que "no existe interés que lo justifique", según el criterio del Registro. De las 16 restantes, una decena son inmuebles en Madrid mientras que las otras seis son fincas en Andalucía. Llama la atención que Carlos Alba sea dueño de los edificios que colindan con el palacio y sus jardines y que le convierten en el rey del madrileño barrio de Chamberí.

A Liria se accede por el número 20 de la calle Princesa. Al este de los jardines está la manzana formada por las calles Duque de Liria, Manuel y la travesía del Conde Duque. En total, seis portales que corresponden a los números dos, cuatro y seis de la calle Duque de Liria y tres, cinco y siete de la calle Manuel. Seis edificios que el duque posee al lado de su casa. Según el Registro, suman 13.067 metros cuadrados construidos en los que Carlos posee 96 viviendas, 14 aparcamientos, cinco almacenes y dos oficinas. Para heredar esos edificios, Carlos de Alba tuvo que pagar dos impuestos diferentes: el de sucesiones y el impuesto de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados. En total, y según figura en el Registro, heredar esas casas le costó 145.742,75 euros.

Otra parte de su patrimonio también rodea Liria. El palacio está en el número 20 de la calle Princesa. Carlos Fitz-James Stuart es dueño, además, de los edificios situados en los portales 18, 22 y 24 de la misma calle. En total, 9.851 metros cuadrados construidos. Las tres casas suman 23 viviendas, seis almacenes y 20 oficinas. El duque tiene hipotecado el edificio de Princesa 22 hasta 2020 y el del número 24, hasta 2023. Por último, el del 18 está hipotecado como garantía de un préstamo de 1,2 millones de euros, según figura en la escritura del edificio con fecha 16 de junio de 2015. Por heredar estos tres inmuebles, Carlos pagó a Hacienda 52.754,42 euros.

La última calle que linda con los jardines de Liria y que tiene edificios es Mártires de Alcalá. El número cuatro de esa calle corresponde a una construcción de cinco plantas que colinda con el 24 de la calle Princesa -propiedad de Carlos Alba- y con los jardines de palacio. Ese edificio, con una superficie construida de 3.381 metros cuadrados según el Catastro, también es del duque. Es más, según el Registro, la finca donde se edificó se segregó del terreno de Liria. El duque pagó 12.776,89 euros del impuesto de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos para tenerlo. En total, 211.274,06 euros en impuestos por mantener diez inmuebles en Madrid.


FINCAS Y ALQUILERES

Estas propiedades de Carlos de Alba suman 16.448 metros cuadrados construidos con 119 viviendas, 25 oficinas y 13 almacenes. Todos esos inmuebles le sirven al duque para ingresar dinero a través del alquiler y poder mantenerlas. El metro cuadrado se alquila a 15 euros de media en la zona. Es decir, con todo arrendado, a Carlos Alba le entran 246.720 euros al mes. En una de esas casas vive su hermana pequeña, Eugenia (47), junto a su hija Tana (17). Dentro de palacio también reside Fernando (57).

Peor suerte tuvo Cayetano. El conde de Salvatierra abandonó Liria por petición de su hermano, tal y como contó en varias entrevistas, a la muerte de su madre. Lo hizo no sin mostrar antes su enfado en público. Fuera viven también los otros dos hermanos del duque, Jacobo, conde de Siruela, y Alfonso, duque de Híjar.

Además de las 10 casas de Madrid, el duque de Alba posee seis fincas en Andalucía. Son terrenos que la familia explota a través de la agricultura. Por eso, desde 2012 Carlos es presidente de Euroexplotaciones Agrarias S.A, una empresa en la que sus hijos ya han tomado parte como consejeros, cargo que también mantienen los cinco hermanos del duque. Fernando, duque de Huéscar y próximo duque de Alba es, además, secretario de esa empresa, que tiene un capital social de 4,3 millones de euros.

La finca más grande de los Alba está en El Carpio, Córdoba. Allí, los Fitz-James Stuart son dueños de 3.200 hectáreas. En esa finca pasaron su noche de bodas Cayetana y Alfonso Diez. Allí Carlos tiene, según el Registro, sus seis fincas. La más grande es el cortijo Carrasquilla de Abajo, con 164 hectáreas. La adquirió en 1988 por segregación de otra. Ese mismo año, Carlos adquirió por donación la finca Buenavista, de cuatro hectáreas; y el paraje Huertas de la Huelga, de 37. También dentro de El Carpio su madre le donó la parcela de El Cochero, de 19 hectáreas y la finca Aparceros, de 35. Por último, también aparecen a nombre del duque tres hectáreas que corresponden a la parcela Buenavista. En total, 258 hectáreas a nombre del duque.

A pesar de los enfrentamientos familiares durante los últimos años de vida de la duquesa y después tras su muerte, los seis hermanos han limado asperezas y escenificaron su unión en la boda de Luis Martínez de Irujo. El estrechamiento de sus relaciones contrasta con la soledad de Alfonso Diez. El duque viudo pasará el aniversario de la muerte de su mujer alejado de sus hijastros, quienes tampoco tienen previsto ningún homenaje público.

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Además del patrimonio que Carlos heredó de su madre, el duque está vinculado a varias sociedades, desde las que gestiona los dominios de la casa de Alba. El duque es administrador solidario, junto a su hermano Fernando, de Explotaciones Villaolivo S.L. así como de Agrícola Carraceros S.L. y Explotaciones Morena del Hierro S.L. En cada una de ellas invirtieron 3.006 euros.

Para explotar su patrimonio inmobiliario, desde 2012 el duque de Alba es administrador único de Auckland Dos Ibérica S.L., una empresa dedicada a "la adquisición y explotación de bienes inmuebles". A través de ella el duque gestiona su patrimonio. Además de los 16 inmuebles a los que ha tenido acceso LOC, Carlos tiene otras 10 propiedades a su nombre. No es barato ser el jefe de la casa de Alba.

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Mensajepor Invitado » Dom 07 May, 2017 12:04 am



Equipo de Investigación: La otra herencia de la Duquesa (parte 1)

Aprovechando el tercer 'sí quiero' de la Duquesa de Alba, Equipo de Investigación habla de su patrimonio y le pone precio.

Sus hijos han empezado a tomar posiciones. El nuevo matrimonio de la duquesa coincide con la salida al mercado de la marca 'Casa de Alba'.

Liria es el centro de operaciones de la familia. Las 13 empresas y la Fundación de los Alba están domiciliadas en el Palacio de la duquesa en Madrid. Desde allí se administran las tierras, los negocios inmobiliarios y los castillos cedidos a pequeños ayuntamientos a cambio de devolvérselos rehabilitados. El reportaje revela también cuánto dinero reciben los Alba en subvenciones de la Unión Europea.

El programa mostrará también cómo la duquesa, que cotiza en la seguridad social como autónoma, es casera de numerosos inmuebles. De hecho, algunos de los contratos de alquiler están hechos directamente a su nombre. (14-10-2011)






Equipo de Investigación: La otra herencia de la Duquesa (parte 2)

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Mensajepor Invitado » Vie 09 Feb, 2018 2:05 pm

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Hablamos con uno de los becarios del duque de Alba: "No me importa no cobrar"

El noble abría la polémica al buscar estudiantes de grado en ingeniería agrícola para remodelar los jardines de Las Dueñas a coste cero y JALEOS se ha puesto en contacto con uno de los becarios aspirantes, así como con la Universidad de Sevilla.


"A mí cobrar me daría igual, lo más importante es el amor por mi trabajo y hacer currículum", asegura sin rodeos uno de los becarios aspirantes. El entramado en que se ha visto envuelta la Casa de Alba ha alcanzado sus cotas más altas. Y todo por querer remodelar sus históricos jardines por los que tanto paseó la Duquesa de Alba.

Hace unos días saltaba a la plataforma Icaro -la bolsa de trabajo de la Universidad de Sevilla- una beca destinada a Ingenieros Agrícolas aptos para tales fines paisajísticos. Hasta ahí, todo normal. Exigían una alta implicación, experiencia y disponibilidad inmediata. Sin embargo, la polémica se desató en la casilla de la remuneración. 0 euros. Vamos, que no se pagaba.

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Rápidamente, los medios de comunicación se hicieron eco de la información y provocaron que la Casa de Alba respondiera vía comunicado: "Manifestamos que la dotación económica de los becarios es a definir sin que en ningún momento por parte de la Casa se trate de que esta Beca sea a coste cero, más al contrario y como decimos la dotación económica será definida y determinada con la Universidad y las personas seleccionadas para la Beca, por ser este un ámbito que entendemos privado y que atañe a los intervinientes en el proceso".

Alto y claro, el hijo de Cayetana desmentía la información expuesta por la plataforma de empleo. El duque de Alba (69), su hermano Cayetano Martínez de Irujo (54) y la Administración de Palacio; todos a una en el desmentido. Error humano o malentendido entre las partes, parecía que todo estaba solucionado. Pero no, JALEOS ha descubierto algunas ambigüedades en torno a la citada remuneración.

La universidad: "Las prácticas en formación no son pagadas"

A raíz de las palabras del duque, este medio se ha puesto en contacto con el departamento pertinente de la Universidad de Sevilla para esclarecer este caso. Allí, la polémica ya es pasado y se muestran rotundos: "Son prácticas de empresa, de período de formación, por tanto no existe remuneración. No tiene por qué haberla". Entonces, ¿por qué asegura el duque que sí va a haber dotación económica? Este medio ha podido acceder a una fuente que, en un principio, se interesó por el puesto, e incluso le ilusionaba trabajar en los jardines del Palacio. El dilema vino cuando no le fueron firmes en cuanto al sueldo: "Ni me negaron ni confirmaron que fuera a cobrar y, claro, yo no estoy dispuesto a trabajar dos meses, y hasta seis, gratis. Para eso no he estudiado".

Para rizar más el rizo, y después de varios días de investigación, este medio ha contactado con uno de los becarios aspirantes. El joven está feliz por poder trabajar en esos míticos jardines. Solo tiene palabras de agradecimiento. Para él el trabajo es un trampolín curricular: "Me encanta mi trabajo y eso es lo más importante. Es una oportunidad única y no me importaría no cobrar".

Pero, ¿se le ha hablado del tema?, insiste este medio. "De verdad, de esas cosas prefiero no hablar", responde evasiva la fuente. Lo que parece innegable en toda esta historia es que la plataforma de trabajo ha sido todo un éxito; ya están las plazas cogidas y la remodelación casi en marcha.

El duque de Alba busca 'esclavos' y los becarios le hacen una peineta

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Mensajepor Invitado » Sab 14 Sep, 2019 4:14 am



Cita en el palacio de Liria con el duque de Alba

Tasado en 3.000 millones de euros, el fabuloso patrimonio de la Casa de Alba apenas genera dividendos. La laxa administración de años y el tren de gastos llevaron a sus responsables a abrir al público el palacio sevillano de Dueñas y el de Monterrey, en Salamanca. El próximo jueves le tocará el turno al de Liria, una auténtica cueva de tesoros artísticos. La Casa necesita hacer caja.


A la pregunta de por qué la aristocracia decide abrir al pueblo las puertas de palacio, el señor duque responderá: “Era una demanda social”.

A la pregunta de por qué —de verdad— la aristocracia decide abrir al pueblo las puertas de palacio, el señor duque responderá: “Porque cuando yo heredé la Casa y llegué al poder (sic), me encontré una deuda muy grande que hay que equilibrar. Yo tengo aquí 50 nóminas al mes que hay que pagar. Así que tuve que coger el toro por los cuernos”.

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Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, XVIII duquesa de Alba, por Zuloaga

A la pregunta de si el Estado ha ayudado a la Casa de Alba en esta operación de apertura al público, el señor duque responderá: “Esta Casa nunca ha tenido ayuda de nadie, jamás hemos tenido ayuda de ningún organismo público…, tampoco la hemos pedido…, pero tampoco nadie la ha ofrecido”.

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Lámpara de porcelana de Meissen
A la pregunta de a qué dedica sobre todo su tiempo, el señor duque responderá: “En cuatro años y medio he limpiado 54 cuadros. Los cuadros están limpios, como quería mi madre. Y todo con el dinero de la Casa y con el mío particular”.

A la pregunta de qué hay de verdad y de mentira en lo relativo a las desavenencias en el seno de la Casa de Alba tras la muerte de su madre, la duquesa Cayetana Fitz-James Stuart [desavenencias relatadas con todo lujo de detalle por su hermano Cayetano en el libro De Cayetana a Cayetano], el señor duque responderá: “La Casa de Alba es el duque de Alba y sus dos hijos; y los demás —todos los que han ido apareciendo durante la vida de mi madre— pues son hermanos del duque de Alba. Y esto es así y es importante que se sepa”.

Acercándose uno a las puertas de palacio, del palacio de Liria, en la calle de la Princesa, en pleno centro de Madrid, bajo un sol del averno, iba cobrando fuerza la idea de que a lo mejor la aristocracia española ya no era la misma. Que a lo mejor se había modernizado y era algo así como una aristocracia 2.0 afín al ritmo de los tiempos. Craso error. Cuando atraviesas las puertas que separan los jardines de Liria del vestíbulo del palacio y ves al señor duque esperando erguido en la puerta de su despacho, con su quijada de otra época entre luces macilentas, constatas que, como cantaba Julio Iglesias, la vida sigue igual… al menos en el inamovible mundo de los grandes de España. Y que —elevando un poco el listón intelectual de la cita y acudiendo a Lampedusa en vez de a Julio— “algo tiene que cambiar para que todo siga igual”.

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Fachada y jardines del palacio de Liria, en el centro de Madrid.

Carlos Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo, XIX duque de Alba y nueve veces grande de España, ofrece la mano y procede a una imperceptible presión sobre la de su interlocutor, en lo que supone un anacrónico y delicioso gesto de distancia aristocrática que —se convendrá— no es lo mismo que estrechar la mano. El duque se gira y entra en el estudio. Él vive aquí, rodeado de seis siglos de historia y de una legión de goyas, velázquez, tizianos, rubens y zurbaranes; de impresionantes tapices de la Manufactura de los Gobelinos, porcelanas de Sèvres, maderas nobles, mármoles masivos y centenares de recuerdos.

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Salón Español, con el retrato de la infanta Margarita (de Velázquez) en el centro.
El mundo está hecho así: hay quien vive en un dos piezas con souvenirs de plástico en las paredes y el fin de mes como horizonte de utopía, y hay quien mora en un palacio de 3.500 metros cuadrados y 200 habitaciones en el centro de Madrid y controla un patrimonio que la revista Forbes calculó en 3.000 millones. Es su ambiente, el ambiente del señor duque, que vive en la planta tercera, exenta del régimen de visitas al igual que sucede en el sevillano palacio de Dueñas, la otra joya de la corona, o el de Monterrey en Salamanca, abierto al público el año pasado. “Es muy importante transmitir a los hijos el sentido de la Casa, el amor por ella. Hay una frase de Cicerón en latín que está ahí, en el friso de la escalera, que a mi abuelo le gustó mucho y la adoptó, y que dice: ‘A los dioses inmortales que me han concedido esta mansión no solamente para mí sino para mis descendientes’. Es importante tener clara esa filosofía de que la Casa continúa”. Palabra del duque de Alba.

En su caso no fueron los dioses, sino más bien su madre, María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, XVIII duquesa de Alba de Tormes, XI duquesa de Berwick y jefa de la Casa de Alba, nacida en este palacio de Liria en 1926 y fallecida en noviembre de 2014, quien se ocupó de que Liria fuera para su hijo mayor. No exactamente. En realidad es la propia tradición de la sangre azul la que dicta, en el caso de la Casa, que el palacio erigido en 1770 por el arquitecto Ventura Rodríguez y reconstruido de arriba abajo tras quedar destrozado por los bombardeos de la Legión Cóndor sobre Madrid durante la Guerra Civil fuera a parar a sus manos. “El palacio fue destruido y quedaron en pie solamente las cuatro fachadas; hubo un incendio, pero felizmente se pudieron sacar todas las obras de arte. Fue idea de mi abuelo [Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó, XVII duque de Alba] reconstruir el edificio. Y como él murió en el año 1953, fueron mis padres [Cayetana de Alba y Luis Martínez de Irujo] quienes lo hicieron. Y la reconstrucción se hizo íntegramente a costa de la Casa de Alba. Jamás hemos tenido ayuda de ningún organismo público, y eso que el palacio de Liria es el único de Madrid que desapareció durante la guerra”.

“Cuando llegué al poder encontré una deuda muy grande y había que equilibrarla” (Carlos Fitz-James Stuart)

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Escalera central del palacio, con la estatua romana de Afrodita Genetrix.
Hasta ahora y desde 1976, el palacio neoclásico de Liria era visitable con cuentagotas. Pequeños grupos de afortunados accedían los viernes, de 10.00 a 12.00, a los salones que un día visitaron Oscar Wilde y Stravinski, Churchill y Roosevelt, Charlie Chaplin y Audrey Hepburn, Unamuno y Ortega y Gasset, Victoria Eugenia de Battenberg y Bruce Springsteen.

“Aquí había dos años y medio de lista de espera y eso ya no puede ser; en conciencia, no me gustaba nada esa situación”, comenta con gesto grave el cabeza de la Casa de Alba. A partir del 19 de septiembre, y previo pago de 14 euros (audioguía incluida), grupos de 20 personas recorrerán durante una hora las estancias de la planta baja y de la primera planta, así como los jardines delanteros, donde están enterrados los perros de Cayetana Fitz-James Stuart. Los jardines traseros, un verdadero capricho paisajista, quedan para uso privativo de la familia. El visitante podrá adquirir la entrada en las propias taquillas, aunque desde el pasado 10 de junio pueden comprarse por Internet en la web fundacioncasadealba.com. La previsión, en un hipotético escenario de ocupación del 100%, es de 80.000 visitas al año. El palacio de Dueñas de Sevilla, donde falleció la última duquesa y cuya propiedad recae ahora en Fernando Fitz-James Stuart y Solís, actual duque de Huéscar e hijo de Carlos Fitz-James Stuart, acoge al año a unas 140.000 personas.

Lo que el turista cultural, el amante del arte o el curioso impenitente ante el tirón conceptual y estético de la aristocracia se encontrará en la residencia privada más grande de Madrid es una auténtica cueva de las maravillas. Desde los retratos del gran duque de Alba a cargo de Tiziano y Rubens hasta los de la duquesa Cayetana y la marquesa de Lazán, ambos de Goya, pasando por el Felipe IV de Rubens, La infanta Margarita de Velázquez, el Cristo de El Greco, el Fray Juan de Miranda de Murillo, el San Onofre de Ribera, los paisajes de Van Ruysdael o las escenas campesinas de Teniers, Liria viene a ser un minúscu­lo Prado con aspecto de residencia familiar (lo que en realidad es).

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La biblioteca de Liria, con cerca de 20.000 volúmenes.

La colección, que se abre en el remate de escalera con la estatua romana de la Afrodita Genetrix del siglo I a. C., alberga retratos que resumen la relación de los Fitz-James Stuart con los Alba y está distribuida por escuelas nacionales y por estilos, vertebrados en salones: el Salón Español, el Salón Flamenco, el Salón Italiano (Palma el Viejo, Bronzino, Perugino, Luca Giordano y, sobre todo, la conmovedora Última cena de Tiziano)… Aunque del Salón Italiano salió en 2016 una de sus estrellas indiscutibles, La Virgen de la granada, obra maestra de Fra Angelico que la Casa de Alba decidió vender al Museo del Prado por 18 millones de euros para paliar su falta de liquidez. “La venta del fra angelico me dolió mucho, pero no tuve más remedio”, admite Carlos Fitz-James Stuart; “cuando llegué al poder [el duque ríe ante lo insólito de la fórmula empleada], yo me encontré una deuda muy grande y había que equilibrarla, así que cogí ese cuadro y tuve la satisfacción de venderlo al Prado, que en definitiva es el museo nacional y me hace mucha ilusión que esté allí para disfrute de todos los españoles”.

En lo relativo a la deuda de la Casa y a la mala administración de las finanzas durante años —el verdadero motivo por el que la Fundación Casa de Alba tomó la decisión de abrir al público los palacios de Dueñas, Monterrey y ahora Liria—, los testimonios parecen coincidir en el seno de la familia. El editor Jacobo Siruela, conde de Siruela y sin lugar a dudas el perfil más intelectual de la familia, corrobora las palabras de su hermano mayor: “No hay nadie hoy día que pueda mantener los gastos de un palacio de estas características. Esto de la apertura al público es algo que tenía que pasar algún día, como ha sucedido en todo el mundo; es una manera de financiar y mantener un legado de estas características y, además, de compartirlo”. En ese sentido, el tercero de los hijos de Cayetana de Alba y Luis Martínez de Irujo considera que la venta del fra angelico y de otras obras ha sido inevitable: “Mi hermano no ha tenido más remedio que hacerlo, dado el tren de gastos de mi madre de los últimos años y de su laxa administración”.

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Salón Amores de los Dioses.

Jacobo Siruela editó en 2012 en su sello Atalanta lo que bien puede considerarse como el catálogo razonado del palacio de Liria y de sus colecciones. Preguntado por sus hijos predilectos dentro de los tesoros del palacio, el fundador de la editorial Siruela contesta: “Aparte de los tópicos, que siempre son ciertos, como los dos soberbios retratos de Goya, La infanta Margarita de Velázquez, el tapiz flamenco de la guerra de Troya del siglo XV, La última cena de Tiziano o el retrato del III duque obra de Antonio Moro, yo destacaría los diferentes cuadros de Rubens, el Retrato de un desconocido de Palma el Viejo, el paisaje de Ruysdael, el San Onofre de Ribera o los cuatro tapices de las Indias de Gobelinos del siglo XVIII, además del legado de la emperatriz Eugenia, que murió en Liria en 1920”.

Las relaciones entre los hijos de la fallecida Cayetana de Alba no son especialmente fluidas, tal y como quedó de manifiesto en el programa Lazos de sangre, recientemente emitido por RTVE y que Jacobo Siruela califica de “espantoso”. En él participaron —algo insólito hasta la fecha— Carlos, Alfonso, Eugenia y Cayetano. Este último recordaba ante la cámara, entre sollozos, el vacío y los problemas psicológicos que le provocaron la muerte de su padre, Luis Martínez de Irujo. También confesó la dureza que, a su juicio, implicaba pasar una infancia en el seno de la familia Alba, “donde no te dejaban opinar y, si te rebelabas, te inflaban, te pegaban”.

Un juez impidió en 2015 a la Casa de Alba subastar una carta de cristóbal Colón a su hijo por valor de 21 millones de euros

Por último, criticaba abiertamente la gestión que su hermano Carlos lleva a cabo de la Casa de Alba y declaraba: “No puedo ver cómo unos palacios que se han defendido y reconstruido se vayan a convertir en museos”. Ya en 2011, Cayetano Fitz-James Stuart declaraba: “La gente piensa que hemos vivido muy bien, que somos una máquina de hacer dinero. Están equivocados porque es todo lo contrario: esta Casa es un monstruo de gastar dinero. Estamos intentando cambiar todo para que no se resquebraje el patrimonio”. ¿Era un aviso a navegantes?

Preguntado por El País Semanal acerca de las hipotéticas desavenencias familiares de las que tanto se ha dicho y escrito, Jacobo Siruela, que rechazó participar en aquel programa, niega la mayor y comenta: “Mi hermano Carlos ha sido hasta el momento muy generoso con todos nosotros, sobre todo con mi hermano Fernando, que vive en el palacio de Liria, y con nosotros, que también vivimos allí todas las temporadas que pasamos en Madrid”.

El paseo por los salones del palacio de Liria resulta impactante para cualquier aficionado al arte y a la historia. Hay obras que proceden de la propia Casa de Alba y de otras casas agregadas como Monterrey o Carpio. Otras proceden del duque de Alba Carlos Miguel, el padre de esta colección y al que se le deben las obras italianas y flamencas. Otro corpus pictórico está integrado por las obras de Eugenia de Montijo, que murió en este palacio y dejó una colección importantísima a su sobrino el duque Jacobo. Otras las aportó el propio duque, ya en el siglo XX, y otras, la propia duquesa Cayetana y su marido el duque Luis. A ellos, fundamentalmente, se debe la configuración y el aspecto actual del palacio de Liria tras una larga labor de reconstrucción y compra de pinturas, tapices, porcelanas, mobiliario y lámparas. “Moisés, por favor, enciende esto”, ruega el inquilino del palacio a un empleado. Viene raudo Moisés al noble arte del encendido. Los interruptores estaban a unos tres metros del dedo ducal, pero el caso es que desde dos salones más allá viene raudo Moisés a la llamada del señor.

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Salón Eugenia de Montijo.

El responsable científico de la colección desde hace seis años es Álvaro Romero Sánchez-Arjona. No solo de la pictórica, también de la bibliográfica. Porque la biblioteca del palacio de Liria, creada e impulsada por el duque Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó y con cerca de 20.000 volúmenes, alberga verdaderos tesoros de papel, algunos de ellos tasados en muchos millones de euros. Este valiosísimo conjunto documental constituye una de las grandes novedades en lo que será el “Liria visitable”, ya que hasta ahora era el templo íntimo de investigadores y estudiosos, pero no figuraba en el recorrido de las visitas. “La Fundación continuará con esa labor científica de divulgación de sus colecciones documentales, pero nos parece importante que además puedan ser conocidas por el público que visite el palacio”, explica Álvaro Romero.

Una de las estrellas indiscutibles es la Biblia de la Casa de Alba, de 1430, considerada como la primera en castellano. Se trata de una biblia manuscrita y ordenada por el maestre de la Orden de Calatrava que estuvo en manos de la Inquisición algún tiempo y que, finalmente, llegó a manos del conde-duque de Olivares, que es uno de los títulos de la Casa de Alba. Pero este incunable de incalcu­lable valor no es el único tesoro de la gran biblioteca de Liria. La Biblia Complutense, la Políglota, el doble acuerdo matrimonial de los hijos de los Reyes Católicos don Juan y doña Juana —Juana la Loca— respectivamente con Margarita de Austria y Felipe el Hermoso; y el último testamento del rey Fernando el Católico, firmado por él en la localidad cacereña de Madrigalejo el día antes de fallecer, en 1516 (dicen las malas lenguas que por los efectos secundarios de un afrodisiaco), son documentos únicos.

Pero ninguno de ellos puede competir con el conjunto de documentos, dibujos y cartas escritas de su puño y letra por Cristóbal Colón. Liria conserva el mayor conjunto de misivas del almirante, 21 de las 43 existentes (otras 16 descansan en el Archivo de Indias de Sevilla). Todas ellas llegaron hasta las colecciones de la Casa de Alba a través de la Casa de Veragua, fruto del matrimonio entre el II duque de Berwick Jacobo Fitz-James Stuart y la VIII condesa de Gesves y duquesa de Veragua. Ambas casas nobiliarias se separaron a finales del siglo XVIII y la de Alba ganó el litigio. Entre los valiosos papeles que descansan en las vitrinas colombinas del palacio destaca, por un lado, el primer mapa de la isla de La Española dibujado por el propio Colón, que es el único documento de a bordo que se conserva del almirante; por otro, el listado de los marinos que le acompañaron en su primer viaje. Y sobre todo, una de las cartas del navegante a su hijo Diego. Colón acaba de encontrar oro en el Nuevo Mundo y se dirige a su hijo, que está en Castilla, pidiéndole que concierte una cita con la reina para hablar del tema.

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Otra de las 12 cartas de Colón enviadas a su vástago y presentes en la colección fue una de 1498 que los responsables de la Casa de Alba quisieron subastar en 2015 en Christie’s por 21 millones de euros. La operación fue bloqueada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid argumentando que se trataba de un documento de “evidente importancia histórica y cultural” que no debía salir de España. Fue otro intento de hacer caja por parte de la Casa para hacer frente a los gastos de la Fundación y de la conservación y manutención del palacio, pero todo quedó en eso, en intento. “Se proyectó una operación acaso no suficientemente reflexionada que se ha resuelto de acuerdo con lo que establece la ley”, explicó entonces Carlos Fitz-James Stuart en una entrevista con este diario en la que no descartaba la venta de otros bienes. Justo al año siguiente se produciría la de La Virgen de la granada, de Fra Angelico, al Museo del Prado…

Final de la visita. Dejando atrás mil y un tesoros; volviendo a recibir la mano tendida del atento, correcto y frío como un témpano señor duque; cruzando las puertas del palacio de Liria, atravesando sus jardines, bajo un calor del averno, iba cobrando fuerza la idea de que —a lo peor— el mundo se había estancado. Que todo era antiguo e inamovible. Pero atraviesas la verja y ahí está la calle de la Princesa, el centro de Madrid, las bocinas de los coches, el aire sucio y los socavones, la gente corriendo, el mundo que gira, imperfecto… y real. 




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