TODO SOBRE LOS DUQUES DE PALMA

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¿Cuánto reinarán Felipe VI y Letizia?


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Assia
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Re: TODO SOBRE LOS DUQUES DE PALMA

Mensajepor Assia » Sab 13 Jul, 2019 4:00 am

Ni la austriaca fue tan ''pvta'' como algunos ''novelistas decadentes'' no las quieren retratar ni la austriaca dijo NUNCA: ''SI LOS POBRES NO TIENEN QUE COMER TIRARLES LAS SOBRAS DE LOS PASTELES'' Todo eso fue invetando para que odiaran a la austriaca, ya que los franceses nunca le perdonaron que hablara el frances (la lengua de los aristocratas de la epoca) con 1 fuerte acento aleman. Siempre fue tratada muy mal la reina Maria Antoneta. Cuando los franceses veian a los reyes gritaban: '' VIVA EL REY A ABAJO LA AUSTRIACA'' Algunos biografos hablan sin asegurar que quizas Maria Antoneta fuera amante de 1 Embajador sueco que fue el unico que la quiso librar de la guillotina. Pero biografos buenos, NO lo aseguran se limitan a la posibilidad de que ese Embajador sueco es muy posible que fuera amante de Maria Antoneta.

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TODO SOBRE LOS DUQUES DE PALMA

Mensajepor Invitado » Dom 22 Sep, 2019 3:05 am

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Padre e hijo, en acción.


De tal palo... tal Urdangarin

Mientras Iñaki escribe compulsivamente en la cárcel, el mediano de la familia -zurdo, 18 años, 1,88 m de estatura- lucha en Nantes por su primera ficha de profesional. Si alcanza el primer equipo, que entrena el español Entrerríos, no ganaría menos de 6.000 euros al mes

MARTÍN MUCHA


Es el zurdo de los más jóvenes de la Casa Real. Desde muy chico, su posición natural es extremo. Incluso cuando era el más pequeñín del club Handball Esplugues iba adelante, agazapado y listo, inusualmente rápido. Un ratonero. Le observaba su padre, Iñaki, su ídolo; de él y de los hijos y los padres que acudían a ver al equipo. A pesar de que un año antes, Crónica había publicado Anatomía de un Pelotazo (25 de septiembre de 2011), la exclusiva que desvelaba los detalles del caso Noos, la mala fama de Urdangarin padre aún no había vencido al atleta que tiene su camiseta colgada en el Palau Blaugrana.

Pablo Urdangarin, en 2012, era ya el que apuntaba maneras de deportista de élite entre todos los nietos de Juan Carlos I. Y el único que podía heredar el legado -en balonmano- de su progenitor. Siete años más tarde, el pequeño Pablo ha crecido -está cerca del metro noventa- y entrena en Nantes. Ha arribado -que rima con escapado- a un equipo top, en una de las ligas más competitivas del mundo, el tercero en discordia en Francia, campeón de Copa en 2017 y finalista de la Champions en 2018. Allí entrena y vive, en una ciudad bella y discreta. Lo ideal para él. Está cerca de un enorme jugador, hoy entrenador del primer equipo, el asturiano Alberto Entrerríos. Sin tratar de llamar la atención, huyendo de la sombra de papá y, a la vez, echándolo de menos.

Mucho ha cambiado su vida desde entonces. Cada vez que puede se escapa para ver a su padre a la prisión de Brieva (Ávila). Su madre, la infanta Cristina, intenta protegerle, a él y a sus hermanos, del flash de las cámaras. «Ellos no tienen que pagar ni sufrir por los pecados de los padres», es el comentario general en su entorno. Pero es solo un deseo. Desde que en junio de 2018, Ignacio Urdangarin Liebaert ingresó en prisión -tras ser condenado a cinco años y 10 meses de prisión por los delitos de prevaricación continuada y malversación, tráfico de influencias, fraude a la Administración más dos delitos fiscales-todo ha ido cuesta arriba para ellos. Fue un golpe tremendo especialmente para Pablo, muy apegado a su padre, su mejor amigo.

El domingo 8 de julio de 2018 se registró su visita a la cárcel en un coche con las lunas tintadas. Aún tenía 17 años y acompañaba a mamá. Es la única visita de la que hay fotografía. Se le ve de perfil, con gafas de pasta. Algunos de los suyos dicen que él es como Clark Kent -el alterego de Superman-. Cuando se quita las gafas lucen sus grandes ojos azules y se aprecia más su extraordinario cambio físico tras cumplir la mayoría de edad en diciembre del año pasado. Pasados los 18, se ha vuelto más resolutivo. Es consciente que ahora decide él. Ha practicado tenis, esquí... pero, desde muy chico sabe que quiere dedicarse profesionalmente al balonmano. Y ya va en pos de su sueño. Sin importarle los recurrentes comentarios maledicentes.

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De izquierda a derecha, Pablo, Iñaki y Juan Urdangarin asistiendo, en enero de 2013, a la final del Mundial de Balonmano en Barcelona.

«Recuerdo cuando jugaba con nosotros. Era calmado, y su padre, a diferencia de otros, no hacía aspavientos, sólo lo observaba y no le presionaba en absoluto», comenta Sergio Sanz Cantalejo, su entrenador en el Handball Esplugues. «No era nada presumido. Se comportaba como cualquier otro chaval». Era esencial en un equipo donde iban -y van- chicos de todas las clases sociales, desde hijos de obreros hasta directivos de multinacionales. No trataba de destacar más que por su buen espíritu. En una foto de 2013 del equipo completo, está en en tercera fila, sonriente, con el dorsal 12. «Su puesto desde entonces era extremo. Lo pequeño que era, lo compensaba con su inteligencia y rápidez». Raudo de mente e irónico, siempre ha evadido las elucubraciones sobre su padre usando esa arma.

¿Por qué Nantes? ¿Por qué Francia si había elegido antes la Bundesliga -pasó en ella el año pasado-, la liga más competitiva actualmente? Hay varias razones. Habla el idioma como nativo -mientras en Alemania tenía que tomar clases- tras haber estudiado en los liceos franceses de Washington y Barcelona, y haberse graduado en la espléndida escuela Ecolint de Ginebra.

El TSV Hannover Burgdorf fue una grata experiencia para él e incluso tuvo la alegría de que, una de las pocas veces en que le visitó su madre, justo anotó cuatro goles. Sin embargo, es ahora en Francia donde más crece este deporte. Mandan el PSG y el Montpellier, pero la jerarquía del Nantes aumenta año a año, moviliza miles de personas a su pabellón -él no vive lejos- y su presupuesto ya alcanza casi los ocho millones de euros, prácticamente lo mismo que el Barcelona en España.

Pero no es únicamente eso. Alberto Entrerríos ha sido capital para su llegada al Nantes. Amigo de Iñaki desde sus tiempos en la selección, ha pasado de jugador a asistente y ahora ya es el entrenador principal. «Me he cruzado con él y nos saludamos amablemente. La ciudad es maravillosa y este equipo es ideal para un chico que se está formando», refiere a este suplemento. Y hay futuro si llega al primer equipo.

El salario medio de los jugadores profesionales en España es mileurista si no se juega en el Barça. En el Nantes supera largamente los 6.000 euros al mes. Y, aunque no tiene ficha profesional -juega en el equipo B aún-, sueña en conseguirlo muy pronto. Tras el último estirón, ya casi está en los 190 centímetros de estatura: 188. No llegará a los 196 de Iñaki, zurdo como él. Se desempeña como un extremo clásico, con mucho salto.Le falta ganar músculo, pero sus preparadores posponen esa parte a la espera de que deje de crecer. En su primer partido le tocó alentar a sus compañeros -victoria frente al Rezéens por 40 a 30- desde el banquillo. Nadie de la nobleza española fue a darle aliento. Era lo mejor. Ayer, sábado, fue su segundo encuentro, ante Saintes. La familia real podría ir a verle, si ya está asentado en el equipo, a finales de noviembre, cuando se enfrente a sus iguales del PSG.

Mientras Pablo, octavo en la línea de sucesión de la corona, crece deportivamente, su padre se pierde cada uno de sus partidos por su condena. Quisiera estar con él, como cuando gritaban juntos eufóricos alentando a España. Iñaki está escribiendo compulsivamente en la cárcel. ¿Habrá una carta de consejos para su amado Pablo? Nadie de su entorno lo duda.

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Mensajepor Invitado » Sab 05 Oct, 2019 2:55 am

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URDANGARIN
SU HIJO, ARRAIGO PARA LA LIBERTAD

Juan vive en Madrid desde septiembre. Se reunirá con su padre en sus permisos.

M. PINA


DESPUÉS DE DOS AÑOS DE futuro incierto, Juan Urdangarin (20) ha fijado su residencia en Madrid. El hijo mayor de la Infanta Cristina e Iñaki se instaló en la capital el pasado mes de septiembre y comenzó sus estudios en una prestigiosa universidad privada situada en el elitista barrio de El Viso, como ha confirmado LOC. La discreta vuelta a España del joven responde más a las exigencias de Instituciones Penitenciarias para ofrecer permisos que a las ganas de la familia de establecerse en la capital.

Juan se erigió como cabeza de familia ante la sentencia del Caso Nóos. De hecho, después de terminar el colegio en 2017 decidió tomarse un año sabático para estar junto a sus padres. Uno de los planes que hizo ese año fue viajar de nuevo hasta la localidad camboyana de Battambang para hacer un voluntariado durante unos meses. La familia está muy vinculada a la fundación que el padre Figaredo tiene en la ciudad, de hecho, todos lucen en sus apariciones públicas las pulseras del voluntariado.

En junio de 2018, Urdangarin ingresó en prisión y después del verano su hijo inició la universidad en Essex, como contó LOC en exclusiva. Sin embargo, lejos de instalarse en Inglaterra para estudiar los cuatro años de carrera, este año Juan Valentín ha hecho las maletas de nuevo para mudarse a Madrid. Tras un verano con amigos en Portugal, en septiembre se instaló en Madrid. Aquí se está sacando el carné de conducir y ha comenzado el curso en la citada universidad. Juan está muy integrado con sus amigos y pasea con tranquilidad por el Barrio Salamanca, como se vio en unas instantáneas publicadas por ¡Hola!. Tal y como ha confirmado LOC, el joven es el nuevo objetivo de los fotógrafos y el pasado jueves acudió a comer con unos amigos de la universidad al restaurante La Raimunda, situado en el Palacio de Linares. “Después pasaron la tarde en una casa muy cercana, a la que llegaron caminando”, explican.

Ese mismo día, su padre también fue fotografiado entrando en el Hogar Don Orione, donde realiza su voluntariado. La llegada a Madrid de Juan responde a la situación carcelaria de su progenitor. Iñaki, condenado a cinco años y diez meses de cárcel, podría pedir su primer permiso penitenciario cuando cumpla un cuarto de su condena, situación que llegará el próximo diciembre. Para que le concedan una salida de fin de semana, Urdangarin debe cumplir varios requisitos, el que atañe a su hijo Juan es el arraigo.

Instituciones Penitenciarias podría negar el permiso si el preso no tiene un familiar de primer grado al que visitar. La familia era consciente de esta situación, por eso decidieron que la matriculación de Juan en Madrid, bajo el ala protectora de toda la familia Borbón, en especial de su abuela Doña Sofía y de la Infanta Elena, era lo idóneo.


ELLA, EN SUIZA

Aunque Doña Cristina lleva un año tratando de reconciliarse con la opinión pública, la opción de trasladarse ella a la capital estaba descartada. Sus hijos pequeños, Miguel e Irene, continúan sus estudios en Ginebra, donde están muy integrados en la vida local y en el colegio, en el que llevan seis años estudiando. Pablo, el segundo hijo de la familia, está instalado en Nantes, donde juega en el equipo de balonmano de la localidad.

Si finalmente Instituciones Penitenciarias otorga el primer permiso a Iñaki para salir un fin de semana en diciembre, la familia se reunirá en torno a Juan, quien por su familia se ha instalado en Madrid, donde todos volverán a estar juntos después de año y medio separados.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 5 DE OCTUBRE DE 2019

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Mensajepor Invitado » Sab 01 Feb, 2020 3:14 am

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Los Reyes de España Felipe VI y Letizia junto a la Familia Real en el Funeral de la Infanta Pilar en El Escorial.


INFANTA CRISTINA
CADA VEZ MÁS TIEMPO EN MADRID E I ÑAKI PELEA POR EL TERCER GRADO

Aún no ha llegado a ningún acuerdo con La Caixa para cerrar su salida. Sin embargo, ella y su familia pasan más tiempo en Madrid. Iñaki necesita arraigo para salir antes de prisión.

BENEFICIOS DE SER ALTEZA REAL, AUNQUE VENIDA A MENOS

EDUARDO ÁLVAREZ

PESE A LAS MUCHAS PRESIONES que recibió, Doña Cristina no ha renunciado nunca a sus derechos dinásticos. Nadie puede despojarla de su dignidad de Infanta ni de ciertos honores y tratamientos, regulados en un Real Decreto de 1987, que sólo podrían modificar las Cortes. Y, sin embargo, la tensión entre la hija menor de los Eméritos y los actuales Reyes se ha vuelto a reflejar en el funeral solemne por Doña Pilar de Borbón, en el que los servicios de Protocolo de Zarzuela recurrieron a una triquiñuela llamativa para restar protagonismo a la esposa de Urdangarin, y con ello a su hermana, la Infanta Elena, siempre víctima colateral. Así, saltándose el orden de prelación de personalidades previsto para actos de Estado u oficiales en España, que regula otro Real Decreto de 1983, las dos Infantas no ocuparon los primeros puestos en la bancada del Escorial, justo por detrás de Don Juan Carlos y Doña Sofía, tal como les correspondía, sino que se situó en lugar preeminente a Beatriz de los Países Bajos, quien ya no es reina. Un modo de alejar a Doña Cristina de Don Felipe y Doña Letizia en su recorrido en el interior del templo, que acentuó la tensión familiar. O un intento de seguir marcando las distancias de cara a la opinión pública que genera más ruido del que le conviene a la Corona.

PRIVILEGIOS LABORALES

Por ser vos quien sos, como diría aquél, esto es, por el hecho de ser Su Alteza Real Doña Cristina de Borbón, Infanta de España, la benjamina de Juan Carlos I ha tenido unos indiscutibles privilegios durante su prolongada etapa profesional vinculada a La Caixa, más allá de sus méritos y valía profesional, destacada por compañeros que admiten el tesón de la Infanta y lo volcada que ha estado en proyectos que le entusiasmaban.

Doña Cristina se licenció en Ciencias Políticas por la UCM en 1981 y completó sus estudios con un Máster en Relaciones Internacionales en Nueva York. En 1991 inició prácticas en la sede de la Unesco en París. A esta organización de la ONU para la educación y la cultura quedó ligada a través de un puesto honorífico como colaboradora, algo muy habitual entre miembros de la realeza a quienes Naciones Unidas recurre para sus organismos y agencias.

En 1993, la Infanta comenzó su andadura profesional en La Caixa, encargada al principio de la organización de exposiciones en el departamento de programas culturales de la fundación de la entidad financiera. No fue ningún secreto que el propio Rey intervino para que Cristina firmara aquel contrato. En Zarzuela, a diferencia de lo que entonces y aun ahora ocurre en varias Monarquías europeas, se consideró que el único que no podía tener un trabajo privado era el heredero, y se vio conveniente que Doña Elena y Doña Cristina se ligaran a la empresa privada, algo que durante años compatibilizaron sin problema con sus tareas de representación de la Corona. Ya les habría gustado a Harry y Meghan.

La carrera de Doña Cristina en La Caixa fue meteórica. Y cinco años después de su ingreso, tras pasar por diversos puestos, alcanzó el de responsable de los programas de Cooperación Internacional de la Fundación. Todo fue bien... hasta el estallido del caso Nóos. Ahí comenzaron los problemas para la Infanta y su marido, pero también para la propia caja.

En junio de 2009, cuando Zarzuela creía que aún se podía controlar la onda expansiva del escándalo por el que hoy cumple condena Urdangarin, se obligó a los entonces Duques de Palma a trasladarse a EEUU. La Infanta mantuvo su trabajo en La Caixa. Pero durante varios años sus visitas a Barcelona fueron escasas y en la entidad eran conscientes de que Doña Cristina no afrontaba sus responsabilidades con normalidad. Pero la entidad decidió mantenerle el puesto, y el gran sueldo, incluso cuando todo el asunto de Nóos ya estaba judicializado, los duques apartados de la Familia Real, condenados por la opinión pública y exiliados en Suiza.

La imputación de Doña Cristina –finalmente absuelta– fue un mazazo para La Caixa y se llegó a publicar que Isidre Fainé consideraba perjudicial para la imagen de la entidad mantener en nómina a la Infanta. Al final, el asunto, que generó gran tensión, se solventó de un modo salomónico: la Infanta pidió una especie de excedencia, sin empleo ni sueldo, en 2016, mientras tuvo que afrontar el juicio.

En 2019, en una junta de accionistas, una representante sindical pidió explicaciones de por qué se mantenía el contrato a Doña Cristina. La dirección explicó que la Infanta no estaba ligada a la entidad, ya bancaria, sino a la Fundación, separadas desde 2016. Una forma de esquivar tanto malestar larvado.


CONSUELO FONT


ESTE MIÉRCOLES, LA INFANTA CRISTINA acudía en la basílica El Escorial al funeral por su tía Doña Pilar y de nuevo protagonizó un tenso momento con la Reina Letizia. La Infanta ha sido noticia esta semana tras publicar Vanitatis que está negociando su salida de la fundación La Caixa, donde trabaja desde hace 26 años y en la que ejerce como directora del área internacional en Ginebra, ciudad donde reside desde 2013. Una negociación que no ha culminado en ningún acuerdo, sostienen a LOC fuentes de la entidad bancaria.

Este puesto en La Caixa la ex duquesa de Palma lo ha compatibilizado hasta ahora con el de coordinadora interagencias de la Aga Khan Trust Fundation, a la que en adelante se dedicará en exclusiva, dedicada a la ayuda humanitaria, y que desde 2016 tiene también sede en Lisboa, ciudad con bastantes papeletas para convertirse en futuro hogar de los Borbón Urdangarin.

A nadie se le escapa que este inesperado movimiento de ficha de la Infanta Cristina está relacionado con la situación penitenciaria de su marido, que desde el 18 de junio de 2018 cumple condena de 5 años y diez meses en la prisión de mujeres de Brieva. Urdangarín, tras cumplir la cuarta parte de su condena en noviembre, disfrutó de su primer permiso de cuatro días estas Navidades, que pasó en casa de su madre en Vitoria con la Infanta y sus cuatro hijos y donde la pareja se exhibió en actitud muy cariñosa, dando a entender que la cárcel no ha hecho mella en su unión.

Actualmente, la meta del cuñado del Rey es lograr el tercer grado penitenciario, lo que le permitiría únicamente pernoctar en prisión y disfrutar los fines de semana libres. Urdangarin comenzó en septiembre a ejercer tareas de voluntariado en el hogar Don Orione de Pozuelo de Alarcon como monitor deportivo de discapacitados. Inicialmente, acudía dos días en semana, pero solicitó uno más que el juez de vigilancia penitenciaria le concedió pese a la oposición de la fiscalía, por lo que ahora lunes, miércoles y viernes recorre en coche los 103 kilómetros que separan Brieva de Pozuelo.

En teoría, no podría optar al tercer grado hasta que no cumpla la mitad de su condena en 2021, pero dada su buena conducta, que no tiene delitos violentos y ha satisfecho la multa por responsabilidad civil, podría acogerse al artículo 1000.2 del reglamento de prisiones que permite a los presos de segundo grado como él disfrutar de régimen abierto.

Por el momento, según la agencia Efe, la junta de tratamiento de Brieva que se reúne cada seis meses (lo hizo el 23 de enero pasado), no le ha otorgado la semilibertad, pues ha decidido mantenerle en segundo grado. Pero quizá Iñaki no tenga que esperar hasta julio, pues podría recurrir ante el juez y obtener el régimen abierto de forma inminente.

Aquí entra en juego su familia, ya que un requisito indispensable, además de un trabajo, es tener un arraigo, esto es, un domicilio de un pariente en primer grado como mujer, hijos o padres. Fuentes cercanas a Urdangarin no creen que la infanta Cristina vaya a abandonar Ginebra inmediatamente. “Sus dos hijos pequeños, Miguel e Irene, están a mitad de curso en Ecolin. Además, Miguel acaba este año el bachiller y entra en la universidad. Probablemente, se planteará un cambio de escenario el curso que viene”.

De momento, la solución ha sido su primogénito, Juan Valentín (20), que pese a haberse matriculado el año pasado en económicas en la universidad inglesa de Essex pasa mucho tiempo en Madrid para estar cerca de su padre. Se le ha visto visitarle con frecuencia en Brieva, pero también en un concierto con su abuela, Doña Sofía, en el cumpleaños de su prima Victoria Federica, con amigos por el Barrio de Salamanca, visitando en agosto a Don Juan Carlos en la clínica Quirón y en la capilla ardiente de Doña Pilar. Incluso se ha publicado que se ha sacado el carné de conducir en una autoescuela de Móstoles. Según la fuente citada, “Juan Valentín haría cualquier cosa por su padre. Me han comentado que se ha empadronado en Madrid, algo que no le exige residir pero sí pasar bastante tiempo aquí y a Urdangarin le bastaría para demostrar un arraigo de cara a obtener el régimen abierto”.

De lograrlo, el ex duque de Palma no estaría obligado a pernoctar en una cárcel, como Brieva; podría hacerlo en un Centro de Inserción, más llevadero y dotados con habitaciones en vez de celdas. En Madrid existe el CIS Victoria Kent, en el que cumplió su ultimo tramo de condena Mario Conde, y también hay uno cerca de Portugal, el CIS Dulce Chacón, en Cáceres, ubicado a 300 kilómetros de Lisboa.

Una ciudad que tiene bastantes posibilidades de acoger a la familia Urdangarin Borbón, dado que regresar a España no parece aconsejable, y además el ex-duque puede optar a la libertad condicional en mayo de 2022 cumplidos dos tercios de su condena.

Tratándose de un país de la Unión Europea, podría solicitar residir alli si lo permiten las autoridades penitenciarias siempre que tenga un arraigo familiar y trabajo. A tiro de piedra de España, Portugal acogió a los Borbones en su exilio, por lo que aún mantienen buenas amistades e incluso la infanta Margarita tiene un apartamento en Estoril, cerca de Lisboa, que es una ciudad tranquila y acogedora para vivir. Además, allí Cristina de Borbón puede desarrollar su trabajo en la Aga Khan Trust Fundation, que estableció en Lisboa una de sus sedes al adquirir el Aga Khan, íntimo del Rey Juan Carlos, el palacio Henrique de Mendoza por 12 millones de euros en 2016.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 1 DE FEBRERO DE 2020




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