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Las últimas noticias de la Realeza. Monarquía vs. República
¿Cuánto reinarán Felipe VI y Letizia?


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Mensajepor Invitado » Dom 05 May, 2019 9:55 pm


La nueva imagen de la princesa Estefanía de Luxemburgo dispara las alarmas

En el funeral por el Gran Duque Juan de Luexemburgo se dieron cita toda la realeza europea y otras casas reales. El actual Jefe del Estado Enrique y su esposa la gran duquesa Maria Theresa, la reina Beatriz de Holanda, la Reina Margarita, los reyes Juan Carlos y Sofía, el rey Carlos Gustavo de Suecia, el re el principe Alberto de Mónaco,y Harald de Noruega y la reina Sonia, la familia real de Bélgica con los reyes Felipe y Mathilde con la duquesa de Braganza heredera princesa Isabel, los reyes eméritos Alberto y Paola y la princesa Ana de Inglaterra. Pero la preocupación por la nueva imagen de la pareja heredera de Luxemburgo el principe Guillermo y Estefanía, los cuales no tienen descendencia desde su boda en 2012, disparan las alarmas ante un problema en la línea de sucesión, además de que la pareja ha cambiado mucho su aspecto exterior.

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Mensajepor Invitada » Vie 23 Ago, 2019 7:19 pm

Caos personal en la corte: Bettel instruye a los observadores
Innumerables cambios de personal e incluso un suicidio han persuadido a Xavier Bettel para que mire más de cerca a la Gran Corte Ducal: ha designado un comisionado especial para esto, que en última instancia podría atacar a la Gran Duquesa.


22 de agosto de 2019

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Esto informó reporter.lu el jueves (22.8.). Según la revista en línea, "más de 30 personas han sido despedidas en la corte desde 2015 o han renunciado a sus trabajos incluso después de un corto período de servicio".

Ya a finales de junio, Bettel y Jeannot Waringo nombraron al ex jefe de la "Inspección General de Finanzas" como Representante Especial. Analizará la práctica del personal de la Gran Corte Ducal y, si es necesario, propondrá ideas para su reforma.

Gran Duquesa más involucrada de lo previsto

Reporter.lu considera la posibilidad de que la Gran Duquesa María Teresa esté más involucrada en las decisiones de personal de lo que realmente pretendía ser particularmente sensible.

La revista cita varias fuentes no identificadas en la corte, sugiriendo que María Teresa también decide contratar problemas para el personal, "lo cual expresamente no informa personalmente".

Además, los asesores externos de la pareja del Gran Ducal reciben una remuneración "extremadamente buena"; después de todo, más de siete millones de euros del dinero de los contribuyentes se destinan a los gastos de personal de la corte. Y luego está el suicidio de un ex empleado. Una conexión con una terminación sin previo aviso y una queja contra el difunto estaba en la sala.

http://www.tageblatt.lu/headlines/perso ... eobachter/



Según un periódico luxemburgués en los últimos cuatro años se han ido o han despedido a más de 30 empleados uno se suicidó. Acusan a la Gran Duquesa de meterse en temas de contratación y de RRHH que no le incumben.

El gobierno ha creado una comisión que va a controlar la situación laboral en la corte luxemburguesa, una intromisión sin precedentes, mediante un representate especial del primer ministro.

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Mensajepor Invitada » Sab 18 Ene, 2020 4:42 pm

17/01/2020

Un informe del gobierno sobre María Teresa de Luxemburgo podría causar una crisis y una sorpresiva abdicación

El primer ministro quiere saber qué poderes tiene la Gran Duquesa en las decisiones internas de la corte.

La revista Lëtzebuerger Land de Luxemburgo publicó un artículo sobre que devela el supuesto comportamiento “avasallante” de la gran duquesa María Teresa, consorte del soberano de Luxemburgo. Según el periodista Pol Schock, la inminente publicación de un informe del exfuncionario de la casa gran-ducal, Jeannot Waringo, “podría llevar a la institución de la monarquía luxemburguesa a una grave crisis”.

En el artículo de Schock, titulado “Voto de silencio en la corte” se alega que nadie se atreve a enfrentarse a la gran duquesa María Teresa, desde el personal y el mariscal de la Corte hasta el propio gran duque Enrique, jefe de estado de esa nación europea desde 2000. En otras palabras, afirmó que “la Gran Duquesa hace lo que quiere”.

Jeannot Waringo, un alto funcionario de la corte ya jubilado, actualmente está elaborando un informe que analiza las cuentas y la administración del personal de la casa gran-ducal a solicitud del primer ministro Xavier Bettel, informe que será presentado en las próximas semanas al gobierno y el parlamento. Un ex empleado real dijo a Reporter: “En caso de duda, la Gran Duquesa es la persona de contacto. También realiza entrevistas de trabajo, incluso con personal que no está subordinado personalmente a ella”.

María Teresa, nacida en La Habana (Cuba) en 1956, era la hija de una familia rica y de ascendencia española, propietaria de varios bancos y plantaciones azucareras, pero los bienes de la familia fueron incautados después de la Revolución castrista. En 1981, María Teresa contrajo matrimonio con el entonces príncipe heredero Enrique, junto a quien tuvo cinco hijos y ascendió al trono el 7 de octubre de 2000.

La revista luxmburguesa Reporter había publicado anteriormente que alrededor de treinta empleados, un tercio del personal, renunciaron a la Corte desde 2015 y que se esperan más salidas de la Corte Gran Ducal, que es financiada directamente por el presupuesto del Ministerio de Estado. Los costos de personal ascienden a 11 millones de euros y representan el mayor porcentaje del presupuesto nacional.

Según reveló en agosto el diario Le Quotidien, una empleada de palacio llevó a la corte a la justicia después de ser despedida “injustamente” y de un empleado -que anteriormente había recibido una importante condecoración del palacio- y fue despedido “por mala conducta”. Finalmente el hombre se suicidó por no poder soportar la afrenta de un despido injusto.

Diversos informes indican que los problemas en Palacio emanan en gran parte de la gran duquesa consorte, quien supuestamente “siempre tiene la última palabra” sobre el funcionamiento de la Corte, según recaba el sitio web de la TV estatal, RTL. “Se dice que el personal debía anticipar cada deseo, apoyar su estado de ánimo y estar disponible para ella en todo momento”, indican.

En su artículo publicado este 17 de enero, la Lëtzebuerger Land afirmó que solo el primer ministro tiene el poder de enfrentar a la gran duquesa por lo que ordenó el informe a Waringo. “María Teresa disfrutaba discutiendo los eventos actuales en reuniones con el predecesor de Bettel, Jean-Claude Juncker, pero Bettel puso fin a esta tradición cuando llegó al poder. Según fuentes internas, esta decisión ha afectado la relación del gobierno con la Corte”, asegura Pol Schock.

El periódico semanal también especula sobre la posibilidad de la abdicación del gran duque Enrique tras la publicación de este “explosivo” informe, basado en fuentes internas del Palacio. Afirmó que el príncipe heredero Guillermo y su esposa, Estefanía, que esperan su primer hijo para abril de este año, están listos para asumir sus futuras responsabilidades como soberanos en una dinastía que ha gobernado interrumpidamente el pequeño país desde 1890.

La llegada de María Teresa al seno de la Casa de Nassau parece no haber sido fácil, especialmente por la oposición de su suegra, Josefina Carlota de Bélgica (consorte del gran duque Juan). Los cortesanos esperaban que Enrique siguiera la tradición de casarse con una alteza real europea y, si bien María Teresa cumplía los requisitos como una joven decente de una familia acomodada de ascendencia noble, faltaba el título y era cubana.

El público se mostró encantado con el anuncio del compromiso en 1980, pero aparentemente hubo una gran oposición dentro de la familia gran ducal. Si bien esto nunca se ha confirmado oficialmente, se rumoreaba en ese momento que el el príncipe Enrique incluso se ofreció a renunciar a su derecho al trono para poder casarse con María Teresa. La boda se celebró finalmente a principios de 1981 y sería el primer paso de María Teresa para convertirse en la primera soberana latinoamericana de la historia europea.

A pesar de que los grandes duques Juan y Josefina Carlota finalmente cedieron, María Teresa declaró en una entrevista de 2002 que ella y su suegra tuvieron una relación difícil desde el principio. Si bien dijo que su suegro siempre había sido un “hombre amable”, María Teresa declaró que no podía evitar las intrigas de su suegra en su contra. En la entrevista, para la cual María Teresa contó con el pleno apoyo de su esposo, incluso afirmó que Josefina Carlota había tratado de difundir rumores de que Enrique estaba engañando a su esposa cubana para que se divorciaran.

https://secretoscortesanos.com/2020/01/ ... bdicacion/

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Mensajepor Invitado » Sab 25 Ene, 2020 3:05 am

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Los grandes duques de Luxemburgo, vestidos de gran gala, en un banquete de Estado en el Palacio Real de Copenhague (Dinamarca), en 2018.


GRAN DUQUESA MARÍA TERESA
UNA ‘TIRANA’ AL FRENTE DE LUXEMBURGO

El primer ministro ha encargado una investigación para analizar las cuentas y la gestión de personal de la Corte, que ha perdido un tercio de empleados desde 2015. No soportan la ‘dictadura’ de la consorte.

EDUARDO ÁLVAREZ


SE LAS PROMETÍAN muy felices en la Corte gran ducal de Luxemburgo. Este 2020 iba a ser un año redondo. En apenas unos meses, los príncipes herederos Guillermo y Estefanía serán al fin padres, lo que asegura la tan ansiada continuidad dinástica. Y en octubre se cumplirán 20 años desde que el actual soberano, Enrique, subió al trono, efemérides que bien merece una celebración por todo lo alto.

Sin embargo, éste puede acabar siendo el annus horribilis para la Corona luxemburguesa, en el ojo del huracán tras haberse hecho pública la existencia del informe Waringo, que amenaza con provocar la mayor crisis para la monarquía del pequeño país centroeuropeo. La prensa local incluso especula con la posibilidad de que el gran duque Enrique acabe abandonando la jefatura del Estado. Estamos ante un escándalo monumental que tiene como protagonista a la gran duquesa consorte María Teresa, una dictadora, tal como la describen algunos medios de su país.

El informe lleva el nombre de Jeannot Waringo, ex funcionario de la Inspección General de Finanzas ya jubilado, a quien el actual primer ministro, Xavier Bettel, encomendó en verano que asumiera una delicada investigación. Bettel quiere saber qué hay de cierto en las acusaciones que se venían lanzando sobre la gran duquesa por sus tejemanejes. “Hace y deshace a su antojo, como una tirana, sin que nadie se atreva a llevarle la contraria, ni siquiera su marido o el mariscal de la Corte”, revelan fuentes que recogería el informe, según lo avanzado ya por la prensa. Waringo está analizando las cuentas de la familia real y la gestión de personal en las residencias oficiales. Y a finales de este mes presentará las conclusiones al Gobierno. Se avecina tormenta. Bettel y María Teresa se tienen ganas mutuas. Al parecer, la consorte ultracatólica y el mandatario homosexual no se tragan. A la gran duquesa le gustaba despachar asuntos de Estado con Jean-Claude Juncker, jefe de Gobierno hasta 2013. Pero su sucesor, Bettel, ha optado por que la consorte meta sus narices lo menos posible en la actuación del Ejecutivo.


ALGO HUELE A PODRIDO

Desde 2015, la Corte ha perdido a más de 30 empleados, un tercio del total. Las constantes dimisiones o despidos de trabajadores de Palacio llevaron al primer ministro a sospechar que algo gordo ocurría. Además, que de la asignación anual de 10,6 millones de euros que la monarquía recibe de los Presupuestos del Estado, se destinen casi ocho a personal es una anomalía. Sólo se explica por las grandes sumas que se pagan en indemnizaciones por despidos –improcedentes o no– y por contrataciones exorbitantes que a Bettel le escaman.

De momento, ha trascendido que la gran duquesa es quien lleva la voz cantante tanto en las contrataciones como en los despidos, incluso en puestos no vinculados directamente a ella. Un ex empleado aseguró a la revista Reporter: “En caso de duda, la gran duquesa es la persona de contacto. Y también suele realizar las entrevistas de trabajo. Siempre tiene la última palabra”. Otros trabajadores critican su “carácter avasallador” y lo difícil que es estar a sus órdenes. Dicen que se deben anticipar a cada deseo de su señora, apoyar su inestable estado de ánimo y estar disponibles en todo momento, lo que convierte en un infierno el trabajo en la Corte.

“La naturaleza tempestuosa y autoritaria de María Teresa no es un secreto para nadie”, concluía la periodista Geneviève Montaigu en el diario Le Quotidien. Según este medio, la gran duquesa, que trata a sus subordinados como “siervos”, “reside la mayor parte del tiempo en París y no duda en hacer que todo su personal se traslade a la capital francesa para celebrar reuniones, lo que genera costos sustanciales”.

En 2016 María Teresa ya se vio envuelta en un escándalo del que salió bien librada. Se conoció que una antigua doncella, de nombre Jacqueline, que había sido despedida en 2014, amenazó con la publicación de un libro para contar lo mal que lo había pasado en Palacio, sometida a constantes humillaciones y acosos, y a las tiránicas y contradictorias órdenes de su “señora”. E interpuso una demanda judicial por considerar que la habían echado de modo improcedente tras dos meses de baja por una enfermedad. Reclamaba 350.000 euros como daños y perjuicios. Ganó la demanda en primera instancia, pero un tribunal de casación acabó dando la razón a la gran duquesa, quien habló sin tapujos del asunto. Dijo que no estaba dispuesta a aceptar el chantaje de su ex doncella y a pagarle esa fortuna a cargo del contribuyente para que mantuviera la boca cerrada. Buena parte de la opinión pública se puso entonces de parte de la soberana y aplaudió su valentía.

Hoy, sabiéndose que pocos trabajadores soportan la presión, se vuelve a examinar aquel episodio con otros ojos. Y, sobre todo, ha recobrado actualidad el dramático caso de un empleado de Palacio que se suicidó, al parecer, por no poder aceptar el sentimiento de profunda injusticia que sintió cuando le despidieron, poco después de ser, paradójicamente, condecorado.

Del temperamento intransigente y dominante de María Teresa serían víctimas tanto sus lacayos como sus nueras. El año pasado, el príncipe Luis, tercer hijo de los grandes duques, y su mujer Tessy firmaron su divorcio. Ya despojada de su título de princesa de Nassau, parece que Tessy ha decidido vengarse de su suegra. Y, así, la joven no se privó de contribuir a que se propagara la noticia sobre el informe Waringo difundiéndola a través de su red social junto a un expresivo “interesante”. Como si celebrara que al fin alguien se atreva a poner coto a las tropelías de la tirana.

A la luz de lo que está pasando, vuelve a hablarse también de la pésima relación que María Teresa tuvo con su suegra, Josefina Carlota, fallecida en 2005. La consorte del gran duque Juan nunca aceptó a “la criolla” o “la pequeña cubana”, como llamaba de forma despectiva a la mujer de su hijo. María Teresa, cubana de nacimiento, conoció al entonces heredero en Ginebra, donde estudiaron juntos Ciencias Políticas. Ante la oposición de sus padres a la relación con una plebeya, se dice que Enrique amenazó con renunciar a sus derechos dinásticos. Al final, se salió con la suya y la boda se celebró, en 1981, en la catedral de Luxemburgo, con asistencia de testas coronadas de toda Europa.

El gran duque Juan abdicó en 2000. Y, dos años después, ya con Enrique y María Teresa en el trono, la consorte provocó un terremoto cuando confesó a un grupo de periodistas –que, como es lógico, tardaron medio segundo en publicarlo– que su suegra siempre le había hecho la vida imposible. “Con sus declaraciones ha demostrado su voluntad de mezclarse en todos los asuntos de Estado”, concluyó tajante el director adjunto de Le Quotidien, Marc Georges. María Teresa no había hecho sino empezar a enseñar la patita. Aquel mismo año, 2002, causó otra tormenta política con su decisión de ir a Cuba. Aunque fue un viaje privado, al que acudió con dos de sus hijos, fue muy polémico porque entonces pocos dirigentes europeos querían mezclarse con el castrismo. De hecho, prudente, el gran duque Enrique no la acompañó.

El soberano luxemburgués tampoco ha estado ajeno a los escándalos. A pesar de que los Nassau son una de las 10 dinastías reales más ricas del planeta, en 2006 Enrique intentó hacer caja vendiendo más de 800 hectáreas de bosque de Grünewald y sacando a subasta impresionantes joyas de su madre. Ante la oleada de críticas que recibió tuvo que dar marcha atrás.

Mucho más grave fue lo que ocurrió en 2008. El gran duque apeló a su moral y conciencia para vetar una reforma legal sobre la eutanasia. Aquello provocó una gran crisis política que se resolvió con una modificación de la Constitución por la que el monarca perdió parte de sus poderes, incluida la prerrogativa de veto de leyes.

Habrá que ver cómo se despeja ahora la tormenta real que se cierne sobre el gran ducado. Pero el choque entre el primer ministro y la dictadora va a hacer historia.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 25 DE ENERO DE 2020

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Mensajepor Invitado » Sab 01 Feb, 2020 3:07 am




GRAN DUQUESA DE LUXEMBURGO
LOS ORÍGENES CATALANES DE LA “TIRANA”

Sus ancestros proceden de Sitges. María Teresa está inmersa en una polémica tras desvelarse el informe Waringo: entre 2014 y 2019, 51 trabajadores dejaron sus puestos en la Corte por la soberbia de la consorte del Gran Duque Enrique.

L.F. ROMO


MIENTRAS LUXEMBURGO INTENTA pasar página del capítulo de un cuento de hadas en el que se describe a la Gran Duquesa María Teresa como una “tirana caprichosa”, LOC decide pasar al siguiente episodio para mostrar en exclusiva sus orígenes catalanes. Concretamente, el apellido Mestre tiene su origen principal en Sitges (Barcelona). Todo ello en la semana en la que ha salido a la luz el informe Waringo encargado por el primer ministro Bettel para conocer cómo se estructura y qué sucede en la Corte Gran Ducal. De él se extrae que la ‘tiranía’ de María Teresa habría provocado la salida de 51 trabajadores entre los años 2014 y 2019, teniendo en cuenta que la institución cuenta con unos 110 empleados.

Pero volvamos a los orígenes. El reformismo borbónico de la segunda mitad del siglo XVIII de Carlos III instauró la liberalización del comercio directo con las cinco grandes islas del Caribe en posesión del reino de España, entre ellas, Cuba. Ésta ofrecía riquezas como fuentes inagotables de azúcar, por lo que varios sitgetanos decidieron prosperar social y económicamente como Facundo Bacardí –fundador del imperio Bacardí– o José Antonio Mestre Roig –comerciante–, que fue el trastarabuelo o antepasado directo de quinta generación de la Gran Duquesa.

Tal y como confirma el historiador Jonatan Iglesias a LOC, “el origen del apellido Mestre se puede rastrear hasta Arnau Mestre en Landorthe –comarca francesa de Comminges–, que se casó en Sant Pere de Ribes –pueblo vecino a Sitges– en 1625. Su descendiente, José Antonio Mestre y Roig, fue quien fundó la rama Mestre en Cuba, de la cual desciende la Gran Duquesa”.

José Antonio nació el 21 de agosto de 1787 en la iglesia parroquial de Sitges y, al igual que su hermano mayor, Salvador, que ya se encontraba en la isla al frente de una casa de comercio, quiso unirse a él. Según el Archivo de Indias, en 1816 solicitó una licencia para ir a Santiago de Cuba junto a su otro hermano pequeño, Juan Bautista, de 17 años, a bordo del navío De Narcisa.

Al principio la vida no fue tan placentera como se habían imaginado, pero poco a poco escalaron socialmente. En 1830, José Antonio se casó con Josefa Dionisia Domínguez y Morales, de origen tinerfeño. En La Habana fundó el local La Sedería y Chocolatería. Con el tiempo, sus descendientes se convirtieron en figuras clave de la burguesía de la isla gracias a su ingente patrimonio. Entre los ancestros de María Teresa había médicos, arquitectos, abogados, ingenieros o comerciantes.

El abuelo materno de la Gran Duquesa, Agustín Batista González de Mendoza, fue hacendado de Puerto Príncipe y Presidente del Consejo de Administración de la Trust Company of Cuba y su mujer, María Teresa Falla Bonet, la heredera de un multimillonario dueño de una azucarera y de dos bancos que fueron confiscados a raíz de la revolución cubana. Con la llegada al poder de Fidel Castro, los Mestre se instalaron en Nueva York.

La casa de la Gran Duquesa en Sitges

Con la gran fortuna que lograron sacar del país, la pequeña María Teresa estudió en los mejores colegios del Upper East Side. En 1965 se trasladaron a Santander, donde su familia poseía amplias extensiones de terreno y, finalmente, se instalaron en Ginebra, donde su padre tenía su negocio bancario.

En Suiza obtuvo también una esmerada educación que le permitió licenciarse en políticas en Ginebra, donde conoció a un apuesto joven que se hacía llamar sólo Enrique, ya que escondía su título como miembro de la casa real Nassau-Weilburg Borbón-Parma para evitar que se enamoraran de él solo por su apellido. Finalmente, la joven cubana provocó el enfado de la Gran Duquesa Josefina Carlota, que jamás aceptó el matrimonio de su hijo.

Desde que se casaran en 1981, su suegra le hizo la vida imposible a María Teresa, a quien llamaba despectivamente “la petit cubana”. Pero ese origen plebeyo podría quedar en entredicho, ya que según confirma Jonatan Iglesias, “si escudriñamos su árbol genealógico aparecen nombres ilustres como el II conde de Casa Montalvo, los marqueses de San Felipe y Santiago o los Espinosa de los Monteros, entre otros”.

A pesar del fuerte temperamento de la actual Gran Duquesa, en su corazoncito se esconde una parte de ternura ya que nunca ha olvidado sus orígenes sitgetanos. Por ello, junto a su marido Enrique, en el verano de 1996 quiso visitar Sitges.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 1 DE FEBRERO DE 2020

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Mensajepor Invitada » Dom 02 Feb, 2020 6:06 pm

Informe Waringo

51 empleados dimitieron o fueron despedidos en cinco años por María Teresa de Luxemburgo

FRANCE PRESSE / LOC
31 ENE. 2020

51 trabajadores dimitieron o fueron despedidos en solo cinco años.

"He sentido claramente la presencia de la gran duquesa en el funcionamiento de la Corte", señala Waringo

La Gran Duquesa María Teresa, una 'tirana' al frente de Luxemburgo

Enrique de Luxemburgo defiende a su mujer, acusada de 'tirana'


La gestión de las finanzas y del personal de la casa real de Luxemburgo ha sido examinada con lupa a instancias del primer ministro, Xavier Bettel, y las conclusiones, reflejadas en el informe Waringo, no han dejado en muy buen lugar a los grandes duques del pequeño país. Jeannot Waringo, ex director de la Inspección General de Finanzas, insta a una "reforma del funcionamiento de la monarquía luxemburguesa".
La inspección se encargó después de que se produjeran varias bajas entre el personal del palacio de los grandes duques, Enrique y María Teresa, y de los rumores que apuntaban al carácter despótico de la gran duquesa. "Hace y deshace a su antojo, como una tirana, sin que nadie se atreva a llevarle la contraria, ni siquiera su marido o el mariscal de la Corte", publicaba la prensa del país citando fuentes anónimas.
El informe, de 44 páginas, refleja la "ansiedad de los empleados y el miedo a ser castigados o a perder su trabajo", señala Waringo, cuya misión ha sido arrojar luz sobre la institución, financiada con 11 millones de euros de fondos públicos, y caracterizada por la opacidad en su gestión.El informe subraya el elevado índice de rotación de empleados en el palacio ducal: de los 110 asalariados que componen el staff, 51 renunciaron a su empleo entre los años 2014 y 2019. Además de las jubilaciones, 16 de ellos dimitieron, 11 fueron despedidos y a otros ocho se les rescindió el contrato.
"Las decisiones más importantes en el terreno de la gestión del personal son adoptadas por la SAR la Gran Duquesa", revela Waringo, aunque, en teoría, solo tiene un papel "puramente representativo" en la institución. "He sentido claramente la presencia de SAR la Gran Duquesa en el funcionamiento de la Corte", añade."La gestión de los recursos humanos genera muchos interrogantes", se subraya en el informe, que llama a rebajar la tensión que padecen los empleados. "Si los trabajadores se sienten expuestos constantemente a presiones, reales o percibidas, su comportamiento puede cambiar radicalmente. Enfermarán más a menudo y buscarán un nuevo empleo más rápidamente"

María Teresa Mestre, de origen cubano, aparece citada en doce ocasiones en el informe. Unos días antes de que publicara el informe, su marido, el gran duque Enrique, salió en defensa de su mujer con un comunicado en el que señalaba que se ha puesto "injustamente en entredicho a mi esposa".Waringo también ha puesto de manifiesto que se mantiene de forma tácita la gratuidad de los servicios postales y telefónicos de los monarcas luxemburgueses a pasar de que derogó la ley en 2000.
La factura telefónica se eleva a 600.000 euros y los servicios postales a 15.000.

https://www.elmundo.es/loc/celebrities/ ... b45bb.html

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Mensajepor Invitada » Mar 04 Feb, 2020 4:42 pm

El informe Waringo retrata el “miedo” y la “ansiedad” del personal del palacio de Luxemburgo

El documento sobre el funcionamiento de la monarquía alerta de que 51 empleados dejaron de trabajar para la institución en cinco años
Bruselas 31 ENE 2020

Algo huele a podrido en Luxemburgo. Este viernes ha visto la luz el esperado informe Waringo, un exhaustivo estudio sobre el funcionamiento de la monarquía llevado a cabo por el incorruptible Jeannot Waringo, exdirector de la Inspección General de Finanzas, ahora jubilado. Y sus conclusiones han confirmado la turbulenta relación de los grandes duques con su personal. "Desde los primeros días de mi presencia en Palacio, he sentido una cierta ansiedad en los empleados, como el miedo a ser castigados o a perder su trabajo", relata Waringo.

El informe, de 44 páginas, nació de una petición del Gobierno luxemburgués de Xavier Bettel, ávido por hacer un ejercicio de transparencia que sirva para airear los errores y analizar posibles cambios en una institución caracterizada por su opacidad. Waringo ha dedicado más de seis meses a comparar su puesta en marcha con otras monarquías como la sueca o la belga, así como a un extenso trabajo de campo que le he llevado a entrevistarse con empleados actuales y antiguos para completar una precisa radiografía de lo que sucede entre los muros de la institución, un trabajo para el que incluso ha contado con despacho propio en Palacio.

La descripción de Waringo presenta un ambiente denso intramuros. "Sentí un cierto miedo a ser reprobado, sin que fuera necesario que los trabajadores me explicaran abiertamente sus sentimientos". Esa suerte de reinado del terror que aparentemente se ha convertido en norma dentro de la monarquía luxemburguesa va acompañado de números. El texto recoge que entre 2014 y 2019 51 trabajadores dejaron su puesto sin contar a los que se jubilaron: 16 de ellos dimitieron, 11 fueron despedidos, y a ocho se les rescindió el contrato. "Hay señales que no engañan. Me he dado cuenta de que en las conversaciones entre colegas, la jovialidad y el humor son raros. Todos están en guardia y miden muy bien sus palabras", apunta Waringo.

La sombra de la gran duquesa María Teresa Mestre planea sobre el informe, que tras llegar este viernes a las manos del Gobierno, será expuesto ante el Parlamento luxemburgués la próxima semana. Waringo recoge que el papel de Mestre, a la que los medios locales responsabilizan del dudoso trato que reciben los empleados. Cree que su cargo debe ser puramente representativo, y ha de ser el gran duque Enrique el que dirija los recursos humanos de la Casa Real. "Me gustaría decir honestamente, y con el riesgo de ser mal entendido, que en la cadena de toma de decisiones del Palacio, especialmente en el área de gestión del personal, el papel que debería ejercer la gran duquesa es una función puramente representativa. Debemos reformar el funcionamiento de nuestra Monarquía en este punto esencial".

Además, se muestra crítico con la ausencia de un proceso de reclutamiento claro, la falta de comunicación interna y un día a día marcado por silencios incómodos y rumores que poco a poco les van minando. "Un elemento central en la vida de una organización es sin duda la moral y la motivación del personal, que causan un impacto inmediato sobre sus resultados y bienestar", alerta.

El antiguo inspector de finanzas agradece la colaboración de las numerosas personas con las que se ha entrevistado, pero deja otro recado para Mestre, nacida en Cuba, casada con el gran duque desde hace 39 años y parte de una familia rica exiliada del régimen castrista. Waringo critica que el único momento en que se ha obstaculizado su trabajo llegó cuando realizó una petición de información acerca de la contratación de un trabajador para la secretaría de la gran duquesa. En ese momento, un despacho se puso en contacto con él, y no obtuvo más respuesta que la de los letrados.

La monarquía luxemburguesa cuenta en total con 89 empleados a tiempo completo y otros 17 que realizan tareas puntuales. Todos ellos están repartidos entre las instancias de Palacio, dos castillos y otras propiedades de la familia real. Las conclusiones de Waringo sobre sus condiciones de trabajo son tajantes. "La gestión de los recursos humanos genera numerosos interrogantes", estima. Y llama a tomar medidas para rebajar la tensión que padecen. "Si los trabajadores se sienten expuestos constantemente a presiones, reales o percibidas, su comportamiento puede cambiar radicalmente. Caerán enfermos más a menudo y buscarán un nuevo empleo más rápidamente":

https://elpais.com/elpais/2020/01/31/ge ... 16495.html

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Maritxu
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Re: Casa Gran Ducal de Luxemburgo.

Mensajepor Maritxu » Vie 03 Abr, 2020 4:49 pm

Campanas de boda real en Luxemburgo (tras un sonado divorcio)
El hijo de los grandes duques María Teresa y Enrique podría protagonizar uno de los enlaces royals del año, cuando el coronavirus permita que la vida vuelva a la normalidad





01/04/2020 15:36
Parece que Louis de Luxemburgo no es de los que se rinde en el amor cuando la primera experiencia no sale precisamente bien. A pesar de que su matrimonio con Tessy de Nassau acabó mal y con una dura y larga batalla legal mediante, el hijo de los grandes duques de Luxemburgo ha vuelto a probar suerte. No solo sale desde hace tiempo con una joven abogada, sino que la prensa del país da por hecho su compromiso, incluso aventuran que la boda podría ser en verano, cuando el coronavirus deje de afectar al día a día de todos los europeos.


La joven en cuestión se llama Scarlett-Lauren Sirgue y es una letrada francesa que trabaja en París, en el bufete de sus padres, también abogados. Anteriormente, fue asistente en la Corte de Apelación de la capital, en asuntos sociales. Un buen currículum que hace que esta parisina sea muy del gusto de María Teresa de Luxemburgo, cuya relación con su exnuera no era precisamente fluida, algo que la propia Tessy admitió a través de diferentes publicaciones en sus redes sociales, especialmente durante la dura batalla judicial que la enfrentó al príncipe luxemburgués.


Pero si Scarlett es del gusto de su suegra -algo que no es baladí, teniendo en cuenta el polémico carácter de la gran duquesa-, la propia Tessy también da el visto bueno a la nueva pareja de su exmarido, un punto importante, puesto que la abogada pasará mucho tiempo con sus dos hijos, Gabriel y Noah. Ella misma lo confirmaba a través de sus redes sociales: "Se les ve muy bien juntos desde hace unos años. Estoy muy feliz por él". Y es que la pareja ya se ha dejado ver en numerosos eventos sociales, como una subasta benéfica hace solo tres semanas o una entrega de premios el pasado diciembre.

De confirmarse la celebración del enlace, sería la segunda buena noticia del año para la familia ducal, que en pocas semanas dará la bienvenida al primer hijo de los herederos, Guillermo y Stéphanie. Un nacimiento que aclara las dudas surgidas sobre la línea de sucesión que han existido desde que la pareja contrajera matrimonio. Sin duda, dos estupendos bálsamos para María Teresa, cuyo carácter y malos modos con el personal de palacio han sido el centro de la actualidad en el país durante los últimos meses.


https://www.vanitatis.elconfidencial.co ... a_2528891/

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Maria Concepcion

Casa Gran Ducal de Luxemburgo.

Mensajepor Maria Concepcion » Mar 12 Ene, 2021 1:46 pm


LAS VACACIONES EN BIARRITZ DE LOS DUQUES DE LUXEMBURGO DURANTE LA PANDEMIA, EL ENÉSIMO DESLIZ DE LA PAREJA


Enrique y María Teresa de Luxemburgo pasaron las navidades en Biarritz, a 1.200 kilómetros de su palacio. Un comportamiento que ha molestado en el ducado.


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"Biarritz, a 24 de diciembre de 2020". La firma del gran duque Enrique de Luxemburgo junto a la de su ministro de Sanidad en la ley que aprobaba las últimas restricciones por la pandemia en Luxemburgo ha indignado a parte de la opinión pública del país. Su jefe de Estado estaba pasando la Nochebuena en Francia, a 1.200 kilómetros de palacio, en compañía de su consorte, María Teresa Mestre, ajenos a la segunda ola de un país que hace un meses presentaba 1.000 casos de coronavirus por cada 100.000 habitantes. Es decir, el peor registro de Europa junto a Austria. La respuesta tanto de palacio como del primer ministro, Xavier Bettel, que afirmaban que el gran duque siempre estuvo localizable y en contacto con el Gobierno, no ha servido para calmar los ánimos. "Es más peligroso", contaba el primer ministro a la televisión nacional RTL, "celebrar las fiestas en Luxemburgo con 10 personas que estar en Biarritz con tu pareja".

La frase no pudo ser más desafortunada porque ilustraba una realidad: la de un jefe de Estado que da la espalda a las dificultades de su pueblo para disfrutar del balneario francés. La crítica se ha unido a la que han recibido otros reyes de monarquías parlamentarias europeas, como los de Holanda tras sus inoportunas vacaciones en Grecia. [b]Ni en Holanda ni en Luxemburgo estaba prohibido[/b] viajar fuera del país en cada una de estas vacaciones, pero la falta de tacto y de la cualidad que más sostiene una monarquía parlamentaria, la ejemplaridad, ha sido parecida en ambos casos. La diferencia es que los holandeses volvieron en cuando se dieron cuenta de la metedura de pata y el gran duque de Luxemburgo ni siquiera ha puesto una fecha para volver a su país.

No es ningún secreto que desde hace años monarquía y política viven enfrentados en el pequeño y rico país. Hace 12 años, el Parlamento redujo los poderes del gran duque hasta convertirle en poco más que un símbolo, tras negarse este a firmar la ley de eutanasia luxemburguesa. Y, en enero del año pasado, un informe de 44 páginas elaborado por un ex alto cargo de Hacienda a petición del Gobierno, presentaba a la gran duquesa María Teresa Mestre, cuya boda con Enrique también sacudió a Luxemburgo, como una persona autoritaria que tenía aterrado al personal de palacio. Hasta el punto de que más de la mitad del personal de la casa había abandonado por la puerta de atrás el trabajo con los royals. Desde entonces, Enrique (que estalló públicamente sobre las acusaciones contra su mujer, un gesto también poco regio) y María Teresa han atendido cada vez más a su intereses privados, de los que la casa que compraron hace unos meses en Biarritz es el último ejemplo.

Mientras el gran duque heredero Guillermo, su mujer Estefanía y el pequeño príncipe Carlos felicitaban las fiestas con unas entrañables imágenes, el jefe del Estado y su esposa se perdían en Biarritz, atendiendo con su firma a los asuntos de Estado. En el Gran Ducado hace tiempo que se habla de abdicación, una tradición habitual en Luxemburgo (la abuela de Enrique, la gran duquesa Carlota, abdicó en 1964, y su padre, el gran duque Juan, en el año 2000), y Enrique ya ha expresado alguna vez su intención de perderse en el país vecino, donde nadie cuestiona su fortuna privada –estimada entre las más altas de las monarquías del mundo– ni examinan con lupa los 11 millones de euros anuales que recibe la casa ducal del erario público.


https://www.revistavanityfair.es/realez ... reja/48280"

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Maria Concepcion

Casa Gran Ducal de Luxemburgo.

Mensajepor Maria Concepcion » Mié 13 Ene, 2021 4:48 pm

Enrique de Luxemburgo toma nota del 'informe Waringo': renueva su web y desaparece el 'site' de la Gran Duquesa

La Corte Gran Ducal estrena diseño e imagen en internet, tal y como aconsejó una auditoría encargada hace casi un año por el Gobierno del país


13 DE ENERO DE 2021

La Corte Gran Ducal de Luxemburgo ha tardado casi un año en poner en marcha algunas de las medidas que el conocido como ‘informe Waringo’ sugirió. El Gobierno del país encargo en verano de 2019 una auditoría a la Monarquía para conocer los gastos y el funcionamiento de la Corte a raíz de una llamativa salida de empleados de Palacio por el pésimo ambiente laboral que habría generado la gran duquesa María Teresa. El primer ministro Xavier Bettel encomendó la misión al exdirector de la Inspección General de Finanzas, Jeannot Waringo, que publicó sus conclusiones en febrero de 2020. El pasado otoño, el gran duque Enrique ya comenzó a hacer algunos movimientos y renovó la plantilla de Palacio como primer paso hacia la profunda reforma de la institución que ahora da otro paso más. La web de la Jefatura del Estado se ha renovado en cuanto a su diseño y contenido y ha desaparecido el site, que desde noviembre de 2018, tenía la Gran Duquesa y todo el contenido se han integrado en la página on line de la monarquía, tal y como aclaró el ministro Bettel.

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El nuevo sitio oficial en el ciberespacio (monarchie.lu) da la bienvenida al usuario con una fotografía del gran duque Enrique y cuatro grandes secciones: noticias, Jefatura del Estado, Casa del Gran Duque, Familia Gran Ducal y monarquía con una puesta en escena muy limpia y ordenada y donde predomina el color azul. Además, ya resulta imposible acceder a grande-duchesse.lu, el lugar donde se encontraba información oficial y biográfica, así como una gran cantidad de imágenes de María Teresa de Luxemburgo y que estaba dedica en exclusiva a su persona. Esta desaparición respondería a una serie de gastos que a raíz del ‘informe Waringo’ el Ejecutivo ha querido atajar. Así lo enfatizó hace casi un año el primer ministro luxemburgués que además de declarar que en el futuro las tareas oficiales debían presentarse de una manera más transparente y desglosarse mucho mejor los actos oficiales de los privados de los miembros de la Familia Gran Ducal, las actividades privadas de la Gran Duquesa como la organización Satnd Speak Rise Up, que lucha para erradicar la violencia sexual en entornos desfavorecidos, debería estar más claramente separada de los compromisos oficiales. Entones, ya se comunicó que su página web se integraría en el site oficial de la monarquía luxemburguesa, un cambio que ha tardado casi doce meses en llegar. La visibilidad de la Gran Duquesa queda ahora reducida a su perfil como miembro de la Familia Gran Ducal.

Lo cierto es que el mal ambiente que había provocado la marcha de 51 empleados del staff de la monarquía en cinco años llamó la atención del Gobierno que encargó al exfuncionario un profundo análisis de la Institución y aseguró que tras la injerencia de María Teresa de Luxemburgo en los asuntos de la Corona sería apartada de la toma de decisiones del funcionamiento de la Casa Gran Ducal, tal y como estableció el Parlamento. “Hay un organigrama que muestra quién se encarga de qué y no hay lugar para la Gran Duquesa, ya no tiene lugar en el administración de la Casa”, aseguró Bettel en rueda de prensa. El informe aseguró que el papel de la esposa de Enrique de Luxemburgo debería ser “puramente representativo” y que las cuentas serán sometidas a un profundo análisis y a una fiscalización de las mismas.

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El Gran Duque recibió este informe muy “entristecido”, pero al mismo tiempo, se mostró “comprometido” con el Gobierno para que los problemas se resolvieran y primara la transparencia. Además de estas reformas profundas, la Fiscalía de Luxemburgo también anunció que abrió una investigación preliminar ante la denuncia del periodista Pol Schock que aseguró haber escuchado relatos de violencia física sufridos por varios de los empleados de la Corte. Ante el revuelo que esta investigación provocó, Enrique defendió a su esposa a través de un comunicado en el que manifestó que “se ha puesto injustamente en entredicho a mi esposa”. “Movido por un espíritu de apertura, transparencia y modernidad, acepté que pudiera llevarse a cabo la misión que deseaba realizar el Primer Ministro. En el transcurso de toda esta misión, y a la espera del correspondiente informe, se han publicado artículos en medios de comunicación, en los que se ha puesto injustamente en entredicho a mi esposa, madre de nuestros cinco hijos y abuela amantísima. Esto ha afectado a toda mi familia. ¿Qué sentido tiene atacar a una mujer ¿A una mujer que defiende a las demás mujeres? ¿A una mujer a quin ni si quiera le está permitido defenderse?”, dijo en su declaración.

https://www.hola.com/realeza/casa_luxem ... -nueva-web

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Maria Concepcion

Casa Gran Ducal de Luxemburgo.

Mensajepor Maria Concepcion » Dom 31 Ene, 2021 2:00 pm

FAMILIA GRAN DUCA

Un año de Waringo: ¿menos miedo a las órdenes de la gran duquesa María Teresa?

El Gobierno luxemburgués empezó a movilizarse hace 6 años, cuando empezó la rotación alarmante de personal en la Corte, espantados por el carácter de la duquesa
31/01/2021

Hace un año de aquel informe oficial que hizo temblar los muros del Castillo de Berg, la residencia oficial de los duques Enrique y María Teresa de Luxemburgo, pero cada gesto de la pareja sigue bajo lupa y analizado al detalle. Los ánimos siguen caldeados en los pasillos del palacio, al igual que entre los miembros del gobierno, que aún tienen que lidiar con el escándalo de los abusos masivos que llevaron a la fuga de decenas de empleados, espantados por los humos de la gran duquesa. El Gobierno luxemburgués la tiene algo más marginada que antes y puede tomar pocas decisiones en su propia casa.


El Gran Duque Enrique, de 65 años, y la Gran Duquesa María Teresa, de 64, tampoco podrán celebrar en febrero su 40º aniversario de casados porque el ambiente no está para fiestas. La pareja estuvo estas navidades en el ojo del huracán por haberse marchado a Biarritz, en el sur de Francia, a disfrutar de unos días en su apartamento de vacaciones, un nuevo capricho que habían adquirido el pasado verano. Aunque no estaba estrictamente prohibido hacer viajes al extranjero, este gesto se vio por la sociedad como una falta de empatía hacia los que optan por confinarse en casa y no empeorar la ola de contagios.

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ABUSO LABORAL

El Gobierno luxemburgués empezó a movilizarse hace 6 años, cuando empezó la rotación alarmante de personal en la Corte. Al final, entre 2014 y 2019, al menos 51 empleados de los 110 que tiene se vieron obligados a abandonar su empleo, empujados por el comportamiento tan exigente de la “señora”. El mariscal de la Corte, el primer consejero, el secretario general, el jefe del Servicio de Comunicación... una sucesión de trabajadores espantados por el carácter de la duquesa, unos humos que obligaron a intervenir hasta al propio gobierno luxemburgués, ante la llegada de rumores y denuncias de abuso laboral.

La idea de Xavier Bettel, el primer ministro de Luxemburgo, era modernizar la corte ducal. Contrató a una especialista, una experta en la materia independiente y alejada de los duques, para que se hiciera cargo y pusiera las cosas en orden, pero la cosa no salió bien. Poco antes de considerarse que su misión había sido cumplida con éxito y que se había esforzado por arreglar las cosas en Berg, se filtró que habían ocultado delitos cometidos dentro de las paredes del castillo y fue despedida de inmediato. Al final, el mismo Bettel y varios de sus ministros se sentaron a la mesa con la pareja para hablar de lo que estaba pasando, ver si entendían las causas de la rotación de personal y las caóticas cuentas que recogía su presupuesto.

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La duquesa no estaba de acuerdo con las acusaciones, se sintió cuestionada y atacada. No salió muy contenta de esa reunión y aseguró que el Ejecutivo luxemburgués la estaba poniendo a prueba a ella en particular, así que se marchó del encuentro, hizo las maletas y puso rumbo a Suiza, alegando “motivos familiares graves” que le exigían tomarse unos días. El presidente de Rumanía, que iba de visita esos días para encontrarse con la pareja ducal, se quedó a solas con su esposo Enrique y los rumores de que algo iba mal se hicieron más fuertes.

DE LA PRENSA A WARINGO


El escándalo saltó a los medios cuando una antigua empleada, Jacqueline, recurrió a los periodistas para que se hiciera eco de sus quejas y el maltrato sufrido. Trabajó directamente para la Gran Duquesa durante 14 años. La había contratado para vestirla y cuidar sus prendas al detalle, pero después de un enfrentamiento entre las dos, Jacqueline fue desterrada a la lavandería del palacio. Esto la molestó, según relató ella misma al diario Le Quotidien, pero lo peor llegó cuando, a poco de su jubilación, fue despedida y acusada de “insubordinación obvia y reiterada, creando una atmósfera caótica entre el personal” de la duquesa.

La empleada acusó a su jefa de acoso constante y humillación, de cambios de humor permanentes que le hacía prácticamente imposible cumplir sus labores. “Cambiaba sus órdenes cada minuto, yo ya no sabía qué hacer”, aseguró Jacqueline, que luego resultó no ser la única que había sufrido las órdenes de la “señora”. Era un escándalo que afectaba a la mitad del personal. Bettel optó entonces por dar un golpe en la mesa porque debía rendir cuentas ante los ciudadanos sobre los más de 7 millones de euros de impuestos de los contribuyentes que se gastaban anualmente en los empleados de los duques de Luxemburgo. Llamó a Jeannot Waringo, exalto funcionario del Ministerio de Finanzas, y lo envió a la Corte.

Además de poner las cosas en orden, Waringo debía investigar lo que había estado pasando en la residencia de los duques. El funcionario publicó hace exactamente un año sus conclusiones, demostrando que la prensa se había quedado corta en sus calificativos sobre el carácter de María Teresa. El duque Enrique había publicado un mensaje unos días antes en Twitter en el que dejaba entrever lo ofendido que estaba con los medios. A su juicio, los periódicos habían publicado “artículos acusando falsamente” a su esposa, la madre de sus cinco hijos y la abuela “devota” de sus nietos, de cosas que no había hecho. “Esto está pasando factura a nuestra familia: ¿por qué atacar a una mujer?; ¿una mujer que defiende a otras mujeres?; ¿una mujer que no tiene derecho a defenderse?”, preguntó.

El gran duque Enrique conoció a su pareja, de raíces cubanas, en la Universidad de Ginebra. La relación nunca convenció a su suegra, la gran duquesa Josephine Charlotte. El carácter de ambas chocó desde el principio y, sobre todo, el hecho de que María Teresa no fuera de la nobleza, y que no tuviera experiencia en la Corte, fue algo que molestó a la duquesa. Sin embargo, Enrique echó un pulso a su madre y se acabó casando con su prometida el 14 de febrero de 1981, hace ya cuatro décadas.


UN INFORME DOLOROSO

El informe, de 44 páginas, que publicó Waringo el 31 de enero de 2020, era duro con su esposa, María Teresa. “Hay una cierta cultura de miedo entre el personal”, reconoció el investigador. Se encontró con desorganización, del trabajo y de las cuentas, y señaló a la gran duquesa como la persona que tuvo la última palabra o la que tomó las decisiones más importantes sobre el personal. Fue ella la que contrataba y despedía a su aire, y la comunicación dentro del palacio brillaba por su ausencia, mientras la “vida cotidiana estaba dominada por los rumores”, incluso hay quien hablaba de violencia física, dijo. “Esto debe cambiar de inmediato”, instó al gobierno, pidiéndole marginar a María Teresa de todas las decisiones de peso en el palacio y tomar las riendas de la imagen de los duques.

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“Sin entrar a comentar las razones que fueron y pudieron haber sido el origen de las numerosas salidas…, me gustaría señalar, sin embargo, que las conversaciones que he tenido con personas que han dejado su trabajo han ido introduciendo poco a poco un sentimiento de desasosiego en mi manera de concebir las relaciones humanas, ya sean profesionales o privadas”, añadió Waringo. Sintió “cierta ansiedad entre los colaboradores, como el estrés por ser regañados o ante la posibilidad de ser despedidos”, una conclusión a la que llegó “sin necesidad de que los trabajadores expresaran abiertamente sus sentimientos”.


Entre sus recomendaciones, pedía “como un gesto de gran importancia”, modernizar radicalmente a la monarquía y apostar por la transparencia, una “gran necesidad” en tiempos donde las familias reales están sometidas a constante escrutinio, sobre todo por sus gestos y por lo que gastan. Los flujos de dinero y la gestión financiera deben estar en manos de un experto independiente, añadió.

LOS CAMBIOS DEL ÚLTIMO AÑO

Desde la política, hay quien cree que las cosas han mejorado este último año. Había una división nada clara de las tareas dentro de la Corte, y ahora hay un organigrama de flujo organizativo para aumentar la transparencia y aclarar roles y responsabilidades entre el personal, algo que, para Josée Lorsché, de la izquierda verde, era un “problema importante a resolver” y se han “implementado las sugerencias hechas” por Waringo. La gran duquesa ya no tiene iniciativa en la gestión de personal, ni siquiera opina sobre el nuevo organigrama.

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Los gastos relacionados con la Corte están listados en el Presupuesto de la Corte 2021
, lo cual es “una señal de transparencia” para Léon Gloden, del partido social cristiano CSV. Pero los partidos de la oposición siguen siendo muy críticos. El hecho de que la administración de las cuentas de palacio se haya hecho por decreto, en lugar de por un proyecto de ley, fue “un mal comienzo”, según los socialistas. Creen que el proceso de contratación de personal ha convertido la Corte en una especie de “tienda de autoservicio” y pidieron al primer ministro hacer un balance de la situación actual y presentar un informe.

Una de las apuestas más importantes para el cambio de imagen es la página web monarchie.lu, cuya nueva versión está disponible desde el 31 de diciembre. Es el escaparate de las actividades de los miembros de la familia Gran Ducal y es parte de la apuesta estratégica de una comunicación más moderna y transparente con la sociedad.

El nuevo mariscal de la Corte, Yuriko Backes, que llegó a su nuevo puesto en junio de 2020, dijo a la prensa local que la antigua web “estaba en ruinas, y ahora se busca la modernización”, añadió. Ha movilizado a un comité para garantizar el diseño de una herramienta oficial, y no para uso privado de la familia real, aunque reconoció que esta estuvo involucrada en el proceso. “El comité lideró el diseño y el pensamiento arquitectónico, pero la familia real vio los proyectos y validó el contenido”, dijo. Se han gastado unos 80.000 euros del presupuesto en esta web y los trabajos los ha hecho una agencia privada luxemburguesa.


El diseño se centra más en la figura del Gran Duque, dejando en un segundo plano a la Gran Duquesa. La idea, en realidad, es presentar al pueblo a una pareja renovada, entregada y transparente, alejada de los escándalos y de las consecuencias de ese informe Waringo. Pero no está claro si el ambiente en la jaula dorada también se ha renovado y sus empleados tienen ahora más ganas de ir a trabajar, de lo que lo hacían hace un año.


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