LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Las últimas noticias de la Realeza. Monarquía vs. República
¿Cuánto reinarán Felipe VI y Letizia?


Imagen

Avatar de Usuario
Invitada

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensajepor Invitada » Dom 09 Ago, 2020 1:41 pm

Invitado escribió:


Juan Carlos se instala en República Dominicana bajo la hospitalidad de la familia Fanjul

El emérito se habría refugiado temporalmente en la isla del Caribe donde residen sus amigos, aunque no hay confirmación oficial.

Juan Carlos I está en la República Dominicana. Resuelto el misterio sobre el nuevo destino del rey Emérito después de conocerse -a través de un escueto comunicado- que el padre de Felipe VI abandonaba España acorralado por la corrupción. Se instala así -de manera temporal- en uno de los cinco países que estaba en las quinielas, en la República Dominicana, donde viven los Fanjul, una familia millonaria conocida como Los Reyes del azúcar.

Así se lo han trasladado a EL ESPAÑOL hasta tres fuentes distintas próximas al entorno del Emérito, quienes lo sitúan en la isla del caribe. Sin embargo, Zarzuela ni confirma ni desmiente esta información. Tampoco el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros ha asegurado no saber el paradero del Emérito: "No tengo la información".

A falta de esa confirmación oficial, otras fuentes solventes aseguran que el ex jefe del Estado no estaría ni en la República Dominicana ni en Portugal, tal y como anunció este lunes por la noche una cadena de televisión portuguesa y ha dado por veraz otro medio español.

Ante esta falta de transparencia por parte de la Casa Real, el entorno del Emérito consultado por este periódico sí lo sitúan en la isla del caribe de manera temporal. En la carta que envió a su hijo Felipe VI hablaba de su decisión de trasladase "en estos momentos" fuera de España.

La ruta hasta llegar a República Dominicana habría sido la siguiente: Zarzuela - Sanxenxo - Oporto - República Dominicana. El padre de Felipe VI abandonó Zarzuela -tras 58 años de vida en Palacio- el pasado domingo tras enviar la carta -que se hizo pública un día después- a su hijo.


Así es el complejo hotelero donde se alojará Juan Carlos I

Su primer destino, donde pasó la noche del domingo, fue Sanxenxo. Es en esta localidad costera gallega donde reside uno de los pocos amigos que le quedan al Emérito: Pedro Campos, sobrino del expresidente Calvo Sotelo.

Tras pasar la noche en Sanxexo, el Emérito viajó en coche hasta Oporto, a unos 200 kilómetros de la localidad gallega. Hasta allí se trasladó en coche para coger un vuelo que le llevase directo a la República Dominicana. Cabe destacar que tras su abdicación en junio de 2014 Juan Carlos ya se refugió en este país y lo hizo en un exclusivo restor de los Fanjul.

A esta isla del Caribe lo une enorme amistad con quienes son dueños de la mitad de los recintos turísticos de la zona que podrían proporcionar al Emérito un hogar exclusivo y discreto durante unas semanas. Si repite el destino tras su abdicación estaríamos hablando de Casa de Campo, el resort de lujo que los Fanjul tienen en La Romana, al suroeste de la isla.

Casa de Campo cuenta con aeropuerto internacional cercano y helipuerto propio, y se encuentra a medio camino entre la capital, Santo Domingo, y un espectacular parque natural. Allí, el rey Juan Carlos no contaría solamente con la discreción y con la mansión de Casa Grande -con vistas privilegiadas al mar y a la isla Catalina-, sino también con algo tan importante en los peores momentos: el cariño de los amigos.


Rey Juan Carlos habría llegado a República Dominicana el pasado fin de semana




NO ESTA EN LA REPUBLICA DOMINICANA :lol: :pinocho:

Avatar de Usuario
Invitada

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensajepor Invitada » Dom 09 Ago, 2020 1:48 pm

Invitado escribió:Imagen

La suite de 11.000 euros la noche donde Juan Carlos ha sido acogido por el jeque de Abu Dabi

El paradero del rey emérito ha sido una incógnita desde el anuncio de su marcha hasta este viernes. La Casa Real sigue sin brindar información oficial sobre su ubicación.

La ubicación del rey Juan Carlos (82 años) después de que Casa Real difundiera la carta en la que el emérito comunicaba a su hijo, el rey Felipe VI (52), su decisión de abandonar España tras el revuelo generado por sus presuntos negocios opacos en el extranjero, ha sido hasta ahora una gran incógnita.

A lo largo de estos días se han sucedido los rumores y especulaciones sobre el lugar en que el exmonarca puede encontrarse, mientras que desde Zarzuela siguen sin dar información oficial sobre su paradero.

Portugal, Marruecos o República Dominicana han sido algunos de los países en los que se ha dicho que podría estar el exjefe del Estado. Una lista a la que este viernes se ha sumado Abu Dabi, destino al que el padre de Felipe VI llegó viajando desde Vigo el pasado lunes 3 de agosto, tal y como ha publicado ABC y como confirma Nius con una fotografía de Juan Carlos descendiendo de un jet privado en el aeropuerto del citado emirato.

Imagen

Según se ha podido saber, Juan Carlos recorrió los más de 6.000 kilómetros que separan Vigo de la capital de los Emiratos Árabes Unidos y se aloja en el exclusivo hotel Emirates Palace, uno de los más caros del mundo y propiedad del gobierno emiratí, encabezado por el jeque Jalifa bin Zayed bin Sultan Al Nahayan (71).

Aunque no existe prueba documental, se conoce que el rey emérito se encuentra alojado en una de las suites presidenciales de este espectacular complejo. La más sofisticada, la Palace suite, cuenta con tres dormitorios distribuidos en 680 metros cuadrados y tiene un precio de 11.000 euros la noche.

Imagen
La suite presidencial cuenta con tres dormitorios, comedor y una amplia sala de estar.

La suite representa el lujo en su máxima expresión con una amplia sala de estar, un imponente comedor y tres majestuosas habitaciones. Además, las puertas están hechas a prueba de balas y la habitación cuenta con su propio acceso privado mediante un ascensor, por lo que es ideal para personalidades reconocidas que quieran huir de miradas indiscretas.

Hasta el último detalle de la habitación rezuma esplendor y lujo: del techo cuelgan lámparas de araña de cristal de Swarovski, el mobiliario está ornamentado con piezas chapadas en oro de 24 quilates y las paredes están cubiertas con seda pura importada de la India.

Imagen
El complejo cuenta con diez restaurantes y una playa privada de 1,3 kilómetros.

Juan Carlos, además, no tiene que preocuparse por salir a comer, pues el alojamiento incluye servicio de mayordomo 24 horas para atender sus necesidades a cualquier hora del día. Si el exmonarca decidiera salir a pasear por las instalaciones del complejo, tiene a su disposición diez restaurantes, varias piscinas, una playa privada de 1,3 kilómetros y hasta un centro comercial en las 84 hectáreas que ocupa.

Imagen
Las paredes de las habitaciones están decoradas con seda natural de la India.

Cabe destacar que Abu Dabi se encuentra a menos de 500 kilómetros de Baréin, país del que Juan Carlos partió, presuntamente, con un maletín con 1,7 millones de euros en efectivo que le regaló el rey Hamad bin Isa Al Jalifa (70) para volar hasta Ginebra y depositar la cuantía en su cuenta de la fundación Lucum, según declaró su gestor de fondos, Arturo Fasana, ante el fiscal de la cuidad suiza.

Ginebra es, precisamente, otro de los tantos lugares en los que estos días se había rumoreado que podría encontrarse el rey emérito. Algunas informaciones lo situaban en esta ciudad suiza ubicada en la punta sur del extenso lago Lemán. Una ciudad con la que el padre de Felipe VI tiene una estrecha vinculación personal, pues es ahí donde vive su hija, la infanta Cristina (55), junto a dos de sus vástagos, Miguel (18) e Irene Urdangarin (15).

En los últimos meses, a ellos se han unido Pablo Nicolás (19), jugador del Nantes de balonmano, al haberse suspendido la liga en Francia; y Juan Valentín (20), el primogénito, estudiante en una universidad británica, que ha parado sus clases.



TAMPOCO ESTA EN LOS EMIRATOS ARABES !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Avatar de Usuario
Invitado

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensajepor Invitado » Dom 09 Ago, 2020 7:55 pm


Jaime Peñafiel admite que Juan Carlos es el 4º rey que se tiene que ir de España

Jaime Peñafiel opina sobre la salida del rey Juan Carlos de España rumbo República Dominicana y afirma que Pedro Sánchez ha obligado al rey Felipe VI a expulsarle de Zarzuela y de exiliarlo fuera de España




Así fue la loca peripecia del Rey Juan Carlos para salir de España

La hoja de ruta que siguió el rey Juan Carlos I para salir de España la cuenta el diario ABC desde el lunes 3 de agosto hasta llegar a Emiratos Árabes Unidos donde estaría hospedado el padre de Felipe VI hasta que la temporada fuerte de huracanes cese en República Dominicana, su destino final en el complejo casa de Campo de su amigo Pepe Fanjul

Avatar de Usuario
jajajaja

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensajepor jajajaja » Lun 10 Ago, 2020 2:11 am

Imagen
Laurence Debray y el cineasta Miguel Courtois con Juan Carlos I en Zarzuela

Carta a 'Juan Carlos I de España' de su biógrafa francesa: "¿Sin usted habrían existido el genio de Almodóvar y la Movida?"

La autora del documental que TVE no quiso emitir tras la abdicación en 2014 pide paciencia a su "Estimada Majestad", comparando su revés con los que vivieron Churchill y De Gaulle.

LAURENCE DEBRAY

Estimada Majestad, Estimado Don Juan Carlos:

Le escribo por este medio, porque se fue sin dejar ninguna dirección.

Parece que ha decidido salir por la puerta de atrás y volver al exilio de su niñez para salvar los muebles, no ser un obstáculo para su hijo y no debilitar a la Corona. Y todo por una mujer 26 años más joven, demasiado habladora y manipuladora, y por unas historias de supuestos sobornos de cantidades astronómicas.

Como francesa que creció bajo el mandato de Mitterrand, que tuvo dos familias y que ha estado rodeada de demasiados políticos con una vida personal disoluta, ¡no puedo reprocharle que haya tenido amantes! Aquí nos preocupa que nuestro jefe de Estado, Emmanuel Macron, no tenga ninguna. Como si la conquista del poder fuera necesariamente de la mano con la conquista de mujeres.

¡Y además usted tiene que mostrarse digno de la reputación de ser un Borbón, descendiente de Luis XIV! Pero su corazón no le dictó la elección más sabia. Como si la vejez le hubiera empujado a jugar con fuego, en lugar de jugar a las cartas tranquilamente en casa, con su admirable esposa y sus adorables nietos, con la satisfacción de haber puesto al país en el buen camino de la democracia.

«¡Familias, os odio! Hogares cerrados, puertas selladas, posesiones celosas de felicidad», decía André Gide. Usted también odia las puertas cerradas de palacio. Quizá porque en él pasó demasiados años de soledad, bajo el régimen franquista, vigilado, sin otra opción que esperar el momento oportuno y hacer el recuento de sus aliados y sus enemigos.

La llamada de la aventura prevaleció en usted sobre la prudencia y la decencia. Pero humillar públicamente a la irreprochable Reina Sofía figurará siempre en su debe: las españolas sufrieron junto a ella su falta de tacto y discreción. Y desde el momento en que su vida privada afectó a su función como jefe de Estado, también se convirtió usted en una persona reprochable a mis ojos.

Es evidente que ha cometido muchos errores. Pero los españoles también han olvidado que, gracias a sus hermanos árabes, España fue el único país europeo que no sufrió escasez de petróleo durante la crisis petrolera de los años 70. Usted personalmente negoció con el Rey de Arabia Saudí la entrega de barriles a un precio preferente. Se dice que usted habría recibido algo de dinero por este servicio a la nación, pero en la España de Franco, donde la corrupción estaba extendida, fue algo que pasó desapercibido. Sin embargo, ésa fue quizá la primera tentación a la que le fue difícil resistirse y que abrió la puerta a muchas más.

Las relaciones entre las monarquías siguen siendo impenetrables. La única certeza es que la solidaridad entre las familias reales constituye una diplomacia eficaz: ayudar económicamente al otro primo en dificultades, enviar regalos extravagantes para reafirmar su propio poder o prestar un servicio... De hecho, los jefes de Gobierno deben estar contentos de pasar sus vacaciones de verano en una villa de Lanzarote que le ofreció su íntimo amigo el difunto Rey Hussein de Jordania. ¿Le han dado las gracias, al menos? Hoy en día se han perdido los buenos modales...

De todas formas, usted, el animal político que supo percibir tan bien las expectativas del pueblo español en 1975, no entendió que el país espera ahora transparencia, ejemplaridad y, sobre todo, coherencia entre los discursos y los hechos. Están cansados de los casos de corrupción que afectan a demasiados partidos y a demasiados políticos, que casi nunca presentan su dimisión... La dignidad rara vez los salpica.

Imagen
Pedro Almodóvar y el Rey Juan Carlos I, en una imagen del año 2000.

Es curioso, además, que Pablo Iglesias, cuya relación con la Venezuela de Chávez es conocida, y de quien se sospecha que tiene una caja B, sea el más vehemente contra usted. La introspección no debe de ser su fuerte. Pero no le escribo para echarle un sermón moral, porque la moral cambia según la época. Hace 20 años, por ejemplo, las empresas para las que obtuvo contratos estaban encantadas con usted. Por cierto, no las oímos hablar demasiado del excelente negocio que hicieron... Y ahora, con la pandemia, seguramente se alegrarían si Sánchez o Felipe les abrieran nuevos mercados internacionales.

Después de haber encarnado «el motor del cambio»; de modernizar España -¿sin usted habrían existido el genio de Almodóvar y la Movida?-; de haber logrado el reto de integrar al país en la Comunidad Europea, que no lo quería en su seno; de asegurar al país tiempos gloriosos -todavía recuerdo con emoción la inauguración de la Expo 92 y los Juegos Olímpicos-; de restaurar el lugar de España en la escena internacional -el discurso escrito por Jorge Semprún, que leyó en perfecto francés en la Asamblea Nacional, cristalizó la excelencia española-... Después de todo eso, perdió usted la oportunidad de una salida digna del escenario... Y ha vuelto a conectar con el trágico destino de sus antepasados: su abuelo murió en Roma, amargado por haber abandonado España, y su padre nunca fue rey. Como si no pudiera escapar de la predestinación familiar al sufrimiento y al exilio.

"EN MI FAMILIA NADIE SE QUEJA"

Uno de sus fallos fue haberse sentido, siendo niño, falto de afecto y de dinero. Mientras sus hermanos y hermanas se mudaban a Estoril con sus padres, usted fue abandonado en un estricto y austero internado suizo. Peor aún, en nombre de la Corona, su padre le envió a los 10 años a la España de Franco, el enemigo que le bloqueaba el camino al trono. Le robaron su infancia en nombre de la monarquía. Y ahora también le han robado su jubilación dorada. «En mi familia, uno nunca se queja», me dijo una vez. Y la verdad es que nunca tuvo derecho a sentirse mal, aunque estoy segura de que, cuando abandonó España aquella mañana del 3 de agosto, le dolía el corazón.

Su padre dependía financieramente de la generosidad de un puñado de aristócratas y Franco no era generoso con usted. ¡Incluso le racionó el consumo de sodas! Nunca fue un niño mimado; de joven, incluso se quedó usted sin dinero. Y desgraciadamente, para compensarlo, le gusta lo que brilla. Su discurso de ejemplaridad siguió siendo letra muerta hasta que su hijo lo hizo realidad. En esto hay que reconocer que ha acertado con su sucesión.

En cambio, no está usted muy apegado al protocolo monárquico. Estoy acostumbrada a los dorados palaciegos de la República Francesa y al ceremonial pomposo, porque en Francia se le cortó la cabeza al rey, pero se mantuvo el decorado. Por eso, cuando mostré mi sorpresa al verle desembarcar sin ser anunciado, me dijo entre grandes carcajadas: «¡Es cierto que el presidente de la República Francesa vive como un rey más que yo!». Una increíble vitalidad emanaba de sus arranques de risa. Tuvo cuidado en ocultar su sufrimiento relacionado con sus operaciones de cadera. Cada movimiento era doloroso, pero nunca afectaba a su buen humor ni a su cortesía. ¿Es en esto, tal vez, donde reside su grandeza?

Imagen
Debray es autora de 'Juan Carlos de España' (Alianza, 2014) y del documental 'Moi, Juan Carlos, roi d'Espagne'. La televisión francesa lo emitió en 2016, pero TVE, coproductora, no lo estrenó hasta este jueves.

Siempre modesto en cuanto a su actividad política, tuve que recordarle constantemente que usted era el héroe del documental que estaba preparando. «Sólo cumplí con mi deber», repetía, sin postularse nunca como abanderado de la Transición, reconociendo que había podido contar con auténticos aliados y verdaderos estadistas: Adolfo Suárez, Torcuato Fernández- Miranda, Santiago Carrillo, Felipe González o Alfonso Guerra. No abundan los estadistas hoy en día; es una cualidad que ya no está de moda.

"VAGÁBAMOS POR ZARZUELA..."

Cuando le visité después de su abdicación, vagábamos por la Zarzuela buscando una oficina. Su hijo ya se había mudado y nadie había planeado mantener un pequeño rincón para usted. Una situación ciertamente graciosa. Vestía usted con polo y mocasines, sonriente y aliviado de que finalmente todo se hubiera acabado. Reconoció que Letizia era una muy buena madre y que confiaba plenamente en Felipe. No imaginaba que le iban a marginar tan drástica y rápidamente.

Cuando le volví a visitar ocho meses después en el Palacio Real, me alegró ver que finalmente tenía una nueva oficina. Le dije entonces: «¡Están todos muy tensos en la Zarzuela desde que se fue!» y usted se rió. Con una risa amarga, esta vez, la risa de alguien que finalmente había entendido que su experiencia de poder no sería requerida por la nueva generación. Pero su espíritu rápidamente sacó lo mejor de sí mismo. Me había dicho tantas veces: «No me gusta el poder», que parecía encantado de saborear la libertad por primera vez, a pesar de sus problemas de salud. No buscaba fabricarse una leyenda, sino disfrutar de la vida, los amigos, los buenos restaurantes y la navegación, su gran pasión heredada de su padre.

La imagen más conmovedora que tengo de usted es su sincera emoción cuando le pregunté: «¿Cuáles son los peores recuerdos de su reinado?». Y respondió sin pestañear: «Son las víctimas del terrorismo». Y las lágrimas fluyeron, lágrimas de tristeza e impotencia. Ése fue el momento más fuerte de mi documental, que TVE, coproductora, ha tardado cuatro años en emitir.

Majestad, por favor, tenga paciencia. Mire a Churchill perdiendo las elecciones después de la guerra. O a De Gaulle, expulsado del poder después del Mayo del 68. Y, sin embargo, fueron leyenda. Hoy, tanto la izquierda como la derecha, todos reclaman sus respectivas herencias. Dentro de unas décadas, otra generación de españoles le recordará como el hombre que encarnó la reconciliación, la modernización y la democracia. Y tal vez incluso se lo agradezcan. Mientras tanto, la deshonra es amarga. Pero, al final, su destino siempre habrá sido realmente fuera de lo común.

Avatar de Usuario
Invitado

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensajepor Invitado » Dom 23 Ago, 2020 2:46 am

Imagen
[f]Con el príncipe heredero de Abu Dabi, Mohamed bin Zayed, en 2014.[/f]

Los motivos de la generosidad con el Rey Juan Carlos de sus hermanos árabes y anfitriones

Ya es oficial:el Rey Padre está en Abu Dabi. Pero podría haber ido a cualquiera de los otros países especulados. Porque en todos ellos tiene amigos leales dispuestos a devolver con creces al Monarca favores del pasado.

Desde el momento en que la Casa Real anunció que Juan Carlos Iabandonaba el palacio de la Zarzuela para residir, hasta nuevo aviso, fuera de España -una acción que, más con intención política que semántica, se ha identificado con el exilio o el destierro, cuando tiene más que ver con la expatriación voluntaria o con el turismo de ricos-, comenzaron a publicarse todo tipo de especulaciones sobre su paradero: Portugal, República Dominicana, Arabia Saudí... Finalmente, sabemos que está en Abu Dabi,uno de los siete Emiratos Árabes Unidos, pero lo cierto es que podría haber estado también en cualquiera de los otros destinos propuestos, pues todos siguen un mismo patrón: es allí donde Juan Carlos I tiene familia o amigos leales dispuestos a devolver con creces favores del pasado.

Por ejemplo, cuando se le situó en República Dominicana -en un complejo hotelero, se decía, en el que era fácil encontrarse a Rihanna, y a tiro de piedra de la casa de Julio Iglesias-, se apuntó a que sería acogido con todo el boato posible por su íntimo amigo José Francisco Fanjul, una de las fortunas más sólidas del país, heredero -junto a sus hermanos- de los cuantiosos restos del naufragio del imperio azucarero que la familia Fanjul amasó en el siglo XIX en Cuba, consolidado durante todo el siglo XX y que trasladó de país tras la revolución castrista. El detalle que menos se ha difundido es que los Fanjul no son únicamente amigos del Rey Padre, sino familia desde hace casi un siglo.

El hermano de Juan de Borbón, y tío de Juan Carlos I, el infante Alfonso -príncipe de Asturias hasta que renunció a la sucesión por amor-, se casó en 1933 en Suiza, donde había ido a tratarse de la hemofilia, con una joven cubana de 27 años llamada Edelmira Sampedro. Fue un matrimonio breve y sin descendencia, concluido en 1937, pero que asentó un vínculo familiar entre la familia Borbón, por entonces en el exilio, y los potentados Fanjul del Caribe, de los que Edelmira era tía-abuela.

Imagen
Alfonso Fanjul, el Rey Juan Carlos y José Fanjul, en un evento organizado en la República Dominicana, en mayo de 2015.

Y es que su hermana Elizarda se casó en fechas similares con José Gómez-Mena, uno de los hombres fuertes del poder en Cuba -fue ministro de Agricultura-, y los actuales Fanjul son descendientes de la unión de las familias Fanjul y Gómez-Mena, y parientes lejanos a la vez de su tío abuelo Juan de Borbón, padre de Don Juan Carlos. Aunque el matrimonio de Alfonso con Edelmira Sampedro no se consideró apto para que el príncipe mantuviera la primera línea de sucesión al trono de España, a la pareja se le concedió el condado de Covadonga, que Edelmira conservó tras el divorcio y la muerte de Alfonso en 1937, en un estúpido accidente de tráfico en Miami.

Esa vinculación familiar fugaz, más el título de nobleza y el afecto que tuvo Juan de Borbón por ella, su ex cuñada, durante sus muchos años de vida en Suiza -falleció en 1994-, hizo que la Casa Real le tuviera como una familiar de facto, con la que mantuvo siempre el contacto. Cuando en 1985 se repatriaron los restos de Alfonso de Borbón desde Miami a El Escorial, Juan Carlos facilitó que Edelmira, ya casi octogenaria, pudiera ir a Estados Unidos a despedirse de su amor de juventud.

Imagen
Alfonso de Borbón y Battenberg, el día de su boda con la banana Edelmira Sampedro, por quien renunció a sus derechos dinásticos.

Para la familia Fanjul, el vínculo con la casa Borbón es tan natural que incluso llamaron Casa de Campo a su resort en República Dominicana. La conexión con Juan Carlos va, pues, más allá del mero interés: es una relación de lealtad, sostenida por una relación familiar estrecha durante más de medio siglo.

Finalmente, Juan Carlos no ha pisado el dorado destino caribeño que algunos medios le habían atribuido, pero nada le impide hacerlo en fecha próxima: le recibirían con los brazos abiertos.


EN PAÍSES ÁRABES

Una conexión muy parecida es la que existe con tres monarquías de la península arábiga, Arabia Saudí, Omán y Emiratos Árabes Unidos. En este caso no hay lazos familiares, pero sí un vínculo histórico de siglos de la corona española -con Omán, concretamente- y de amistades fértiles de Juan Carlos I con sus homólogos saudíes y en Abu Dabi, que han desarrollado, a su vez, un sentido de fidelidad que se ha activado tras la expatriación. Omán podría haber sido un destino adecuado: entre 1580 y 1640, el sultanato perteneció al Imperio Español -adquirido en el momento en que Felipe II, Felipe III y Felipe IV fueron también reyes de Portugal-, y uno de los emblemas arquitectónicos del país, la fortaleza de Mascate, fue construida en esos años.

Juan Carlos I tuvo una relación cercana con el anterior sultán de Omán, Qabus bin Said al Said, fallecido a principios de este año. Según cuenta a LOC el historiador y profesor universitario Juan Manuel Riesgo, Omán es un país sin archivos históricos: la corona de Portugal desatendió esa tarea a partir de 1640 y la mayor documentación sobre los orígenes de Omán se conserva en el Palacio Real de Madrid.

Imagen
Don Juan Carlos mantuvo una relación muy cercana con el sultán de Omán (en la imagen), hasta la muerte de éste. Él fue quien le regaló el conocido apartamento de Londres.

Uno de los favores que le hizo Juan Carlos I a Qabus fue facilitar el examen, traducción al árabe y reproducción de los archivos, gracias a la intermediación del doctor Ridha Mami, arabista y catedrático de la universidad La Manouba de Túnez, de la que Riesgo es profesor visitante. Riesgo apunta también que el famoso ático en Londres que Qabus le regaló al Rey Padre se debe a este intercambio de documentación valiosa.

El origen del trato de favores con Abu Dabi sería más prosaico: el jeque Jalifa bin Zayed Al Nahayan siempre agradecerá a Juan Carlos I el papel diplomático que tuvo al encabezar una delegación española, junto a Emilio Botín, durante la celebración del gran premio de Fórmula 1 de Abu Dabi en 2010, en la época en la que Fernando Alonso era piloto de Ferrari. En los años de la rampante reconstrucción arquitectónica de la ciudad, y necesitadas tanto Dubái como Abu Dabi de buena imagen internacional, aquel apoyo institucional se percibió como oro. El jeque le regaló a Juan Carlos I dos Ferraris -que más tarde el Monarca cedió a Patrimonio Nacional-, y ahora le ha abierto las puertas de su lujoso hotel.

Imagen
El Rey y el príncipe heredero de Abu Dabi, el jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, durante la inauguración en 2011 de la primera planta comercial del mundo de energía solar por concentración.

Pudieron haber sido las puertas de un hotel saudí, por supuesto. Según Riesgo, el vínculo de amistad entre Juan Carlos I y el rey Abdalá bin Abdulaziz se estrechó cuando España le concedió a la joven monarquía árabe una distinción prácticamente exclusiva: la orden del Toisón de Oro, que en el siglo XXI han obtenido sólo un puñado de personas -aquí, la Princesa Leonor, Adolfo Suárez, Víctor García de la Concha y Javier Solana; en el extranjero, autoridades como Nicolas Sarkozy o el fallecido rey Bhumibol Adulyadej de Tailandia-, y en 2007 también el monarca saudita.

Era el segundo rey del mundo árabe, después de Hussein de Jordania, que obtenía una distinción tanto o más valorada que la Orden de la Jarretera que concede la reina de Inglaterra, y según el profesor Riesgo, está en el origen de los famosos 76 millones de dólares regalados por Abdalá a Juan Carlos I, centro de las investigaciones judiciales que afectan al Rey, pero que se habrían debido a una compensación por el favor de la condecoración y no a comisiones por el tren de alta velocidad a La Meca, que se comenzó a planear con posterioridad a 2007. Según Riesgo, en la mentalidad de un monarca árabe es mucho más trascendental un honor como el Toisón que una infraestructura de transportes.

Hussein de Jordania también lo entendió así, y por eso regaló a Juan Carlos I el palacio de la Mareta, en el que actualmente veraneaPedro Sánchez, y que también pasó a Patrimonio Nacional.

Para Abdalá y sus sucesores, herederos de una dinastía joven y pobre hasta que no afloró el petróleo, un gesto de reconocimiento por parte de una monarquía antigua y prestigiosa como la española se valoraba como una declaración de amistad perpetua. Más allá de otros intercambios y de intereses económicos evidentes -entre ellos, como se sabe, el comercio internacional de armas y naves de guerra-, el vínculo fuerte de Juan Carlos I con Arabia Saudí sería, ante todo, una declaración de amistad y hermandad entre reyes de igual a igual.

Avatar de Usuario
Invitado

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensajepor Invitado » Dom 23 Ago, 2020 3:30 am

Imagen

Corina Larsen y la Corona

Los asuntos de alcoba entre Juan Carlos I y Corinna Larsen no interesan. Allá ellos. Es más, los que se escudan, incluida la prensa cortesana, en que ella actúa como una amante despechada, rezuman machismo. Corinna Larsen en una entrevista en la BBC (la cadena de televisión pública británica que atesora una enorme credibilidad) ha hecho un retrato del monarca y de la Corona francamente preocupante para nuestra democracia al señalar, entre otras cosas, lo siguiente: «me parece extraordinario que estén convirtiendo 40 años de modus operandi de una empresa familiar en un foco sobre una persona. Y esa persona soy yo... Porque habrá cientos de cuentas en otras jurisdicciones».

La comisión de investigación en el Congreso de los Diputados está tardando en activarse. Las peticiones realizadas por diversos partidos políticos, principalmente Podemos y los nacionalismos periféricos, tropiezan con la negativa del PSOE que lo impide, una y otra vez, al cerrar filas con el PP, Ciudadanos y Vox. No tiene un pase. La situación es grave, muy grave. Y si el PSOE se aferra a la vocación y querencia borbónica, lo acabará pagando caro.

Lo que está claro es que, a estas alturas, el asunto se le escapa de las manos a la Casa Real. No controla la respuesta ni las formas ni el ritmo de la política de comunicación. Porque el 'regalo' de los 65 millones de euros a Corinna Larssen sería tan solo un exceso más de una rutina de supuestas corruptelas donde, según deslizó en la BBC, constituye un 'modus operandi' donde, visto lo visto, Iñaki Urdangarin era un aficionado que pronto se apuntó a la escuela familiar de presuntos favoritismos, comisiones e intermediaciones a modo de conseguidor que adquiere el paroxismo en la imagen de la máquina que tenía junto a la piscina Juan Carlos I para contar el dinero. Lamentable, de república bananera.

El morbo a cuenta de que el rey emérito quería pedirle matrimonio a Corinna Larsen en 2009, de que le regalaba un reloj de marca al hijo de esta cada Navidad (¿a santo de qué?) y fue a visitar a su potencial suegro para declararle el amor que sentía por ella, ya es tan solo el añadido de un relato dantesco que la sociedad debe ahora digerir y decidir qué hacer. A la Corona no le ha servido de nada estar en agosto, ni planear chapuceramente la marcha a Emiratos Árabes Unidos donde, al parecer, Juan Carlos I está alojado en un hotel de superlujo que muy poco tiene que ver con la cotidianidad de estrecheces y penurias que están pasando muchas familias al alimón de la gran crisis económica. A la imagen del rey asesinando elefantes en África, se le une la de su estancia suntuosa en un exilio dorado. Por su parte, el Gobierno tiene también un problema: ¿cómo administrar este trance institucional de inciertas consecuencias? Esto acaba de empezar. Corinna Larssen declarará ante la Audiencia Nacional. Y a la historia de un rey mujeriego de tomo y lomo, «un depredador sexual que se acostó con 5.000 mujeres» como afirma en su libro el coronel retirado del Ejército Amadeo Martínez Inglés, se suma la denuncia de la corrupción sistemática que pone en jaque a a la Corona.

Avatar de Usuario
Invitado

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensajepor Invitado » Sab 19 Sep, 2020 1:53 pm

Imagen

La factura del hotel de Juan Carlos en Abu Dabi ya suma 264.000 €: tras 44 días solo "quiere volver"

Sólo desea volver a Sanxenxo para poder navegar con el Bribón 500. "En Emiratos Árabes se aburre".


El ‘Bribón 500’ sigue surcando las aguas de la ría de Sanxenxo aunque su patrón se encuentre a más de 8.000 kilómetros. De hecho, hace dos semanas ganó sin él la regata ‘Volvo Atesa Cup’ en la localidad gallega. El primero en llamar a su tripulación fue Juan Carlos. No quiso perder la oportunidad de felicitarlos y, a su vez, les aseguró que no se pensaba perder la siguiente. "Llama mucho a sus amigos de aquí, de Galicia. Está bien, pero se aburre allí y se pasa largas horas con ellos hablando por teléfono. Deseando volver. A sus compañeros de regata les ha dicho que en la siguiente competición va a tripular, así que le esperamos con los brazos abiertos", reconoce, optimista, un amigo íntimo del Emérito en la ría de Pontevedra.

El padre de Felipe VI lleva 44 días fuera de España. A pesar de que ha habido muchos rumores sobre el lugar en el que se encuentra Juan Carlos, el ex Jefe del Estado no se ha movido en este mes y dos semanas del mismo sitio. Desde el día tres de agosto se encuentra en Emiratos Árabes, en Abu Dabi, en una de las suites del hotel Emirates Palace, uno de los más lujosos del planeta. "Siempre que viaja allí se aloja en el mismo sitio y en las mismas habitaciones. Se trata de un negocio que pertenece al estado, es del Gobierno de Emiratos y es como los mandatarios de este país agasajan a sus invitados. Él va siempre, como mínimo, una vez año. Esta vez se ha alargado un poco más, pero ha pasado allí muchas semanas en otros viajes", explica la misma fuente.

El hotel donde se encuentra Juan Carlos es un espectacular complejo con una bahía natural privada y una playa de 1,3 kilómetros. Dispone de 394 habitaciones y suites. Dos grandes piscinas con cascadas artificiales. Tiene una enorme suite llamada ‘Palace’ con tres dormitorios de 680 metros cuadrados y un precio de 12.600 euros la noche. Las más modestas del resto de suites son un poco más discretas, con unos 100 metros. Luego hay otras 22 habitaciones diseñadas para acomodar a Jefes de Estado y es en este tipo de habitación en la que se encuentra el Monarca. La residencia del ex Jefe del Estado cuesta 6.000 euros la noche (es decir, 264.000 las 44), tiene un tamaño de 280 metros cuadrados, con una amplia zona de terraza con vistas al mar. El estilo de la estancia, al igual que el resto del hotel, combina las decoraciones geométricas de tradición árabe con materiales dorados, mármol y mosaicos.

Imagen

Todas las habitaciones tienen servicio de mayordomo las 24 horas del día, baño en mármol y comedor privado. Además, el emérito puede disfrutar, sin salir del complejo, de 14 restaurantes, varios famosos por su menú de champán y su selección de caviar.

El complejo tiene dos helipuertos, centro comercial y todas las comodidades que se puedan imaginar. Es el tercer hotel más caro del mundo y desde el verano pasado lo gestiona la cadena Mandarin Oriental, superpotencia hongkonesa de los hoteles de lujo.

Aburrido

"Pero por mucho lujo que tengas, si estás solo te aburres, es deprimente. Juan Carlos ha viajado acompañado por su equipo de tres policías de seguridad y ya, nadie más. Así que se encuentra muy solo y sin mucha cosa que hacer", precisa la misma fuente.

El padre de Felipe VI pasa el día en sus habitaciones y en el gimnasio. Su rutina en Abu Dabi es sencilla y no hace nada distinto a lo que hacía en sus últimos tiempos en Zarzuela, cuando la pandemia le obligó a quedarse dentro del reciento y su soledad se hizo más patente que nunca.

Concienzudo con su recuperación de la movilidad, continúa con sus sesiones diarias de fisioterapia. "A los amigos nos ha contado que está a tope con su trabajo para poder volver a llevar el timón en el Bribón. Que se está dando verdaderas palizas de entrenamiento, programadas para su edad y estado, para poder volver al barco y navegar", cuenta.

Juan Carlos no ha estado solo del todo, ya que ha recibido alguna visita de amigos que tiene en el país el Golfo Pérsico y habla mucho por teléfono, tanto con sus conocidos más íntimos como con sus familiares. A la que más llama es a su hija mayor, la infanta Elena. Pero, sobre todo, habla con su abogado, Javier Sánchez Junco. "Necesita volver, así que quiere que se aceleren las cosas y por eso está al habla con él todo el día para tener una excusa para pisar España. Una cosa es estar fuera por vacaciones y otra porque no te dejan regresar. Pero ya te digo que en Zarzuela no tienen ninguna prisa. Saben que en cuanto pise Madrid otra vez estarán de nuevo en el punto de mira. Ya lo dijo Pedro (se refiere a Pedro Campos, compañero de regatas del emérito) que quiere estar en Sanxenxo en octubre y poder participar en la siguiente regata", confiesa una fuente cercana al cabeza de familia de los Borbón.

Imagen

Lo cierto es que, a día de hoy, aún no se ha dirigido ningún procedimiento judicial contra él. El ex jefe del Estado no está formalmente investigado ni en España ni en Suiza, aunque en ambos países hay fiscales trabajando en líneas paralelas que parecen terminar en la figura del padre de Felipe VI.

A disposición del fisco

Un día después de su marcha a Emiratos Árabes el letrado de Juan Carlos emitió un breve comunicado en el que quería dejar claro que pese a su viaje "permanece en todo caso a disposición del Ministerio Fiscal para cualquier trámite o actuación que se considere oportuna". Y a eso se agarra el ex Jefe del Estado para intentar volver, decisión que se muere por tomar en cuanto le den la más mínima excusa.

El padre de Felipe VI no está de momento imputado, la investigación está a cargo de la Fiscalía del Tribunal Supremo y todavía no se ha dirimido si hay indicios de criminalidad para poner el asunto en manos de un juez. Se esperaba que esta decisión se tomara a mediados de agosto, pero la cosa se ha retrasado. "No hay ninguna prisa. No queremos más ruido sobre este tema. Estamos hartos de trabajar para que luego lo único que salga en los medios es que los Reyes estaban presidiendo un homenaje precioso a Delibes mientras que Corinna da otra entrevista a quién quiera escucharla, esta vez con foto de barbacoa incluida. Es nuestra ruina. El trabajo a la mierda", cuenta enfadado una persona cercana a Zarzuela.

Imagen

La investigación se centra, precisamente, en delimitar o descartar la relevancia penal de los hechos que ocurrieron con posterioridad al mes de junio de 2014, momento en que el rey emérito dejo de estar protegido por la inviolabilidad que el artículo 56.3 de la Constitución española reconoce al Jefe del Estado. Así, de momento, las autoridades suizas han remitido parte de sus pesquisas y es lo que el fiscal Campos está estudiando.

Por ahora Juan Carlos tendrá que continuar mirando por su terraza el mismo mar Mediterráneo que conecta con las costa española esperando poder dar algún paso que lo lleve de vuelta a su casa, pero no a Zarzuela, sino a su refugio de Sanxenxo, donde le esperan los "únicos amigos que le quedan de verdad. Eso lo dijo él en su cena de despedida el 2 de agosto antes de tomar rumbo hacía Emiratos Árabes. En Zarzuela se siente igual de solo que el Golfo Pérsico, así que es en la ría donde está más a gusto. A ver si le dejan volver", desea su amigo.

Avatar de Usuario
Invitado

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensajepor Invitado » Mar 27 Oct, 2020 9:37 pm


Revelado el destino elegido por el Rey Juan Carlos tras dejar Abu Dhabi

El rey Juan Carlos I reside en Abu Dhabi desde agosto y tiene previsto mudarse ya a República Dominicana como lugar más estable, ya que la capital de Emiratos Árabes era un destino provisional y transitorio.

Avatar de Usuario
Invitado

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensajepor Invitado » Sab 07 Nov, 2020 2:12 am

Imagen
Juan Carlos I, en 2014, en Abu Dhabi.

Antiblanqueo descubre una nueva fortuna oculta del Rey emérito en la isla de Jersey

El Sepblac alerta de la existencia de un 'trust' cuyo beneficiario es Juan Carlos I, que se nutre desde las Islas del Canal y que registró movimientos recientes de capital

ESTEBAN URREIZTIETA


El Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales (Sepblac) ha descubierto una nueva fortuna oculta del Rey emérito radicada en la isla de Jersey. Este organismo ha remitido en los últimos días una alerta a la Fiscalía Anticorrupción en la que pone en conocimiento del Ministerio Público la existencia de un trust en el que figura Juan Carlos I como beneficiario y que se nutre de fondos de otro vehículo financiero similar en las Islas del Canal constituido en la década de los 90.

Según aseguran a EL MUNDO fuentes próximas a Antiblanqueo, la nueva fortuna fue trasvasada en torno a 2005 al trust que acaba de ser descubierto y a través del cual se han movido al menos cinco millones de euros que no habían sido localizados hasta el momento.

Esta alerta ha motivado que se vaya a abrir la tercera investigación contra Don Juan Carlos que ha sido anunciada este viernes por la fiscal general del Estado, Dolores Delgado, y el responsable de la Fiscalía Anticorrupción, Alejandro Luzón. El Sepblac ha detectado movimientos de capital de forma "muy reciente" en este vehículo financiero, fiscalmente opaco, y ha enviado la alerta a la Fiscalía en los últimos días.

En este sentido, Antiblanqueo considera que esta estructura financiera se encuentra en estos momentos «plenamente activa» y bajo el control personal de quien fuera jefe del Estado español hasta 2014.

La relevancia de esta nueva investigación reside en la cercanía de los movimientos de capital en los que figura como beneficiario Juan Carlos I que las distintas fuentes del caso consultadas por este periódico califican como muy recientes. Además, se da la circunstancia de que desde junio de 2014, Juan Carlos de Borbón se encuentra aforado ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo pero ya no le protege el manto de la inviolabilidad. Mientras fue jefe del Estado, el Monarca era inimputable.

Esta nueva investigación la asumirá directamente la Fiscalía del Tribunal Supremo y no la Fiscalía Anticorrupción tras haber recibido este último departamento un "informe de inteligencia financiera" que afecta al Emérito. De hecho, las diligencias de investigación, tras las que se investiga un delito de blanqueo de capitales, todavía no han sido incoadas por el Ministerio Público.



Tres investigaciones

La dirección de la investigación corresponderá al fiscal jefe de delitos económicos Juan Ignacio Campos y el equipo lo integrarán, además, los fiscales del Alto Tribunal Paloma Iglesias, José Antonio del Cerro Esteban y Juan Carlos López Coig.

Por otro lado, la fiscal general del Estado ha comunicado este viernes en un encuentro con medios de comunicación que ha decidido que el fiscal jefe Anticorrupción también se incorpore a las investigaciones puestas en marcha sobre los presuntos negocios opacos del Rey emérito.

Junto a la estructura financiera detectada por el Sepblac, también se investigan los gastos pagados por el multimillonario mexicano Allen Sanginés Krause y las comisiones del AVE a La Meca, aunque estas últimas diligencias serán archivadas previsiblemente para el Rey emérito debido a que los hechos son anteriores a su abdicación y estaba protegido por el manto de la inviolabilidad.

Avatar de Usuario
Invitado

LOS NEGOCIOS DE JUAN CARLOS I: TREINTA AÑOS A CUERPO DE REY

Mensajepor Invitado » Jue 12 Nov, 2020 2:09 am

Imagen

Juan Carlos I en Kazajistán: cacería de cabras salvajes y cinco millones en maletines para "un rey que no tiene nada"

Allí estaba, al pie del avión, disfrutando de la escena. Hacía ya cinco años que era alcalde de Almaty, pero no sabía que a esa región, donde las montañas custodian imponentes la ciudad, acuden cada año cientos de cazadores atraídos por los trofeos locales. Lo descubrió esa tarde, mirando cómo introducían por la puerta trasera del avión español las cabezas con cuernos descomunales de las cabras salvajes que habitan esa zona del continente. Las más preciadas, por su tamaño, de la familia de bóvidos a la que pertenece la cabra montesa española. También vio una decena de ejemplares de aves que no supo identificar. En el Gobierno de Kazajistán el experto en animales y en cómo abatirlos era el presidente, Nursultan Nazarbayev. De hecho, por eso estaba allí ese avión y él, firme, diplomático pero divertido, junto al aparato.

Fue una orden de Nazarbáyev. Su buen amigo el rey de España, Juan Carlos, viajaba a Kazajistán y él, como alcalde de Almaty, debía recibirlo, con todos los honores pero perfil bajo, en el aeropuerto. No se trataba de un viaje oficial, sino de uno privado del monarca. Era octubre de 2002, hacía casi una década que don Juan Carlos y Nazarbáyev se habían conocido, durante la primera visita oficial del presidente kazajo a España en 1994, y ambos habían sintonizado y presumían públicamente de su amistad. Hasta 2007 don Juan Carlos, acompañado entonces de la reina Sofía, no programó su primer viaje oficial al país asiático, pero antes ya había hecho tres privados. Tres viajes de esos que nunca figuraban en la agenda y sobre los que jamás, durante todo su reinado, informó la Casa Real.

"Fueron apenas tres días. Pero Nazarbáyev quería que resultara muy especial. Había invitado al rey a cazar con él y me pidió que yo lo recibiera", recuerda ahora Victor Khrapunov, a quien este periódico localiza en Ginebra. Fue durante años un hombre fuerte del Gobierno de Nazarbáyev, ministro y gobernador, entre otros cargos, además de alcalde, hasta que empezó a enfrentarse a él por el poder político que acaparaba y se exilió del país. Desde entonces, tanto él como otros opositores mantienen una pugna con el Gobierno kazajo. A Khrapunov se le acusa de corrupción, de haberse enriquecido ilícitamente y haber huido con la fortuna amasada. Khrapunov, como otros antiguos hombres fuertes del régimen y oligarcas hoy exiliados y perseguidos, sostiene que es una persecución política por enfrentarse al todopoderoso Nazarbáyev. El presidente acaparó el poder desde la independencia del país en 1991 hasta que renunció al mismo en marzo del año pasado. Khrapunov vive hoy escondido en Suiza. Allí, a finales del año pasado, la fiscalía helvética desestimó una de las demandas interpuestas por el Gobierno kazajo contra él por lavado de dinero. Khrapunov habla en ruso pero traduce al inglés su hijo, Iliyas.

Imagen

Tras recibirlo en el aeropuerto, cuenta a este periódico sobre aquel viaje de 2002, llevó al rey Juan Carlos y a su comitiva, formada por cuatro hombres, a recorrer la ciudad. Visitaron el museo nacional, subieron a conocer una famosa pista de patinaje sobre hielo desde la que se divisa toda la ciudad, el monarca español firmó en el libro de visitas y todos se fueron a almorzar. Khrapunov remite a este diario la foto de aquel almuerzo. En ella se ve al rey, con traje y corbata, sentado a la mesa. A su lado, aunque se trataba de un viaje privado, el entonces embajador español en el país, Francisco Pascual de la Parte. Terminada la comida los coches regresaron al aeropuerto. Allí esperaba al rey el avión del presidente para llevarlo hasta la residencia de caza privada de su anfitrión. Khrapunov se despidió de él. No volvería a verlo hasta que, dos días después, regresó al aeropuerto para despedir, igual que le había dado la bienvenida, al rey de España.

"Fue entonces cuando lo vi", recuerda Khrapunov. "Por la puerta trasera del avión introducían los cuerpos de aquellos animales que habían cazado y por la delantera, al mismo tiempo, subían los guardaespaldas del presidente portando cuatro o cinco maletines negros y bajaban sin ellos", describe la escena. Minutos después, mientras el avión despegaba, Nazarbáyev, a su lado, que había acudido también a despedir a su amigo español, viéndolo partir, se lo dijo.

-¡Míralo! Es el rey de un país pero no tiene nada... Yo le ayudo como puedo…

Khrapunov, confiesa, no sabía entonces qué cantidad de dinero había en esos maletines. Lo supo tiempo después, hablando con otro hombre del régimen, Rakhat Aliyev. Este le contó que el rey Juan Carlos se había llevado de vuelta cinco millones de dólares en metálico. Aliyev no solo era entonces uno de los hombres más próximos al presidente. También era su yerno. Estaba casado con Dariga Nazarbayeva, su hija mayor. Hasta que en 2007, tras haber sido nombrado embajador en Austria, fue acusado por su propio Gobierno de perseguir a la oposición política y de haber ordenado el asesinato de uno de los opositores. Aliyev falleció en 2015 en una cárcel austriaca a la espera de ser juzgado. Supuestamente, se suicidó, se ahorcó en la celda pocos días antes de que comenzara el juicio. Hasta el final mantuvo que la suya era una persecución política de su antiguo suegro. Incluso hubo, tras su muerte, la sospecha de que podría haber sido asesinado, asfixiado, en la prisión donde estaba, desmentidos por las autoridades austriacas.

Dos años antes de morir, Aliyev publicó un libro, 'Godfather in law', un juego de palabras, en inglés, con las palabra padrino, en referencia a la mafia, y suegro, en el que expone su visión del presidente y de su régimen. En uno de los capítulos él también cuenta aquel viaje de don Juan Carlos. "El presidente, impactado de que el rey no fuera un multimillonario, mostró su naturaleza humanista: 'Le he dado un poco', dijo". Además de repetir la misma frase de su todavía suegro a Khrapunov, narra cómo ambos mandatorios compartieron cacería, era temporada alta para la caza del íbice, en las montañas kazajas y después celebraron las piezas cobradas en el banya, la sauna tradicional rusa. "Bebieron whisky escocés y saltaron juntos al río. Chicas de compañía del país esperaban cerca para repartir total relajación", añade. También desvela cómo el rey aprovechó los descansos entre tiros, copas y vapor para "hacer lobby por los intereses españoles de Repsol y Talgo". Ambas compañías llevan ya más de dos décadas trabajando en el país asiático, uno de los grandes productores de gas y petróleo y uno de los mejores socios españoles en la región. Los trenes de alta velocidad de Talgo unen Astaná y Almaty desde 2001. Además, se han extendido también allí empresas españolas de otros sectores, como el de la moda, con Inditex o Mango.
Nazarbáyev fue uno de los 15 jefes de Estado invitados a la boda de Felipe VI

"No entiendo por qué le gustaba al rey el presidente de un lejano país asiático, pero entiendo por qué le gustaba el rey a mi suegro: hubiera deseado transformarse en un monarca, libre de restricciones constitucionales", remata Aliyev, en su libro, la narración del viaje. "Nazarbáyev necesitaba aceptación en la comunidad de líderes y presidentes. Y alguien como Juan Carlos le proporcionaba acceso y notoriedad. Cuando Felipe y Letizia se casaron acudió invitado a la boda. Su foto allí, acompañado por su hija Aliya, se difundió en todos los periódicos de Kazajistán", recuerda Khrapunov. Un año y medio después de la cacería, Nazarbáyev fue uno de los 15 jefes de Estado que asistieron al enlace entre los príncipes de Asturias. La noche previa a la boda, durante la cena de gala que celebró la Casa Real, el presidente kazajo y su hija compartieron la mesa que presidía don Juan Carlos, junto a Paloma Rocasolano, la madre de doña Letizia, la reina Beatriz o Johannes Rau, el presidente de Alemania, entre otros.

¿Qué sucedió con aquel dinero? ¿Por qué lo aceptó don Juan Carlos? ¿Ese regalo condicionó la invitación a la boda real? Trasladamos estas mismas preguntas a la Casa Real. "La función de la Casa de Su Majestad el Rey, también en nuestro ámbito, está circunscrita a las actividades oficiales estrictamente", responde el director de comunicación, Jordi Gutiérrez. En Zarzuela siempre se guardó silencio sobre los viajes privados de don Juan Carlos. Se sigue haciendo. Aquel era un viaje privado pero el rey era jefe de Estado e incluso estaba presente el embajador en el país.

Tampoco el embajador entonces, Pascual de la Parte, hoy cónsul en Múnich, responde a las preguntas de este diario. Su equipo en el consulado contesta por él pero invita a trasladar esas preguntas a la Casa Real. Tampoco hay suerte con Javier Sánchez-Junco, el abogado designado por el rey para representarle en las investigaciones judiciales abiertas en Suiza y España que han puesto en entredicho a don Juan Carlos. El abogado responde amablemente diciendo que desconoce los hechos y que no puede hacer ningún comentario.

La buena relación personal de don Juan Carlos con Nazarbáyev, hoy retirado de la presidencia del país pero convertido en un líder omnipresente y en una figura de culto, y cuyo portavoz oficial no ha respondido a los mensajes enviados por este periódico, propició durante años, "numerosos contactos entre autoridades de los dos países", como ensalzaba el Gobierno de Rajoy, en 2013, durante la última visita del dirigente kazajo a España. Pero los viajes privados de don Juan Carlos forman parte de esa zona de sombras de su reinado hoy iluminada abruptamente. Decenas de ellos, durante décadas, de los que nunca informó la Casa Real y de los que continúa sin hacerlo. Como esa cacería de Kazajistán. O la que meses después haría en Rumania, con polémica incluida porque el monarca habría abatido a nueve osos, incluida una osa gestante, o en España, en la finca La Garganta, en 2004, donde conoció a Corinna Sayn-Wittgenstein. Viajes que quedaron súbitamente expuestos con otra cacería, la de Botsuana, en 2012, cuando, en plena crisis económica, el rey desapareció para irse a cazar un elefante al país africano y solo se descubrió por su accidente. La cacería que abrió una fisura en palacio que acabó por convertirse en la mayor crisis de la Corona española.





Volver a “La Casa Real”