Reflexiones sobre la monarquia, Letizia y Felipe.

Las últimas noticias de la Realeza. Monarquía vs. República
¿Cuánto reinarán Felipe VI y Letizia?


Imagen

Avatar de Usuario
Invitado

Reflexiones sobre la monarquia, Letizia y Felipe.

Mensajepor Invitado » Sab 26 Dic, 2020 8:02 pm

Imagen

Crece con fuerza el apoyo a la Monarquía pero la mayoría quiere que Juan Carlos deje de ser Emérito

El mensaje de Navidad del Rey Felipe VI consolida el vuelco a favor del actual modelo de Estado, tras un 2020 en el que llegó a haber más republicanos.


La percepción y el apoyo a la Corona en España están siguiendo una curva inversamente proporcional a la virulencia de las campañas en su contra que articulan medios y fuerzas políticas, incluso desde dentro del Gobierno. Pasado en 2020 su peor año desde la restauración de la Monarquía, los últimos sondeos vuelven a colocar a Felipe VI en una posición cómoda.

Envuelta la Casa Real en los escándalos personales y financieros de Juan Carlos, en su salida de España y atacada desde una Vicepresidencia segunda beligerantemente republicana, la Monarquía resurge. Así se desprende de los datos de la última encuesta de SocioMétrica para EL ESPAÑOL, que arrojan que si mañana hubiera un referéndum, el 66,9% de los españoles votarían por la Monarquía, frente al 28,3% que lo harían por la República.

Bajando a las cifras por recuerdo de voto, se aprecia que sólo entre los simpatizantes de Unidas Podemos hay una mayoría republicana abrumadora (80,7%), si bien dos de cada 10 votantes de Pablo Iglesias siguen prefiriendo la Monarquía. Además, en el partido mayoritario del Gobierno se aprecia una clara división de opiniones: a pesar de la cada vez más explícita reafirmación de "la tradición republicana del PSOE", aún hay un 45,1% de sus votantes que prefieren el actual modelo de Estado, frente al 51,1% que votaría república.

Imagen

Iglesias sí tiene razón en una cosa, y es que la Monarquía tiene un "apoyo abrumador" de las derechas, si así llamamos a todo el espectro que hay desde Ciudadanos hasta Vox. Los liberales votarían en un 86% por mantener la Monarquía constitucional, y los votantes del PP se confiesan monárquicos en lo más parecido a la unanimidad, con un 94,7%. Los seguidores de Vox favorables a la Corona también son abrumadores, con un 91,1%.


Encuesta récord

Nada más acabar el mensaje de Navidad de Felipe VI, y dada la importancia del discurso de este año, EL ESPAÑOL y SocioMétrica lanzaron una de las mayores encuestas realizadas hasta el momento, en tiempo récord. Se ha sondeado a más de 10.000 panelistas a través de internet y redes sociales, con población aleatoria en toda España y todos los segmentos sociodemográficos. Una encuesta realmente representativa de la opinión pública de todo el país.

Repasando los sondeos anteriores, en general, el Rey ha levantado su prestigio y la credibilidad, no sólo a nivel personal sino también institucional. No hay más que ver que cuando EL ESPAÑOL comenzó en julio a publicar las exclusivas sobre los manejos de Juan Carlos para esconder en Suiza el presunto regalo de 100 millones de dólares del monarca saudí, otra encuesta de SocioMétrica para este periódico reveló que en España llegó a haber más partidarios de la República (49,3%) que de la Monarquía (48,9%).

Aunque eso cambió radicalmente en un mes, tras el anuncio de la salida del Emérito de España, en agosto. El vuelco de los datos, que se convirtieron en un apoyo del 54,9% a la Corona frente al 40,8% a la República, arrojó una conclusión, que la confianza de los españoles en Felipe VI es muy notable.

Felipe VI vs. Juan Carlos I

Y es que es al actual Monarca a quien hay que atribuirle este vuelco en las preferencias de los españoles. Tres datos así lo atestiguan en este último sondeo de SocioMétrica.

El primero es evidente: hay casi un empate técnico, pero son más los españoles que quieren que Don Juan Carlos deje de ser Rey Emérito (47,7%) que los que desearían que mantuviera el título honorífico (45%). Teniendo en cuenta las demás cifras de apoyo a la Monarquía que arroja la encuesta, que son inequívocas, la conclusión evidente es que el padre de Don Felipe es el único y verdadero lastre de la institución monárquica.

Imagen

En el desglose por recuerdo de voto, de hecho, se detecta la única respuesta de todo el sondeo en la que las mayorías de los seguidores de Ciudadanos no coinciden en su valoración con las del Partido Popular y Vox.

En esta cuestión del castigo ético Juan Carlos, los votantes liberales creen en un 47,6% que debe dejar de ser Rey Emérito (frente a un 40,9% que no). Tres cuartas partes de los populares y casi lo mismo entre los seguidores de la derecha radical defienden incluso en este punto al padre de Felipe VI.

Imagen

Queda aún más claro el crédito personal que los españoles le otorgan a Don Felipe en las diferentes evaluaciones que hacen los encuestados cuando son preguntados por la nota que le dan al papel hecho por la Monarquía Española a lo largo de estos más de 40 años, y cuando la cuestión es la misma pero se centra específicamente en Felipe VI.

Aunque en el primer caso, el aprobado es muy alto, con un 69,1% de los encuestados, la nota sube preguntando por Don Felipe, y llega al 72,7% de aprobados.

Imagen

La tercera y más evidente clave está en la visión de los votantes del PSOE. Los seguidores del presidente del Gobierno han entendido el mensaje de Pedro Sánchez, comprometido con la Monarquía parlamentaria que encarna Felipe VI. Y es que sí suspenden a Juan Carlos I (49,8%, frente a un 46,2% de aprobados) y sin embargo apoyan con decisión a su hijo. El Rey actual, por el contrario, recibe un 63% de notas positivas que más duplican al 30,1% de negativas.

Avatar de Usuario
Maria Concepcion

Reflexiones sobre la monarquia, Letizia y Felipe.

Mensajepor Maria Concepcion » Mar 19 Ene, 2021 6:14 pm


Sergio Vila-Sanjuán: "El Rey Felipe VI debería mirar a Reino Unido para salvar la Monarquía"

El escritor catalán, autor de 'Por qué soy monárquico', habla en esta entrevista sobre la Monarquía, sus fortalezas y sus debilidades.


Imagen

12 JAN 2021

La Monarquía Española ha vivido momentos de esplendor, pero también enormes crisis. La abdicación de Juan Carlos I sirvió para aliviar parte de los problemas, pero el reinado de Felipe VI no solo no ha sido tranquilo, sino que ha estado lleno de preocupaciones para un Monarca que tiene que lidiar con un pasado comprometedor, un presente complicado y que debe afrontar un futuro poco claro. Sin embargo, la Monarquía en España no está agotada. Al compromiso del Gobierno de Pedro Sánchez, o al menos de la parte socialista, con la Corona y con Felipe VI, se le unen muchos españoles que son partidarios de una Monarquía Parlamentaria. Puede que la Monarquía en España no despierte la misma simpatía que en otros países en los que la Corona está más asentada, pero todavía tiene adeptos. Uno de ellos es Sergio Vila-Sanjuán, escritor y Premio Nacional de Periodismo Cultural 2020, que se ha lanzado a escribir 'Por qué soy monárquico' para defender por qué apoya a la Institución en general y a Felipe VI en particular. Sobre el libro y sobre Monarquía hemos hablado con el escritor catalán en una entrevista en la que se aborda el pasado, el presente y el futuro.

Bekia: ¿Por qué ser monárquico en general y por qué ser monárquico en España?

Sergio Vila-Sanjuán: Yo estoy a favor de las monarquías democráticas y constitucionales europeas. Primero porque en el ranking de los países con más calidad democrática del mundo de The Economist 10 de 15 son monarquías constitucionales. Países como Reino Unido, Suecia, Dinamarca o como Holanda tienen en común que son sociedades muy desarrolladas, pero que valoran mucho su historia y su tradición. De alguna forma, la monarquía sirve para hacer esta conexión entre lo más tradicional, lo más ceremonioso, las grandes instituciones y el mundo moderno, el mundo de vanguardia. En el caso de España yo creo que la monarquía es interesante y útil porque da estabilidad al país. En los últimos 40 años ha favorecido el desarrollo español. Bajo el manto de la monarquía, España ha entrado en la Unión Europea y en la OTAN y además la actual monarquía española surge de un momento de consenso que es la Constitución de 1978 y ha sido revalorado democráticamente en el Congreso en la Ley de Sucesión de 2014, por lo tanto es una Monarquía democrática.

B: ¿Crees que es un estigma decir que se es monárquico en España?

S.V.S: No, lo que creo es que en estos momentos hay un debate. Durante 30 años, la monarquía no se ponía en cuestión porque funcionaba bien. Todo el mundo estaba de acuerdo, incluso los republicanos decían: 'bueno, no vamos a entrar en esta batalla porque en estos momentos no vale la pena'. Había un consenso general sobre que la monarquía de Juan Carlos I funcionaba. Lo que ha pasado en los últimos 10 años es que coincidiendo también con la crisis económica, algunos grupos políticos han puesto en cuestión la institución monárquica y por otro lado Juan Carlos I acabó su reinado con unos comportamientos que como mínimo parecen un poco discutibles a raíz de la famosa cacería de Botsuana con Corinna Larsen que no han ayudado a dar buena imagen de la monarquía, sino todo lo contrario. Todo esto ha llevado a un cierto debate sobre la monarquía a pesar de que yo creo que el sucesor de Juan Carlos I, Felipe VI, ha cumplido muy bien su trabajo, ha estado donde tenía que estar, y de alguna forma vuelve a dar una imagen muy buena y muy positiva de la Institución.

B: ¿Debería haber un referéndum?

S.V.S: Creo que no porque los referéndums los carga el diablo. Mira el Brexit. Los referéndums obligan a la gente a polarizarse y a tomar decisiones que muchas veces se hacen muy en caliente y permiten vehicular malos humores relativos a otras situaciones. Yo creo que cualquier modificación de la Constitución y un referéndum sobre la monarquía lo sería, tendría que pasar por los preceptivos trámites. Hay un proceso establecido para modificar la Constitución que es garantista porque lógicamente las altas instituciones del Estado se tienen que proteger para evitar tentaciones de cambiarlas de un día para otro. Son cosas que ha costado mucho edificar y para cambiarlas hay que hacerlo con bastante prudencia.

Imagen
El Rey Felipe y la Reina Isabel, muy sonrientes en la cena de gala en honor a los Reyes de España en Buckingham Palace

B: ¿Qué puede hacer Felipe VI para proteger su reinado y salvar la Monarquía?

S.V.S: Tenemos que mirar a Reino Unido. La monarquía británica ha pasado por varias crisis, algunas muy fuertes como la abdicación de Eduardo VIII para casarse con Wallis Simpson o la muerte de Lady Di con todo lo que trajo de mala imagen para Isabel II. Ha tenido crisis fuertes y las ha superado porque en el país ven que es una institución rentable que genera buena imagen, incluso turismo. En España, Felipe VI está haciendo lo que le toca. En la pandemia ha estado muy en contacto con todos los colectivos, con gente que lo estaba pasando mal. En los dos funerales que ha habido, el de Estado y el religioso, todo el mundo ha coincidido en que de alguna forma el rostro visible fuera el del Rey y el de la Princesa de Asturias porque son rostros no partidistas y no sectarios en los que todo el mundo puede estar de acuerdo y en los que el ciudadano puede reconocer un símbolo del país. Yo creo que Felipe VI lo que tiene que hacer es seguir trabajando bien como está haciendo y esperar a que las aguas se remansen y que de alguna forma la monarquía vuelva a entrar en el funcionamiento diario positivo de España.

B: Hablas de un rostro apartidista. ¿Crees que la derecha se ha intentado apropiar de la figura del Rey y de la Monarquía?

S.V.S: No, del Rey no se puede apropiar nadie. El Rey está por encima de los partidos. Que tengan sus partidarios en un partido o en otro es positivo. La derecha lo ha defendido, pero el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y sus ministros socialistas también han mostrado claramente su compromiso con la monarquía. No se puede decir bajo ningún concepto que la derecha se ha apropiado del Rey porque la monarquía es de la derecha y de la izquierda, es de toda la sociedad española.

B: ¿Quién crees que es el mejor aliado político de Felipe VI y de la Corona?

S.V.S: El mejor aliado de la Corona es su propio comportamiento y yo creo que la sociedad española. Con motivo de este debate se han alzado voces del mundo de la empresa o de la cultura con testimonios a favor de la monarquía porque en los primeros años en los que ha habido este debate hemos visto sobre todo críticas. Ha terminado produciéndose una reacción desde sectores de la sociedad, desde la politología y desde el derecho diciendo que esta monarquía española que tan bien nos ayudó a hacer la transición del franquismo a la Democracia es una institución válida y que tenemos que mantener. Hay un movimiento en la sociedad de gente que está exponiendo sus argumentos a favor de la Institución.

Imagen

B: ¿En qué debería mejorar la Corona y en qué es un ejemplo?

S.V.S: Es un ejemplo en los aspectos sociales y culturales, algo que explico bastante en el libro. Todo el mundo de la cultura a través de las Fundaciones Princesa de Asturias y Princesa de Girona han servido para que la monarquía se conecte con representantes de la creación, del arte, de la literatura, del cine, de la historia o de la filosofía, con gente muy puntera. Es una de las cosas que dan buena imagen. En cuanto a mejorar habría que pulir un poco estos portales de transparencia en el futuro para que todo el mundo sepa muy bien cómo son las economías de la Casa Real y de todos sus integrantes. De todas formas, la Casa Real es una de las más baratas para el contribuyente de Europa. Su presupuesto es la cuarta parte del de la británica por ejemplo.


B: ¿Debería volver el Rey Juan Carlos a España o exiliarse definitivamente?

S.V.S: Lo que tiene que hacer es mantener un perfil muy bajo para no crear tensión con el actual Monarca y a mí me parece bien que esté fuera de España pero siempre disponible para que si en algún momento le llama la Justicia se persone y cumpla con sus obligaciones como ciudadano. No ganaríamos mucho con que él estuviera aquí. Con el Rey Juan Carlos van saliendo filtraciones una detrás de otra de una situación muy enrevesada que hay de por medio un policía encausado y encarcelado que se llama Villarejo y que cuesta un poco hacerse una idea clara de qué ha pasado en este caso. No son noticias nada agradables para el mundo monárquico.

B: ¿Debería acotarse la inviolabilidad del Rey a sus actos como Jefe del Estado o directamente eliminarse?

S.V.S: En la mayoría de países los Jefes de Estado tienen una figura de este estilo porque si no lo proteges de alguna manera pones muy fácil que personas o grupos adversos impidan un funcionamiento normal a base de denuncias o de querellas. Todas las legislaciones de países desarrollados contemplan algún tipo de protección al Jefe de Estado. Esto es normal.


B: ¿Se equivocó Felipe VI con su discurso del 3 de octubre de 2017 sobre Catalunya?


S.V.S: Era un momento difícil. En su día se dijo que había estado antipático y que además no había hablado en catalán, pero si hoy día lees ese discurso el mensaje que da es muy sensato y muy correcto. En Catalunya hay una serie de dirigentes políticos que se están saltando la ley, esto no puede ser, hay que volver a la legalidad porque cualquier diálogo político sobre cualquier posición es factible, pero dentro de la ley. Eso por un lado. Por otro, en su discurso, el Rey lanza un mensaje a los catalanes no partidarios del movimiento independentista y les dice que el Estado les va a cobijar y no va a permitir que la ley se vulnere. Creo que son las dos cosas que le tocaban porque el Rey, constitucionalmente es símbolo de la unidad del Estado. En vista de lo que estaba pasando en Catalunya no se iba a aplaudir. Su toma de posición es simplemente una llamada a restablecer la ley.


B: ¿Cómo son Don Felipe y Doña Letizia en las distancias cortas?

S.V.S: Les he conocido en distintos actos. Él me parece una persona por un lado seria y por otro lado bastante cálida. Es muy atento y muy rápido. Ella es una persona muy culta, muy cinéfila y como aparece en tantas películas sobre la monarquía, me parece admirable cómo llevan estas agendas cargadas que empiezan con actos a las 09:00 horas y acaban a las 22:00 horas, estrechando centenares de manos y estar de pie horas y horas. Es un cargo bello y con carga histórica, pero también sacrificado en el plano cotidiano.


B: Se habla del Rey Juan Carlos como heredero de Franco. ¿Había otra opción para la restauración de la Monarquía?

S.V.S: No se puede hacer contrahistoria, esa fue la que salió y es la que tenemos. Otra opción hubiera sido si Franco hubiera caído antes, que hubiera subido al trono Don Juan de Borbón, pero era muy difícil. Esa fue una opción que permitió hacer la Transición con el consenso de quien tenía entonces el poder y también de la oposición. Todo el mundo tuvo que ceder, pero fue una opción que salió bien, porque cuando el Rey Juan Carlos tomó posesión hizo lo que históricamente le tocaba, que era desmontar la estructura autoritaria del franquismo.

B: Conocemos los puntos fuertes de la Transición, pero analizándola con distancia, ¿qué fallos le encuentras?

S.V.S: Fallos todos los que quieras, pero yo cito una reflexión de Jorge Semprún, que fue Ministro de Cultura, y dice que fue una transición de terciopelo, como la revolución checa, porque tuvo que hacerse con un poco de amnesia por parte de todo el mundo porque la Guerra Civil todavía estaba muy presente. Estaba presente en vencedores y en vencidos y si todos los integrantes no hubieran hecho ese poco de amnesia y no hubieran intentado olvidar un poco el pasado, con la parte injusta que tiene sobre todo para los vencidos, eso del pasado se hubiera puesto sobre la proyección de futuro. Todo el mundo tuvo que ser generoso, especialmente los que representaban a los vencidos, y aceptó en aquel momento no poner en la picota una serie de personajes o de figuras para permitir que la Transición se pudiera hacer de forma eficaz.

B: Yendo muchos años más para atrás... En el libro realizas un repaso bastante positivo de Alfonso XIII, que ha sido un rey bastante denostado. ¿Consideras que fue un buen rey?

S.V.S: Fue un rey con muchas luces y muchas sombras. En sus primeros 20 años de reinado es un monarca con intención reformista que tiene sobre tres primeros ministros que modernizan la sociedad española que son Antonio Maura, Canalejas y Eduardo Dato, estos dos últimos mueren en atentados terroristas, lo cual ya explica que es una época con muchas tensiones. En ese periodo es un rey reformista que intenta mejorar la sociedad enfrentándose a problemas serios la guerra de Marruecos, que es una gran herida. En sus primeros años de reinado hace cosas buenas, porque además consigue la neutralidad española durante la I Guerra Mundial y en ese periodo hay un florecimiento de la cultura. Pero en cierto momento el Rey comete un error, que es el que le costará la Corona, que es aceptar que Primo de Rivera dé un golpe de estado y tome el poder. Al hacer esto el Rey vulnera la Constitución y esto es lo que le costará el reinado. Aunque él aceptó el golpe de estado para pacificar la sociedad y poner orden, da el poder a un militar autoritario que inmediatamente lo que hace es implantar una dictadura.
[

B: ¿Hubiera tenido otra opción Alfonso XIII en ese momento en vez de optar por la dictadura? ¿Qué podría haber hecho?

S.V.S: Lo que podría haber hecho según apuntan algunos historiadores es plantear en las Cortes la cesión de poder a Primo de Rivera. Si las Cortes hubieran convalidado que Alfonso XIII daba la Presidencia del Gobierno a Primo de Rivera, no hubiera violado la Constitución, con lo cual hubiera podido hacer un periodo autoritario, pero que no violara la Constitución. Es una posibilidad.



B: ¿Quién ha sido para ti el mejor Rey y quién el peor?

S.V.S: El mejor Rey de la historia de España es Carlos I, que es uno de los grandes formuladores de Europa, un hombre con una gran visión política, un hombre muy constructivo que crea muchas estructuras que han perdurado, que tutela el tema americano. Es la figura de un hombre prudente y sensato y es muy interesante porque es la que da la gran dimensión a España, a la unión de monarquías hispánicas. El peor probablemente sea Fernando VII, que fue un monarca frívolo, que perjuró, dijo una cosa e hizo otra, persiguió a los liberales. En fin, fue muy negativo Fernando VII.

B: ¿Cómo puede mantenerse la Monarquía en España?

S.V.S: Seguir trabajando día a día, trabajar bien, con seriedad por el país. La Monarquía lo que tiene es que imprime un poco de carácter y ritualidad a muchas actividades. Por eso la gente quiere que los Reyes inauguren cosas, estén presentes en sitios. A la sociedad le va bien tener unas figuras con este empaque. Creo que la Monarquía tiene que seguir trabajando día a día con seriedad y con mucha transparencia, porque en el mundo actual no se pueden hacer actividades opacas. El mundo actual es el mundo de la transparencia y la Monarquía tiene que intentar entrar en el universo de transparencia sin perder esa cierta magia, ese carácter ritual que es lo que le da el sentido.

https://amp.bekia.es/realeza/noticias/s ... monarquia/

Avatar de Usuario
Invitado

Reflexiones sobre la monarquia, Letizia y Felipe.

Mensajepor Invitado » Vie 22 Ene, 2021 1:11 pm

Marta de Arespacochaga, la pintora que se inspira en Felipe y Letizia: "Se critica mucho más a los Reyes en España que fuera"

Esposa de diplomático, la artista ha tenido ocasión de conocer a personalidades muy relevantes de la política internacional y sabe bien la imagen que se tiene de los Reyes fuera de nuestro país

Imagen
Marta de Arespacochaga. (Fotografía cedida a Vanitatis)
19/01/2021

Marta de Arespacochaga puede presumir de que sus cuadros adornan las paredes de edificios institucionales en nuestro país, casas de particulares y hasta de dos castillos en Austria. Y una de las obras que decoran estos últimos es un retrato del rey Felipe que pintó en 2015. Pero es la única pintura que ha realizado de un miembro de la familia real. Si don Felipe la inspira, doña Letizia lo hace aún más, ya que son dos las obras que le ha dedicado. Una de ellas, realizada durante la pandemia y en la que la Reina aparece con un vestido rojo muy conocido, el diseño de Carolina Herrera con el que posaba para las últimas fotos oficiales que se hicieron y distribuyeron de la familia real. La otra cuelga en las paredes del ayuntamiento de Marmolejo, en Jaén, y en ella la Reina aparece con un vestido blanco, asimétrico, del estilo al que llevó en el 50 cumpleaños de Guillermo de Holanda, una prenda difícil de olvidar.


La pintora pertenece al grupo Pro Arte y Cultura, una entidad que se dedica al mecenazgo y a expandir la cultura española, creada por Mayte Spínola, casualmente amiga de la reina Sofía. Y aunque también pinta por encargo, no es su principal motivación, sino su simple afición, casi devoción. También lo hace con fines benéficos: sus cuadros han servido para obras sociales como la Fundación Madrina o para proyectos de ayuda de diferentes países, en colaboración con esposas de embajadores destinados en esos territorios.

Define su obra como pintura realista y no hay más que ver sus bodegones o sus paisajes para comprobarlo, además de, por supuesto, los numerosos retratos que ha realizado, inspirándose sobre todo en sus familia, amigos y las personas a las que quiere y, también, en los reyes Felipe y Letizia. Una inspiración de la que hemos hablado con la propia artista.

Imagen
Retrato del rey Felipe. (Imagen cedida por Marta de Arespacochaga. Prohibida su reproducción)

P: Marta, ¿qué es lo que te llevó o te inspiró para realizar estos retratos de los Reyes?

R: El Rey es una persona tranquila y con una magnífica educación. Los Reyes, tanto los actuales como los eméritos, siempre han representado a España en otros países de forma magnífica. Lo sé porque los he recibido y la gente cuando llega se vuelve loca, todo el mundo quiere conocerlos.

P: ¿Has tenido ocasión de conocer en persona a la familia real?

R: Sí, conocí a la reina Sofía porque fui mujer de diplomático, que fue embajador en varios países. Uno de ellos, en Nicaragua, donde viajaron los Reyes eméritos en 1991. Me pareció una señora guapísima, con luz personal, además de elegante. Parece que es una persona seria, pero todo lo contrario: es una persona muy cercana y encantadora. Siempre se interesaba por la familia y por aspectos personales. También conocí a don Felipe en Venezuela, pero él aún era Príncipe de Asturias. Me sorprendió lo cercano y natural que era, metido totalmente en el ambiente, mezclado con los diferentes mandatarios. Muy educado y a la vez muy sencillo. Me causó una buenísima impresión. Se les critica mucho más en España que fuera. En Bélgica adoran a la reina Letizia, en Austria, en muchos países. La ponen como ejemplo de elegancia y saber estar. Y la verdad es que representan fenomenal a nuestro país, eso es muy importante.

P: ¿Qué rasgos físicos de uno y de otro te llaman más a la hora de retratarlos?

R: Del Rey, el porte en general y sus ojos, que son muy expresivos. La Reina es guapísima y tiene mucha luz en la cara. Pero es el conjunto de ellos lo que me llama la atención.

P: Para el primer retrato que hiciste de la reina Letizia, escogiste quizá la tiara menos representativa de la familia real y ella solo se ha puesto una vez, ¿por qué?

R: Me gustó que fuera un regalo que le hizo don Felipe. Me pareció un detalle bonito que la llevase.

P: Es un retrato muy bueno, pero sabemos que te gusta más el segundo que hiciste.

R: Sí, es el último que he hecho, lo hice durante la pandemia y es un cuadro que me gustaría quedarme. Vamos a hacer una exposición pronto, también de mecenazgo, y es probable que yo aporte esta pintura.

P: ¿Por qué has escogido ese vestido y sobre todo esos pendientes para este retrato?

R: Básicamente por el color rojo. Los vi y me parecieron muy bonitos, con esos brillantes alrededor. Eran perfectos. Lo que sí quiero matizar es que la sortija que lleva en el cuadro está totalmente inventada, no se la he visto nunca, ha salido de mi imaginación. Ni existe ni la tiene la reina Letizia.

Imagen
Retrato de la reina Letizia. (Imagen cedida por Marta de Arespacochaga. Prohibida su reproducción)

P: Te ha costado, pero estás contenta con el resultado.

R: Sí, no ha sido fácil. No me inspiro ni copio ninguna fotografía, es un trabajo de un profesional que hay que respetar. Sí me inspiro en un vestido o unos pendientes que le he visto puestos y me gustan, pero el resto sale de mi imaginación. Y hay que adaptar todo lo que sale de mi imaginación a las medidas, las proporciones y la postura de esa persona. Son muchos los intentos hasta que veo que la protagonista, no solo la reina Letizia en ese caso, sino todas, está correcta y elegante. Pero estoy muy contenta con el resultado, desde luego.

P: ¿Los Reyes tienen constancia de estas obras?

R: No, no lo saben. Intenté ponerme en contacto con Casa Real para mandarles unas fotos de mi trabajo, no con la intención de que me encargaran nada -si lo hacen, mucho mejor, claro-, pero al menos que supieran que lo hago. Yo sé que ellos ya tienen sus pintores y tampoco tendrían tiempo para posar. Me gustaría al menos que conocieran que existen esos cuadros y dónde está cada uno.

P: ¿Te has planteado hacer algo parecido de la princesa Leonor y la infanta Sofía?

R: Sí me gustaría, aunque me gustaría dejar pasar la adolescencia, que es una edad ingrata en todas las personas. Eso sí, tampoco descarto hacerlo ahora si veo algo que me parezca bonito.

P: Como esposa de un diplomático, además de los Reyes eméritos y el entonces príncipe Felipe, ¿has podido conocer a alguna personalidad política relevante que te marcara especialmente?

R: Sí, conocí a Violeta Chamorro, la primera presidenta mujer en Nicaragua. El pueblo la había elegido con emoción y por donde pasaba sacaban la virgen. Me impresionó porque era mujer, tenía familia y decidió asumir la responsabilidad. También conocí a Sadam Hussein, cuando aún no era presidente de Irak. Y a Nelson Mandela, una persona sencilla, sopesada, tranquila. De todos los jefes de Estado que he podido conocer, es uno de los más interesantes.

Imagen
Marta de Arespacochaga, con uno de sus cuadros. (Fotografía cedida a Vanitatis)

https://www.vanitatis.elconfidencial.co ... s_2912428/

Avatar de Usuario
Invitado

Reflexiones sobre la monarquia, Letizia y Felipe.

Mensajepor Invitado » Sab 23 Ene, 2021 1:46 am

Imagen


FELIPE VI
“JUAN CARLOS SABE QUE SU HIJO SUFRE UNA PRESIÓN BRUTAL”

Don Felipe y su padre siempre han tenido caracteres muy diferentes. El ‘exilio’ del Rey Padre no ha roto en absoluto su relación pero sí atraviesa momentos delicados.

CONSUELO FONT


Este 30 de enero, Don Felipe cumple 53 años, un aniversario sobre el que inevitablemente planeará la ausencia de su padre, que lleva casi seis meses "exiliado" en Abu Dabi. Algo que le provoca sentimientos encontrados, por una parte alivio al haberse detenido el acoso a la Corona orquestado por Podemos que provocó su marcha, pero también enorme tristeza. "En contra de lo que muchos piensan la relación con su padre no está rota, aunque pasa por momentos complicados. Entre ellos hay comunicación, el Monarca, que está permanentemente al tanto de todo lo que ocurre con su padre, se interesa por su salud y su estado de ánimo y Don Juan Carlos le transmite que se siente solo allí y su deseo de volver a casa" asegura a LOC un personaje cercano a la familia real. Y añade: "Don Juan Carlos sabe que las presiones que sufrió su hijo fueron brutales y la Corona estaba por encima de cuestiones personales. ¿Cómo no lo va a entender, si el mismo privó a su padre, Don Juan, de su sueño de reinar para traer la monarquía a España? Otra cosa es lo que opina sobre la gente que asesora a Don Felipe y cómo se han hecho las cosas".

Desde su abdicación, la estrategia diseñada por el jefe de la Casa Real, Jaime Alfonsín, ha sido borrar del mapa a Don Juan Carlos, para recuperar la imagen de la Corona tras los escándalos del final de su reinado: Urdangarin, Corina Larsen y la cacería de elefantes de Botswana. Prácticamente desapareció de la agenda institucional e incluso fue vetado en actos que conmemoraban el regreso de la democracia, su gran logro. "Mas que sucesión, parecía un cambio de dinastía" comenta dicha fuente. Se demostró en 2017 en el 40 aniversario de las primeras elecciones democráticas en el Congreso, en que Zarzuela, alegando problemas de protocolo, le ofreció asistir desde la tribuna de invitados. " Yo al gallinero no voy" se negó el Rey Padre, trasladando su enfado a los medios. "Han ido hasta las nietas de La Pasionaria y a mí, el conductor del camión de la transición, me eliminan".

A la vez, la vendetta de Corina Larsen, su ex-amante, quien en connivencia con el comisario Villarejo, destapó la caja de los truenos sobre supuestas comisiones y regalos millonarios saudíes, derivaron en una investigación que el juez suizo Bertone trasladó al Supremo y utilizaron los socios de Sánchez para acorralar a la monarquía. Un escenario difícil de digerir para Don Juan Carlos, a quien sus aciertos como monarca, que se tradujeron en un casi unánime juancarlismo, acostumbraron al blindaje mediático y a la tolerancia de los dirigentes hacia facetas de su vida privada no demasiado ortodoxas. Pese a no estar encausado, el Gobierno planteó que abandonara el país, tras una tensa negociación que llevó a cabo Alfonsín. "Don Felipe se resistía a llegar tan lejos, fue terrible el momento en que el jefe de Su Casa, en su presencia, se lo planteó a Don Juan Carlos, que se lo tomó con entereza, quizá como un último servicio a España".

Seguramente, tuvo muy presente a su padre, Don Juan, a quien la cerrazón de Franco impidió reinar, enfrentándole a Don Juan Carlos, que vivió un calvario pues le quería y admiraba mucho. Como Don Felipe, que de pequeño siempre decía "ser Rey es hacer lo que hace mi padre".

Cuando nació el príncipe, ansiado varón y heredero, Don Juan Carlos se mareó de la emoción: ejerció de padre consentidor, colmándole de caprichos. Odiaba reprenderle, pidiendo al director de su colegio, Los Rosales: "Manuel, regaña tú a Felipe que a cierta edad los hijos no hacen caso". La afición del niño por las escopetas aterrorizaba al padre, que nunca superó la muerte de su hermano Alfonsito cuando jugaban con un arma, por lo que asignó a un militar, José Antonio Alcina, para vigilarle y que tuviese bien cerrado el armero.

Sus primeros roces datan de la adolescencia, cuando Don Felipe, más Grecia que Borbón de carácter, tomaba partido por su madre en las disputas matrimoniales, que solían tener nombre de mujer. También le recriminaba en broma sus chistes verdes. "Jo, papá, no te pases". La personalidad del Rey Juan Carlos, cuya dura infancia separado de sus padres propiciaron su afán por el hedonismo y el dinero, era opuesta a su hijo, quien dado el turbulento matrimonio paterno, pretendía casarse por amor. Su noviazgo con Eva Sannum provocó uno de sus mayores encontronazos, ante la campaña orquestada por su padre a través del jefe de Su Casa, Fernando Almansa, para frustrar el compromiso.

Cuando llegó a la vida de su hijo Doña Letizia, periodista y divorciada, no tuvo agallas para impedirlo. "No soy capaz de ver llorar a mi hijo de nuevo", comentó. Lo cual no significaba que le agradara la elección, por lo que la relación con su nuera ha sido siempre distante, incluso, cuando en 2013 los Príncipes atravesaron una crisis, sugirió a su hijo divorciarse. Algo que Doña Letizia no olvida.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 23 DE ENERO DE 2021

Avatar de Usuario
Invitado

Reflexiones sobre la monarquia, Letizia y Felipe.

Mensajepor Invitado » Sab 23 Ene, 2021 2:48 pm

Cuántas bobadas, inexactitudes y refritos. Todo con tal de no investigar.




Volver a “La Casa Real”