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pio

Santoral del 18 de Noviembre

Mensajepor pio » Sab 18 Nov, 2006 12:10 am

18 NOVIEMBRE


Santos y Santas del día


Confesor:
Orículo

Obispo:
Máximo

Mártires:
Román
Bárula
Esiquio
Luciano
Carterio

Beatas y mártires:
María Gabriela de Hinojosa Naveros y compañeras

Abades:
Odón
Teofredo

Monje:
Tomás

Dedicación de las Basílicas de los Apóstoles San Pedro y San Pablo

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Visita virtual a San Pablo Extramuros /San Paolo Fuori le Mura

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Visita virtual a la Plaza de San Pedro/Piazza di San Pietro

La Basílica de San Pedro en el Vaticano y la de San Pablo en la via ostiense son los dos templos más importantes de toda la cristiandad y están edificados respectivamente sobre las tumbas de estos apóstoles.

Recuerdan a todos los cristianos en el mundo que la fe en Cristo se fundamenta en la predicación fiel del Evangelio y en la sangre de los primeros discípulos del Señor que supieron ser leales hasta el martirio.

La memoria de la dedicación de las basílicas de los Santos apóstoles Pedro y Pablo es una nueva ocasión, la cuarta durante el año, para reflexionar sobre la figura y la obra de los dos Príncipes de los apóstoles, y también sobre el culto excepcional que se les tributa a través de los siglos. Llegados al final de su vida, San Pedro y San Pablo fueron llevados por las circunstancias a hacer un pequeño balance de lo que el Señor había obrado por medio de ellos. Escribiendo «a los que han alcanzado una fe, no menos preciosa que la nuestra, mediante la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo», Pedro declaraba entre otras cosas: «considero un deber estimularos con mis exhortaciones mientras habito en esta tienda, que pronto abandonaré según la revelación recibida de nuestro Señor Jesucristo. Pero me esforzaré para que en todo tiempo después de mi partida podáis tener presentes estas cosas. Porque no os dimos a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo en fábulas artificiosamente combinadas, sino como testigos oculares de su majestad... Esta voz bajada del cielo la oímos nosotros cuando estábamos con él en el monte santo» (II Pe 1, 13-18).

Por su parte, San Pablo le confiaba a su «verdadero hijo en la fe», San Timoteo: «Doy gracias a quien me confortó, Cristo Jesús, Señor nuestro, porque me ha juzgado digno de confianza llamándome a su servicio... la gracia de nuestro Señor Jesucristo sobreabundó con la fe y la caridad de Cristo Jesús... Por esto he obtenido yo misericordia, para que mostrase Jesucristo primero en mí toda su longanimidad, para ejemplo de cuantos habían de creer en él para la vida eterna» (I Tim 1, 12-16).

Su cualidad de «salvados», el ministerio entre el pueblo de Dios y, finalmente, el supremo testimonio con el derramamiento de su sangre, atrajeron a San Pedro y a San Pablo un culto del que son clara manifestación las basílicas cuya dedicación se festeja en este día. Esta dedicación la hicieron respectivamente el Papa Silvestre (314-335) y Siricio (384-399).




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Pruden

Mensajepor Pruden » Dom 19 Nov, 2006 5:34 am

CRISPÍN

19 de NOVIEMBRE

De la palabra griega krhpiV (crepís), que significa zapato, calzado, se forma el sobrenombre Crepín, que significa zapatero, y que luego, al no tener suficiente acomodo en la lengua española (aunque sí en la francesa, de la que es originario), se asimila al más parecido, que es Crispín, derivado del latín crispinus o crispus, que significa "de cabello rizado, ensortijado" y que nos dará el apellido "Crespo". Por esos caminos laberínticos vino San Crispín a ser elegido por los zapateros como su santo patrono.

Es simpática la leyenda de los hermanos San Crepín y San Crepiniano, llamados también San Crispín y San Crispiniano. Eran dos nobles romanos que fueron enviados a evangelizar las Galias, por lo que son considerados los apóstoles del Norte de Francia. Para no ser onerosos a sus fieles, se mantenían ejerciendo el oficio de zapateros, de ahí su patronazgo sobre ese gremio. En la persecución de Diocleciano,después de atroces tormentos que soportaron estoicamente, fueron decapitados. Esto ocurría en el año 285, en Soissons. Sus cabezas se veneran en Roma, en la iglesia de San Lorenzo, mientras sus cuerpos quedaron en Soissons.Son muy venerados en Francia.

El Santoral hace mención de otros cuatro santos con este mismo nombre, todos ellos de los primeros siglos del cristianismo. A destacar San Crispín obispo, decapitado por profesar la fe de Cristo. Su fiesta se celebra en Écija el 19 de noviembre.

Los nombres poco frecuentes, como éste, no están puestos al azar ni por capricho, sino que responden a una tradición familiar muy arraigada todavía en algunas familias, en virtud de la cual se intenta transmitir al recién nacido, junto con el nombre del abuelo o de la abuela, toda la virtud, toda la energía, toda la carga positiva del nombre, para que no se la lleven consigo los abuelos cuando se vayan de este mundo, sino que quede depositada en sus sucesores.

Si a esto le añadimos los valores que tienen de por sí el nombre y los que tan dignamente lo llevaron, pueden los Crispines sentirse confortados con su nombre. Felicidades a éstos y a los zapateros.

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pio

Santoral del 22 de Noviembre

Mensajepor pio » Mié 22 Nov, 2006 2:11 am

22 NOVIEMBRE


Santos y Santas del día


Virgen y mártir:
Santa Cecilia

Confesores:
Filemón
Apfías
Columbano
Ultán


Mártires:
Agapión
Sisinio
Agapio
Julián
Demetrio
Ulberto
Marcos
Esteban
Mauro

Abades:
Pragmacio, obispo
Daniel
Sabiniano

Abadesas:
Eugenia
Trigida, abadesa de Oña



Santa Cecilia, virgen, mártir de la Iglesia primitiva, patrona de los músicos. († s. III )


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La antigüedad de su martirio y la amplitud de su recuerdo hicieron que su nombre esté presente en el canon de la Misa. También por este motivo, son numerosas las dedicaciones de templos a su nombre y puestos bajo su protección.

Lo extraño es que a pesar de tanta y tan notoria devoción se sepa tan poco de su vida; y digo saber, porque lo que nos ha llegado contado sobre su martirio en la "pasión", escrita muy tardíamente (s. VI), no es fiable desde el punto de vista histórico.

Suelen presentarla como perteneciente a una familia ilustre, de la nobleza romana, del linaje de los Cecilios, anteriores a Cristo y emparentados con Metelos y Pomponios. A Cecilia le señalan como antepasadas a Caya Cecilia y a Cecilia Metea, sin que en realidad sean estos datos demostrables; colocarla dentro de la flor y nata de los patricios romanos podría deberse al vivo deseo de ensalzar la figura de la santa o a la necesidad de cubrir la ausencia de datos con una mera posibilidad.

Dicen que se quedó huérfana desde pequeña, que la instruyó en la fe el obispo Urbano y que se bautizó a los trece años. La presentan los escritos dedicada a la oración, con obras de penitencia y asistiendo a los oficios de culto sin remilgos ni disimulos, aunque los tiempos no estaban para muchos aspavientos. ¡Qué otra cosa podían hacer los dados a la hagiografía si tienen que hablar de la vida de una santa y no disponen de materiales que le sirvan para su intento! Es lógico que apliquen a su figura todas las virtudes que son concebibles en su vida cristiana y quizá también deseen hablar de las que deberían tener los lectores de su vida para sentirse animados a su imitación. Se muestran extremadamente explícitos en hacer mención de la generosidad que Cecilia demostraba con las colas de pobres que se acercaban a la puerta de su casa en la Vía Apia donde siempre había un plato de sopa caliente y unas limosnas. Y aún son más las alabanzas a la santa cuando se explayan en poner de relieve la radicalidad de su fe hasta el punto de formular en su temprana edad un voto de castidad que puso bajo la custodia de su Ángel.

Lo sorprendente para el hombre de nuestro tiempo tan refinado y culto es que contrajo matrimonio con Valeriano y fue en la misma noche de bodas, después de las capitulaciones matrimoniales, cuando manifestó a su esposo el voto de virginidad que había hecho y lo importante que era respetarlo porque era nada menos que su ángel quien la defendería ante cualquier atropello. Pero lo más insólito del caso es que Valeriano -mucho debía amarla- no se sintiera defraudado por tal planteamiento y aceptara la condición de buen grado.

Valeriano y su hermano Tiburcio son dos mártires bien documentados en la iglesia de Roma. Se convirtieron del paganismo a la fe y dieron su vida por ella. Igual que Cecilia que fue condenada a muerte por decapitación, probablemente en tiempos de Marco Aurelio, sin que los primeros golpes de hacha sobre su cuello le llegaran a hacer daño.

Tampoco se sabe muy bien de dónde le viene a la santa su patronazgo sobre la música ni su protección a los amantes de las corcheas. ¿Sería por aquello de que "cantaba a Dios en su corazón"? Eso es lo que sucede cada vez que se reza a Dios con toda el alma. Quizá alguien, al leerlo en su passio, llegó a pensar en Cecilia, soprano acompañada de instrumentos musicales, y luego se decidió a divulgar la figura pintándola con su órgano.

Aunque no siempre fue así; Stefano Maderna, artista no muy conocido, esculpió la figura de santa Cecilia en mármol de Carrara, haciendo una estatua yacente, con las manos entrelazadas, mostrando una el dedo índice y la otra tres, simbolizando la fe inquebrantable en la unidad divina y en la trinidad de personas. En el altar mayor de la iglesia de su nombre, en el Trastévere romano, puede contemplarse la efigie junto a las reliquias milagrosas de la santa.

Como Cecilia ya trasciende el tiempo y está por encima de los defectos humanos que ella sabe comprender y disculpar, atenderá la súplica de los aún viandantes para formar parte un día del maravilloso coro del cielo, sin importarle mucho que seamos sordomudos, tengamos mal oído o no seamos capaces de disfrutar del pentagrama.




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pio

Santoral del 2 de Diciembre

Mensajepor pio » Sab 02 Dic, 2006 9:17 pm

2 DICIEMBRE


Santos y Santas del día

Blanca de Castilla

Obispos:
Aviziano
Cromacio
Evasio
Nono
Silvano
Valentín

Confesores:
Eloquio
Eusebio


Mártires:
Bibiana
Anatol
Hipólito
Severo
Seguro
Jenaro
Victorino




Bibiana, mártir (siglo IV)


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Ya se menciona en el Liber Pontificalis el culto a la mártir Bibiana cuando se afirma en él que el papa Simplicio (468 - 473) le dedicó una basílica. Restaurada en el siglo XVII por el infatigable papa Urbano VIII quien con su pasión renacentista, además de salvar un monumento antiguo, quiso dejar un testimonio litúrgico del hallazgo incluyendo en el calendario de la Iglesia universal la fiesta de Santa Bibiana en el día 2 de Diciembre. La basílica tiene tres naves divididas por ocho columnas antiguas y contiene una escultura graciosa de la Santa hecha por Bernini. Está situada cerca de la vía férrea, da nombre al túnel por donde se cruza —Arcos de Santa Bibiana— y próxima a la Stazione Termini.

¿Quién fue santa Bibiana? Bernini, todo arte, la representa con los instrumentos del martirio que le dieron la Vida: columna donde fue flagelada, los azotes, la corona del martirio y la sonrisa en su cara. Pero todo ello, con ser verdadero, es cosa común y aplicable a la mayor parte de los mártires cristianos en la Roma pagana, por lo que es decir mucho y, al mismo tiempo, nada acerca de un personaje concreto.

El relato de las actas no es fiable. El siglo VI en donde comienzan a proliferar las actas de los mártires y los escritos aún más tardíos del martirio no son dignos de crédito histórico por las añadiduras apócrifas y contradicciones que contienen. Incluso los datos que se mencionan, como hacer responsable de su martirio al emperador Juliano el Apóstata, adolecen de un pronunciado desinterés cronológico. La leyenda de nuestra santa que relata pormenorizadamente su martirio es una novela ejemplar que aplica un esquema general romano.

Pero es cierto que Santa Bibiana existió y que fue mártir. Posiblemente también existieron su madre Dafrosa y su hermana Demetria cuyos sarcófagos intactos se descubrieron debajo de los dos vasos de vidrio con inscripciones que conservaban las reliquias de la Santa. La historia se remonta como más remoto documento al papa Simplicio que se sitúa en el siglo V. La veneración de esta mártir es anterior al ese dato. Y por ello no está lejos de la verdad histórica la afirmación de que vivió santa Bibiana a finales del siglo III, antes incluso de lo que cantan las actas.

Es, pues, Bibiana una santa de la que poco sabemos por los documentos que pueden aducirse con valoración histórica cierta. Conocemos su existencia y la entrega colmada, definitiva, que de su vida hizo a Dios, dándole un sí apoteósico con el martirio. Todo lo demás ¿qué importa? Al fin y al cabo, las piedras talladas, papiros, pellejos, papeles y datos informáticos en donde pueda constar la historia más completa de cualquier santo no son más que raspar en la corteza sin alcanzar jamás ese núcleo personal de la relación entre el santo —la santa en nuestro caso— y Dios. Lo que consta en los archivos nos puede llevar al reconocimiento de sus virtudes, pero la reciprocidad de amores entre redimido y Redentor es un misterio siempre escondido para la historia y patente sólo cabe Dios.


EL REFRANERO Y EL SANTORAL
Si llueve por Santa Bibiana, llueve tres semanas y si le acompaña su primo San Canuto tres meses juntos.

Si llueve por Santa Bibiana, llueve tres semanas.

Si llueve por Santa Bibiana, cuarenta días y una semana.

Si después de otoño seco llueve por Santa Bibiana, llueve cuarenta días y una semana.


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Invitado

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Mensajepor Invitado » Mar 04 Oct, 2016 2:43 am

Santos del día 4 de octubre

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San Francisco de Asís

Memoria de san Francisco, el cual, después de una juventud des preocupada, se convirtió a la vida evangélica en Asís, localidad de la Umbría, encontrando a Cristo sobre todo en los pobres y necesitados, haciéndose pobre él mismo e instituyendo a los Hermanos Menores. Viajando predicó el amor de Dios a todos y llegó incluso a Tierra Santa, mostrando con sus palabras y actitudes su deseo de seguir a Cristo, escogiendo morir recostado sobre la nuda tierra.

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Santa Aurea de París
En París, de nuevo en la Galia, santa Aurea, abadesa, designada por [san Eligio] para regir el monasterio que había fundado dentro de la ciudad según la Regla de san Columbano, en el cual llegaron a vivir trescientas vírgenes.

San Petronio de Bolonia
En Bolonia, de la Emilia, san Petronio, obispo, que pasó de las responsabilidades políticas a la función sacerdotal, y enseñó con sus escritos y su ejemplo la realidad del oficio episcopal (c. 450).

San Quintín de Turón
En la región de la Galia Turonense, san Quintín, mártir (s. VI).

Beato Alfredo Pellicer Muñoz
En el lugar de Bellreguart, de nuevo en la región valenciana, beato Alfredo Pellicer Muñoz, religioso de la Orden de los Hermanos Menores y mártir, que, en la persecución, la fe en Cristo lo confirmó hasta alcanzar la palma de la victoria.

Beato Enrique Morat Pellicer
En la aldea de Xaraco, en la región de Valencia, en España, beato Enrique Morat Pellicer, presbítero y mártir, que llevó a término su combate por la fe en tiempos de persecución.

Beato José Canet Giner
Cerca de la ciudad de Gandía, en la región de Valencia, beato José Canet Giner, presbítero y mártir, que mereció ser asociado al sacrificio del Salvador por su fidelidad a Cristo.




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