Mujeres, sexo, infidelidad

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terapia pagafantas

para los damnificados

Mensajepor terapia pagafantas » Dom 30 Ago, 2009 7:20 pm


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argentina insatisfecha

con los españoles no hay queja

Mensajepor argentina insatisfecha » Dom 25 Oct, 2009 10:49 pm

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Seis de cada diez argentinas tienen problemas de insatisfacción sexual

Admiten que cuando se apaga la luz, se encienden los problemas. Viejos mandatos y tabúes hacen que no disfruten de su sexualidad. Cómo escuchar los mensajes del cuerpo.

Era el lugar. Era el momento. Sandra estaba de novia desde hacía casi un año, había cumplido 18 y él le profesaba su amor a ritmo constante. En esa tarde de sol en casa prestada, con más énfasis que nunca. ¿Por qué entonces sopesaba la decisión en su cabeza como un silogismo? De un lado, las amigas que ya habían debutado, la presión del rito necesario, las canciones, las películas, la promesa de aquel libro robado de la biblioteca paterna. Del otro: el miedo a embarazarse, a cruzar cierta barrera, y una inquietud sin nombre desparramada por el cuerpo. Su cuerpo. El único que faltó a la cita. Aún se apena al recordarlo.


Las congéneres de Sandra –que como todas las mujeres en esta nota, aceptó compartir su intimidad a cambio de guardarse el nombre–, las que hoy navegan los treinta, cuarenta, cincuenta, llegaron a la madurez en un mundo en el que el sexo ya no estaba prohibido; tampoco entendido, ni celebrado, ni transmitido de madres a hijas como un legado precioso de emoción y placer, de saber y sentir. El debut se cumplía a tientas, con la poca o mucha información que cada una hubiera podido acuñar. Algunas saldaron esos comienzos con años de terapia, amantes más o menos idóneos, sensibles, compañeros. Otras, demasiadas, siguen sin comprender, en sus tripas, el motivo de tanto alboroto.


"La verdad, te diría que en este momento de mi vida el sexo me da fiaca. Supe disfrutarlo con algunas parejas. Siempre fui buen copiloto, pero no me pidas que inicie ni sostenga yo la cuestión..." Carina, 45, está en pareja desde hace cinco años. Ambos son divertidos, cariñosos, disfrutan de sus comidas gourmet, de sus paseos, de transitar la vida lado a lado. Pero ante la pregunta, ella reconoce que el modesto casillero en el que arrumbaron el deseo tiene consecuencias. "Y... la autoestima. Me siento menos valorada como mujer y me voy aseñorando. ¿Autoerotismo? Ni de eso me dan ganas."


Carina no está sola en su desgano: es más, puede decirse que integra la mayoría. Según un estudio realizado por el sector de Disfunciones Sexuales del Servicio de Urología del Hospital Durand, el 63% de las mujeres sondeadas manifestó dificultades para conectarse con el deseo. En menor proporción, hablaron también de aversión al sexo, problemas para llegar al orgasmo o lograr la excitación, miedos, dolores y otras interferencias. ¿Quiénes dan cuenta de esta realidad? ginecólogas, psicólogos, sexólogos confesores, parteras. También instructoras de preparto que abren los ojos grandes cuando la apunto- de-ser-mamá admite no saber distinguir las partes de su anatomía: no la sinuosa intimidad de la vagina, sino aquella que aflora y es pura piel y sensación y secreto a descubrir.


"Una mujer de 36 años, profesional, sofisticada, vino a mis clases de preparación para el parto –cuenta Viviana Tobi, psicóloga, sexóloga y especialista en salud perinatal–. Un día, mientras les mostraba imágenes de genitales femeninos para que aprendieran a reconocerse, esta mujer me confesó, con gran alivio, que lo que ella siempre había creído una malformación, un apéndice raro que le había crecido allí abajo, no eran más que sus labios vaginales. Esta mujer había vivido su sexualidad con vergüenza por lisa y llana ignorancia". Otra mujer, algo mayor, contó con pudor que padecía de incontinencia urinaria al tener relaciones sexuales: resultó ser que lo que ella creía una emisión de orina involuntaria era en realidad la tan mentada como poco conocida eyaculación femenina.


"No se trata de reducir la sexualidad a la genitalidad –explica Tobi–. Pero gran parte de las mujeres viven sus genitales como una ausencia. Es un aspecto negado, desconocido y desvalorizado. Yo trabajo para reconectarlas con su erotismo a nivel de la piel y lo corporal, y parte del camino es que aprendan a mirarse, a nombrarse, a jerarquizar eso que habían negado y darse el lugar de poder disfrutar de ellas mismas".

La revolución pendiente
Sufriré en silencio

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Lolo

Cierto muy cierto...

Mensajepor Lolo » Mar 10 Nov, 2009 6:28 am

Tanto hombre como mujeres somos infielesel hombre solo espera que una mujer nos de entrada y se hace, la mujer que tiene ganas de ser infiel de inmediato da entrada y sabe a lo que va, le gusta el sexo y no le importara si es infiel o no, pero una condicion enlamujer es que tenga problemas con su pareja si tiene rutina, no se lleva bien o no estaagusto sera mucho mas propensa a hacerlo, ellas no usan mucho el razonamiento usan mas las "sensaciones" ahi esta la clave, para tomar a cualquier y digo CUALQUIER mujer solo debes manipular sus sensaciones y sentimientos, lo que necesitan para tener sexo y ser infiel es sentirse protegidas, seguras y que no sientan que hacen algo malo, o que dañe su rePUTAcion, en estos puntos es donde debes atacar, jamas muestraes tus ganas de sexo o las hagas evidentes, dalelas a conocer por partes, no te veas muy perro o te rechazaran, debes maninupar sus sensaciones, que se sienta contenta, segura y a gusto y lo demas es tuyo ... a veces debes ser persistente si tienen sus defensas altas pero con buen trabajo anulas casi cualquier defensa, es la diferencia con nosotros que no tenemos defensas o casi nadie las tiene, esos hombres son a los que mas persiquen las mujeres por que les da la "sensacion" aunque sea falsa (je je ) de seguridad al "creer" (de nuevo es una sensacion" que no esta mal lo que hacen, todas si les legas a donde debes llegar te vn a dar lo que quieres.. ellas tambien gozan del sexo pero hay que pasar antes por sus sensaciones y sentimientos y no desistas a la primer resistencia je je , son "pruebas" (ja) que ponen para sentirse seguras, asi que solo pasa sus pruebas y ellas mismas te lo vana pedir (je Je)[/b]

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Invitada Ts As

rePUTAción???...

Mensajepor Invitada Ts As » Mar 10 Nov, 2009 5:15 pm

Lolo, por qué escribes así la palabra reputación, refiriendote a la infidelidad de las mujeres..., si las mujeres somos PUTAS por ser infieles,¿ los hombres qué son?...creo que te manifiestas como un machista recalcitrante.

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tableta de chocolate

Mensajepor tableta de chocolate » Mar 10 Nov, 2009 5:55 pm

Na, su problema es que hace tiempo que la busca al tiento para mear :lol: . Hay que hacer deporte "mens sana in corpore sano"

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millonaria por desamor

Mensajepor millonaria por desamor » Jue 25 Mar, 2010 10:25 pm

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CYNTHIA SHACKELFORD
Tras denunciar a la amante de sumarido ante las autoridades de Carolina del Norte, recibirá casi sietemillones de euros como «daños compensatorios»


Millonaria por desamor

Aviso a todo aquel que aspire a convertirse en amante de una persona casada: el desliz le puede salir muy caro. Nueve millones de dólares exactamente. Ésa es la multa –en concepto de «daños compensatorios y punitivos»– que tendrá que pagar una mujer a la esposa despechada que decidió denunciarla por robarle a su marido.

La sentencia histórica ha caído en Carolina del Norte, patria chica del adúltero John Edwards y uno de los seis estados norteamericanos donde siguen en vigor –desde hace 200 años– las leyes que amparan a los cónyuges contra la «interferencia en elmatrimonio».

La denunciante se llama Cynthia Shackelford, 60 años, y media vida casada con el abogado Allan Shackelford. En su demanda judicial, la mujer se ampara en la ley de «alienación de los afectos» (como se la conoce en la jerga legal) y alega que el affaire de su marido le ha causado «una grave aflicción emocional », tanto a ella como a los dos hijos que tiene el matrimonio. Cynthia acusó a la amante, Anne Lundquist, de 49 años, de «seducir deliberadamente» a su marido y le reclamó nueve millones de dólares, unos siete millones de euros, de compensación. Un tribunal de Greensboro le acaba de dar la razón.

La infidelidad tiene pues un precio, al menos en Carolina del Norte, donde Elizabeth Edwards tal vez esté rumiando ya la posibilidad de denunciar a Rielle Hunter, la rubia que engatusó al ex candidato presidencial mientras ella libraba su batalla personal contra el cáncer.

    LO DICHO Y HECHO
    «He querido mandar un mensaje a las mujeres que van por el marido de otras y comparten la cama matrimonial»

    _______________________________

    1950: Nace en Carolina del Norte. 1976: Se casa con el abogado Allan Shackelford. Abandona su trabajo como profesora
    para dedicarse a sus dos hijos. 2006: Aprovechando una ley en vigor desde hace 200 años, denuncia a la amante de su marido, Anne Lundquist, por «interferir» en su matrimonio. 2007: Un juez le da la razón y condena a la amante a pagar unos siete millones de euros en daños.


«He querido mandar un mensaje a todas las mujeres que van a por el marido de otras, que todavía viven en sus casas y comparten la cama matrimonial», declaró Cynthia: «Quiero que la gente respete la santidad del matrimonio». La esposa vindicada se convirtió anteayer en la estrella invitada del programa Good Morning America, en la cadena ABC. Allí le preguntaron cómo llegó a fijar su compensación y si no le parece excesiva la cifra que ha pedido. «Quería un número lo suficientemente alto como para disuadir a quien se lo esté pensando y advertir a las mujeres que hayan puesto sus ojos sobre un hombre casado. A todas ellas les digo: ‘Mientras una pareja esté casada y viva unida, bajo el mismo techo, en el mismo dormitorio y en lamisma cama: manteneos alejadas de él’».

«Mis hijos y yo hemos sufrido mucho», agregó Cynthia, que abandonó su carrera como profesora para dedicarse a la familia. «La amante de mi marido llamaba a casa constantemente, pero él insistía e insistía: ‘Es tan sólo una amiga, yo te amo a ti’».

Allan Shackelford no se ha mordido la lengua y ha declarado a un diario local que su matrimonio ya había hecho aguas antes de su encuentro con Anne Lundquist: «Mi mujer quería divorciarse dos años antes de que conociera a Anne. Mi matrimonio no se rompió por ella». Su amante, que trabajaba como decana en la Universidad de Carolina del Norte cuando saltó la chispa, en noviembre de 2004, ha procurado mantenerse lejos de las cámaras y ha hecho saber que recurrirá la sentencia.

Los expertos legales consideran que la indemnización fijada es excesiva y vaticinan que el caso se desestimará posiblemente en el proceso de apelación. «Se trata de una ley muy arcaica que prácticamente está en desuso», alega la abogada Tina Schuchman. «Cuando entró en vigor, el marido o la esposa se consideraban como ‘propiedad’, y por tanto podrían ser ‘robados’». Ha llovido mucho desde entonces...

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el enamorado

saber

Mensajepor el enamorado » Jue 05 Ago, 2010 7:23 pm

hola quisiera saber hasta donde un hombre puede soportar por amor, mi caso es este para resumir la mujer a quien amo esta con otro solo por el interés de le solucione sus problemas económicos en relación a la reestructuracion de su casa y me jura llorando que me ama que no quiere perderme que solamente permita que termine su casa.


sera que debo esperar o mandarla para el cipote por interesada

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Invitada Ts As

Mensajepor Invitada Ts As » Jue 05 Ago, 2010 8:32 pm

...pero hombre, esa mujer es una reverenda hija de su madre!!!... los está jodiendo a ambos , a tí, te ama pero se entrega a otro por dinero, y al otro, porque no lo ama, solo quiere su dinero.

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cuernos

la infidelidad es natural

Mensajepor cuernos » Vie 06 Ago, 2010 12:27 am


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constructor

Re: saber

Mensajepor constructor » Vie 06 Ago, 2010 3:21 am

el enamorado escribió:hola quisiera saber hasta donde un hombre puede soportar por amor, mi caso es este para resumir la mujer a quien amo esta con otro solo por el interés de le solucione sus problemas económicos en relación a la reestructuracion de su casa y me jura llorando que me ama que no quiere perderme que solamente permita que termine su casa.


sera que debo esperar o mandarla para el cipote por interesada


bueno, si el otro le arregla la casa tú te lo ahorras cuando termine y te mudes tendrás una casa monísima y supongo que no te cobrarán el alquiler

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Invitado

el punto macarra

Mensajepor Invitado » Lun 27 Sep, 2010 12:32 am

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    VAGO, 25 AÑOS, CON 15 HIJOS DE 14 MUJERES

    KEITH MACDONALD no trabaja y vive de las rentas estatales. Violento y alcohólico, presume de ser un seductor infalible. El Estado le pidió que se hiciera una vasectomía, pero él se negó

    DANIEL POSTICO / Londres

Keith MacDonald es un seductor temerario, una especie de casanova holgazán que le puede salir muy caro al Estado británico. Su historia es increíble se mire por donde se mire. Y encierra también un cierto dramatismo social. Para empezar, tiene 25 años y es padre de 15 criaturas con 14 madres distintas. En realidad, se le atribuye la paternidad de 13 y de otros dos que estaría esperando con otras dos muchachas distintas. El primero de los hijos lo tuvo hace 10 años, con apenas 15, con una mujer seis años mayor.

Pero su proeza, lejos de levantar admiración, despierta sentimientos de rechazo y de indignación popular. El motivo es que Keith, según afirman sus ex novias a la prensa local, desperdicia los días y las noches bajo la oscuridad de mustios pubs y desesperadas casas de apuestas, bebiendo y jugando y que, encima, cobra el subsidio de desempleo. En algunas entrevistas ha declarado que le aburre trabajar. En otras, que tiene dañada la espalda. Lo cierto es que sólo realiza trabajos puntuales, en supermercados o como pintor, y le pagan en negro.

Y no sólo eso, sino que ninguna de las madres de sus hijos trabaja y todas ellas, las 14, están percibiendo ayudas del Estado, y las percibirán hasta que los niños cumplan los 18 años.

En total, si ninguna de ellas encuentra trabajo de aquí a que los 14 niños cumplan la mayoría de edad, el Estado, o sea, los ciudadanos, habrá pagado por la concupiscencia de este joven más de 2,3 millones de euros. La gravedad del caso es tal que el Gobierno le pidió que se hiciera una vasectomía, a lo que él se negó. Aunque ha prometido a las autoridades que ya no tendrá más retoños. Son muchas las voces que piden al Estado que deje de mantenerle.

En Reino Unido, el sistema de paro es distinto del de España. Aquí los desempleados reciben una cantidad menor de dinero pero sin límite de tiempo y además pueden reclamar otro tipo de ayudas para la casa, el impuesto municipal, los hijos... Este sistema ha provocado lo que aquí se denomina play the system, o jugar con el sistema. Esto significa que una persona puede estar recibiendo ayudas del Estado durante toda su vida sin que nadie le obligue a trabajar. Según un estudio, en los años 60 había un 5% de ciudadanos cobrando algún tipo de ayuda, mientras que ahora la obtiene el 29%.

Ahora su hijo mayor tiene 10 años pero no conoce a su padre. De hecho, Keith no conoce a ninguno de sus hijos porque las madres nunca han dejado que se acercara a ellos. Lo califican de persona violenta y alcohólica y muchas de ellas han sufrido sus maltratos, sus insultos y su desprecio. Tiene un amplio historial de delitos menores. Ha pasado varias temporadas entre rejas por peleas y abusos a sus parejas. Tiene orden de alejamiento de, al menos, dos de ellas. «Si le pusieran a su hijo delante, no lo reconocería », asegura, dolida, una de las madres. Acostumbra a dejar embarazadas a las mujeres en sus periodos de libertad y de permiso.

El caso de Keith ha puesto en evidencia también la desestructuración familiar que existe en la clase baja, uno de los grandes retos del Gobierno de David Cameron.

El joven procede de una familia trabajadora de Sunderland, en el norte de Inglaterra. Aún vive con sus padres. El padre de Keith es barrendero y su hermano trabaja en la factoría Nissan de la ciudad. Keith explicó: «Nunca he tenido ningún problema en casa. Tuve una infancia feliz. Me desvié a los 13 años, no sé por qué, pero la escuela me parecía aburrida y la dejé. No tengo ninguna titulación y no soy como mi hermano, pero no es culpa de mis padres».

No ha pagado ningún tipo de manutención a las madres de sus hijos y no piensa hacerlo porque, asegura, ellas no le dejan ver a sus hijos. Algunas de ellas han manifestado en diversas entrevistas que se trata de una persona conflictiva y aprovechada, y que por eso no quieren que se acerque a sus hijos. Bec Wright, con la que tuvo un hijo hace un año, y con la que vivió una temporada en casa de su madre le acusa de haberle robado los ahorros para el futuro hijo. «Una vez llegó borracho a casa y le dio un puñetazo a mi madre», asegura la joven, que ahora tiene 21 años. «En otra ocasión mi madre le tuvo que romper un vaso en la cabeza porque la había tomado conmigo». Keith tiene orden de alejamiento de ella.

Y entre este cruce de acusaciones, él alega que fueron ellas las que fueron a pescarlo, que él usó preservativos siempre y ellas le prometieron que tomaban precauciones. Y que no se explica los embarazos. «Creo que ellas buscaban un bebé que les hiciera compañía », concluye.

También presume de conquistador arrollador, de seductor infalible, virtud que atribuye a su encanto natural. «Soy guapo, rubio y con los ojos azules, lo cual me he dado cuenta que atrae a las mujeres, y también soy muy divertido», reconoció en una entrevista para The Times la semana pasada.

Stacey Barker, a la que conoció y dejó preñada en 2005, cuando ella tenía 16 años, relató que «me pareció encantador y divertido, siempre tenía una respuesta a todo y no me podía creer lo que se decía de él [por aquel entonces ya se le atribuían seis vástagos]». Stacey también declaró que Keith se pasaba el día jugando a la Play Station y bebiendo cerveza «de la mañana a la noche».

A excepción de la primera, que era seis años mayor, el resto de amantes son más jóvenes que él y contaban entre 16 y 21 años cuando se quedaban encintas. Desvela que su táctica favorita para conquistarlas es esperarlas en la parada de autobús. Allí empieza a sonreírles y a conversar con ellas. Luego, en el autobús, durante el trayecto, se gana su confianza y consigue que le den su móvil, para luego insistir con mensajes de texto y llamadas hasta que consigue la cita que, casi siempre, termina con un niño.

Se podría decir que Keith es un habitual de las páginas de los diarios. Ha ido apareciendo a medida que emergían nuevas acusaciones de paternidad. Hace cinco años, con 20, su caso ya trascendió al corroborarse que, pese a su corta edad, ya tenía seis niños con seis madres distintas. Se creó un debate parecido al de ahora, aunque nada se solucionó y nada se supo de él hasta ahora, que reaparece con cinco años más y el doble de hijos y de madres.


EL MUNDO / AÑO XVI, NÚMERO 437, CRÓNICA, DOMINGO 26 DE SEPTIEMBRE DE 2010

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estupefacta

Mensajepor estupefacta » Lun 27 Sep, 2010 1:22 am

el punto macarra escribió:Soy guapo, rubio y con los ojos azules


Antes de arrimarme a eso me aficiono a la zoofilia cabruna

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ni ni

Mensajepor ni ni » Lun 27 Sep, 2010 4:43 am

ni su madre puede considerar atractivo a ese elemento :shock: :cry:

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La leyenda

Mensajepor La leyenda » Dom 03 Oct, 2010 11:01 pm

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    LAS MIL MUJERES DE HUMPHREY «EL HOMOSEXUAL»

    POR JULIO VALDEÓN BLANCO

El cigarrillo que lo llevó a la tumba lo aureolaba de plata y el American Film Institute lo tiene catalogado como la mayor estrella masculina de todos los tiempos. Humphrey Bogart (1899- 1957) encarnó al arquetipo de actor viril y mujeriego. Aparte de protagonizar Casablanca y El sueño eterno, lideró también las estadísticas del jergón. Según Darwin Porter, periodista de la edad dorada de Hollywood y autor de una nueva biografía [Humphrey Bogart: La forja de una leyenda, el actor se acostó con hasta 1.000 mujeres.

Primero en Broadway, después en Hollywood, su bulimia de sexo lo convirtió en el cazador número uno, capaz de liarse con todas y cada una de las actrices de reparto, comediantes, coristas, divas en ciernes y aspirantes a diosas que cruzaban frente al radar. Entre las conquistas más espectaculares figuran Jean Harlow, Bette Davis e Ingrid Bergman.

Tras estudiar unas memorias inéditas y entrevistar a diversos actores de la época, Porter escribe que la primera vez que trató de acostarse con una jovencísima Bette Davis fue sorprendido por la madre de la actriz, que lo expulsó del hogar familiar acusándole ser «un esclavo de sus genitales». Otra amante de fuste fue marylin Dietrich, diosa andrógina a la que el sistema de estudios protegía del escándalo.

Bogie, a diferencia de la Dietrich, no fue bisexual, pero según Porter hubo días en los que el protagonista de El halcón maltés temió figurar junto a Cary Grant, Greta Garbo, Josephine Baker, Alec Guinness, Charles Laughton, Rodolfo Valentino o Randolph Scott en la lista de navegantes a pelo y pluma, en aquella ciudad salvaje donde las juergas duraban días y las orgías fueron comunes. «La cremallera se inventó en 1926», explicó uno de sus ligues de la época, la también actriz Joan Blondell. «Humphrey exigió que le cosieran una en todos sus pantalones. Así, el sexo era mucho más rápido».

    UN RITMO SUICIDA

Humphrey Bogart había iniciado su carrera en Broadway, donde encontró a la que sería su primera y fugaz esposa. Casado con Helen Menken entre 1926 y 1927, la pareja se hizo famosa por sus numerosos affaires con otras mujeres. Bogart coleccionaba amantes a ritmo suicida; a veces incluso las compartía con Menken. «Cuando en Broadway había 120 teatros, la proporción era de cuatro actrices por cada actor», explica Porter, «nadie lo ha calculado hasta ahora, pero es posible que Bogart se acostara con unas 1.000 mujeres, la mayoría durante este periodo».

El hijo del cirujano y la sufragista, expulsado de Yale, había vivido en lo mejor del Upper West Side neoyorquino y heredado del padre su adicción a las sustancias fuertes, así como un carácter bronco. Para su biógrafo, buena parte de los demonios palpitan en una infancia cruda, en una madre brillante (en sus mejores días como ilustradora de moda ganó hasta 50.000 dólares anuales) y gélida. Añade que su perenne cicatriz en el labio no tiene nada que ver con las historias de guerra que le inventaron en Hollywood: de creer lo que cuenta la biografía de Porter, se la habría hecho su padre, de un bofetón.

Sea como fuere, en 1926 Bogart llegó al hotel de Gramercy Park, donde contrajo matrimonio con Helen Menken convertido en un prometedor histrión y un bebedor fajado, habitual de todos los bares ilegales. Aquella unión saltó por los aires y los problemas de autoestima crecieron al poco de casarse con su segunda esposa, Mary Philips.

Se conocían desde 1924, cuando coincidieron en el teatro interpretando Nerves. En esa época, Bogart sobrevivía con papeles de secundario en los teatros Broadway, mientras que Philips era ya una actriz conocida en Nueva York, respetada por sus pares y con un currículum bien establecido.

A Philips no le impresionaba en absoluto la fama de su marido. Fiera e independiente, mantuvo vivas sus relaciones previas. De hecho, llegó a acostarse con un amigo de Bogart el día previo a su boda. Los rumores de sus fiestas asaltaban el hogar común, le recordaban que en su paranoia compartida también él ejercía como cornudo. Al cabo de un tiempo comenzó a sufrir problemas de impotencia.

Empequeñecido, desorientado, se lamentaba de su suerte. «Si al menos Mary no lo empeorase», le comentó a un amigo. «Cuando no logro hacerlo se burla de mí, me ridiculiza. Nunca debería haberme casado con ella». Dice el libro que el actor incluso coqueteó con la idea del suicidio: «Pero nunca he ido más allá de pensarlo. Sencillamente, no me veo cortándome la garganta con una cuchilla».

Tanta era su congoja que llegó a plantearse si no sería homosexual. Para conjurar fantasmas redobló sus proezas nocturnas, la compulsiva y salerosa rumba en camas ajenas. El hombre de granito, pedernal con corazón de barquillo, interpretó durante la cresta de su carrera a fulanos rectos, incapaces de la traición, pero en la vida real era incapaz de contenerse. Claro que nunca fue un salido en plan Bill Clinton. Caballero victoriano, mitad canalla mitad dandy, otro biógrafo, David Thompson, lo describía comparándolo a William Faulkner.

Entre tanto, en 1928, firmó su primer contrato con Hollywood. A razón de 750 dólares a la semana viaja de Nueva York a Los Ángeles y vuelta. El crack del 29 enfrió todo al descubrir que su padre estaba arruinado. Murió en 1934, a los 66 años, dejando a la familia deudas por valor de 10.000 dólares que Bogart pagó al contado.

Para entonces la carrera de su madre como ilustradora también languidecía. Ocho años e infinitos papeles secundarios más tarde firma con Warner. Interpreta un papel jugoso en El bosque petrificado. Su sueldo crecerá hasta los 1.750 dólares en 1941: lejos de las grandes estrellas pero una evidente mejora respecto a la década previa.

Como todo triunfo traía bajo la gabardina un cuchillo. 1936 fue también el año en el que Mary, que nunca quiso acompañarlo a Hollywood, precipitaba el divorcio. Su explicación fue que quería irse de gira con la versión teatral de El cartero siempre llama dos veces, de James E. Cain.

Poco después conocía a Mayo Methot, la que sería su tercera esposa, la más pendenciera de todas: formidable bebedora, cariñosa, divertida y un verdadero tornado cuando besaba el frasco. Conocidos en aquella época como los Battling Bogarts (algo así como los Bogarts pendencieros) sus peleas nunca fueron recreadas en la prensa porque el estudio cuidaba bien de sus estrellas.

A cambio de la semiesclavitud, de no poder elegir papeles y repetir mil veces la misma escena en mil películas deshonrosas, Bogart bebía y discutía con Mayo, a veces a punta de pistola: durante la II Guerra Mundial, entreteniendo a las tropas, más de una vez robaron el arma de algún oficial para acabar a tiros por los barracones.

    RACHA DEPRESIVA

Pero Methot no era Humphrey. No aguantaba igual el alcohol ni, sobre todo, fue capaz de mantener firme el timón de su carrera. De interpretar papeles menores pero curiosos pasó a evaporarse. A partir de 1940 ya no volvió a trabajar. Entre tanto, en 1937, había fallecido víctima de una peritonitis Kay, una de las dos hermanas de Bogart. La otra hermana, Pat, acaba de divorciarse y según Thompson iniciaba una terrible racha de depresiva. Humphrey, dirá su biógrafo, quedaba como único soporte económico de su familia.

Todo trabajaba en contra de su espíritu, o al menos de su hígado. La suerte profesional cambió a partir de 1941, cuando rueda Alta sierra a las órdenes de Raoul Walsh. Un año más tarde llega El halcón maltés, dirigida por John Huston. Cuando hizo Casablanca (1942) tenía 44 años. Al fin en la cumbre, con unos ingresos anuales de más de medio millón de dólares.

En 1944, durante el rodaje de Tener o no tener, conoció a Lauren Bacall. En febrero del 45 obtiene el divorcio de Methot y tres meses después contrae matrimonio con la jovencísima actriz. No puede decirse que todo fuera con arreglo al canon: entre 1942 y 1955 mantuvo una relación paralela con Verita Thompson, una actriz fracasada a la que hizo su asistente personal. Mujer de carácter, Thompson acabó viviendo en Nueva Orleans, de donde se negó a ser desalojada durante el Katrina.

Bogie y Betty vivieron enamorados, razonablemente felices, hasta que un cáncer lo liquidó en 1957. Atrás quedaba el récord de polvos, las correrías por el teatro, las fuentes de Hollywood, el taconeo por todos los catres conocidos, aunque no el gusto por el whisky, fiel compañero. Bogart acudió a la tumba con el silbato de oro que le había regalado a Bacall el día de su boda.

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Humphrey Bogart
● El actor, nacido en 1899, se acostó con más de 1.000 mujeres, según una nueva biografía. Entre sus conquistas destacan Jean Harlow y marylin Dietrich.
● Aun así, las infidelidades de su segunda mujer, Helen Menken, le llevaron a creer que era gay.
● Libro. «La forja de una leyenda» es la nueva biografía de Bogart, obra de Darwin Porter, que se publica este mes en EEUU.



EL MUNDO / AÑO XVI, NÚMERO 437 CRÓNICA DOMINGO 3 DE OCTUBRE DE 2010

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AUSTRALIANA

OZUUU la mare que las parió

Mensajepor AUSTRALIANA » Jue 07 Oct, 2010 2:41 pm

Una mujer australiana le quema el pene a su marido para "purificarlo"

En un ataque de celos, mató a su esposo tras prenderle los genitales porque sospechaba que le estaba siendo infiel

EFE SIDNEY 07/10/2010

Una mujer australiana ha afirmado que incendió los genitales de su marido porque sospechaba que le estaba engañando y quería "purificar su pene", aunque la mutilación luego le costó la vida al esposo, informó la radio ABC.

No obstante, Rajini Narayan, de 46 años, se declaró inocente de los cargos de asesinato y haber prendido fuego a una casa valorada en un millón de dólares locales (980.000 dólares estadounidenses).

"Soy muy celosa, su pene me pertenece", declaró la mujer

Su marido, Satish Narayan, perdió la vida semanas después en el hospital por las graves quemaduras que le infligió Rajini, quien le echó licor a la zona de los genitales antes de lanzarle una cerilla.

"Él era mi héroe, el hombre de mi vida, el amor de vida (...) Iba a purificarle el pene, dejarle una marca que siempre se quedara conmigo, para que siempre fuera mío", declaró ante un tribunal de Adelaida la mujer, madre de tres hijos.

Previamente, Rajini Narayan había declarado: "Soy una mujer muy celosa, su pene me pertenece. Sólo quise quemarle el pene para que fuera mío y de nadie más". El juicio está visto para sentencia.




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