ECOS DE SOCIEDAD

Cajón de Sastre: Foro para temas variados

Imagen

Avatar de Usuario
Invitado

ECOS DE SOCIEDAD

Mensajepor Invitado » Lun 12 Feb, 2018 4:47 pm

Imagen

Alba Díaz, la hija de ‘El Cordobés’, debuta como modelo en Nueva York

La joven, de 18 años, se subió a la pasarela en un desfile del español Domingo Zapata vestida con una chaquetilla de torera

Imagen
Alba Díaz cumplió el pasado mes de diciembre 18 años y ha dado un salto muy rápido a la vida mediática. Este fin de semana incluso se ha subido a la pasarela de Nueva York como modelo del artista neo expresionista español Domingo Zapata. La joven, nacida del breve matrimonio entre el torero Manuel Díaz El Cordobés y la diseñadora Vicky Martín Berrocal había tenido hasta ahora una existencia bastante anónima por deseo de sus progenitores, pero ahora estos están dispuestos a apoyar todo aquello en lo que decida probar suerte La joven ha formado parte de un show muy reivindicativo en apoyo a la comunidad LGBT que tenía como título 'Sé tú mismo, los Tags son para Facebook'.

Alba ha ejercido como modelo luciendo, entre otras cosas, una chaquetilla de torero tuneada por el modisto para la ocasión. Además de Alba han desfilado el actor Jordi Mollá y la actriz Kelly Rutherford, entre otros. Vicky Martín Berrocal mantiene una gran amistad con Domingo Zapata de ahí que Alba se haya decidido a convertirse en modelo, de momento, ocasional.

Tanto Vicky Martín Berrocal, que acompañó a su hija a Nueva York, como Manuel Díaz han apoyado a la joven en su debú en el mundo de la moda con mensajes en las rede sociales.

Alba Díaz estudia en Madrid en el The College for Internacional Studies, donde hace la doble carrera de Negocios y Comunicación. Allí coincide con Felipe Marichalar. Ambos pertenecen al mismo círculo de amigos. La hija de El Cordobés está llamada a ocupar muchas portadas como también le sucede a Cayetana Rivera que el pasado octubre alcanzó la mayoría de edad. Alba es una apasionada de los caballos y del boxeo también le gustan los toros, afición que comparte con Felipe Marichalar.



Imagen

Avatar de Usuario
Invitado

ECOS DE SOCIEDAD

Mensajepor Invitado » Mar 20 Feb, 2018 3:18 pm


Crónica Rosa: El divorcio de Arantxa Sánchez Vicario

Avatar de Usuario
Invitado

ECOS DE SOCIEDAD

Mensajepor Invitado » Dom 25 Feb, 2018 3:06 am

Imagen


EL MARIDO DE ARANTXA PIDE EL DIVORCIO Y LA CUSTODIA DE LOS DOS HIJOS

Josep Santacana alega que la tenista no está en condiciones psicológicas óptimas para atender a los menores. Ya vive con su nueva novia y se ha llevado hasta los trofeos.

MARÍA EUGENIA YAGÜE


Las peores previsiones de la familia de Arantxa Sánchez Vicario (47) se han cumplido. Josep Santacana, el marido de la tenista, ha pedido el divorcio y ha abandonado el ático de Miami donde el matrimonio vivía con sus dos hijos, Arantxa y Leo, de 9 y 7 años respectivamente, para instalarse en otro apartamento con una nueva pareja, con la que tendría una relación desde hace meses.

Según fuentes familiares, Santacana se ha llevado absolutamente todos los bienes de su esposa, incluso los trofeos ganados por la mejor deportista española de la historia, y la ha dejado en la ruina más absoluta. Arantxa estaría viviendo ahora del sueldo que gana como directora deportiva del centro educativo Metropolitan School de la ciudad americana -unos 3.000 euros al mes- y de las colaboraciones con canales latinos de televisión en los que la deportista comenta los partidos de la Copa Davis y otros eventos relacionados con el tenis. Santacana reclama en un juzgado de Miami la custodia de sus dos hijos. Al parecer, alega que la madre de los pequeños no está en las condiciones psicológicas óptimas para atenderles.

El marido de la tenista, que gestiona todo el patrimonio de su esposa, se habría hecho con el control del total de su fortuna, que ascendería a varios millones de euros, invertidos por sociedades de la tenista en distintos países fuera de España. Al mismo tiempo, Arantxa tiene pendiente una deuda fiscal en España de 1,7 millones de euros por impago de impuestos entre 1989 y 1993. Y el Banco de Luxemburgo, donde tenía una cuenta, les reclamaba este mismo mes de enero 7,5 millones de euros, de los cuales 2,5 millones corresponden a intereses, a causa de un aval no satisfecho con el que habrían pagado otras deudas. Este diario ha tratado de hablar con Arantxa Sánchez Vicario sin obtener respuesta.

Al fin, a la vista de esta situación y después de 11 años junto a Josep Santacana, la tenista podría reconocer que las sospechas y acusaciones de sus padres y hermanos -Emilio, Arantxa y Javier- advirtiéndole de la dudosa moralidad de su marido eran fundadas. El matrimonio de la tenista y el que se hacía llamar empresario dinamitó las relaciones de Arantxa con su familia. Una situación que aceleró la muerte de su padre, Emilio Sánchez, y dio lugar a una publicidad en prensa y en tribunales que hizo sufrir a todos ellos de forma insoportable. "Arantxa estaba ciega y abducida por este sujeto. Lo veíamos todos menos ella. Encima, todo esto la ha cogido de sorpresa y la convierte en una persona desprotegida y vulnerable, sin contacto con la familia", declara una fuente consultada.

Imagen
En la presentación de su libro, ‘¡Vamos!’

POLÉMICAS MEMORIAS CONTRA SU FAMILIA

La publicación en 2012 de sus polémicas memorias, '¡Vamos! Memoria de una lucha, una vida y una mujer' (Ed. Esfera de los libros), escenificaron de cara al público la realidad del drama familiar. Frente a decenas de periodistas y apoyada sin fisuras por su marido, una enamorada Aranxa Sánchez Vicario repitió en voz alta todo lo que estaba plasmado en el libro. La tenista culpaba directamente de una mala gestión de su patrimonio a Emilio Sánchez, su padre, que la habría llevado a encontrarse "actualmente sin recursos", sostenía entonces. LOC avanzó en exclusiva el contenido de las memorias y la reclamación de Arantxa a sus padres de los 14 millones de euros que ganó. La reacción de Marisa, su madre, fue anunciar en un comunicado "su dolor y sorpresa por la voluntad de la hija de herirnos y humillarnos".

La tenista siempre estuvo muy protegida por sus padres, quizá demasiado, como reconoció Marisa Vicario Rubio después de que su hija denunciara en el libro, ¡Vamos! Memoria de una lucha, una vida y una mujer, editado por La Esfera de los Libros en 2012, que en su casa no sólo habían anulado su personalidad y su libertad, sino que sus padres se habían apropiado de la fortuna que había ganado en su carrera. "La vida de un deportista de élite es durísima y requiere una disciplina total. Era la única forma de que llegara donde llegó", se justificaba Marisa, al mismo tiempo que toda la familia negaba que ninguno de ellos hubiera malversado la fortuna de Arantxa o se hubieran aprovechado de ella "para vivir a todo lujo", como les acusaba la hija.


FLECHAZO EN IBIZA

Arantxa y Santacana se conocieron en 2007 en Ibiza, durante una fiesta organizada por José Guindulain, un conocido subastero de Barcelona con el que colaboraba Santacana, hasta entonces socio de un gimnasio y considerado un guaperas simpático que conducía coches de alta gama, presumía de yate y gustaba a las chicas. Una de sus acompañantes fue una prima de la televisiva Yola Berrocal.

Nuria Jiménez, su novia durante cinco años, explicó a la revista Vanity Fair que, en el tiempo que estuvieron juntos, no le había visto trabajar nunca y que, debido a las deudas que arrastraba siempre, perdieron el piso que habían comprado en 2004. Y añadía que el apartamento actual de ella estaba embargado por haber sido avalista de las deudas de su antiguo novio y que por su culpa los bancos no le daban tarjetas de crédito. "No me extraña que los padres de Arantxa desconfiaran de él. Estoy convencida que empezó con ella por su dinero".

A la vista de lo ocurrido años después, las sospechas de esta antigua novia tienen sentido. En julio 2009, ahogado por sus impagos, el subastero José Guindulain se quitaba la vida en su domicilio de Sarrià en Barcelona, pegándose un tiro en la cabeza. Josep Santacana se quedaba sin trabajo. Cuando se conocieron, la tenista disfrutaba de su libertad después de un breve matrimonio de sólo un año y seis días con el periodista deportivo Joan Vehils.

El flechazo fue instantáneo y no volvieron a separarse. Cuando Arantxa anunció a sus padres que se casaba con Santacana, ya estaba embarazada. Aceptaron la boda sin ningún entusiasmo, aunque desconfiaban del novio, ya con reputación de poco entusiasta por el trabajo. Encargaron entonces a la agencia de detectives Método 3 que indagaran sobre su dudosa vida profesional. La carísima investigación, valorada en 100.000 euros, confirmó sus sospechas. Santacana no tenía trabajo ni bienes, sólo deudas, algo que, al parecer, ya le había confesado a su prometida.


DE LAS DEUDAS A LOS MILLONES

Imagen
Arantxa se casó por primera vez con el periodista Joan Vehils.

SU PRIMERA GRAN DESILUSIÓN AMOROSA

Arantxa Sánchez Vicario no empezó con muy buen pie en el amor. El 21 de julio del año 2000, la deportista se casó con el periodista Joan Vehils. Un año y seis días después, el matrimonio anunciaba su separación de "mutuo acuerdo" a través de un comunicado conjunto. "Tras un prolongado período de reflexión, hemos decidido de mutuo acuerdo poner fin a nuestra unión. La decisión ha resultado muy difícil, después de seis años de una excelente relación entre ambos". Un momento difícil al que siguió su retirada del tenis en noviembre de 2002, aunque en 2004 regresó para disputar los que fueron sus quintos Juegos Olímpicos. Tras su primer divorcio, Arantxa fue relacionada con dos de sus entrenadores, Antonio Hernández y Javier Rius. Luego llegó a su vida Josep Santacana, al que sus padres vigilaron a través de la agencia de detectives Método 3. Sólo dos años después de su boda con 'Pep', empezó la guerra familiar con una denuncia de Arantxa a su padre en Andorra.

Muy dolida por la investigación de sus padres y perdidamente enamorada, Arantxa saldó las deudas de su novio y le nombró administrador de sus bienes, gestionados hasta entonces por su progenitor, Emilio Sánchez. Esa fue su respuesta a la exigencia de sus padres cuando pidieron que su futuro yerno firmara unas capitulaciones matrimoniales en las que renunciaba a los derechos y fortuna de su esposa y a informarse sobre inversiones realizadas por ella anteriormente. Santacana se negó rotundamente a aceptar esa renuncia y Arantxa le apoyó sin reservas, ofendida por las dudas de sus padres. En el momento de su boda en septiembre de 2008, la tenista tenía un patrimonio valorado en 30 millones de euros que su marido manejaría desde entonces.

Emilio Sánchez hizo de padrino de su hija en la ceremonia del Castillo de Peralada; los hermanos y el padre de la novia también estaban allí, pero todos sabían que la relación familiar nunca sería la misma. A partir de entonces, la influencia y la gestión de Josep Santacana sobre la fortuna de su mujer coincidió con una serie de demandas fiscales y una sucesión imparable de reveses económicos del matrimonio.Se vieron obligados a vender su casa de Formentera, el chalet que tenían en Barcelona, y el yate con el que navegaban en Baleares.

En 2010, Arantxa demandó ante la Audiencia de Barcelona a su padre y a su ex abogado, a los que acusaba de apropiación indebida y administración desleal por un total de 14 millones de euros. En 2011, interpuso otra demanda para recuperar algunas de sus propiedades, como el piso en el que vivían sus padres en la Avenida Diagonal de Barcelona a los que pretendía desalojar, y una casa en la Costa Brava. Años después retiró esas exigencias y dejó que sus padres siguieran ocupando la vivienda durante tres años más.

En febrero de 2016, Emilio Sánchez, el patriarca, fallecía víctima de un cáncer y en un estado avanzado de Alzheimer. Arantxa se presentó en el tanatorio de Las Corts con su marido donde Javier Sánchez Vicario recibió a Santacana llamándole indeseable, seguido de un forcejeo entre ellos. Arantxa abandonó el velatorio. Marisa, su madre, sufrió un desmayo y tuvo que ser atendida por una ambulancia. El epílogo de esta historia todavía puede deparar mucha más tristeza.



Imagen

Imagen


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 17 DE FEBRERO DE 2018

Avatar de Usuario
Invitado

ECOS DE SOCIEDAD

Mensajepor Invitado » Dom 25 Feb, 2018 3:07 am

Imagen


La visita de Arantxa Sánchez Vicario al psicólogo: el arma de su marido para pedir la custodia

El matrimonio pasaba desde hace tiempo por una crisis profunda que podría deberse a posibles infidelidades de Santacana

MARÍA EUGENIA YAGÜE


El divorcio de Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana se presenta conflictivo y duro para la tenista. Desde que el matrimonio decidió instalarse en Miami, huyendo en cierto modo de los conflictos familiares y económicos que tenían en España, la tenista perdió el contacto con amigos españoles como Alejandra Prat o el nadador David Meca, a los que trataba bastante cuando residía en Barcelona. Arantxa está muy sola en Miami y vive dedicada por completo a la dirección deportiva del Metropolitan School y a sus dos hijos, Arantxa y Leo, de 9 y 7 años respectivamente. Fuera del ámbito familiar, no tenía vida propia.

Como desveló LOC el pasado sábado, Pepe Santacana, además de tomar la iniciativa de romper con su esposa y ser él quien solicitara el divorcio ante un tribunal de Miami, ha dejado a la tenista atada de pies y manos económicamente ya que incluso antes de su boda en 2008, Arantxa dejó en manos de su futuro marido, del que estaba perdidamente enamorada, la gestión de todos sus bienes, inversiones y empresas. Gente de su entorno asegura que ella sólo cuenta con el suelo de unos 3.000 euros mensuales que le pagan por sus clases y las colaboraciones televisivas que hace con canales latinos cuando hay alguna retransmisión de partidos importantes.

El matrimonio pasaba desde hace tiempo por una crisis profunda que, según explican algunos amigos de la familia, podría deberse a posibles infidelidades de Santacana, quien finalmente ha abandonado el ático en el que vivía con su esposa y los niños para irse a otro piso con otra mujer, su nueva pareja. Ante esta situación, Arantxa necesitó ayuda psicológica para asimilar la situación y buscar el apoyo y la comprensión que tanto necesitaba, después de haber roto toda relación con sus padres y hermanos.

Y, al parecer, es este tratamiento con los especialistas adecuados en lo que se basa Pep Santacana para pedir la custodia de sus hijos y alegar que Arantxa no tiene el equilibrio adecuado para ejercer de madre. "Es una barbaridad", aseguran amistades españolas de la tenista. Arantxa es una madraza, está encantada con sus hijos, da clases a niños, ¿cómo se puede dudar de su capacidad para ejercer de madre?".

Esta ruptura inesperada para ella misma y algunos otros, que no ha sorprendido a quienes conocen a Santacana, podría tener su parte positiva, si la madre y los hermanos Sánchez Vicario olvidan ofensas y rencores y le dan a Arantxa el apoyo que tanto necesita.

Avatar de Usuario
Invitado

ECOS DE SOCIEDAD

Mensajepor Invitado » Dom 25 Feb, 2018 3:08 am






NO ESTÁ ESCONDIDA: ARANTXA VIVE CON SU HERMANO EMILIO EN EEUU

Cuando Pep Santacana pidió el divorcio en enero, Arantxa llamó a su hermano Emilio, propietario de una escuela de tenis a 200 kilómetros de Miami. Tras años sin hablarse, la familia le abrió los brazos desde el primer momento.

MARÍA EUGENIA YAGÜE


En plena tranquilidad navideña, suena el teléfono de un prestigioso penalista de Barcelona, Emilio Zegrí. La voz de Arantxa Sánchez Vicario (46) hecha un mar de lágrimas suena lejana y entrecortada por el llanto. La tenista pide ayuda, su marido Josep Santacana (46) la ha dejado.

Está sola, tiene problemas económicos, dos niños, ni rastro de su gran fortuna y una espada de Damocles que comparte todavía con Santacana. El Banco de Luxemburgo apremia la devolución del aval con el que la entidad respaldaba otra deuda de la pareja. El deudor ejecuta el préstamo nunca satisfecho y exige al avalista luxemburgués que responda de su apoyo inicial. Pero en esa cuenta ya no hay dinero. Están pendientes de pago más de siete millones de euros de los que 2,5 son intereses.

Llega enero y Arantxa recibirá una estocada doble. Su marido pide el divorcio ante un tribunal de Miami donde ambos son residentes y Luxemburgo amenaza con poner en marcha la querella que podría llevarles a la cárcel. "Es cierto, piden prisión preventiva para ellos", declara el abogado Zegrí a LOC. "Pero se trata sólo de una medida cautelar".

Imagen
Simona Bronzetti, Emilio y Arancha Sánchez Vicario y Pep Santacana.

UNA FAMILIA FELIZ... PESE A TODO

La publicación en 2012 de sus polémicas memorias, ‘¡Vamos! Memoria de una lucha, una vida y una mujer’ (Esfera de los Libros) escenificaron de cara al público la realidad del drama familiar. Frente a decenas de periodistas y apoyada por su marido, la tenista culpó directamente de una mala gestión de su patrimonio a Emilio Sánchez, su padre, que la habría llevado a encontrarse “sin recursos”. LOC avanzó en exclusiva el contenido de las memorias y la reclamación de Arantxa a sus padres de los 14 millones de euros que ganó durante su vida deportiva. Marisa, su madre, respondió en un comunicado expresando “su dolor y sorpresa por la voluntad de la hija de herirnos y humillarnos”. La tenista exigía también que sus padres le devolvieran el piso en el que residían, de su propiedad. El conflicto, que se resolvió en un acuerdo privado, minó las relaciones familiares hasta el punto de que Arantxa fue expulsada del tanatorio donde se velaron los restos de su padre, Emilio, fallecido en 2016.

Sin embargo Pep Santacana debe buscarse un nuevo abogado. Zegrí tendría un conflicto de intereses si defiende conjuntamente a un matrimonio en medio de un divorcio traumático. Y ha elegido que la tenista sea su única cliente. No hay mal que por bien no venga. Y nunca tendría más sentido el viejo refrán español que en esta desgraciada historia, que llevó a la fractura familiar de los Sánchez Vicario, con Arantxa en un Juzgado denunciando a sus padres y escribiendo en un libro las miserias familiares.

Arantxa ha recuperado totalmente el contacto con su madre y sus hermanos Javier, Emilio y Marisa. Cuando Santacana pidió el divorcio el 3 de enero de este 2108 y se vio sola y desbordada por la situación, pidió ayuda a su hermano Emilio, propietario de una escuela de tenis en Napples, a 200 kilómetros de Miami.


ILOCALIZABLE

Arantxa y sus dos hijos han encontrado desde el primer minuto refugio en la casa de Emilio y su esposa Simona Brozetti, según cuentan fuentes de la familia a LOC, lo que explicaría que la prensa que sigue su pista no la haya podido localizar en Miami.

Esas mismas personas cercanas a los Sánchez Vicario aseguran que se están publicando muchas mentiras y medias verdades sobre esta triste historia, pero confirman que cuando la crisis que arrastraba la pareja llegó a su punto culminante, Santacana amenazó con llevarse a los niños, partidarios de quedarse con la madre. Además Santacana le quitó los pasaportes de sus hijos y puso en duda la capacidad de Arantxa como madre, basándose en que había consultado con algún psicólogo para afrontar las secuelas de su crisis matrimonial. Se ha hablado incluso de enfrentamiento físico, un dato que no se ha confirmado.

Las mismas fuentes hablan de que Arantxa es ahora consciente del daño que ha hecho a las personas que más la han querido, reconoce que tenían razón cuando le dijeron que se casaba con un aprovechado y no deja de pedirles disculpas. El informe de la agencia de detectives Método 3, contratada por los Sánchez Vicario para investigar al prometido de su hija, por el que pagaron unos 10.000 euros (y no los 100.000 que publicamos por error la pasada semana), confirmó los peores pronósticos.

El entorno de Arantxa confirma que la ruptura del matrimonio se produjo esta pasada Navidad, aunque la crisis venía de lejos. "Pep llevaba dos años con otra mujer y mucha gente lo ha visto en Barcelona en un superyate, en Florida y en Madrid con ella, mientras Arantxa cuidaba de los niños en Miami", cuenta esa persona del entorno familiar.

Otros testimonios aseguran que hace dos años, Santacana inició una relación con una azafata madrileña a la que se llevó a Miami mientras estaba casado con la tenista, aunque quizá no sea la misma mujer con la que, al parecer, vive en el apartamento en el que se ha instalado después de dejar el ático familiar.

La actriz Mónica Pont, amiga de Arantxa, cuenta que hace sólo un año pasó unos días de vacaciones con el matrimonio en su casa de Miami. Y hay otro testimonio de que hasta finales de 2017 todavía estaban juntos. El pasado 12 de de noviembre, Arantxa y su marido posaban para la prensa en una fiesta benéfica organizada por Phil Collins en Miami para la Fundación Little Dreams. En la foto publicada por El Diario de las Américas, Santacana abraza a su mujer por la cintura como una pareja bien avenida, aunque la tenista aparece desmejorada y seria.

Ese mismo mes, el matrimonio declaraba conjuntamente por videoconferencia sobre el pleito del Banco de Luxemburgo. La batalla judicial, personal y económica entre la pareja no ha hecho más que empezar y se presenta tan complicada como incierta. Arantxa Sánchez Vicario ha puesto su defensa en manos de tres abogados que se corresponden a los tres frentes procesales con los que se enfrenta. El penalista Emilio Zegrí negociará en Europa por la deuda con el Banco de Luxemburgo. El despacho del prestigioso matrimonialista MacCarthy en Miami. Y en Barcelona, Tamborero Abogados es el encargado de coordinar junto a su colega de Miami la búsqueda de los datos que demuestren el patrimonio de la tenista antes y después de casarse con Santacana, con el que firmó una dudosa renuncia de derechos, en fechas anteriores y posteriores a su boda.

Estos abogados son también quienes deben hacer un inventario de los bienes personales de Arantxa Sánchez Vicario, depositados en una propiedad de la familia Santacana en Cataluña. Allí estarían los mejores trofeos deportivos de la campeona del Roland Garros, y muchas pertenencias de gran valor sentimental para ella. El asunto crucial en este proceso de divorcio tiene relación con esos documentos firmados por la pareja ante el notario Antonio Rosellón en Barcelona.

En el primero de ellos, el 15 de noviembre de 2007, pocos meses antes de su boda, se comprometían a que si su relación acababa en divorcio o anulación, ninguno le reclamaría al otro compensación alguna, incluso si hubieran tenido descendencia. También se obligaban a no difundir información relativa tanto a temas personales, como patrimoniales o familiares.

El 17 de noviembre de 2008, dos meses después de su boda, ratificaban estos acuerdos. Los abogados de la tenista intentarán demostrar ante el juez de Miami la posible nulidad a día de hoy de esos documentos. También tratarán de demostrar que el patrimonio de Arantxa en aquel momento era de casi 40 millones de euros y el de Santacana, prácticamente cero cuando la realidad actual es justamente la contraria.

"Tengan paciencia", dicen desde el despacho de MacCarthy en Miami. "En Estados Unidos los tribunales exigen detallar al milímetro los bienes que tiene cada pareja cuando firma este tipo de acuerdos. El señor Santacana tiene que dar cuenta exacta de todo cuanto posee. Y no puede mentir. En América, una mentira de este tipo se penaliza como un delito gravísimo".


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 24 DE FEBRERO DE 2018









Volver a “Cajón de Sastre”