EL CIRCO CATALÁN

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Re: EL CIRCO CATALÁN

Mensaje por *Ipanema* » Mar 23 Ene, 2018 6:56 pm

Assia escribió:Que cono es: '' en Australia no hubo ninguna declaracion unilateral?'' Aqui, estamos debatiendo lo que es 1 Democracia. Si en Espana llamais Autonomias, en Australia llamamos Estados. Cada Estado tiene su propio gobierno. La policia Federal no puede intervenir a poner orden en cualquier Estado australiano si no es requerida por el Mandatario de ese Estado en cuestion. Por que entonces Rajoy envio la policia y guardia civiles a Cataluna, sin que el gobierno catalan pidiera ayuda.?
Aqui, tambien 1 Estado amenazo con independizarse de Australia, pero como el gobirero federal le dio luz verde con eso: lo tendra que decidir por medio de 1 Referendum de los ciudadanos de ese Estado.
/// NO SE COMO ME CONTESTA/// ESTE LUCIFER/// PORQUE POR CADA REPUESTA/// MAS IGNORANTE SE VE///
La matusalen majareta.


Assia, léete la Constitución Española, anda, por favor, y ahí verás es los primeros artículos que dice que España es indivisible, por tanto, los referendums para independizarse están prohibidos. Habría que cambiar la Constitución y para ello tiene que haber una mayoría de 2/3 de parlamentarios y de senadores a favor y después, que haya un referéndum en todo el país para ver si la gente está de acuerdo. De momento no existe esa mayoría parlamentaria de 2/3, por tanto no se puede cambiar.

La Constitución Australiana supongo que será diferente.

EL CIRCO CATALÁN

Mensaje por Invitado » Mar 23 Ene, 2018 2:37 pm


Federico a las 7: Una profesora danesa le dice la verdad a Puigdemont

EL CIRCO CATALÁN

Mensaje por Invitado » Mar 23 Ene, 2018 2:11 pm


Brutal: 2 profesores daneses apalizan a Puigdemont en Copenhague
Puigdemont se fue el 22-1-18 a dar una conferencia en el Centre for European Politics de Copenhague. Le esperaban los profesores Wind y Rosbell, que más bien parecían verdugos.

EL CIRCO CATALÁN

Mensaje por Invitado » Mar 23 Ene, 2018 1:46 pm



Puigdemont besa la bandera española en Copenhague

Un español increpa a Carles Puigdemont en Copenhague y le insta a besar la bandera española, y lo hace. Un joven español ha ido a buscar a Puigdemont con una bandera de España y se ha acercado al president cesado para provocarle.

Puigdemont ha sonreído y ha dicho que no tenía ningún problema y ha besado la bandera, como si la jurara, hasta en dos ocasiones.

Re: EL CIRCO CATALÁN

Mensaje por Assia » Mié 17 Ene, 2018 5:21 am

Lo que mas miedo me das es el odio que hay en Cataluna y todo porque Rajoy no llamo a 1 referendum en el que hubiera Ganado los unionistas. Si yo critique a Serrat fue por haber mantenido silencio, cuando en mi opinion, deberia de haber hablado. Los independentistas, llaman a Serrat facista y los no independentistas se burlan de Lluis LLach por su homosexualidad.
'' el sabio espanol, el mejor jurista del mundo'' Trevijano, nos esta enganando como siempre: Rajoy no dio ningun Golpe de Estado. El unico golpe que dio Rajoy fue a la democracia espanola.
Assia

EL CIRCO CATALÁN

Mensaje por Invitado » Mar 16 Ene, 2018 10:39 pm

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Boicot contra el "traidor" Serrat: los independentistas quieren reventar su documental en TV3

Esta noche se emite en TV3 el documental 'Serrat, el noi de Poble Sec', un repaso por la infancia y adolescencia del músico en la posguerra. Numerosos usuarios independentistas intentan perjudicarlo y proponen uno "sobre Lluís Llach".

El boicot está a la orden del día: en esta ocasión le ha tocado al cantautor Joan Manuel Serrat, que en los últimos tiempos se ha visto envuelto en furibundas polémicas por la cuestión catalana. Los independendistas han llegado incluso a tildarle de "fascista". El documental Serrat, el noi de Poble Sec se emitirá, según lo previsto, esta noche de martes en TV3 a las 21.55 h. en el programa Sense ficció, pero numerosos usuarios -nacionalistas catalanes- han manifestado su indignación por esta suerte de homenaje al músico, al que bautizan como "traidor" y "unionista".



Han llamado directamente al boicot, al grito de "a los traidores ni agua", "ni oblit ni perdó" y "visca Catalunya lliure". Hay también quien propone un documental alternativo "que sí interese", como "el de 'Lluís Llach, el noi de Girona'". "Si igualmente nos tienen que adoctrinar, hagámoslo bien, ¿no?", subraya el usuario.

Tabarnia

Mensaje por Invitado » Mar 16 Ene, 2018 10:20 pm


Tabarnia dice “Hola” a España



Discurso del presidente de Tabarnia, Albert Boadella
La idea de Tabarnia poco a poco va cogiendo fuerza. El movimiento que promueve un territorio separado de Catalunya, pero integrado dentro de España, se ha presentado hoy públicamente en un acto donde han anunciado que el dramaturgo Albert Boadella es el elegido como presidente.

https://www.tabarnia.today/castellano/
https://twitter.com/bcnisnotcat_
https://www.youtube.com/channel/UCMo0uQ ... eR8yu77ZQ/

Re: EL CIRCO CATALÁN

Mensaje por Assia » Jue 11 Ene, 2018 11:50 pm

Ah, te refieres a que en Cataluna declararon 1 Republica.? Si hubiera sido el gobierno de Rajoy el que hubiera llamado a ese referendum, todo estaria arreglado hoy en Cataluna y seguro con la victoria de los unionistas.
La matusalen majareta.

Re: EL CIRCO CATALÁN

Mensaje por Assia » Jue 11 Ene, 2018 11:45 pm

Que cono es: '' en Australia no hubo ninguna declaracion unilateral?'' Aqui, estamos debatiendo lo que es 1 Democracia. Si en Espana llamais Autonomias, en Australia llamamos Estados. Cada Estado tiene su propio gobierno. La policia Federal no puede intervenir a poner orden en cualquier Estado australiano si no es requerida por el Mandatario de ese Estado en cuestion. Por que entonces Rajoy envio la policia y guardia civiles a Cataluna, sin que el gobierno catalan pidiera ayuda.?
Aqui, tambien 1 Estado amenazo con independizarse de Australia, pero como el gobirero federal le dio luz verde con eso: lo tendra que decidir por medio de 1 Referendum de los ciudadanos de ese Estado.
/// NO SE COMO ME CONTESTA/// ESTE LUCIFER/// PORQUE POR CADA REPUESTA/// MAS IGNORANTE SE VE///
La matusalen majareta.

EL CIRCO CATALÁN

Mensaje por Invitado » Jue 11 Ene, 2018 3:23 pm

En australia no hubo ninguna declaracion unilateral de independencia, que no te enteras Contreras.

Re: EL CIRCO CATALÁN

Mensaje por Assia » Jue 11 Ene, 2018 2:46 pm

Hay PREMIO NOBEL PARA ESTOS IMBRCILES.? Junquera y demas politicos independentistas dieron 1 golpe de Estado.? A mi que me expliquen que es 1 ''golpe de estado.?'' Porque en Australia, solo tuvimos '' UNA CRISIS CONSTITUCIONAL'' Y el que creo esa crisis Constitucional, fue 1 Gobernador General, representante de la reina de Inglaterra. Y ese Gobernador General: John Kerr, tuvo que DIMITIR.
1 Golpe de Estado fue, los que dieron los militares en Grecia. 1 Golpe de Estado fue, lo que dio Pinochet en Chile o Videla en Argentina.
Assia

EL CIRCO CATALÁN

Mensaje por Invitado » Jue 11 Ene, 2018 3:32 am

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¿En serio, un golpista como Oriol Junqueras preso?

TSEVAN RABTAN


El Tribunal Supremo mantiene la prisión provisional de Oriol Junqueras y muchos gritan ¡preso político! Supongo que a los que no son capaces de ver en la fotografía la pistola humeante y siguen creyendo que la culpa es de España, que se viste como una fulana, les darán igual los argumentos del auto. Si no es su caso, voy a explicar por qué creo que la decisión es la correcta, aunque siga sin compartir que exista delito de rebelión.

Hagan este ejercicio: eliminen del auto las referencias a la rebelión y consideren exclusivamente la sedición. La pena por este delito para los dirigentes constituidos en autoridad es de hasta 15 años de prisión y, como bien afirma y razona el auto, existe riesgo de reiteración delictiva. No sólo Junqueras, sino todos los dirigentes de los partidos secesionistas, continúan defendiendo una pura vía de hecho para la consecución de la secesión, y cientos de miles de catalanes han votado a favor de programas políticos que afirman que Puigdemont es el presidente legítimo y que es admisible la astracanada del pasado otoño.

El problema de Junqueras es sencillo de enunciar: no se le exige que renuncie a su ideología y a sus fines. Como bien dice el Tribunal Supremo, esa ideología podría ser incluso antidemocrática. Se le exige que renuncie a una forma de implementarlos que sigue defendiendo legítima: la aprobación de una pseudolegislación inconstitucional y antiestatutaria amparada en un apoyo popular que deviene, si hay una reacción legítima del Estado, en actuaciones tumultuarias. Por eso, la sedición es difícilmente discutible; los actos sediciosos, realizados por multitudes, fueron incluidos en la estrategia secesionista y abiertamente instigados por los miembros del anterior Gobierno de la Generalidad. Y no hay ni el más mínimo indicio de que los dirigentes de esta gigantesca operación renuncien a utilizar esa vía nuevamente. Recuérdese, la sedición no exige violencia. Por lo demás, presentarse a unas elecciones y resultar elegido no modifica nada de esto ni un ápice.

El auto es, por otra razón, una mala noticia para los investigados. Otros tres magistrados del Tribunal Supremo (y ya van cuatro) sostienen que el tipo del delito de rebelión en el Código Penal incluye la figura del autogolpe: es decir, el que se efectúa contra la ley, pero desde el poder (en este caso autonómico), lo que explica que no sea precisa la violencia previa para su acceso a él. Esta tesis sería, sin duda, válida, si con posterioridad los presuntos autores del delito hubieran participado, directa o indirectamente, en actuaciones violentas dirigidas a la obtención del fin prohibido: la secesión. El problema es que la peligrosa construcción que hacen los magistrados (esa insistencia en que era razonable que se produjesen actos de violencia como título para su imputación) está trufada de saltos dudosos, que exigen una especie de omnímoda posición de garante, por la que se podría atribuir cualquier acto de un exaltado a los golpistas -aunque proclamasen que solo defendían una vía pacífica, de desobediencia masiva o sediciosa- por haber creado ciertas condiciones para su producción.

Hasta ahora, y sin perjuicio de lo que se descubra durante la instrucción, no encuentro una conexión en estrictos términos penales entre el golpe de Estado diseñado por Junqueras y sus compinches, y concretos actos violentos (producidos o planeados) sobre los que tengan un auténtico dominio, y sean resultado preciso y directo de la trama diseñada.

Todo esto no habría sido preciso si cuando se aprobó el Código Penal se hubieran admitido las enmiendas defendidas entonces por el diputado González Pons, que advertía precisamente contra la despenalización del autogolpe realizado mediante engaño. Pero no se aceptaron y la norma es la que es: por cierto, debería modificarse ya a la luz de la experiencia, para que el próximo que intente dar un golpe de Estado utilizando las instituciones sea castigado como merece la gravedad de su delito y no nos preguntemos si es normal que un golpista se encuentre en prisión.

EL CIRCO CATALÁN

Mensaje por Invitado » Sab 06 Ene, 2018 3:13 pm

Lo que no se ha contado sobre las elecciones catalanas

ENERO 5, 2018
Una realidad que ha pasado desapercibida en los múltiples análisis que se han hecho en los mayores medios de comunicación españoles, incluyendo catalanes, de las votaciones que tuvieron lugar en Catalunya el 21 de diciembre es que lo que ha sucedido en Catalunya tiene algunos puntos de semejanza con lo que ha estado ocurriendo en otros países a los dos lados del Atlántico Norte. Me estoy refiriendo al resurgimiento de amplios sectores de la clase trabajadora como nuevo agente de cambio a favor de opciones de derecha o incluso ultraderecha. En EEUU, por ejemplo, esta clase social –la clase trabajadora- (que círculos del establishment político mediático estadounidense apenas reconocían su existencia, asumiendo que había desaparecido o se había convertido en clases medias) jugó un papel determinante en la elección del candidato Trump, un candidato de la ultraderecha estadounidense que se había presentado como el candidato antiestablishment, salvador de la patria, frente al neoliberalismo y globalización promovidos por el Partido Demócrata gobernante, que supuestamente estaba debilitando la identidad nacional del país.

En Francia, fue también la olvidada clase trabajadora la que fue el apoyo electoral mayor de la ultraderecha francesa, dirigida por Marine Le Pen, en protesta a las políticas neoliberales del Partido Socialista presidido por el Sr. Hollande (que habían afectado muy negativamente la calidad de vida y bienestar de tal clase), y también en rechazo a la dilución y pérdida de la identidad francesa amenazada por la integración europea promovida por el gobierno Hollande. El cinturón rojo de París dejó así de apoyar a las izquierdas y votó en su lugar a la ultraderecha. Una situación casi idéntica apareció en la Gran Bretaña. En aquel país fue también la clase trabajadora la que apoyó masivamente la salida del país de la Unión Europea como oposición al establishment neoliberal europeo y como consecuencia de su deseo de recuperar la identidad británica. Como bien escribió Owen Jones, autor de Chavs. La demonización de la clase obrera (Capitán Swing, 2012), la ignorada o supuestamente desaparecida clase trabajadora, existía y su protesta estaba abrumando a las estructuras de poder británico, lo que culminó más tarde en el Brexit.

¿Ha pasado algo semejante en Catalunya? La aparición de la clase trabajadora como actor político en las elecciones del 21D

No puede dudarse que, en base a los datos disponibles y fácilmente accesibles, el hecho más notorio que ocurrió aquel día de las elecciones del 21D no fue solo la elección -de nuevo- de la coalición independentista, liderada por Convergència (conocida después como PDeCAT y últimamente como Junts per Catalunya, que ha gobernado Catalunya durante la mayor parte del periodo democrático), sino también el apoyo electoral de grandes sectores de la clase trabajadora a Ciudadanos, uno de los partidos políticos más opuestos a Convergència, y al establishment político mediático catalán que ha controlado durante la gran mayoría al periodo democrático todos los aparatos de la Generalitat de Catalunya. Este voto a Ciudadanos ha sido un voto de protesta al establishment político mediático (nacionalista primero e independentista después) que gobierna la Generalitat de Catalunya promoviendo a través de los medios públicos de la Generalitat, como TV3 y Catalunya Ràdio, así como de los medios privados (todos ellos subvencionados por fondos públicos), un nacionalismo conservador –el pujolismo-, recientemente convertido en independentismo, que polariza Catalunya según el sentido de identidad nacional de sus ciudadanos y, a lo cual, la clase trabajadora, de mayoría castellanoparlante, se opone.

Pero el rechazo a Convergència (Junts per Catalunya) incluye no sólo el aspecto identitario. Convergència (en sus distintas versiones PDeCAT y Junts per Catalunya) es un partido de orientación liberal (es decir, neoliberal en lo económico) que gobernó Catalunya por muchos años con un partido cristianodemócrata, Unión Democrática (integrada hoy en el PSC), y más tarde con ERC (en alianza en el gobierno Junts pel Sí) y con la ayuda de la CUP, un partido este último que se define como revolucionario pero que siempre antepone el proyecto nacional al social (como también hace ERC). Su sucesor, el PDeCAT (y su última versión Junts per Catalunya) ha sido un defensor de las políticas neoliberales, tanto en su reforma laboral como en sus recortes de gasto público, siendo los más extensos ocurridos en España. Ni qué decir tiene que la gran crisis que la aplicación de tales políticas ha provocado en Catalunya, ha creado una gran desazón en la clase trabajadora. Y la gran astucia de Ciudadanos ha sido canalizar este enfado antiestablishment político-mediático independentista, ocultando su neoliberalismo, presentándose como el más antiindependentista y más antinacionalista catalán y el más español. Y, por lo visto, lo consiguió.

El apoyo electoral de la clase trabajadora catalana a Ciudadanos

El voto a Ciudadanos fue muy acentuado en los barrios obreros de Barcelona y Tarragona, provincias que concentran la gran mayoría de la clase trabajadora en Catalunya. El análisis electoral muestra que aquellos barrios por debajo de los niveles medianos de renta del municipio votaron por Ciudadanos. Un análisis sobre la procedencia del apoyo a Ciudadanos muestra claramente que provino predominantemente de los barrios obreros, y muy en especial de Barcelona y Tarragona, alcanzando ahí porcentajes del voto electoral de casi el 35-40% del electorado. Ejemplos son Ciudad Meridiana, Trinitat Nova, La Marina del Prat-Zona Franca, Vallbona, Trinitat Vella, Torre Baró, Les Roquetes o el Turó de la Peira, entre otros, todos ellos con un nivel de renta inferior a la mediana de la ciudad de Barcelona. Pero incluso en barrios obreros populares, con elevada densidad de la clase trabajadora con niveles de renta semejantes e incluso ligeramente superiores al promedio de la ciudad, como la Sagrera, el porcentaje de voto fue elevado (un 25%) garantizando que fuera el primer ganador en la mayoría de barrios de clase trabajadora.

De lo que no se dijo sobre Ciudadanos durante la campaña electoral: su filosofía económica es neoliberal, idéntica al PDeCAT

Ahora bien, lo que merece ser citado es que durante la campaña electoral el carácter neoliberal de tal partido –Ciudadanos- apenas apareció. En realidad, Ciudadanos es de la misma familia política que Convergència (que se rebautizó como PDeCAT y últimamente como Junts per Catalunya), lo cual casi nunca apareció en la campaña electoral. La evidencia de que sus políticas neoliberales (como la reducción de gasto público, la reducción de impuestos, su oposición al incremento del salario mínimo, entre otras) dañarían a las clases trabajadoras que les votaron es abrumadora. La escasa experiencia de gobierno del partido Ciudadanos en Catalunya, la muy buena prensa que recibieron de los mayores medios de comunicación españoles, y la gran cantidad de recursos para promocionarse en la campaña, explican que este componente de su doctrina económica neoliberal apenas fuera conocido por sus votantes (ver mi artículo “La utilización de las banderas para ocultar las políticas responsables de la gran crisis social” en Público, 18 de diciembre de 2017). Pero esta orientación neoliberal, sin embargo, no pasó desapercibida por las clases más pudientes catalanas que sí consideraron correctamente a Ciudadanos como el más sensible a sus intereses. La gran paradoja del electorado favorable a Ciudadanos fue su curva en forma de U, siendo muy acentuada entre las rentas inferiores –clase trabajadora- por un lado, y entre las clases pudientes de mayor renta, por el otro. El barrio barcelonés donde Ciudadanos consiguió un mayor porcentaje de voto fue el más rico de Barcelona, Pedralbes (un 42%). Las clases dominantes tienen siempre una conciencia de clase más desarrollada que cualquier otro grupo o clase social. El apoyo de las clases pudientes a Ciudadanos era lógico y predecible pues respondía a sus intereses. No así, sin embargo, el apoyo recibido por tal partido por la clase trabajadora, que vería afectada negativamente su bienestar económico y social por la aplicación de tales políticas.

Lo mismo ocurrió, por cierto, en EEUU. Los mayores porcentajes de apoyo a Trump (que era el candidato que representaba con mayor crudeza a la clase empresarial estadounidense, profundamente antisindical) provenían de los barrios blancos más pobres (de clase trabajadora) y también de los barrios más pudientes. La coherencia en el comportamiento electoral de las clases pudientes (que correctamente leyeron quiénes defendían mejor sus intereses de clase) contrastó también en aquel país con la incoherencia del comportamiento electoral de las clases trabajadoras subalternas que priorizaron la expresión de su enfado y su nacionalismo identitario sobre sus intereses de clase.

Había gran interés en que el tema nacional acaparara todo el tema electoral

La centralidad del tema nacional identitario ocultó e hizo irrelevante la importancia del tema social. Y esa fue la gran victoria de las derechas el día 21D. Los dos partidos mayoritarios, vencedores de las elecciones, uno liderando el futuro gobierno mayoritario independentista (la antigua Convergència con el nombre de Junts per Catalunya), el otro liderando la oposición (Ciudadanos), eran ambos miembros del grupo europeo liberal, cuya más reciente aportación al Parlamento Europeo fue proteger los paraísos fiscales existentes en Europa. La centralidad en la temática de las banderas fue su gran éxito.

Lo cierto es que el debate de las banderas fue un diseño bien ejecutado por las fuerzas dirigentes del Estado español por un lado (el PP, Ciudadanos y el PSOE) y de la Generalitat de Catalunya, por el otro (PDeCAT o Junts per Catalunya, con la ayuda de ERC), para no hablar de sus responsabilidades en haber causado la gran crisis social de Catalunya (y de España). La rigidez y falta de sensibilidad del PP hacia las demandas nacionales procedentes de Catalunya, le suponía réditos electorales en el resto de España. Y el “procés” diseñado por los independentistas hacia la independencia exprés, así como las tensiones generadas, eran necesarias para aumentar sus bases electorales, que lograron ampliar. Las detenciones y “exilios” movilizaron el apoyo electoral al independentismo. Y puesto que a ambos partidos tampoco les interesaba que se reavivara el eje derechas versus izquierdas (por su gran vulnerabilidad si ello hubiera ocurrido) no hubo interés en salirse del tema nacional.

La enorme dificultad de cambiar el tema electoral pasando del tema nacional al tema social

En estas circunstancias, las izquierdas catalanas como Catalunya En Comú-Podem lo tuvieron muy difícil para romper esta polarización, pues a todos los otros partidos (que todos ellos, excepto la CUP, habían realizado y puesto en marcha políticas neoliberales) les hubiera perjudicado el cambiar de tema centrándose en la enorme crisis social existente en Catalunya. Tanto el PP como el PDeCAT (Junts per Catalunya) habían sido protagonistas de las reformas neoliberales como la reforma laboral y los enormes recortes al gasto público social. En cuanto al PSC, su credibilidad estaba también limitada pues su partido hermano, el PSOE, había iniciado las políticas neoliberales y no ha habido hasta hoy una crítica seria de tal pasado. Referente a ERC y a la CUP, tales partidos siempre, en su apoyo al independentismo, habían antepuesto el tema independentista sobre cualquier otro, apoyando unos presupuestos que reprodujeron gran parte de las políticas neoliberales.

¿Por qué ahora la clase trabajadora catalana votó a la derecha ultraliberal?

La respuesta a esta es relativamente fácil. En realidad, es fácil de entender por qué el cinturón rojo de Barcelona ha votado naranja dejando de votar rojo o morado en estas elecciones. No hay ninguna duda de que, de la misma manera que el PP ha sido el mayor fabricante de independentistas, el gobierno independentista de Junts pel Sí ha sido el mayor fabricante de Ciudadanos en Catalunya. Cada vez que la coalición gobernante en Catalunya de Junts pel Sí se define como representante del pueblo catalán hiere los sentimientos identitarios de muchos de los catalanes no independentistas que reclaman también ser españoles y que, por cierto, son la mayoría de ciudadanos que vive en Catalunya. No hay duda que la máxima causa de que grandes sectores de la clase trabajadora en Catalunya votara a Ciudadanos se debe al éxito de canalizar el sentimiento español a través suyo.

En la misma manera en que, nunca antes en Catalunya, los independentistas habían mostrado mayor agresividad en el desarrollo de su “procés”, nunca antes había habido una respuesta igualmente contundente por el sentido de pertenencia a España. Tenía que haber sido claro desde el principio para las izquierdas catalanas no independentistas que un adversario mayor para ellas sería Ciudadanos que utilizaría la defensa de la españolidad para movilizar ampliamente a la clase trabajadora a su favor. Debiera haber sido necesario mostrar que detrás del supuesto “patriotismo” español estaba la versión más “dura” del neoliberalismo. Y los datos así lo muestran claramente. El trasvase de votos desde las izquierdas no independentistas a Ciudadanos ha sido importante y significativo. Más de un 25% del voto a Catalunya En Comú-Podem y cerca del 36% del voto al PSC en 2015 fueron a Ciudadanos el 21D. Naturalmente que hubo también una transferencia en sentido contrario, pero mucho menor (Toni Rodon, “On han anat els vots del 27-S aquest 21-D?”, Naciódigital, 24 de diciembre de 2017).

Pero existió otro problema del que tampoco se habla

Pero el problema mayor que tienen las izquierdas catalanas no independentistas es su dificultad a la hora de canalizar el sentimiento de ser español porque la visión hegemónica hoy en este país del Estado español es la versión monárquica y ello como resultado del gran dominio que las derechas tuvieron durante la Transición, ayudadas por el transformado PSOE que abandonó parte de su bagaje ideológico durante ésta, resultado de las presiones del Ejército y de la Monarquía. El bipartidismo era el eje de un sistema monárquico que el PSOE hizo suyo.

La visión monárquica de España, sin embargo, nunca fue popular en Catalunya. Por mucho que las izquierdas catalanas estuvieran en desacuerdo no sólo con la secesión propuesta por los independentistas sino también en la manera tan irresponsable que los independentistas habían propuesto alcanzarla, no les era fácil salir en defensa del Estado español, incluyendo de la bandera borbónica, una bandera muy semejante a la que enarbolaron y el mismo himno que las tropas franquistas –que se llamaron a sí mismas los nacionales- cuando ocuparon el territorio catalán. Cuando la marcha en oposición a la independencia se organizó, fueron los partidos monárquicos los que la lideraron. Era difícil para un español republicano sentirse cómodo con tal identificación.

El enorme coste de la desmemoria histórica y la necesidad de las izquierdas de redefinir España

Y ahí nos lleva al punto clave de la respuesta a la pregunta que inicia tal sección: grandes sectores de las izquierdas catalanas no se sienten identificados con esta España monárquica. La lucha por la plurinacionalidad de España es fundamental y, además, tenemos que crear otro sentimiento de pertenencia a un proyecto común y para ello las izquierdas necesitan recuperar temas olvidados o dejados de lado en la suficiente recuperación de la memoria histórica. Esta falta de recuperación explica que, paradójicamente, las dos banderas (la estelada y la borbónica) más utilizadas por los dos bandos durante la campaña electoral, sean banderas partidistas en extremo. Pero hay que darse cuenta que para la mayoría de catalanes la bandera catalana no es la estelada sino la “senyera”. Y muchos catalanes que nos sentimos españoles no nos sentimos identificados con la bandera que representa el Estado monárquico. La bandera española para millones de españoles y catalanes era, y continúa siendo, la bandera republicana.

Soy consciente del argumento, que encuentro también razonable, de que la juventud ha sido socializada (a través del fútbol y otras competiciones) identificando la bandera borbónica como la española, y que introducir la republicana puede retrotraernos a una época pasada.

Pero hay que ser conscientes, por otra parte, que mantener la monárquica como la única representante para definir España (aunque es lo que instruye la ley y la Constitución) es contribuir a una pérdida de identidad. Supone también la desaparición de un punto de referencia en la consideración de alternativas al proyecto monárquico actual. No es por casualidad que el Estado sea tan intolerante hacia el uso de tal bandera republicana. Basta recordar al súperpatriota españolista, Presidente de las Cortes Españolas, el socialista José Bono, prohibiendo a los combatientes republicanos que visitaron tal institución, enarbolaran la republicana.

De ahí que se necesite un respeto tanto a las personas que ya han sido socializadas a considerar la bandera borbónica como la española, y a aquellos que consideran la republicana como la suya, recuperando un significado y una visión de España distinta a la actual. Aplaudo en este sentido la excelente presentación del senador de Podem Catalunya, Óscar Guardingo, en su intervención en el Senado, en la comisión sobre la aplicación del 155, con una crítica convincente del comportamiento de los herederos del franquismo, cuando resaltó que había otra España, terminando su presentación con los colores de la bandera republicana. Era una crítica a una versión dominante de lo que es España, a la cual se le recordaba que el espíritu de la España republicana continuaba existiendo.

Las banderas republicanas españolas tenían que haber aparecido en las marchas en Catalunya frente al neoliberalismo y frente al independentismo. Sin complejos, herederos de aquellos que han hecho más por este país, sintiéndonos españoles no monárquicos, y descontentos con el Estado español controlado por la derecha española de siempre, así como con la Generalitat de Catalunya, que continúa controlada también por la derecha catalana de siempre. No ser conscientes de ello lleva a una situación en la que los dos partidos mayoritarios en Catalunya son el gobierno de Junts per Catalunya por un lado, y Ciudadanos por el otro, ambos de la misma familia política neoliberal. El primero ocultando sus políticas detrás de la estelada y el segundo ocultando sus políticas neoliberales bajo la bandera borbónica.

Pero en esta redefinición, lo más importante no son los colores de las banderas sino el significado de los conceptos. Patria tiene que decir calidad de vida, y nación el bienestar de las clases populares que la constituyen. Y sí, utilizando estos criterios pueden hacerse listas de quién es más patriota en este país. No es el que la tiene más larga (la bandera) sino el que ha beneficiado más a la mayoría de la población a través de las políticas públicas que mejoren su calidad de vida y su bienestar. Y hoy las derechas “súperpatriotas” de los dos lados del Ebro suspenden dramáticamente. El deterioro de la calidad de vida, resultado de la enorme crisis social que existe tanto en Catalunya como en el resto de España, es resultado de los años de gobiernos de derecha “súperpatriotas” en este país. Y, en cambio, de ello ni siquiera se pudo hablar durante la campaña. Y ahí está el triunfo de los de siempre. Así de claro.

Re: EL CIRCO CATALÁN

Mensaje por Assia » Sab 06 Ene, 2018 11:55 am

El circo catalan, puede dejar de ser circo y convertirse en algo violento. No es de recibo esas declaraciones de la Cospedal a ABC.es. ''"... EL EJERCITO ESTA LISTO PARA CUALQUIER EVENTUALIDAD...'' Me temo que eso es lo que esta deseando el gobierno de Rajoy: que empiecen la violencia unos pocos independentistas, para justificar la entrada del ejercito en Cataluna. El gobierno de Rajoy se ha metido en 1 callejon sin salida y para salir de ese callejon, necesita 1 poco de violencia por parte de algunos descerebrados independentistas para justificar la entrada del ejercito en Cataluna. Estoy harta de que la prensa espanola hable sin saber del articulo 155 de la Constitucion Espanola. Ese articulo ni el ex-juez Garzon ni el eminente pensador lo creen apicable al caso de Cataluna. Segun el ex-juez Garzon, ese articulo no esta acabado. Segun el eminente pensador, ese articulo es 1 mala interpretacion o mala traduccion del articulo 37 de las Constitucion alemana.
Por otra parte, parece ser que Rufian ha desafiado al tribunal con verses las caras en 1 Tribunal Internacional de derechos humanos si Junquera sigue en la carcel.

Solo deseo que los independentistas mantengan la calma y no entren en el juego sucio de Rajoy-Cospedal, de cualquier acto de violencia para justificar la entrada del ejercito en Cataluna. Cataluna esta sin gobierno y Rajoy en 1 callejon sin salida porque el naranjito no puede gobernar. Nada mejor para Rajoy que 1 poco de violencia por parte de 1 grupo de independentistas y la masacre en Cataluna. Ya lo dijo el eminente pensador que preferia 1 revolucion e incluso otra Guerra Civil en Cataluna que la independencia.Esa es la democracia y la ''libertad colectiva'' que desea el eminente pensador: la misma libertad colectiva que Stalin le dio a los campesinos sovieticos y Mao a los campesinos chinos.
Ojala y los independentistas no empiencen a moverses.
Assia

EL CIRCO CATALÁN

Mensaje por Invitado » Mar 02 Ene, 2018 2:37 am

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La decimoctava autonomía

FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ


Ya puestos, ¿qué importa una más? Puigdemont, Junqueras y sus cómplices abrieron el 1 de octubre la caja de Pandora de los demonios manes, lares y penates del Panteón ibérico. Difícil será devolverlos a sus nichos. España vino al mundo con el genoma dañado por un virus incurable. Gajes de ser o de haber sido zona vertical de paso entre el orden europeo y el caos africano, y cauce horizontal de trasvase entre la cultura clásica (el Mediterráneo) y la moderna (el Atlántico). En la Península Ibérica todo ha tenido cabida. Su heterogeneidad demográfica, étnica, religiosa, ideológica, jurídica, consuetudinaria y cultural nos condena al tribalismo, a los Taifas, a los fueros, a los cantones, al viva Cartagena, a las comunidades y a las guerras civiles. Fue Zapatero, con su beligerante Ley de Memoria Histórica y el pusilánime entreguismo de los Estatutos de Autonomía, quien descerrajó el cinturón sanitario con el que Franco mantuvo a raya el desguace del país. El genio (el mal genio) está ya fuera de la botella y a ver quién es el guapo que lo captura. España vuelve a ser lo que nunca dejó de ser: el far west del imperio romano, la Última Thule, el finisterre al oeste del Pecos en el que la gente dirime sus diferencias a tiro limpio o con insultos y la ley de Lynch. Cierto es que ya (o aún) no hay disparos ni sogas, pero la violencia no necesita de ellas. ¡Marchando una de derecho a decidir! A los separatistas catalanes les ha salido media Cataluña respondona. No sólo la del No es No (los partidos constitucionalistas, con Ciudadanos tirando del pelotón, el PSOE braceando entre dos aguas y el PP de farolillo rojo), sino también la de Tabarnia, que bien podría ser, por estrambótica que la iniciativa nos parezca, la solución que el far east ibérico necesita. El separatismo se reproduce por fisiparidad. Sus cromosomas se dividen una y otra vez. Cartagena, cuando el Cantón, a punto estuvo de declarar la guerra a Alemania, que se echó a reír. La Hemicataluña del 1 de octubre ha declarado la guerra a Europa, que también se descojona. Tabarnia es la España de la Ilustración, el seny y el humor; los Països Catalans y cañís son la de charanga, pandereta, pataleta y el ceño fruncido... Una tabarra. Si Madrid se independizó de Castilla, ¿por qué Barcelona y Tarragona no van a independizarse de Gerona y Lérida? Sonriamos, sí, pero no nos lo tomemos a chacota. ¡Visca Tabarnia Lliure, catalana, española y europea!

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