Reflexiones sobre la monarquia, Letizia y Felipe.

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Reflexiones sobre la monarquia, Letizia y Felipe.

Mensaje por Invitado » Dom 20 Sep, 2020 3:18 am

Pablo Iglesias fija como "tarea fundamental" de Podemos acabar con la Monarquía en España.

Reflexiones sobre la monarquia, Letizia y Felipe.

Mensaje por en fin » Jue 17 Sep, 2020 2:48 am

El #Pleno rechaza la Proposición no de Ley para que el CIS recupere en sus encuestas preguntas específicas sobre la monarquía española.

Reflexiones sobre la monarquia, Letizia y Felipe.

Mensaje por Invitado » Sab 12 Sep, 2020 2:16 am

A SÁNCHEZ LE VIENE BIEN DIVIDIR A LA FAMILIA REAL

EMILIA LANDALUCE


A Pedro Sánchez le ha ido bien la división. Basta comprobar cómo Vox resiste las embestidas de los sondeos independientes y del CIS de Tezanos sin que el PP acuse un repunte evidentísimo que le permita adelantar a un PSOE inflado con los votos de Unidas Podemos, ya descartado por los exabruptos de su líder. En los ambientes carcaicos, muchos defienden que el fin último de Pedro Sánchez y Begoña Gómez es ostentar la primera presidencia de la III República española. ¿Tiene sentido? Iglesias dijo en la SER que el PSOE es un partido monárquico y el PP republicano y que la salida secreta del Rey Juan Carlos de España había causado una gran pelea entre los socios de coalición. La realidad es más sencilla. Sánchez hará lo que le convenga para seguir en el poder. ¿Monarquía? ¿República? Sánchez...

Si eso es así, a Pedro le hubiera salido bien la estratagema de dividir aún más a los monárquicos. Eso es lo que debía sentir nuestro cuando los curiosos que esperaban su llegada al Supremo (el tribunal que debe de decidir sobre la suerte de su padre) le recibieron con un insistente Claro que también le dijeron: “Cuídese del marqués de Galapagar, que el puesto le quiere quitar”. La marcha del Rey Juan Carlos importa poco a los votantes republicanos la monarquía no es la única institución que cae en el error de intentar congraciarse con los no creyentes; a los que realmente molesta la abrupta salida del anterior jefe de Estado es a los que aún apoyan la monarquía, aunque sea por motivos más pragmáticos que ideológicos o sentimentales. La verdad es que en este mundo de redes y reacciones poco meditadas es difícil explicar que la más alta magistratura del Estado sólo sea accesible por privilegio de sangre. Y la sangre, como decían en va por debajo de las venas y por eso no se vé. Sobre todo si es azul.

El caso es que muchos españoles recelan de la decisión que Don Felipe se ha visto obligado a tomar. La marcha de Don Juan Carlos divide a los monárquicos porque la mayoría sabe que el problema ha sido precisamente hacer un problema de la estancia del Rey Juan Carlos en Abu Dabi. ¿Qué necesidad había de convertir en un asunto de interés público los movimientos del padre del Rey? ¿No lo podrían haber sacado de Zarzuela (si es que esa era la cuestión) antes de que Sánchez obligara al Rey a tomar una decisión tan drástica? Y dañina pues, por muy mal que caiga el Rey Juan Carlos a algunos sectores, está feo pegarle a un padre. Y eso no lo van a perdonar los monárquicos henchidos de que aún mandan en muchos de los foros españoles.

Por otro lado está el asunto de la, impasible al desaliento conyugal que debería haber causado las revelaciones de . Ni Don Juan Carlos hincando rodilla para pedir la mano de Corinna ni su foto ejerciendo de padre del niño de Corinna le han hecho abandonar sus labores de Reina (ni los de abnegada esposa). Otra cosa es la aparente separación de Doña Sofía, el personaje más valorado de la familia Real, de los titulares de la Institución. Pegar a un padre está proverbialmente feo pero que una madre desaparezca de la idílica imagen familiar resulta poco cosmético porque la sangre es lo único que importa en la monarquía. Aunque no se vea.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 12 DE SEPTIEMBRE DE 2020

Reflexiones sobre la monarquia, Letizia y Felipe.

Mensaje por Invitado » Sab 05 Sep, 2020 10:54 pm

Invitado escribió:Imagen

La reina Sofía, ‘eliminada’ de la foto con la Familia Real: su tristeza recuerda a la de su querida tía Elena

Los Reyes han evitado que se les viera con ella durante su estancia en Marivent. No quieren que la Corona se vincule con ella y Juan Carlos.


La historia de la humanidad está llena de reinas tristes. Mujeres que nunca pudieron ser felices por tener un destino ya marcado desde su nacimiento sin la posibilidad de elegir otro camino. Una de estas vidas sufridas y, además, poco conocida es la de la última reina de Rumanía, tía de la reina Sofía, otra sufridora del trono. Elena nació en Atenas en 1896. Su padre, el futuro Constantino I de Grecia, era el primogénito y heredero del entonces rey Jorge I. La princesa pasó distintos periodos de su juventud en el exilio, ya que le tocaron tiempos muy convulsos para la familia real griega -lo habitual en esta dinastía-.

El caso es que en uno de esos exilios en Suiza, conoció a Carlos de Rumanía, príncipe heredero del trono rumano con el que se casó y tuvo un hijo, Miguel I. Pero el príncipe era un mujeriego y tuvo una amante, Magda Lupescu, por la que renunció a sus derechos dinásticos y huyó del país. A la muerte del rey Fernando en 1927, su nieto Miguel subió al trono de Bucarest. Tenía apenas seis años y se estableció una regencia presidida por su madre, la Princesa Elena. Pero la cosa duró poco y su exmarido -que ya se había divorciado de ella-, consiguió proclamarse de nuevo Rey y expulsó a su exmujer de Rumanía.

La cosa volvió a cambiar en 1940. La II Guerra Mundial obligó a Carlos II a abdicar en su hija y a marchase del país. Comenzó entonces el segundo reinado de Miguel. Y lo primero que hizo fue hacer volver a su madre a Bucarest, dándole el título de reina Madrid. Elena fue un pilar fundamental en los convulsos años de su hijo en el trono. Era una mujer culta, que hablaba cinco idiomas, y que jugó un papel determinante durante la contienda al salvar a más de 100.000 judíos rumanos. El Estado de Israel la reconoció en los años 90 como Justa entre las Naciones en agradecimiento a su actuación.

Imagen
Elena, tía de la reina Sofía y última reina de Rumanía.

En 1947 los comunistas obligaron al rey Miguel a abandonar el trono y comenzó para Elena un larguísimo exilio de cuatro décadas. Ya nunca volvería a pisar el país. Residiendo en una villa en Florencia primero y luego en Suiza con su hijo, dónde falleció en 1982.

Una de las personas que más sintió la muerte de la tía Elena, a que la visitaba de forma regular, primero en Florencia y luego en Suiza, fue su sobrina la reina Sofía. La hija primogénita de su hermano Pablo de Grecia. Ambas tenían una conexión especial, amantes de la música y de las letras, podían pasar horas hablando sobre el último concierto al que habían acudido o el último libro que habían leído. Probablemente, la última reina rumana nunca pudo imaginar que el destino de su sobrina favorita iba a estar tan tristemente parejo al suyo. La soberana española también ha sufrido el engaño por parte de su marido con otras mujeres y ahora se encuentra viviendo un ‘olvido’ obligado por culpa de Juan Carlos I. Tras los acontecimientos de este verano, se puede decir que la Emérita se acerca mucho a la tristeza de su tía con la que tantas horas de tertulia pasó en su juventud.


Disgusto en Mallorca

El último disgusto de la madre de Felipe VI le llegaba desde Atenas el pasado lunes cuando las tumbas en las que descansan sus padres, el rey Pablo y la reina Federica, sufrieron un acto de vandalismo. Ubicadas en el palacio de Tatoi, en el que se crió Sofía hasta el exilio de sus padres, las sepulturas de los soberanos helenos fueron atacadas y la cruz que reposa encima fue destrozada. "Se llevaron un disgusto las dos, la Reina y su hermana Irene. Ya les han comentado desde el Gobierno griego que van a ser restauradas de forma inmediata pero… la verdad es que la pobre pone un circo y le crecen los enanos", desvela una persona muy cercana a Sofía.

Lo cierto es que la esposa de Juan Carlos lleva unos meses muy duros, por no decir casi insoportables. Sofía es la gran damnificada por el tsunami que ha azotado Zarzuela nacido de los escándalos sin fin de las cuentas opacas de su marido, que ha provocado su salida de España. Ahora ella se queda en una posición muy delicada de cara al incierto papel que va a desempeñar en el futuro dentro de la institución monárquica. "Creo que quedó claro con lo que ha pasado en Mallorca este verano, ¿no? -en el que los Reyes no han querido posar con ella-. No le van a dar ningún tipo de protagonismo. No pueden evitar que haga sus actos de la fundación que lleva su nombre y preside, pero si fuera por los actuales Reyes no haría ni eso. Pero al Rey le duele, es su madre, pero, al mismo tiempo, intenta que a Letizia y a él se les relacione lo mínimo con Sofía, consorte de la 'anterior' Monarquía", cuenta una fuente cercana al equipo de Felipe VI.

Imagen
La reina Sofía, acompañada por sus amigos y su hermana Irene.

Durante los 12 días que los actuales Reyes pasaron en Mallorca el pasado mes de agosto, la reina Sofía no les acompañó ni una sola vez en ningún actos. Se había dado por hecho que la Emérita se uniría a su hijo y a su nuera en alguna de sus apariciones. O que se iría de compras o al cine con sus dos nietas, la princesa de Asturias y la infanta Sofía, como había ocurrido en los anteriores veranos. Pero eso no pasó. Y por primera vez desde la llegada de los Borbón y Grecia a Marivent, hace más de cuarenta años, la madre de Felipe VI no ha aparecido en ninguna imagen con algún miembro de su familia.

Pero la situación de aislamiento no comenzó en Palma, sino antes. Desde que el primer día del estado de alarma saltó el escándalo de Juan Carlos, Zarzuela arrinconó también a Sofía para potenciar la imagen de una Familia real reducida a cuatro personas: Felipe, Letizia, la princesa de Asturias y la infanta Sofía.

Desde ese momento, la madre del Rey desaparece de la agenda institucional de la Corona. "Ha estado en dos reuniones de su patronato de la Fundación reina Sofía, una en marzo y otra el 16 de julio. Luego en Mallorca, hace unos días, le dejaron asistir a la puesta en libertad de una tortuga hipatia por un acuerdo que la fundación tiene con el acuario de Palma. Pero nada de esto aparece en la web de la Casa como un acto oficial. No ha podido salir más. Cierto que la pandemia no ayuda mucho, se trata ya de una señora mayor, pero si tenemos en cuenta las ganas que tiene de ayudar y que su valoración en las encuestas es siempre mejor que la de su nuera, deberían dejar que trabajara para la Corona", cuenta una amiga personal de la madre de Felipe VI.


Desmarcarse de Sofía

Cuando el tres de agosto el rey Juan Carlos tomaba un vuelo desde Oporto hasta Emiratos Árabes se ponía en marcha un plan global trazado por la Casa del Rey para desmarcarse del todo del anterior rey y muy a su pesar de Sofía. Aunque en este guion no está escrito que la Emérita abandone su residencia de Zarzuela. "Por ahora sigue en Marivent. Regresará con su hermana en uno días a Madrid. Pero ese es su hogar y en ningún momento ha pensado en dejarlo. Bastante perpleja y disgustada está ya con todo esto para que la hagan salir de su casa", asegura la misma fuente. Y es que hay que subrayar que a la Reina todo esto le ha pillado por sorpresa. Se supone que, como su hijo, ella no sabía nada de las cuentas opacas hasta marzo de 2019, cuando Felipe VI lo puso en conocimiento de las autoridades.

Sin embargo, los meses siguientes, antes de que la ciudadanía se enterase del escándalo, varios medios de comunicación se empeñaban en ver una reconciliación entre el matrimonio, asegurando que Juan Carlos y Sofía estaban mejor que nunca, ya que se había visto a los Eméritos sonrientes y animados en varios eventos. "Pues claro. Él estaba recién operado y quien le ha cuidado siempre ha sido su mujer. Puede que él no le dirija la palabra o haga gestos feos, pero ella jamás. Eso no significa que vuelvan a ser pareja. Tras tantos sin sabores y engaños; tras tantos puñales clavados por la espalda... ¿Crees que doña Sofía tiene ganas de reconciliarse con alguien? Pero ella es una profesional. Lástima que su hijo no quiera aprovecharse de eso", sentencia la misma fuente.

Imagen
Felipe y Letizia, junto a sus hijas Leonor y Sofía, durante sus vacaciones, donde han apartado a la reina Sofía.

Pero la duda está ahí. Cuando todos volvamos al día a día en esta nueva normalidad, ¿qué papel le reserva la Corona a Sofía? "El coronavirus le ha venido de lujo al hijo y todo su equipo. Con la excusa de la pandemia y la edad de su madre, van a aprovechar para sacarla del todo de la agenda oficial, seguro. Pero ella lo tiene asumido. Está triste, muy triste, pero mucho más porque todo este 2020 no ha parado de golpearla. Primero fue la muerte de su cuñada, la infanta Pilar, a la que estaba muy unida; después las cuentas de su marido en Suiza; luego Corinna, que no para de contar todas sus intimidades en un continuo reality; y por último la marcha de Juan Carlos, que le trae recuerdos de largos exilios. Pero a todo esto se le ha unido el 'desprecio' de su hijo y Letizia en Palma, donde han hecho como si no existiera. La pobre mujer tiene más ganas de que se termine ya el año que todos nosotros. Vaya 2020 llevamos", explica una de las pocas amistades que le quedan a la Emérita en la capital española.

A pesar de todo, Sofía es una mujer que no pierde la sonrisa, como pudimos comprobar hace unos días en aguas del mar Mediterráneo durante la puesta en libertad de la tortuga. Amable y cariñosa, no dejó de sonreír en todo el acto. Probablemente la reina griega vea el lado bueno a todo esto y con su desaparición de la agenda oficial de Zarzuela pueda disfrutar de temporadas más largas en su Grecia natal, donde reside su hermano Constantino, que lucha contra su enfermedad, o desplazarse a París donde vive su mejor amiga e inseparable prima la princesa Tatiana de Ratziwill. Estos han sido los verdaderos apoyos de la Emérita en estos meses, con los que al igual que con su tía Elena, mantiene largas tertulias sobre música, libros ‘"y sobre la vida. De eso también se habla mucho. De lo rápido que pasa y de cómo te arrasa sin darte casi ni cuenta", apunta la amiga de Sofía.


que poco van a durar el calzonazos y la antipatica :republica:

Reflexiones sobre la monarquia, Letizia y Felipe.

Mensaje por Invitado » Sab 05 Sep, 2020 10:39 pm

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La reina Sofía, ‘eliminada’ de la foto con la Familia Real: su tristeza recuerda a la de su querida tía Elena

Los Reyes han evitado que se les viera con ella durante su estancia en Marivent. No quieren que la Corona se vincule con ella y Juan Carlos.


La historia de la humanidad está llena de reinas tristes. Mujeres que nunca pudieron ser felices por tener un destino ya marcado desde su nacimiento sin la posibilidad de elegir otro camino. Una de estas vidas sufridas y, además, poco conocida es la de la última reina de Rumanía, tía de la reina Sofía, otra sufridora del trono. Elena nació en Atenas en 1896. Su padre, el futuro Constantino I de Grecia, era el primogénito y heredero del entonces rey Jorge I. La princesa pasó distintos periodos de su juventud en el exilio, ya que le tocaron tiempos muy convulsos para la familia real griega -lo habitual en esta dinastía-.

El caso es que en uno de esos exilios en Suiza, conoció a Carlos de Rumanía, príncipe heredero del trono rumano con el que se casó y tuvo un hijo, Miguel I. Pero el príncipe era un mujeriego y tuvo una amante, Magda Lupescu, por la que renunció a sus derechos dinásticos y huyó del país. A la muerte del rey Fernando en 1927, su nieto Miguel subió al trono de Bucarest. Tenía apenas seis años y se estableció una regencia presidida por su madre, la Princesa Elena. Pero la cosa duró poco y su exmarido -que ya se había divorciado de ella-, consiguió proclamarse de nuevo Rey y expulsó a su exmujer de Rumanía.

La cosa volvió a cambiar en 1940. La II Guerra Mundial obligó a Carlos II a abdicar en su hija y a marchase del país. Comenzó entonces el segundo reinado de Miguel. Y lo primero que hizo fue hacer volver a su madre a Bucarest, dándole el título de reina Madrid. Elena fue un pilar fundamental en los convulsos años de su hijo en el trono. Era una mujer culta, que hablaba cinco idiomas, y que jugó un papel determinante durante la contienda al salvar a más de 100.000 judíos rumanos. El Estado de Israel la reconoció en los años 90 como Justa entre las Naciones en agradecimiento a su actuación.

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Elena, tía de la reina Sofía y última reina de Rumanía.

En 1947 los comunistas obligaron al rey Miguel a abandonar el trono y comenzó para Elena un larguísimo exilio de cuatro décadas. Ya nunca volvería a pisar el país. Residiendo en una villa en Florencia primero y luego en Suiza con su hijo, dónde falleció en 1982.

Una de las personas que más sintió la muerte de la tía Elena, a que la visitaba de forma regular, primero en Florencia y luego en Suiza, fue su sobrina la reina Sofía. La hija primogénita de su hermano Pablo de Grecia. Ambas tenían una conexión especial, amantes de la música y de las letras, podían pasar horas hablando sobre el último concierto al que habían acudido o el último libro que habían leído. Probablemente, la última reina rumana nunca pudo imaginar que el destino de su sobrina favorita iba a estar tan tristemente parejo al suyo. La soberana española también ha sufrido el engaño por parte de su marido con otras mujeres y ahora se encuentra viviendo un ‘olvido’ obligado por culpa de Juan Carlos I. Tras los acontecimientos de este verano, se puede decir que la Emérita se acerca mucho a la tristeza de su tía con la que tantas horas de tertulia pasó en su juventud.


Disgusto en Mallorca

El último disgusto de la madre de Felipe VI le llegaba desde Atenas el pasado lunes cuando las tumbas en las que descansan sus padres, el rey Pablo y la reina Federica, sufrieron un acto de vandalismo. Ubicadas en el palacio de Tatoi, en el que se crió Sofía hasta el exilio de sus padres, las sepulturas de los soberanos helenos fueron atacadas y la cruz que reposa encima fue destrozada. "Se llevaron un disgusto las dos, la Reina y su hermana Irene. Ya les han comentado desde el Gobierno griego que van a ser restauradas de forma inmediata pero… la verdad es que la pobre pone un circo y le crecen los enanos", desvela una persona muy cercana a Sofía.

Lo cierto es que la esposa de Juan Carlos lleva unos meses muy duros, por no decir casi insoportables. Sofía es la gran damnificada por el tsunami que ha azotado Zarzuela nacido de los escándalos sin fin de las cuentas opacas de su marido, que ha provocado su salida de España. Ahora ella se queda en una posición muy delicada de cara al incierto papel que va a desempeñar en el futuro dentro de la institución monárquica. "Creo que quedó claro con lo que ha pasado en Mallorca este verano, ¿no? -en el que los Reyes no han querido posar con ella-. No le van a dar ningún tipo de protagonismo. No pueden evitar que haga sus actos de la fundación que lleva su nombre y preside, pero si fuera por los actuales Reyes no haría ni eso. Pero al Rey le duele, es su madre, pero, al mismo tiempo, intenta que a Letizia y a él se les relacione lo mínimo con Sofía, consorte de la 'anterior' Monarquía", cuenta una fuente cercana al equipo de Felipe VI.

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La reina Sofía, acompañada por sus amigos y su hermana Irene.

Durante los 12 días que los actuales Reyes pasaron en Mallorca el pasado mes de agosto, la reina Sofía no les acompañó ni una sola vez en ningún actos. Se había dado por hecho que la Emérita se uniría a su hijo y a su nuera en alguna de sus apariciones. O que se iría de compras o al cine con sus dos nietas, la princesa de Asturias y la infanta Sofía, como había ocurrido en los anteriores veranos. Pero eso no pasó. Y por primera vez desde la llegada de los Borbón y Grecia a Marivent, hace más de cuarenta años, la madre de Felipe VI no ha aparecido en ninguna imagen con algún miembro de su familia.

Pero la situación de aislamiento no comenzó en Palma, sino antes. Desde que el primer día del estado de alarma saltó el escándalo de Juan Carlos, Zarzuela arrinconó también a Sofía para potenciar la imagen de una Familia real reducida a cuatro personas: Felipe, Letizia, la princesa de Asturias y la infanta Sofía.

Desde ese momento, la madre del Rey desaparece de la agenda institucional de la Corona. "Ha estado en dos reuniones de su patronato de la Fundación reina Sofía, una en marzo y otra el 16 de julio. Luego en Mallorca, hace unos días, le dejaron asistir a la puesta en libertad de una tortuga hipatia por un acuerdo que la fundación tiene con el acuario de Palma. Pero nada de esto aparece en la web de la Casa como un acto oficial. No ha podido salir más. Cierto que la pandemia no ayuda mucho, se trata ya de una señora mayor, pero si tenemos en cuenta las ganas que tiene de ayudar y que su valoración en las encuestas es siempre mejor que la de su nuera, deberían dejar que trabajara para la Corona", cuenta una amiga personal de la madre de Felipe VI.


Desmarcarse de Sofía

Cuando el tres de agosto el rey Juan Carlos tomaba un vuelo desde Oporto hasta Emiratos Árabes se ponía en marcha un plan global trazado por la Casa del Rey para desmarcarse del todo del anterior rey y muy a su pesar de Sofía. Aunque en este guion no está escrito que la Emérita abandone su residencia de Zarzuela. "Por ahora sigue en Marivent. Regresará con su hermana en uno días a Madrid. Pero ese es su hogar y en ningún momento ha pensado en dejarlo. Bastante perpleja y disgustada está ya con todo esto para que la hagan salir de su casa", asegura la misma fuente. Y es que hay que subrayar que a la Reina todo esto le ha pillado por sorpresa. Se supone que, como su hijo, ella no sabía nada de las cuentas opacas hasta marzo de 2019, cuando Felipe VI lo puso en conocimiento de las autoridades.

Sin embargo, los meses siguientes, antes de que la ciudadanía se enterase del escándalo, varios medios de comunicación se empeñaban en ver una reconciliación entre el matrimonio, asegurando que Juan Carlos y Sofía estaban mejor que nunca, ya que se había visto a los Eméritos sonrientes y animados en varios eventos. "Pues claro. Él estaba recién operado y quien le ha cuidado siempre ha sido su mujer. Puede que él no le dirija la palabra o haga gestos feos, pero ella jamás. Eso no significa que vuelvan a ser pareja. Tras tantos sin sabores y engaños; tras tantos puñales clavados por la espalda... ¿Crees que doña Sofía tiene ganas de reconciliarse con alguien? Pero ella es una profesional. Lástima que su hijo no quiera aprovecharse de eso", sentencia la misma fuente.

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Felipe y Letizia, junto a sus hijas Leonor y Sofía, durante sus vacaciones, donde han apartado a la reina Sofía.

Pero la duda está ahí. Cuando todos volvamos al día a día en esta nueva normalidad, ¿qué papel le reserva la Corona a Sofía? "El coronavirus le ha venido de lujo al hijo y todo su equipo. Con la excusa de la pandemia y la edad de su madre, van a aprovechar para sacarla del todo de la agenda oficial, seguro. Pero ella lo tiene asumido. Está triste, muy triste, pero mucho más porque todo este 2020 no ha parado de golpearla. Primero fue la muerte de su cuñada, la infanta Pilar, a la que estaba muy unida; después las cuentas de su marido en Suiza; luego Corinna, que no para de contar todas sus intimidades en un continuo reality; y por último la marcha de Juan Carlos, que le trae recuerdos de largos exilios. Pero a todo esto se le ha unido el 'desprecio' de su hijo y Letizia en Palma, donde han hecho como si no existiera. La pobre mujer tiene más ganas de que se termine ya el año que todos nosotros. Vaya 2020 llevamos", explica una de las pocas amistades que le quedan a la Emérita en la capital española.

A pesar de todo, Sofía es una mujer que no pierde la sonrisa, como pudimos comprobar hace unos días en aguas del mar Mediterráneo durante la puesta en libertad de la tortuga. Amable y cariñosa, no dejó de sonreír en todo el acto. Probablemente la reina griega vea el lado bueno a todo esto y con su desaparición de la agenda oficial de Zarzuela pueda disfrutar de temporadas más largas en su Grecia natal, donde reside su hermano Constantino, que lucha contra su enfermedad, o desplazarse a París donde vive su mejor amiga e inseparable prima la princesa Tatiana de Ratziwill. Estos han sido los verdaderos apoyos de la Emérita en estos meses, con los que al igual que con su tía Elena, mantiene largas tertulias sobre música, libros ‘"y sobre la vida. De eso también se habla mucho. De lo rápido que pasa y de cómo te arrasa sin darte casi ni cuenta", apunta la amiga de Sofía.

Reflexiones sobre la monarquia, Letizia y Felipe.

Mensaje por Invitado » Jue 03 Sep, 2020 3:08 am

Reflexiones sobre la monarquia, Letizia y Felipe.

Mensaje por Invitado » Vie 28 Ago, 2020 1:33 pm

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Reflexiones sobre la monarquia, Letizia y Felipe.

Mensaje por Invitada » Lun 17 Ago, 2020 7:48 pm

José Sacristán fulmina al "mal aprendiz" Iglesias por cebarse con la monarquía.

09 de agosto de 2020

A pesar de sus convicciones de izquierdas, el veterano actor no se ahorra críticas al actual Gobierno de Pedro Sánchez y en particular al "afán de protagonismo" de Pablo Iglesias.

Al actor José Sacristán no le cuesta nada separar sus convicciones de izquierdas de una crítica acerada y argumentada contra el actual Gobierno de PSOE y Unidas Podemos. Y así o ha vuelto a demostrar, con un ataque especialmente contundente contra Pablo Iglesias, una vez más.

Fue en una entrevista en La Sexta Noche, donde mostró inicialmente su confianza en que los dos socios en el Ejecutivo entierren sus diferencias. "Habría que insistir en que el PSOE y Unidas Podemos se pongan de acuerdo", señaló.

"Efectivamente hay una dualidad que confío en que no desemboque en una ruptura porque eso sería la satisfacción de la derecha", ahondó, aunque mostró su crítica hacia la actitud del líder de Podemos, al que no es la primera vez que reconviene: "Siempre hay por parte de Iglesias un cierto afán de protagonismo".

"Sin embargo, confío en que este proyecto político siga adelante", insistió el actor madrileño, remarcando igualmente "hay un Pablo Iglesias que padece la impaciencia del mal aprendiz". "Hay una valoración de la situación en la que el manejo de la realidad política no la hace con el debido ajuste, desde mi punto de vista", opinó.

En ese sentido, mostró su convencimiento de que "en estos momentos no está en cuestión la monarquía", entre otras razones, porque dijo no ver "dentro de la izquierda española la figura que pueda encarnar de verdad la posibilidad de hacer una traslación de esa envergadura".

"No creo que la figura del Rey Felipe esté amenazada y no veo próxima la república en absoluto. No es porque yo lo deseara o no, pero no lo veo próximo dada la relación de fuerzas y en la circunstancia actual en la que estamos. No creo que esa sea la urgencia", senteció Sacristán, que sí criticó con dureza a Rey Juan Carlos por sus supuestas irregularidades y por su salida de España.

https://www.esdiario.com/amp/723452746/ ... rquia.html

Reflexiones sobre la monarquia, Letizia y Felipe.

Mensaje por Invitada » Lun 17 Ago, 2020 7:46 pm

Para qué necesito un rey

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PATENTE DE CORSO
Hace tiempo que se levantó la veda, y con motivo. El rey Juan Carlos I, que pilotó la Transición y frustró el golpe de Estado que pretendía liquidarla, a quien debemos un reconocimiento político indudable, se había ido hundiendo en un cenagal paralelo de impunidad y poca vergüenza, de trinque oculto y bragueta abierta, hasta el punto de acabar convirtiéndose en principal amenaza contra su propio legado. Para quienes pretenden liquidar la monarquía, el personaje lo estaba poniendo fácil, pues los sueños húmedos de no pocos protagonistas de la actual política acarician la imagen de un monarca compareciente, no ante un juez, sino ante un parlamento, con ellos en la tribuna y señalando con el dedo. Ejerciendo de acusadores públicos en plan Fouquier-Tinville con una guillotina simbólica al fondo, mientras sus papás y familiares los ven en directo por la tele y comentan: «Hay que ver lo alto que ha llegado mi Manolín, o mi Conchita, que le ponen la cara colorada a todo un rey».

Si he de ser sincero, dudo que la joven Leonor llegue a reinar algún día. Queda feo decirlo, pero es lo que pienso. Supongo que habré dejado de fumar para entonces, así que tampoco me afecta gran cosa. Pero el presente sí me afecta. Vivo en España y espero seguir haciéndolo unos años más; por eso necesito que éste sea un lugar habitable. No digo perfecto, sino habitable. Pero cuando oigo la radio o pongo la tele y escucho a la infame chusma que desde el Gobierno o la oposición maneja los resortes de mi vida, no me gusta lo que hay, ni lo que viene. Hay muchas cosas que ignoro; pero durante un tercio de mi vida viví en lugares peligrosos, y me precio de reconocer a un hijo de pvta en cuanto lo veo.

Cuando me preguntan si soy monárquico o republicano suelo responder que lo que a mí me pone es una república romana con sus Cincinatos, sus Escipiones y sus Gracos, que tenía un nivel; o en su defecto, una república como la francesa, resultado de la que en 1789 cambió el mundo, hizo iguales a los ciudadanos, abolió privilegios gremiales, provinciales y de clase, e hizo posible que la bandera francesa ondee hoy en todas las escuelas y que, después de un atentado terrorista, en los estadios de fútbol se cante La Marsellesa. Soy republicano, en fin, de la rama dura, jacobina cuando haga falta: ciudadanos libres, pero leña al mono cuando ponen en peligro la libertad. Y lo de monarquías hereditarias, pues como que no. Cuando pienso en Fernando VII, Isabel II o Alfonso XIII, se me quitan las ganas. Pero estamos hablando de España, de ahora mismo. Y eso ya es otra cosa.

A ver si consigo explicarme. Una república necesita un presidente culto, sabio, respetado por todos. Un árbitro supremo cuya serenidad y talante lo sitúen por encima de luchas políticas, intereses y mezquindades humanas. Pero díganme ustedes un político, hombre o mujer, que en España encaje en esa descripción. Es más, ¿imaginan a ese árbitro supremo, esa autoridad absoluta, encarnados en Pedro Sánchez? ¿En Pablo Iglesias y su república plurinacional de la señorita Pepis? ¿En Mariano Rajoy y su obtusa y pasiva estupidez? ¿En ese payaso irresponsable y transatlántico llamado Rodríguez Zapatero, que desenterró una nueva guerra civil? ¿En la ridícula y embustera arrogancia de Aznar? ¿En un Felipe González al que ahora no se le cae de la boca la palabra España que mientras estuvo en el poder evitó siempre pronunciar? ¿En Rufián? ¿En Torra? ¿En Casado? ¿En Abascal? ¿En Irene Montero?

No sé ustedes; pero yo, que me hago viejo, necesito alguien por encima de todo eso. Un cemento común, mecanismo unitario que mantenga el concierto de tierras y gentes tan complejas y peligrosas que llamamos España. Sobre todo, porque los ataques actuales a la monarquía no responden a una reflexión intelectual de pensadores serios, sino al viejo afán centrífugo de demoler un Estado a cambio de golferías particulares, chanchullos locales, demagogias idiotas y argumentos de asamblea de facultad. ¿Imaginan una Constitución redactada por Echenique, Otegui o Puigdemont?…

Pendiente de liberarse de la nefasta sombra de su padre, Felipe VI es un hombre sereno y formado, irreprochable hasta hoy, mucho más Grecia que Borbón. Estoy convencido de que es una buena persona y un sujeto honrado, y nada hay hasta ahora que me induzca a pensar lo contrario. Creo que es un buen tío, como solemos decir; y nadie que haya cambiado con él dos palabras afirmará lo contrario. Ama a España y cree de verdad ser útil para preservarla en tiempos de tormenta. Hace lo que puede y lo que le dejan hacer. Y en mi opinión es el único dique que nos queda frente al disparate y el putiferio en que puede convertirse esto si nos descuidamos un poco más. Se lo dije una vez: es usted un asunto de simple utilidad pública, señor. Que no es poco, tratándose de España. La delgada línea roja. Dije eso y sonrió como suele hacerlo, bondadoso y prudente. Y todavía lo quise más por esa sonrisa.

https://www.xlsemanal.com/firmas/202008 ... ssion=true

Reflexiones sobre la monarquia, Letizia y Felipe.

Mensaje por Invitada » Mar 11 Ago, 2020 11:18 am

Felipe VI convence a dos de cada tres españoles y aprueba incluso entre los menores de 30 años
En plena ofensiva de Podemos contra la Monarquía, el Rey aumenta sus apoyos en 14 puntos en cuestión de un mes.



11 agosto 2020
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Reflexiones sobre la monarquia, Letizia y Felipe.

Mensaje por Invitado » Lun 10 Ago, 2020 2:56 am





A VECES se atribuye a la inteligencia lo que no es más que trapacería. A Felipe VI le dijeron que de parte de la señora vicepresidenta Carmen Calvo, su padre se tenía que ir de España. Y Don Felipe mandó a Alfonsín a decírselo al rey Juan Carlos. No todo es tan rápido, pero se puede resumir así. Luego Pablo Iglesias hablaría de la huida del anterior monarca y Calvo se lo explicó: «No huye de nada, ya que no está inmerso en ninguna causa judicial». Y aunque sea el Gobierno el que ha echado al rey Juan Carlos, ahora aparece como el garante de la monarquía constitucional. Porque a Calvo le pueden dar esas locuras que a algunas mujeres les da con el feminismo («La Constitución no incluye a las mujeres», ea), igual que a algunos hombres mayores les pasa con Twitter. Pero ahora da la impresión de ser una persona de fiar mientras el moños y sus moñas van con el chocolate claro, las cuentas espesas y la guillotina en la cesta de la bicicleta.

Reflexiones sobre la monarquia, Letizia y Felipe.

Mensaje por Invitado » Lun 10 Ago, 2020 1:52 am

Sigue siendo Rey

La única vía para que Don Juan Carlos pueda actuar como un ciudadano 'privado' es dejar de formar parte de la Familia Real.

EDUARDO ÁLVAREZ

La única explicación es que nos hayan tomado el peluquín esta última semana y que la operación Emérito no la coordinaran desde el Gobierno Carmen Calvo y el rasputín de Sánchez sino Pablo Iglesias e Irene Montero. La Monarquía está hoy peor que el lunes pasado, esa es la inquietante realidad. Y desconcierta la incapacidad de la primera institución del Estado para reaccionar, tan necesitados como estamos de estabilidad según repite el presidente a todas horas. Zarzuela es un equipo de personas de valía y competencia, aunque tan jibarizado que enseguida se ve sobrepasado. Pero uno se imagina que, por la mañana, en cuanto suena el despertador, escuchan la radio, ven la tele, mantienen la saludable costumbre de leer los periódicos. Y no se comprende que, una semana después, no se haya cambiado de marcha ante la erosión para la imagen y la credibilidad que está causando el vodevilesco periplo del Emérito, al que en próximos capítulos habrá quien sitúe en el Palacio del príncipe saudí que ordenó matar al periodista Khashoggi o en una finca de recreo de Kim Jong-un. Ya puestos. Todo es un dislate.

Cabe implorar a Don Felipe que reaccione ya. Y desde luego al Gobierno, obligado como está a proteger la Corona. Pero la salida de España de Don Juan Carlos -qué error, qué inmenso error- y más aún el modo en que se ha producido dañan al Rey, minando su autoridad y debilitando su independencia -que es, aunque se olvide deliberadamente, lo que justifica la inviolabilidad de todo Jefe de Estado-. No estamos en modo alguno ante una decisión privada de un ciudadano más. Si Zarzuela se empecina en ese argumento, pondrá en cuestión las premisas básicas sobre los deberes y privilegios que adornan a la dinastía. Si la Corona quiere deslindarse de las andanzas presentes y futuras de Don Juan Carlos, lo tiene muy fácil: debe ser excluido de inmediato de la Familia Real y perder el título con carácter honorífico de Rey. Desde que las Infantas Elena y Cristina fueron apartadas de la Familia -familiares del Rey lo serán siempre, pero eso no tiene implicaciones jurídico institucionales-, hacen y deshacen, y entran y salen como dos españolas más. Pero Don Juan Carlos, con su estatus actual, se debe en todo momento a las normas de la Casa. Y su titular no puede aparecer ante la opinión pública como incapaz de hacérselas cumplir. El propio Felipe VI impuso en 2015, en una estrategia de regeneración, transparencia y ejemplaridad, medidas como la del código ético que impide a los miembros ¡de la Familia Real, todos ellos! por ejemplo aceptar lujosos obsequios. Todo queda en papel mojado si ahora cala en la ciudadanía que uno de sus integrantes, Don Juan Carlos, acepta como si nada espléndidos agasajos de los emires o de quien sea. Majestad, actúe. Todo por España.

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Mensaje por Invitado » Dom 09 Ago, 2020 7:56 pm


A la reina Letizia le preocupa el rey Felipe y que Juan Carlos regrese en septiembre

La reina Letizia está preocupada por la situación de la Monarquía y sobre todo por el rey Felipe VI. Cree que el rey Juan Carlos regresa en Septiembre y que se ha tomado unas vacaciones tal y como quería, argumenta una amiga de la reina Letizia

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Mensaje por jajaja » Sab 08 Ago, 2020 3:20 am

El Rey

Salvador Sostres



LOS REYES, como los papas, no tienen que ver con los hombres sino con Dios. Es estúpido juzgar a los monarcas con criterios terrenales y además no sirve de nada. La monarquía es un don, una encarnación divina; ni es democrática ni está sujeta a las leyes que los hombres nos hemos dado, ni queda totalmente a nuestro alcance comprender su última profundidad y significado. Un rey no nos representa a nosotros sino a Dios. Su idioma es el de la eternidad y es nuestra tarea de mortales tratar con devoción de traducirlo, de descifrarlo, aun sabiendo que el intento no va poder librarse de nuestra natural imperfección. Yo puedo entender los ataques de los republicanos, precisamente por su alma tan poco trabajada, pero está fuera de lugar que los que se llaman a sí mismos monárquicos pretendan hacerse los íntegros con su invertebrada lista de reproches. La defensa de un rey no puede depender de ninguna circunstancia. A un rey se le defiende con el furor de los siglos, con las catedrales, con la sangre derramada en las batallas que establecieron las naciones y dibujaron los mapas; y tal como es poco sólido perder la Fe ante las victorias del Mal o los accidentes de tráfico, no es serio cuestionar a un rey por los regalos de un amigo o por los chismes de una cortesana. Un rey es el vínculo más atávico entre el hombre y Dios, el hilo retomado de la Creación en la Tierra, y es el deber de sus súbditos respetarlo, obedecerlo y custodiarlo hasta que Dios lo llame de vuelta a su regazo. Lo demás son formas varias de afectación igualitaria, ensayos de la derrota, la humanidad sin tensión, desparramada. Vulgar exceso de terrestridad. Los reyes no tienen que dar ejemplo sino presencia, permanencia y asegurar la Historia.
Las más estrepitosas derrotas que el hombre libre ha conocido no las causó el brutal avance de ningún enemigo implacable sino la dejadez de los que tenían que defender la frontera del Imperio. A un rey no se le puede defender desde la comodidad, ni empatando con la masa desaforada, sin desenvainar la espada. No hay rey si no prevalecen las categorías fuertes, tan ásperas a veces, y tan poco amables. La libertad no se desmorona porque el Mal sea más poderoso sino cuando el Bien se reblandece asumiendo la propaganda relativista y la corrección política se convierte en una parodia de la altura moral. Cuando nos da apuro hablar de Dios, cuando en nombre de la neutralidad lo expulsamos de las instituciones, de las aulas y hasta los funerales, como si la Civilización no se basara en que la muerte no es lo contrario de la vida; cuando presumimos de laicismo como si fuera la democracia, cuando presumimos de democracia como si fuera nuestra trascendencia, cuando despreciamos nuestra trascendencia como si sólo fuéramos animales y luego nos extrañamos de ser tratados como tales.

Viva en España o en la República Dominicana, el Rey habrá dejado su obra para los libros de Historia, y aunque le hayamos expulsado, le continuaremos debiendo cada instante, cada logro, cada bienestar de nuestro presente libre, próspero y acomodado, tal vez demasiado acomodado. Sus pecados los dirimirá con Dios, que es quien le dio dinastía y misión para que reinara sobre nosotros. Los que clamorosamente fallaron en su deber de defenderlo, los que titubearon, los que negaron su naturaleza y su condición por miedo al berrido infame de la turba, y por lavarse las manos ante lo que les exigía algo más que su arrogancia y su apatía, tendrán tiempo para entender la miseria y la muerte que traen consigo los que han querido humillar a Juan Carlos. Basta con ver la lista de los que ayer le insultaban, la calaña de cada uno de los personajes y dónde nos llevaron sus políticas de conflicto, atraso y hambre. No aprendemos, no mejoramos. Así cayó Roma y así nos han arrasado desde entonces todas las barbaries. Merecemos vivir entre fulanas y elefantes. Si Dios nos volviera a mandar a su Hijo, volveríamos a crucificarlo.

Reflexiones sobre la monarquia, Letizia y Felipe.

Mensaje por Invitado » Jue 06 Ago, 2020 3:44 am


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