¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

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¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensaje por Invitado » Sab 14 Sep, 2019 3:19 am




Cita en el palacio de Liria con el duque de Alba

Tasado en 3.000 millones de euros, el fabuloso patrimonio de la Casa de Alba apenas genera dividendos. La laxa administración de años y el tren de gastos llevaron a sus responsables a abrir al público el palacio sevillano de Dueñas y el de Monterrey, en Salamanca. El próximo jueves le tocará el turno al de Liria, una auténtica cueva de tesoros artísticos. La Casa necesita hacer caja.


A la pregunta de por qué la aristocracia decide abrir al pueblo las puertas de palacio, el señor duque responderá: “Era una demanda social”.

A la pregunta de por qué —de verdad— la aristocracia decide abrir al pueblo las puertas de palacio, el señor duque responderá: “Porque cuando yo heredé la Casa y llegué al poder (sic), me encontré una deuda muy grande que hay que equilibrar. Yo tengo aquí 50 nóminas al mes que hay que pagar. Así que tuve que coger el toro por los cuernos”.

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Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, XVIII duquesa de Alba, por Zuloaga.

A la pregunta de si el Estado ha ayudado a la Casa de Alba en esta operación de apertura al público, el señor duque responderá: “Esta Casa nunca ha tenido ayuda de nadie, jamás hemos tenido ayuda de ningún organismo público…, tampoco la hemos pedido…, pero tampoco nadie la ha ofrecido”.

A la pregunta de a qué dedica sobre todo su tiempo, el señor duque responderá: “En cuatro años y medio he limpiado 54 cuadros. Los cuadros están limpios, como quería mi madre. Y todo con el dinero de la Casa y con el mío particular”.

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Lámpara de porcelana de Meissen.

A la pregunta de qué hay de verdad y de mentira en lo relativo a las desavenencias en el seno de la Casa de Alba tras la muerte de su madre, la duquesa Cayetana Fitz-James Stuart [desavenencias relatadas con todo lujo de detalle por su hermano Cayetano en el libro De Cayetana a Cayetano], el señor duque responderá: “La Casa de Alba es el duque de Alba y sus dos hijos; y los demás —todos los que han ido apareciendo durante la vida de mi madre— pues son hermanos del duque de Alba. Y esto es así y es importante que se sepa”.

Acercándose uno a las puertas de palacio, del palacio de Liria, en la calle de la Princesa, en pleno centro de Madrid, bajo un sol del averno, iba cobrando fuerza la idea de que a lo mejor la aristocracia española ya no era la misma. Que a lo mejor se había modernizado y era algo así como una aristocracia 2.0 afín al ritmo de los tiempos. Craso error. Cuando atraviesas las puertas que separan los jardines de Liria del vestíbulo del palacio y ves al señor duque esperando erguido en la puerta de su despacho, con su quijada de otra época entre luces macilentas, constatas que, como cantaba Julio Iglesias, la vida sigue igual… al menos en el inamovible mundo de los grandes de España. Y que —elevando un poco el listón intelectual de la cita y acudiendo a Lampedusa en vez de a Julio— “algo tiene que cambiar para que todo siga igual”.

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Fachada y jardines del palacio de Liria, en el centro de Madrid.

Carlos Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo, XIX duque de Alba y nueve veces grande de España, ofrece la mano y procede a una imperceptible presión sobre la de su interlocutor, en lo que supone un anacrónico y delicioso gesto de distancia aristocrática que —se convendrá— no es lo mismo que estrechar la mano. El duque se gira y entra en el estudio. Él vive aquí, rodeado de seis siglos de historia y de una legión de goyas, velázquez, tizianos, rubens y zurbaranes; de impresionantes tapices de la Manufactura de los Gobelinos, porcelanas de Sèvres, maderas nobles, mármoles masivos y centenares de recuerdos.

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Salón Español, con el retrato de la infanta Margarita (de Velázquez) en el centro.

El mundo está hecho así: hay quien vive en un dos piezas con souvenirs de plástico en las paredes y el fin de mes como horizonte de utopía, y hay quien mora en un palacio de 3.500 metros cuadrados y 200 habitaciones en el centro de Madrid y controla un patrimonio que la revista Forbes calculó en 3.000 millones. Es su ambiente, el ambiente del señor duque, que vive en la planta tercera, exenta del régimen de visitas al igual que sucede en el sevillano palacio de Dueñas, la otra joya de la corona, o el de Monterrey en Salamanca, abierto al público el año pasado. “Es muy importante transmitir a los hijos el sentido de la Casa, el amor por ella. Hay una frase de Cicerón en latín que está ahí, en el friso de la escalera, que a mi abuelo le gustó mucho y la adoptó, y que dice: ‘A los dioses inmortales que me han concedido esta mansión no solamente para mí sino para mis descendientes’. Es importante tener clara esa filosofía de que la Casa continúa”. Palabra del duque de Alba.

En su caso no fueron los dioses, sino más bien su madre, María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, XVIII duquesa de Alba de Tormes, XI duquesa de Berwick y jefa de la Casa de Alba, nacida en este palacio de Liria en 1926 y fallecida en noviembre de 2014, quien se ocupó de que Liria fuera para su hijo mayor. No exactamente. En realidad es la propia tradición de la sangre azul la que dicta, en el caso de la Casa, que el palacio erigido en 1770 por el arquitecto Ventura Rodríguez y reconstruido de arriba abajo tras quedar destrozado por los bombardeos de la Legión Cóndor sobre Madrid durante la Guerra Civil fuera a parar a sus manos. “El palacio fue destruido y quedaron en pie solamente las cuatro fachadas; hubo un incendio, pero felizmente se pudieron sacar todas las obras de arte. Fue idea de mi abuelo [Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó, XVII duque de Alba] reconstruir el edificio. Y como él murió en el año 1953, fueron mis padres [Cayetana de Alba y Luis Martínez de Irujo] quienes lo hicieron. Y la reconstrucción se hizo íntegramente a costa de la Casa de Alba. Jamás hemos tenido ayuda de ningún organismo público, y eso que el palacio de Liria es el único de Madrid que desapareció durante la guerra”.

Hasta ahora y desde 1976, el palacio neoclásico de Liria era visitable con cuentagotas. Pequeños grupos de afortunados accedían los viernes, de 10.00 a 12.00, a los salones que un día visitaron Oscar Wilde y Stravinski, Churchill y Roosevelt, Charlie Chaplin y Audrey Hepburn, Unamuno y Ortega y Gasset, Victoria Eugenia de Battenberg y Bruce Springsteen.

“Aquí había dos años y medio de lista de espera y eso ya no puede ser; en conciencia, no me gustaba nada esa situación”, comenta con gesto grave el cabeza de la Casa de Alba. A partir del 19 de septiembre, y previo pago de 14 euros (audioguía incluida), grupos de 20 personas recorrerán durante una hora las estancias de la planta baja y de la primera planta, así como los jardines delanteros, donde están enterrados los perros de Cayetana Fitz-James Stuart. Los jardines traseros, un verdadero capricho paisajista, quedan para uso privativo de la familia. El visitante podrá adquirir la entrada en las propias taquillas, aunque desde el pasado 10 de junio pueden comprarse por Internet en la web fundacioncasadealba.com. La previsión, en un hipotético escenario de ocupación del 100%, es de 80.000 visitas al año. El palacio de Dueñas de Sevilla, donde falleció la última duquesa y cuya propiedad recae ahora en Fernando Fitz-James Stuart y Solís, actual duque de Huéscar e hijo de Carlos Fitz-James Stuart, acoge al año a unas 140.000 personas.





Lo que el turista cultural, el amante del arte o el curioso impenitente ante el tirón conceptual y estético de la aristocracia se encontrará en la residencia privada más grande de Madrid es una auténtica cueva de las maravillas. Desde los retratos del gran duque de Alba a cargo de Tiziano y Rubens hasta los de la duquesa Cayetana y la marquesa de Lazán, ambos de Goya, pasando por el Felipe IV de Rubens, La infanta Margarita de Velázquez, el Cristo de El Greco, el Fray Juan de Miranda de Murillo, el San Onofre de Ribera, los paisajes de Van Ruysdael o las escenas campesinas de Teniers, Liria viene a ser un minúscu­lo Prado con aspecto de residencia familiar (lo que en realidad es).

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La biblioteca de Liria, con cerca de 20.000 volúmenes.

La colección, que se abre en el remate de escalera con la estatua romana de la Afrodita Genetrix del siglo I a. C., alberga retratos que resumen la relación de los Fitz-James Stuart con los Alba y está distribuida por escuelas nacionales y por estilos, vertebrados en salones: el Salón Español, el Salón Flamenco, el Salón Italiano (Palma el Viejo, Bronzino, Perugino, Luca Giordano y, sobre todo, la conmovedora Última cena de Tiziano)… Aunque del Salón Italiano salió en 2016 una de sus estrellas indiscutibles, La Virgen de la granada, obra maestra de Fra Angelico que la Casa de Alba decidió vender al Museo del Prado por 18 millones de euros para paliar su falta de liquidez. “La venta del fra angelico me dolió mucho, pero no tuve más remedio”, admite Carlos Fitz-James Stuart; “cuando llegué al poder [el duque ríe ante lo insólito de la fórmula empleada], yo me encontré una deuda muy grande y había que equilibrarla, así que cogí ese cuadro y tuve la satisfacción de venderlo al Prado, que en definitiva es el museo nacional y me hace mucha ilusión que esté allí para disfrute de todos los españoles”.

En lo relativo a la deuda de la Casa y a la mala administración de las finanzas durante años —el verdadero motivo por el que la Fundación Casa de Alba tomó la decisión de abrir al público los palacios de Dueñas, Monterrey y ahora Liria—, los testimonios parecen coincidir en el seno de la familia. El editor Jacobo Siruela, conde de Siruela y sin lugar a dudas el perfil más intelectual de la familia, corrobora las palabras de su hermano mayor: “No hay nadie hoy día que pueda mantener los gastos de un palacio de estas características. Esto de la apertura al público es algo que tenía que pasar algún día, como ha sucedido en todo el mundo; es una manera de financiar y mantener un legado de estas características y, además, de compartirlo”. En ese sentido, el tercero de los hijos de Cayetana de Alba y Luis Martínez de Irujo considera que la venta del fra angelico y de otras obras ha sido inevitable: “Mi hermano no ha tenido más remedio que hacerlo, dado el tren de gastos de mi madre de los últimos años y de su laxa administración”.

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Salón Amores de los Dioses.

Jacobo Siruela editó en 2012 en su sello Atalanta lo que bien puede considerarse como el catálogo razonado del palacio de Liria y de sus colecciones. Preguntado por sus hijos predilectos dentro de los tesoros del palacio, el fundador de la editorial Siruela contesta: “Aparte de los tópicos, que siempre son ciertos, como los dos soberbios retratos de Goya, La infanta Margarita de Velázquez, el tapiz flamenco de la guerra de Troya del siglo XV, La última cena de Tiziano o el retrato del III duque obra de Antonio Moro, yo destacaría los diferentes cuadros de Rubens, el Retrato de un desconocido de Palma el Viejo, el paisaje de Ruysdael, el San Onofre de Ribera o los cuatro tapices de las Indias de Gobelinos del siglo XVIII, además del legado de la emperatriz Eugenia, que murió en Liria en 1920”.

Las relaciones entre los hijos de la fallecida Cayetana de Alba no son especialmente fluidas, tal y como quedó de manifiesto en el programa Lazos de sangre, recientemente emitido por RTVE y que Jacobo Siruela califica de “espantoso”. En él participaron —algo insólito hasta la fecha— Carlos, Alfonso, Eugenia y Cayetano. Este último recordaba ante la cámara, entre sollozos, el vacío y los problemas psicológicos que le provocaron la muerte de su padre, Luis Martínez de Irujo. También confesó la dureza que, a su juicio, implicaba pasar una infancia en el seno de la familia Alba, “donde no te dejaban opinar y, si te rebelabas, te inflaban, te pegaban”.

Por último, criticaba abiertamente la gestión que su hermano Carlos lleva a cabo de la Casa de Alba y declaraba: “No puedo ver cómo unos palacios que se han defendido y reconstruido se vayan a convertir en museos”. Ya en 2011, Cayetano Fitz-James Stuart declaraba: “La gente piensa que hemos vivido muy bien, que somos una máquina de hacer dinero. Están equivocados porque es todo lo contrario: esta Casa es un monstruo de gastar dinero. Estamos intentando cambiar todo para que no se resquebraje el patrimonio”. ¿Era un aviso a navegantes?

Preguntado por El País Semanal acerca de las hipotéticas desavenencias familiares de las que tanto se ha dicho y escrito, Jacobo Siruela, que rechazó participar en aquel programa, niega la mayor y comenta: “Mi hermano Carlos ha sido hasta el momento muy generoso con todos nosotros, sobre todo con mi hermano Fernando, que vive en el palacio de Liria, y con nosotros, que también vivimos allí todas las temporadas que pasamos en Madrid”.

El paseo por los salones del palacio de Liria resulta impactante para cualquier aficionado al arte y a la historia. Hay obras que proceden de la propia Casa de Alba y de otras casas agregadas como Monterrey o Carpio. Otras proceden del duque de Alba Carlos Miguel, el padre de esta colección y al que se le deben las obras italianas y flamencas. Otro corpus pictórico está integrado por las obras de Eugenia de Montijo, que murió en este palacio y dejó una colección importantísima a su sobrino el duque Jacobo. Otras las aportó el propio duque, ya en el siglo XX, y otras, la propia duquesa Cayetana y su marido el duque Luis. A ellos, fundamentalmente, se debe la configuración y el aspecto actual del palacio de Liria tras una larga labor de reconstrucción y compra de pinturas, tapices, porcelanas, mobiliario y lámparas. “Moisés, por favor, enciende esto”, ruega el inquilino del palacio a un empleado. Viene raudo Moisés al noble arte del encendido. Los interruptores estaban a unos tres metros del dedo ducal, pero el caso es que desde dos salones más allá viene raudo Moisés a la llamada del señor.

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Salón Eugenia de Montijo.

El responsable científico de la colección desde hace seis años es Álvaro Romero Sánchez-Arjona. No solo de la pictórica, también de la bibliográfica. Porque la biblioteca del palacio de Liria, creada e impulsada por el duque Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó y con cerca de 20.000 volúmenes, alberga verdaderos tesoros de papel, algunos de ellos tasados en muchos millones de euros. Este valiosísimo conjunto documental constituye una de las grandes novedades en lo que será el “Liria visitable”, ya que hasta ahora era el templo íntimo de investigadores y estudiosos, pero no figuraba en el recorrido de las visitas. “La Fundación continuará con esa labor científica de divulgación de sus colecciones documentales, pero nos parece importante que además puedan ser conocidas por el público que visite el palacio”, explica Álvaro Romero.

Una de las estrellas indiscutibles es la Biblia de la Casa de Alba, de 1430, considerada como la primera en castellano. Se trata de una biblia manuscrita y ordenada por el maestre de la Orden de Calatrava que estuvo en manos de la Inquisición algún tiempo y que, finalmente, llegó a manos del conde-duque de Olivares, que es uno de los títulos de la Casa de Alba. Pero este incunable de incalcu­lable valor no es el único tesoro de la gran biblioteca de Liria. La Biblia Complutense, la Políglota, el doble acuerdo matrimonial de los hijos de los Reyes Católicos don Juan y doña Juana —Juana la Loca— respectivamente con Margarita de Austria y Felipe el Hermoso; y el último testamento del rey Fernando el Católico, firmado por él en la localidad cacereña de Madrigalejo el día antes de fallecer, en 1516 (dicen las malas lenguas que por los efectos secundarios de un afrodisiaco), son documentos únicos.

Pero ninguno de ellos puede competir con el conjunto de documentos, dibujos y cartas escritas de su puño y letra por Cristóbal Colón. Liria conserva el mayor conjunto de misivas del almirante, 21 de las 43 existentes (otras 16 descansan en el Archivo de Indias de Sevilla). Todas ellas llegaron hasta las colecciones de la Casa de Alba a través de la Casa de Veragua, fruto del matrimonio entre el II duque de Berwick Jacobo Fitz-James Stuart y la VIII condesa de Gesves y duquesa de Veragua. Ambas casas nobiliarias se separaron a finales del siglo XVIII y la de Alba ganó el litigio. Entre los valiosos papeles que descansan en las vitrinas colombinas del palacio destaca, por un lado, el primer mapa de la isla de La Española dibujado por el propio Colón, que es el único documento de a bordo que se conserva del almirante; por otro, el listado de los marinos que le acompañaron en su primer viaje. Y sobre todo, una de las cartas del navegante a su hijo Diego. Colón acaba de encontrar oro en el Nuevo Mundo y se dirige a su hijo, que está en Castilla, pidiéndole que concierte una cita con la reina para hablar del tema.

Otra de las 12 cartas de Colón enviadas a su vástago y presentes en la colección fue una de 1498 que los responsables de la Casa de Alba quisieron subastar en 2015 en Christie’s por 21 millones de euros. La operación fue bloqueada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid argumentando que se trataba de un documento de “evidente importancia histórica y cultural” que no debía salir de España. Fue otro intento de hacer caja por parte de la Casa para hacer frente a los gastos de la Fundación y de la conservación y manutención del palacio, pero todo quedó en eso, en intento. “Se proyectó una operación acaso no suficientemente reflexionada que se ha resuelto de acuerdo con lo que establece la ley”, explicó entonces Carlos Fitz-James Stuart en una entrevista con este diario en la que no descartaba la venta de otros bienes. Justo al año siguiente se produciría la de La Virgen de la granada, de Fra Angelico, al Museo del Prado

Final de la visita. Dejando atrás mil y un tesoros; volviendo a recibir la mano tendida del atento, correcto y frío como un témpano señor duque; cruzando las puertas del palacio de Liria, atravesando sus jardines, bajo un calor del averno, iba cobrando fuerza la idea de que —a lo peor— el mundo se había estancado. Que todo era antiguo e inamovible. Pero atraviesas la verja y ahí está la calle de la Princesa, el centro de Madrid, las bocinas de los coches, el aire sucio y los socavones, la gente corriendo, el mundo que gira, imperfecto… y real. 

¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensaje por Invitado » Sab 07 Sep, 2019 2:47 am

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MAR FLORES
“LO NUESTRO NO HABRÍA FUNCIONADO POR SUS PROBLEMAS”

Estuvieron juntos dos años, los más escandalosos de la modelo. Ella le cuidó porque “estaba traumatizado por su madre”. Lo dejaron cuando apareció Javier Merino en escena. Ahora, Cayetano ni la nombra en sus memorias. “Si él le hubiera echado cojones...”, decía

MARÍA EUGENIA YAGÜE

HABLA CAYETANO MARTÍNEZ DE IRUJO (56)en De Cayetana a Cayetano, (La Esfera de los Libros), de su “romance con una modelo que fue la horma de mi zapato en el peor de los sentidos… era una mujer maquiavélica y fría, de doble personalidad: no conseguí averiguar qué había tras esos ojos marrones sin profundidad. Me miraban pero no lograba traspasarlos, solo percibía una oscuridad infinita. La misma oscuridad del personaje. Con ella me porté muy bien y me retiré en silencio al comprobar que la mentira estaba instalada en la relación, desde el primer momento”.

El duque de Arjona, quinto hijo de la duquesa de Alba, no pone nombre a tan maléfico personaje, pero podría referirse a Mar Flores, con quien vivió una apasionada, complicada y accidentada relación de dos años a finales de los años 90. Aprovechando que Cayetano está de rabiosa (y nunca mejor dicho) actualidad, Mar Flores aparece esta semana en ¡Hola!, donde tampoco nombra al jinete, en una entrevista tan oportuna como descafeinada. Sus confesiones y propósitos, olvidan que los lectores tienen memoria. Una vez más, Flores es un Mar de contradicciones.

La historia de la chica de Usera y Cayetano empezó cuando la modelo, aspirante a actriz y madre de un hijo, nacido de su matrimonio con el italiano Carlo Constanzia de Costigliole, dejaba atrás otras relaciones igualmente turbulentas con Alessandro Lequio, bisnieto de Alfonso XIII, aunque sin un duro en su cuenta, y la de Fernando Fernández Tapias, el amante burlado públicamente por una portada de Interviú y el empresario que la había llevado en jet privado a Gstaad, envuelta en martas cibelinas y regalado un Jaguar deportivo que de vez en cuando acabó conduciendo Cayetano.

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MAR, DE LOS ESCÁNDALOS AL PAPA

En agosto, Mar Flores formó parte de una delegación de la Fundación Hispanojudía recibida por el Papa Francisco en Roma, junto a Alicia Koplowitz, Alberto Ruiz Gallardón, Juan Luis Cebrián o Nacho Cano. Mar Flores declaró que “como madre católica de cinco hijos, quise transmitirle mi preocupación por la juventud, que es nuestro futuro y pedirle que rece por ellos, les siga guiando por el camino del amor al prójimo, la rectitud y el sentido común”.



Repasando la hemeroteca, que es el mayor verdugo de desmemoriados y embusteros, la relación de Flores y el jinete es un torbellino de adversidades, intrigas y turbulencias. Contaba Mar Flores los inicios del romance, en la Crónica de EL MUNDO del domingo 29 de julio de 2001, al periodista Fernando Múgica, un extraordinario profesional que por un día dejaba las trincheras de las guerras para escuchar a este personaje de la prensa del corazón: “A Cayetano le conocí cuando ya lo había dejado con Lequio. Fue en una fiesta en Barcelona. Yo notaba que me miraba mucho. Nos dijimos hola y adiós y nada más. Otro día me llamó al móvil. Estuvo un poco borde… A los tres meses, más o menos, me invitaron a una cena en el Palacio de Liria. Iba a asistir gente muy importante como el corredor de coches Carlos Sainz, la entonces ministra Loyola del Palacio o Luis María Anson.

A partir de aquella noche quedamos a cenar para otro día y poco a poco, comenzamos a salir. Me pareció un muchacho que, aunque era buena gente, estaba totalmente traumatizado por su madre. Tenía problemas graves y, en la medida de lo posible, intenté ayudarle. No lo digo yo. Lo reconoció su hermana, que vino un día a verme a casa para agradecerme todo lo que había hecho por él… Me pareció un hombre muy desgraciado. No había recibido ningún afecto de niño… Me entró una especie de instinto maternal. Sentía la necesidad de protegerlo. Me enterneció su ingenuidad. Por supuesto que yo siempre supe que él era un hombre infiel y que no podía evitarlo”.


DESHEREDADO

“La verdad es que, a pesar de todo, él siempre se portó muy bien conmigo. Sobre todo cuando se publicaron las fotos [las del hotel D’Inghilterra en Roma, situado justo enfrente del palacio Torlonia, residencia de la madre de Lequio, fotos que le tomaron clandestinamente, publicadas tiempo después en Interviú]. Y yo me fui al hospital porque mi cerebro dijo basta y no pude soportarlo más.

A veces pienso que si él le hubiera echado dos cojones, a lo mejor lo nuestro hubiera podido funcionar. Bueno, no es verdad. No hubiera funcionado por muchas razones. Tendría que haber solucionado primero sus propios problemas. Además, su madre le dijo al final, después de estar dos meses en mi casa, que si seguía conmigo le desheredaba”.

La duquesa de Alba nunca aprobó esa relación, pero tampoco se enfrentó abiertamente a su hijo favorito para que rompiera con ella. A menudo llamaba a algunos periodistas para animarnos a desacreditar a Mar Flores: “Es una chica de quinta categoría en todo”. O cuando le preguntaban por el noviazgo: “Nada serio, Cayetano cambia de novia como de camisa”. Sin embargo, ante la amenaza de su hijo de renunciar a ser el padrino de boda de su hermana Eugenia si Mar Flores no era invitada, la duquesa cedió: “Siempre soy blanda con mis hijos”.

Se entiende el resentimiento de Cayetano cuando ahora habla de esa relación como una mentira permanente desde sus inicios. Y encaja también con la confesión de Flores en Crónica, reconociendo el buen comportamiento del aristócrata con ella.

Y es que, a pesar de que en aquella época Cayetano era víctima de sus dependencias, confesadas también en el libro, no soportaba a Jesús Aguirre, sufría las secuelas de una infancia infeliz y una adolescencia turbulenta, fue muy generoso con Mar Flores en todos los sentidos y tuvo la mala suerte de que en esos dos años juntos, ocurrieron toda clase de contratiempos que dañaron una relación complicada por ambas partes.

Igual que lo había hecho anteriormente Fernando Fernández Tapias, Cayetano pagó viajes y detectives, para ayudar a Mar Flores en su divorcio y proceso de nulidad de su matrimonio con Carlo Costanzia, ya que el italiano le puso toda clase de obstáculos a la modelo para quedarse con la custodia de su hijo y hacerle la vida imposible.

Y el jinete hasta la acompañó a visitar al presidente del Tribunal Eclesiástico de Madrid para acelerar el proceso, ya que la pareja quería casarse por la Iglesia.

Se lamentaba Flores con Fernando Múgica de que su novio no le hubiera “echado cojones” suficientes a la relación, pero lo cierto es que Cayetano se puso el mundo por montera por ella, repartió demandas a diestro y siniestro para defender su honor y el de ella y gastó una fortuna en abogados, viajes y regalos, entre ellos un anillo de cinco millones de pesetas, cifras que su entorno fijaba en más de 50 millones de pesetas de hace 20 años, unos 300.000 euros de ahora.

Un día dejó Liria para irse a vivir dos meses con Mar a su piso de la calle Julio Palacios 26, y mientras pasaban un fin de semana en Las Arroyuelas, la finca sevillana del jinete, les llega la noticia de la inminente publicación de las fotos robadas años antes de Mar Flores y Alessandro Lequio en la habitación de un hotel de Roma. Escándalo mayúsculo y un trauma insoportable para la modelo, que acabó ingresada en La Paz, algún medio llegó a hablar de intento de suicidio. Cayetano se enfrentó a todos para defenderla y se querelló contra Ana Obregón por afirmar que Mar Flores y el aristócrata planeaban introducir droga en la maleta de Lequio para hundirle. Obregón tuvo que disculparse públicamente en una comparecencia en el hotel Santo Mauro junto a sus abogados, mientras la madre de Lequio, Sandra Torlonia, nieta de Alfonso XIII, llamaba llorando a la duquesa de Alba para evitar represalias judiciales sobre su hijo.


“DÉJALA”

Pero la relación entre el conde de Salvatierra y Mar Flores, no soportaba más avatares. Por otra parte, Cayetano tenía títulos y linaje pero ninguna fortuna en perspectiva. Un día Cayetano se desayunó con unas fotos de la modelo y su amor de siempre, Javier Merino, en las islas Seychelles (¿o eran las Mauricio?). Ella negó el romance pero parecía evidente que había elegido la estabilidad y un futuro sin sobresaltos.

El hermano de Mar Flores llamó a Cayetano y le aconsejó: “Déjala”. Y alguien que estaba cerca le vio llorar. Unas palabras suyas tiempo después, contradicen las que ahora escribe en su libro sobre aquel amor envenenado: “Los años de mi relación con Mar Flores han sido de enciclopedia. No me arrepentiré nunca. Defendí a ultranza algo en lo que creía, más tratándose de una mujer, que en eso soy como un caballero medieval, pero sufrí de la manera más encarnecida en esos dos años y Mar me apoyaba en mi soledad”.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 7 DE SEPTIEMBRE DE 2019

¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensaje por Invitado » Sab 07 Sep, 2019 2:46 am




CASA DE ALBA
LA PUESTA DE LARGO EVIDENCIA LA RUPTURA

Habrá menú andaluz en San Sebastián, invitados ilustres, dj, grupo trap... Pero no se espera a los hermanos de Cayetano en la fiesta de sus hijos.

B. MIRANDA

EL PALACIO DE ARBAIZENEA DE San Sebastián, esa idílica villa cubierta de hiedra donde la duquesa de Alba solía pasar los meses de julio, celebra esta tarde la puesta de largo de Luis y Amina, los hijos de Cayetano Martínez de Irujo y su ex mujer Genoveva Casanova.

Un fiestón que tristemente evidenciará el distanciamiento entre los seis hijos de Cayetana, enfadados probablemente por la publicación de las memorias de Cayetano, padre de los protagonistas de la noche. Una velada con cóctel, cena posterior y baile para 350 personas que organiza Mahercatering, la empresa que explota para bodas y eventos esta finca que heredó el duque de Arjona de su madre y que perteneció a su padre, Luis Martínez de Irujo.

En LOC hemos averiguado el menú y llama la atención que se vaya a servir comida típica andaluza, como gazpacho y rabo de novilla de principales platos. Si bien, el aperitivo tendrá sabor euskaldun: pimientos de Pontigo, crujientes de pollo de caserío, tempura vegetal de chipirones y gildas. Pintxos mezclados con algunas delicatessen japonesas como sushi, maki y sashimi y clásicos españoles como una gran estación de jamón ibérico. De postre, un tubo de chocolate metalizado. Todo un desafío gastronómico que hará que le apriete el traje a los asistentes.


BANDA DE TRAP

La noche será amenizada musicalmente por el grupo Trapical Minds, una banda trap cuya presencia es regalo de Narcís Rebollo, marido de Eugenia Martínez de Irujo y presidente de Universal Music, que han dicho no irán a la fiesta.

De la iluminación y sonido se encarga Abs Fluge Euskadi, de la decoración floral Flowers & Events by Josu Irízar y la noche culminará con la actuación del DJ Oscar Martínez.

La lista de invitados completa se desconoce, aunque hemos confirmado que Victoria Federica de Marichalar, hija de la infanta Elena, asistirá, probablemente vestida de Caprile, como en su propia fiesta de mayoría de edad. Con respecto al traje de Genoveva no se sabe nada; Con respecto al traje de Genoveva no se sabe nada; si bien se sabe que Amina se debate entre un Tot-Hom y un Jorge Vázquez, ha publicado Vanity Fair.

Se espera falten a la convocatoria los hermanos de Cayetano Rivera, probablemente enfadados por la publicación de su libro De Cayetana a Cayetano (editorial La Esfera de los libros). De los Alba sólo irá algún primo, como Tana Rivera, hija de Eugenia, y se ignora si lucirán palmito estilosas primas políticas de los jóvenes como Sofía Palazuelo e Inés Domecq, entre otras celebridades.

En Arbaizenea se alojan estos días 35 miembros de la familia, pero parece que ningún hermano del anfitrión.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 7 DE SEPTIEMBRE DE 2019

¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensaje por Invitado » Vie 06 Sep, 2019 10:56 pm


Descubre la opinión sobre la reina Letizia de la Duquesa de Alba

La duquesa de Alba Cayetana Fitz James Stuart fue una aristócrata muy conocida y querida en España y fuera del país. Cuenta su quinto hijo Cayetano duque de Arjona y Conde de Salvatierra que tuvo una amistad con la infanta Elena que su madre aceptaba con entusiasmo. Pero en el caso de la entonces prometida del principe de ASturias, Felipe de Borbón con letizia Ortiz Rocasolano, el rey Juan Carlos y Sofía le pidieron organizar una cena para presentarla en sociedad. Cayetana de Alba accedió en el Palacio de Liria, pero jamás opinó sobre Letizia, sino que apoyó al heredero entonces el actual rey de España Felipe Vi

¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensaje por Invitado » Mar 03 Sep, 2019 1:52 pm


Crónica Rosa: Reacciones a las revelaciones de Cayetano Martínez de Irujo

¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensaje por Invitado » Dom 01 Sep, 2019 2:44 am

Historia de un hombre triste contada por él mismo

DAVID GISTAU




APENAS sé nada de Cayetano Martínez de Irujo. Hablé con él una sola vez. Fue en el vestíbulo del hotel de Buenos Aires donde se alojaba la delegación madrileña que daba por segura la designación olímpica que luego se llevó Tokio. Días divertidos.

Seré piadoso y no daré el nombre del ministro que, a hora temprana, permaneció agazapado en un pasillo, con indumentaria deportiva, esperando a ver si Rajoy iba al gimnasio para hacerse el encontradizo en la cinta.

En un ambiente de optimismo desatado, con infinidad de políticos, empresarios y personajes del demi-monde que habían viajado para salir en la fotografía de la victoria, Cayetano, conocedor de los mundos interiores del olimpismo, era el único que decía al reportero: «Esto no va a salir». Simpaticé de inmediato con ese hombre que se mantenía solo y callado, acodado en la barra junto a un café, con algo en el porte que me recordó los personajes de Wodehouse y el viejo salmón disecado del bar Balmoral, mientras a su alrededor personas tontamente eufóricas hablaban alto y se palmeaban las espaldas.

Lo que no se me ocurrió entonces fue la posibilidad de que a ese Cayetano lo distinguiera la tristeza. Algo que se me antoja evidente ahora que, al ser un hombre ubicado en una doble situación fronteriza –la edad y la muerte de la madre, con lo que tuvo de redefinición de la familia–, lleva completados a través de entrevistas algunos insólitos episodios confesionales, emocionantes por lo que tienen de desahogo, que culminarán estos días con la publicación de un libro de memorias que, a juzgar por el adelanto que traía ayer el periódico, será honesto, atrevido. Y, por todo ello, poco conveniente a la gravedad numismática del entorno, el del ducado de Alba de Tormes. Que, la verdad, una vez terminada la entrada en Lisboa de uno de sus titulares, se nos fue haciendo menos interesante para prestarle atención.

Esa carga emocional de la que intenta liberarse Cayetano sí me resultó interesante desde el preciso instante en que lo vi romper a llorar en una entrevista mientras hablaba de la muerte prematura de su padre. Dijo que le hizo sentir abandonado como si el padre hubiera elegido no volver a estar con él, veneno psicológico éste, terrible para el adolescente que trata de sacar adelante el adulto cuyo embrión lleva dentro, del que sé muchísimo. De otras cosas que le han pasado a Cayetano sé menos. Por ejemplo, del alivio para el desasosiego que supone entregarse al sexo en serie, torrencial, diario, con las modelos más bellas de Madrid a las que uno va conociendo en las discotecas más exclusivas de los años 80. Esa experiencia temo no tenerla, yo me alienaba poniéndome en el walkman a Iron Maiden.

El adelanto del libro anuncia también historias de amor primerizas con mujeres maduras que recuerdan la Maggie May de Rod Stewart. Y palizas a manos de nannies que condicionaron la relación con toda mujer posterior. Y soledades infantiles en pasillos palaciegos demasiado amplios, tanto que nadie reparaba en la desaparición de un hijo. Y cocaína. Sugiere, sobre todo, la enorme ansia de aprobación, afecto y pertenencia de un hombre que, joven, se encuentra a sí mismo en la pasión por los caballos y que, maduro, se lleva una última bofetada de desarraigo sentimental cuando el hermano y sucesor lo rechaza, tanto a él como a los proyectos que hubiera podido madurar para actualizar la casa.

Estamos ante una persona que, después de pasar medio siglo cultivando el pudor y la contención, coge y se derrama. Ello convierte a Cayetano en alguien distinto, más hondo y quebradizo, que el personaje de los coches de caballos y los sombreros cordobeses de los andaluces profesionales en feria. Bien por él.


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    DOLOR DE ALCURNIA
    Lo que se ha dado en llamar el mundo del ‘couché se prepara para recibir un impacto de meteorito, el del libro de memorias de Cayetano Martínez de Irujo. Por lo que ya se sabe de ellas, esas páginas coronarán una emotiva voluntad confesional que el aristócrata lleva un tiempo esbozando en entrevistas en las que ha llegado a romper a llorar.

¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensaje por Invitado » Sab 31 Ago, 2019 2:55 am

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Cayetano Martínez de Irujo con el león que adoptó cuando se fue a vivir a Francia para poder seguir compitiendo.
CÓMO EL DEPORTE ME AYUDÓ A SUPERAR MIS ADICCIONES Y MIS TRAUMAS SEXUALES El capítulo más polémico de ‘De Cayetana a Cayetano’ (La Esfera), la autobiografía del hijo favorito de la duquesa de Alba


“ERA CARNE DE CAÑÓN [ PARA LAS DROGAS ] UNA MODELO ME LLEVÓ AL LADO OSCURO

LOC adelanta en exclusiva el contenido del capítulo más polémico de ‘De Cayetana a Cayetano’ (La Esfera), la autobiografía del que se proclama heredero espiritual de la duquesa de Alba. En él relata los abusos sexuales (así lo denominaron sus terapeutas) por parte de señoras mayores y el infierno de adicciones que vivió durante cinco años. Solo el deporte y la disciplina le salvaron.

CAYETANO MARTÍNEZ DE IRUJO


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UN PALMARÉS BRILLANTE PESE A TODO

-A los 14 años le regalaron su primer caballo y enseguida, le seleccionaron para el campeonato de Europa. Quedo cuarto. Participó como tal en 11 copas de naciones con resultados excelentes.

-En 1986 ya formaba parte del Equipo Nacional Absoluto de Hípica

-Campeón del mundo en Estocolmo.

-Medalla de oro de la Federación Ecuestre Internacional y la de plata de la Federación Hípica Española.

-Ha saltado 32 copas de naciones por España.

-Participó en cuatro juegos ecuestres mundiales.

-Participó en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, consiguiendo un 4º puesto en saltos por equipos. Sus compañeros eran Astolfi, Álvarez Cervera y Sarasola.

-Presidente de la asociación Internacional de Jinetes en dos etapas. Entre 1999 y 2007. Y desde 2011 a 2013.

A PESAR DE LAS INTERFERENCIAS de Jesús Aguirre, o quizá como consecuencia de ellas, la realidad es que con 16 años no daba cuentas a nadie y en mi familia ignoraban que a menudo dormía fuera del palacio.

A esa edad salía con una señora mayor que yo, que había conocido en el Club de Campo. Su marido comerciaba con diamantes, viajaba mucho y se quedaba sola en Madrid. Esta mujer me recogía en su coche, me daba 20.000 pesetas para que pagase yo en los estupendos restaurantes a los que acudíamos. Después, las copas en Mau Mau, que abría sus puertas a partir de medianoche. Dormíamos juntos y el lunes me llevaba al colegio. Me quedaba con el dinero sobrante. Me gustaba mucho, creo que cumplía varios papeles en mi vida: amante, amiga, madre... El idilio nos duró año y medio. Ella mantenía otra relación paralela con un hombre del Club de Campo. No sentía celos ni me importaba en absoluto. Andaba obsesionado con la conquista.

El año anterior, ya seduje a la señora de la familia de acogida de Inglaterra donde pasábamos un mes de verano para reforzar el idioma. Cuando se iba el marido a trabajar, subía yo. Reconozco que me puse pesado. Ella aceptó. Yo, feliz. Sin embargo, la lectura de los terapeutas de EEUU que me atendieron años después coincidió en el daño que me habían hecho psicológicamente ambas relaciones. Incluso las catalogaron de abuso sexual. Era un menor, se aprovecharon de un desamparado emocional que buscaba cariño, refugio y una madre. Ese punto de partida que habría de confundirme a lo largo de la vida.

Ya entonces estaba rebelado contra el mundo y no sabía por qué. Había convencido a mi madre de que me cambiase de colegio. Escogí ese colegio porque no era necesario vestir uniforme: los que había usado en años anteriores los rocié con gasolina y los prendí fuego. Nunca imaginé que me iba a cruzar con el padre Juan, un hombre importante en el desconcierto que vivía entonces, me infundió responsabilidad y consiguió convertirse en una de las pocas personas que despertaban mi admiración.

Con 18 años, mayor de edad y acabado el colegio, ya estaba volcado en la hípica. Había saltado tres campeonatos de Europa junior. En ese momento, me planteé que debía asumir otra responsabilidad pendiente: cumplir el servicio militar.

No pedí contactos familiares para pasar una mili cómoda. Mi obsesión era que nadie me descubriese como el hijo de la duquesa de Alba. En ese camión íbamos gente de cualquier pueblo de la península, de familias radicalmente opuestas a la mía: les miraba una y otra vez porque no podía salir de mi asombro. Enseguida me adapté. Era el 204, uno más, un cachondo. Tras dos o tres semanas, el sargento me mandó a hablar con el comandante.

—¿Tú eres el que monta de la familia?

Me pidió que dejase las prácticas de gimnasia para montar sus caballos. Un privilegio que me permitió ducharme solo.

El comandante parecía encantado con la solución, mis compañeros no tanto. Algunos soldados cambiaron de actitud. Mientras me afeitaba una mañana, después de dos o tres días sin asistir a los entrenamientos gimnásticos, se acercó uno:

—Nos han dicho que eres príncipe o algo... Que sepas que eso es una mierda bien grande y con asas. —Frase que escenificó con sus gestos.Era militante de la Guardia Roja y terminamos siendo amigos.

—Yo he nacido en un palacio. ¿Dónde has nacido tú, macho? ¿Acaso me has visto algo raro?

—Pues la verdad es que no. Eres buen tío —me decía.

Antes de acabar la mili, me matriculé en la universidad. Creía tener una deuda con mi padre: le debía estudiar Agrónomos y ocuparme del campo de la Casa. Jesús Aguirre acabó con cualquier expectativa en ese sentido: “No vayas a creer que vas a trabajar en el campo de esta Casa”. Fin.

Entendí que solo tenía una salida profesional y sobre todo vital: el deporte, los caballos. Ellos han sido para mí mucho más que una profesión. Los caballos me salvaron.

Con la pequeña herencia de mi padre compré algunos ejemplares. A pesar de la dificultad para obtener un puesto en el equipo nacional sin influencia de la familia, yo lo había logrado por derecho propio, y sorteando el hándicap de ser “el hijo de”. Aunque nunca nadie de mi familia acudiese a un concurso a darme ánimos. En las competiciones miraba con cierto recelo a los otros jinetes, siempre rodeados de novias, padres, hermanas. Ya entonces hablaba poco, estaba solo y la soledad sería mi compañera fiel durante muchos años.

Sin saber muy bien cómo ocurrió, lo cierto es que un buen día, a principios de los 80, se produjo en Madrid una explosión vital, cultural y transgresora. Madrid fue una fiesta. Se gestó un momento mágico marcado por la libertad de acción en el que la capital recogía un poquito de todo: movida musical, cultural y el renacimiento de la jet set. Aunque no caminé tras los pasos de Pedro Almodóvar, ni era asiduo visitante de los cócteles organizados en galerías de arte; tampoco de Rock-Ola, la Vía Láctea o el Cock de la calle Reina, que visitaba mi hermano, Jacobo.

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El recluta 204 Cayetano Martínez de Irujo quiso pasar desapercibido mientras hacía el servicio militar. En la imagen, el duque de Arjona posando con el uniforme. En el cuartel era uno más y rechazó todos los privilegios

“A los 16 salía con una señora que me daba 20.000 pesetas”

“Me acerqué a las drogas. La coca me perturbó por completo”

“Mi compañero era Pocholo. Íbamos con tres grupos de chicas”

“El sexo era una válvula de escape. Ninguna se resistía”

“Después de la fiesta, me iba a montar a caballo. Era responsable”


Yo me apunté a la otra parte de la fiesta. A Mau Mau, reducto para la clase alta; a las increíbles fiestas de Joy Eslava. A Pachá y su noche interminable. También era asiduo de El Café de París, los afterhours de la zona de Cuzco y la calle Orense. Madrid era el sitio más divertido del mundo. Madrid era una barbaridad: salía seis días a la semana, con una idea compartida: “Ésta también será una noche sin final”. El domingo quedaba con los crápulas de la noche para hacer balance de la semana. Descansaba los lunes.

Madrid era una ciudad fascinante para un tipo solo como yo. Encontraba mujeres guapísimas, modelos que iban y venían. Una vorágine que no me perdí: entré a los 18 y salí con 23. Me metí a saco, sin saber que existía una cara B de la fiesta continua y la noche. La Movida escondía un lado oscuro que trazó a menudo caminos zigzagueantes. Fue un tiempo hedonista y creativo, pero también devastado por las drogas. También recorrí ese camino. La noche con todas sus aristas, la vibrante y la sórdida.

Me acerqué al mundo de las drogas. Me perturbó por completo la coca, que corría por los locales de Madrid con gran facilidad. Padecía un problema emocional, era carne de cañón para convertirme en prisionero de algunas sustancias, solo era un chico triste y desencantado, sin consejos, sin guía y con una importante contradicción interna. Conocí a una modelo española que me acercó un poquito más al lado oscuro.

La mayoría de las veces dormía fuera. A mí nadie me decía nada. Desde los dieciséis nadie controlaba mi vida. En un palacio es difícil.

Mi fiel compañero de esos cinco años de locura fue Pocholo Martínez Bordiú. Éramos inseparables. Había más amigos pero los calaveras noctámbulos eran los más divertidos. Acabábamos en un afterhour, nos movíamos con tres grupos de chicas, no sabíamos ni dónde despertábamos, era una auténtica locura.

Tenía una botella reservada en todas las discotecas. Era el «niño bonito» de Madrid, tenía mucho éxito y todo lo que quería en cualquier sentido. El sexo se convirtió en mi válvula de escape. Vivía en una obsesión: seducir a mujeres de todas las nacionalidades. Ninguna se resistía. Esa locura acrecentó mi confusión, ni cumplían el papel de madres ni de novias ni ningún otro. Era un intento vano de suplir vacíos.

No siempre vivíamos las fiestas en las discotecas y locales de moda, otras veces las organizaba en el palacio. El sereno fue testigo de esas visitas, no sé si contaba algo porque nunca me apercibieron. No solo monté las fiestas en Liria, también lo hice en los demás palacios de la familia. Vivía en el exceso, fuera de la norma y de mi propio control.

Antes de comenzar esta ruta infernal tuve algunas novias de la sociedad madrileña muy guapas y encantadoras. Aunque pueda parecer lo contrario, no alardeaba de mis conquistas. Buscaba cariño, apoyo, comprensión. He llegado a pensar que ese era el motivo por el que las mujeres me querían y cuidaban tanto. Pero resultaba imposible retenerme, era una especie de bestia. Era fuerte y luchador pero tremendamente vulnerable. Me acompañaba el éxito, que no sabía gestionar.

Hasta que un día me asusté de mí mismo. Soy trabajador, emprendedor, sensible, fuerte. No me puedo quedar en la cama a partir de las nueve de la mañana. Fue una sensación muy desagradable. “Hasta aquí he llegado”, me dije. Busqué soluciones, pedí ayuda a Jacobo que me facilitó un contacto en Inglaterra. Cogí mi maleta y me fui a un centro especializado. Mi madre desconocía la situación, la avisé antes de partir. Reaccionó bien. Pero ella no era consciente de la realidad de la vida. Regresé rápido. “Ya estás bien, ¿verdad?”, me preguntó mi madre. Pero lo pasé fatal. La estancia en Inglaterra había sido solo el comienzo de un proceso más largo en el que tuve que cortar con mis amigos de Madrid, recluirme, no beber alcohol.

Nunca me he sentido el “niño bonito”. Y el hecho de no creérmelo me ha servido para librarme de ser el más tonto de los tontos. Porque cuando profundizas en el mundo de la noche como yo hice, averiguas que todo lo que te rodea es falso. Vivía rodeado de aduladores, de modelos hermosas, actrices, misses...

Entre Pocholo y yo manejábamos el cotarro. Él pegaba saltos. Yo no había nacido para brincar por las pistas de las discotecas. Fueron cinco años de vorágine, hasta que me planté y me hice una pregunta reiterativa: “¿Qué hago yo aquí?”.

No podía seguir viviendo así, no podía despertar cada día en un sitio de Madrid sin siquiera saber dónde me encontraba. Mi compañero de faena dormía hasta las dos de la tarde, pero yo me tenía que levantar pronto porque el sentido de la responsabilidad era más fuerte que el cansancio: debía montar mis caballos. No podía entrenar con tal desenfreno ni desarrollar una carrera deportiva profesional.

Seguía sin entender por qué continuaba cayendo en agujeros, por qué tenía ese desequilibrio emocional, por qué no era feliz. Era un rebelde, pero no un cafre, era sensible, buscaba cariño y aceptación del entorno familiar con verdadera ansia. Nadie me preguntaba nada de nada desde que murió mi padre.

Para ser justo, he de reconocer la suerte de contar con el apoyo de Florián Cortijo, la persona que me enseñó a montar y que fue casi un padre, y Luis María Anson, otro padre adoptivo.

Jamás digo “no me arrepiento de nada”. Por supuesto que me arrepiento de cosas: si yo hubiera sido una persona estable habría desarrollado una carrera deportiva brillante. Claro que me arrepiento, pero no fue solo culpa mía. Nací en un sitio de oro, parecía que tenía todo lo que la gente ansía para ser feliz: guapo, inteligente, rico... No tenía nada. Solo una tristeza infinita.

Únicamente destacaré una cosa positiva de los años vividos con tanta intensidad. Después de la fiesta, me iba a montar cinco caballos. Nunca abandoné mi responsabilidad diaria, aunque acudiera sin dormir. Esa fue mi única y gran virtud.

A mí me salvaron el deporte y mi fuerza de voluntad para seguir levantándome cada día. También la peste equina, que me obligó a salir de España.

ImagenEn brazos de mi madre, rodeados por Fernando, mi padre, Jacobo, Carlos y Alfonso

ImagenJugando con mi madre.

ImagenNavidad en Liria con mi madre y Eugenia.

ImagenToreando una vaquilla

ImagenLa infanta y yo compartimos nuestra afición por los caballos. [Salieron juntos tres meses].

Imagen Con Genoveva y mis hijos

ImagenMi madre y Jesús Aguirre de vacaciones en Arbaizenea.

Imagen El huevo de mi vida que dibujé durante mi terapia en EEUU.


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‘De Cayetana a Cayetano’
publicado por La Esfera
de los Libros sale a la venta
el próximo 4 de septiembre





LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 31 DE AGOSTO DE 2019

¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensaje por Invitado » Jue 08 Ago, 2019 1:40 am



Lazos de sangre - T2 - La saga Martínez de Irujo

Los Martínez de Irujo son más conocidos en nuestro país como los hijos de la Duquesa de Alba. Pero en esta segunda entrega de ‘Lazos de sangre’ se convierten en protagonistas para realizar un emotivo homenaje a su padre, Luis Martínez de Irujo.

El programa entra en los grandes palacios de la Casa de Alba: Liria en Madrid, La Pizana en Sevilla y el Arbaizenea en San Sebastián. A través de ellos y de los testimonios y recuerdos de los hijos de Martínez de Irujo los espectadores entenderán mejor la historia de una de las familias nobles con más renombre de nuestro país. Además, muestra por primera vez en televisión el álbum personal de la luna de miel de Doña Cayetana y Luis Martínez de Irujo.

En el documental participan Eugenia, la pequeña de la familia, que concede una emotiva entrevista desde Sevilla después de muchos años de silencio; Alfonso, que habla por primera vez para un programa de televisión; Cayetano, desde su casa en San Sebastián, comparte, en su entrevista más sincera y desgarradora, lo que supuso para él la pérdida de su padre y descubre los rincones que fueron escenario natural de su infancia; y el actual Duque de Alba. Un recorrido por el pasado de la saga, pero también por el futuro representado en las nuevas generaciones.

¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensaje por Invitado » Sab 08 Jun, 2019 3:27 am




CAYETANO MARTÍNEZ DE IRUJO
OBLIGADO A ENTENDERSE CON EL DUQUE

En 2016 se quedó sin ingresos pese a que, según él, su madre quiso que siguiera al frente de la Casa de Alba. Ahora, ya recuperado pero enfrentado con sus hermanos, debe entenderse con ellos por la buena marcha de los negocios familiares.

MARINA PINA


CAYETANO MARTÍNEZ DE IRUJO (56), no perdona la situación en la que quedó tras la muerte de su madre en noviembre de 2014. El penúltimo hijo de la duquesa de Alba tuvo que abandonar el palacio de Liria, donde vivía, sacar a sus caballos de las cuadras y buscar otra manera de ganarse la vida. Eso recuerda en cada entrevista que le hacen –la última, hace un mes en este periódico–. “A mí me subvencionaba el sistema y resulta que el sistema se ha quedado sin dinero y el poco que hay se ha quedado con el mayor”, dijo en EL MUNDO. “Los tres mayores me han quitado todo”, insistió. Algo que el cabeza de la familia, Carlos Fitz-James Stuart, negó. Una familia enfrentada tras la muerte de la duquesa pero condenada a entenderse, ya que aún tienen negocios juntos.

Cayetano Martínez de Irujo dejó su vida profesional en 2009 por petición de su madre. Desde ese momento, se dedicó a gestionar la Casa de Alba. “Llevaba todos los palacios de la familia, las casas e incluso la gestión del personal de servicio”, cuenta una fuente cercana al conde de Salvatierra.

Cayetano tenía asumido que no llevaría la voz cantante como en vida de su madre, pero no que su hermano Carlos le apartaría de la gestión de todo, algo que sucedió a principios de 2015, dos meses después de la muerte de Cayetana. “Había una herencia, pero aún no estaba todo repartido, se encontró con cero ingresos y los mismos gastos”, continúa la misma persona.

En los cuatro años que han transcurrido desde entonces, la nueva Casa de Alba ya está organizada y Cayetano vive de sus negocios fuera del ámbito familiar. Ha acumulado un vasto patrimonio inmobiliario. En el Registro de la Propiedad aparecen 14 bienes inmuebles a su nombre distribuidos por toda España. Entre ellos está el palacio de Arbaizenea, un terreno de 28.000 metros cuadrados en San Sebastián que le donó su madre y cuyo jardín se alquila para celebraciones.

Cayetano recibe ingresos de su actividad como agricultor. Desarrolla esta profesión en las fincas rústicas de 26 y 17 hectáreas respectivamente que tiene en la localidad cordobesa de El Carpio. Junto a ellas posee 18 hectáreas, esta vez urbanas. Desde allí lleva sus negocios agrarios. Cayetano gestiona junto a su hermano Fernando Actividades Agrotécnicas, una sociedad con un activo de 1,3 millones de euros. Además, es accionista, apoderado y secretario de Eurotécnica Agraria junto a Alfonso, Luis y Eugenia. La empresa cerró 2017 con 2,5 millones en ventas. Como administrador único, el conde de Salvatierra es dueño de una sociedad denominada como su título aristocrático y con 1,2 millones de ventas.


JACOBO, APARTE

Con el único hermano con el que Cayetano no está vinculado profesionalmente es con Jacobo, conde de Siruela. A pesar de la diferencia de criterios al frente de la Casa, el conde de Salvatierra continúa condenado a entenderse con Carlos, el primogénito. Ambos son administradores de Ducado de Alba SL, la empresa de productos gourmet que el jinete creó en 2012 con el beneplácito de su madre. Aunque la empresa aún no reporta beneficios, Cayetano sigue muy ilusionado con ella. “Ha conseguido tener la mayoría accionarial, es a lo único que ha cedido su hermano”, desvelan las mismas fuentes a LOC. Hasta ahora, los dos hijos de Cayetana tenían la sociedad a partes iguales.

El conde de Salvatierra explicó en EL MUNDO que su madre pidió en una carta que no le apartaran de la gestión de la Casa. Carlos Alba dijo que eso no era un documento vinculante. Sólo la familia sabe si se cumplió la última voluntad de la duquesa.

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LA CASA DE SU MADRE En el reparto en vida que hizo la duquesa de Alba, a Cayetano le tocó el palacio de Arbaizenea. Se trata de un terreno de 28.000 metros cuadrados situada en San Sebastián. Según el Registro, la casa palacio tiene 478 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas y un pabellón de garajes de 175 metros.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 8 DE JUNIO DE 2019

¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensaje por Invitado » Jue 06 Jun, 2019 3:04 am


Eugenia Martinez de Irujo sobre el conflicto con su hermano Cayetano: "No tiene buen carácter y va por libre"

Eugenia Martinez de Irujo ha dado su versión sobre el conflicto con su hermano Cayetano después de que éste confesara que le habían dejado fuera del 'clan Alba' tras la muerte de su madre.

Hace unas semanas Cayetano Martinez de Irujo declaró que sus dos hermanos le habían apartado del 'clan Alba' y confesó, al mismo tiempo, que le habían dejado fuera del palacio tras la muerte de su madre.

Ante estas declaraciones, su hermana Eugenia Martinez de Irujo ha querido dar su versión de la historia. La hija de Cayetana de Alba ha acudido a un evento de una firma de joyas y no solo ha expresado lo feliz que está con su pareja Narcís Rebollo, sino también como se encuentra la relación con sus hermanos.

"Me llevo bien con mis hermanos. No opino de lo que hablen ellos. Estoy al margen. Yo soy yo y ellos son ellos. Tienen sus disputas y sus diferencias, pero se quieren. Que hagan lo que quieran", revelaba Cayetana ante la prensa.

Sin embargo, parece que ambas versiones de los hermanos no concuerdan, ya que el jinete reconocía que ha tenido que aprender a vivir al margen de palacio después de que sus hermanos "le quitaran todo". Por su parte, la duquesa de Montoro quiere mantenerse al margen de estos asuntos ya que él "a veces no tiene buen cáracter y va por libre". En el vídeo de arriba puedes encontrar la entrevista al completo.



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Eugenia Martínez de Irujo: "Cayetano a veces no tiene buen carácter"
El matrimonio Tous sigue confiando en la duquesa de Montoro después de muchos años de estrecha colaboración. El último fruto de su unión ha sido presentado este miércoles

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¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensaje por Invitado » Mar 04 Jun, 2019 2:24 am

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Cayetano Martínez de Irujo enciende la mecha en la Casa de Alba

El hijo jinete de la fallecida duquesa arremete contra su hermano Carlos y abre interrogantes sobre la situación financiera de la saga

La Casa de Alba tiene tras de sí toda la historia y el peso del linaje que representa, pero eso no la convierte en inmune a las desavenencias entre sus miembros. La situación no es nueva y cada poco se sabe de antiguas y nuevas tensiones entre los seis hermanos que son sus representantes públicos desde la muerte, el 20 de noviembre de 2014, de la matriarca del clan, Cayetana Fitz-James Stuart, más conocida como Cayetana de Alba.

Un título de raigambre que ha recaído en el primogénito, Carlos Fitz-James Stuart (70 años), pero que ante la opinión pública se tambalea con cualquier declaración del resto de hermanos: Alfonso (68 años), Jacobo (64), Fernando (59), Cayetano (56) y Eugenia (50). Hermanos que por no ponerse no se ponen de acuerdo ni en el apellido que utilizan en primer lugar ya que el actual duque ha elegido Fitz-James Stuart, Jacobo ha preferido Siruela de donde ostenta el título de conde, y el resto Martínez de Irujo. Todos ellos de caracteres muy dispares. Serio y circunspecto Carlos; casi desconocidos Alfonso y Fernando; intelectual y editor de prestigio, Jacobo, y más públicos, mundanos y dicharacheros Cayetano y Eugenia.

Pero el encargado de abrir la última espita en el núcleo familiar ha sido Cayetano Martínez de Irujo, IV duque de Arjona y XIV conde de Salvatierra, Grande de España, jinete especializado en saltos, y el más parlanchín de los hermanos, además del más controvertido y mediático.

Ya se conocía su malestar con el hermano mayor por haberle indicado con cariño fraterno tras la muerte de su madre, que debía abandonar la zona del madrileño Palacio de Liria en la que vivía, y por dar por hecho consumado que se debía ir buscando la vida fuera de la protección de la Casa de Alba. Pero desde hace un par de semanas, Cayetano Martínez de Irujo no se corta a la hora de hablar sin filtros sobre la injusticia que a su juicio ha cometido con él su hermano y, en general, lo que él llama 'La Casa'.

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El detonante ha sido el interés propio y ajeno por estar en el candelero tras su regreso a las competiciones hípicas después de pasar por su octava intervención quirúrgica desde 2014 a causa de una obstrucción intestinal con complicaciones. “Te educan sin mentalidad de ganar dinero y al morir mi madre me he quedado en la calle”, afirmó en el programa de televisión Liarla Pardo.
Cualquiera podría pensar que con 51 años que tenía al fallecer su progenitora ya podía haberse dado cuenta de que llegar a fin de mes es un tema harto complicado para muchos españoles, pero a Cayetano Martínez de Irujo le pilló por sorpresa. “Me quedé descolocado”, dijo durante la entrevista. “El 1 de enero de 2015, un mes después de morir mi madre, mi hermano Carlos me quitó de todo: todas las atribuciones que tenía dentro del palacio y dentro de la estructura, me dejó sin sueldo, me dejó en la calle. No tenía ningún ingreso”.

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Según su versión, el varapalo le resultó doblemente extraño porque cinco años antes de la muerte de Cayetana de Alba había dejado su carrera deportiva para dedicarse por completo a llevar La Casa por expreso encargo de su madre. A él se debe que el patrimonio y la actividad de los Alba haya entrado en el siglo XXI, bueno eso “con el esfuerzo de todos los hermanos”. Que no se hayan arruinado del todo porque tuvo la genial idea de reunirse con Felipe González para preguntarle qué podían hacer para que los impuestos de una futura herencia no se los llevara por delante. También fue por él que su madre se enteró de una vez por todas que se había acabado la época de dar propinas de 100 euros porque la fortuna que existía al morir su padre hace 45 años, se había dilapidado. Y fue él quien convenció a la señora duquesa para hacer una donación en vida de los bienes y conseguir ahorrar una cantidad millonaria. Exactamente el resultado de la diferencia entre pagar un futuro impuesto de sucesiones o los correspondientes a una donación.

Todo según su idea de cómo sucedieron las cosas claro, porque el actual duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart se ha limitado a contestar: “No hay que hacerle caso. Es todo mentira. Yo no voy a contestar a esas tonterías”. Cayetano ha llegado a mencionar una carta escrita por su madre en la que pedía que sus hijos trabajaran juntos por el futuro de la Casa de Alba. Un extremo que su hermano Carlos también ha desmentido cuando fue interrogado por La Otra Crónica: “Eso es mentira y si fuera verdad no tiene efecto jurídico ninguno”. Más diplomática ha sido su hermana pequeña, Eugenia Martínez de Irujo, a quien Cayetano siempre ha estado muy unido. En la presentación de su última colección de joyas para la firma Tous, la duquesa de Montoro quitó importancia a las quejas: “A veces no tiene buen carácter y va por libre”. A lo que añadió que cada uno vive su vida y todos son muy independientes. El resto de los hermanos, calla.

En cualquier caso las ganas de hablar de Cayetano Martínez de Irujo han descubierto secretos palaciegos difíciles de cotejar. Por ejemplo que, según estaba estructurada la herencia, tendrían que haber pagado al Estado 42 millones de euros y que, gracias a la donación en vida, consiguieron resolverlo por seis o siete, que es lo que quedaba en las arcas. Que su herencia en metálico, siempre ateniéndose a sus palabras, ha sido cero. Y que muchos de los problemas actuales se deben, a su juicio, a años de falta de gestión y cero control, porque cuando él se hizo cargo de las cosas les “estaba robando hasta el apuntador”. También que su sueño habría sido ser ingeniero agrónomo, pero que dejó la carrera porque Jesús Aguirre, el segundo marido de su madre, que ahora se ha sabido era malísimo con ellos, “le dijo que no iba a trabajar para La Casa”. Una advertencia que a lo mejor podría haberle convencido antes para buscar trabajo fuera de ella.



¿Es Cayetano Martínez de Irujo monárquico? Esta es su sorprendente respuesta en Liarla Pardo
Cristina Pardo se ha quedado alucinada con la respuesta de Cayetano Martínez de Irujo al preguntarle si es o no monárquico.

Cayetano Martínez de Irujo: "Siempre he creído mucho en el PSOE, lo voté con Felipe González"
El aristócrata analiza en Liarla Pardo los resultados electorales del 28A: le sorprendió "la debacle que ha tenido el PP".



La dura crítica de Cayetano Martínez de Irujo a la vestimenta de Pablo Iglesias: "Me parece una falta de respeto"
El aristócrata critica la forma de vestir de Iglesias en los debates: "Yo no voy a la playa en corbata y a una boda en bañador".



Cayetano Martínez de Irujo: "Hay que cambiar la mentalidad de intentar trabajar lo justo para estar subvencionado"
Para el aristócrata el principal problema en España no es Cataluña, sino el paro y la necesidad de que la gente se esfuerce más.


La opinión de Cayetano Martínez de Irujo sobre la exhumación de Franco: "El Valle de los Caídos es un sitio terrible"
El aristócrata critica que con la gestión de la exhumación "han levantado ampollas de la vieja España de la Guerra Civil".


El lado más solidario de Cayetano Martínez de Irujo: acogió a una familia de Afganistán, otra siria y refugiados africanos
Aunque es muy crítico con cierto tipo de inmigración, Cayetano Martínez de Irujo confiesa que ha acogido a refugiados en su casa.


Cayetano Martínez de Irujo: "El flujo de africanos que está viniendo a nuestro país nos puede desgraciar nuestra democracia"
El aristócrata asegura que los "africanos tienen una forma de vivir diferente", mientras que "los árabes son gente mucho más culta y civilizada".


Cómo Felipe González salvó la Casa de Alba: Cayetano Martínez de Irujo lo desvela en Liarla Pardo
Gracias a los consejos del expresidente del Gobierno Cayetano Martínez de Irujo puso gestionar la crisis de la Casa de Alba y salvarlos de la ruina.


Cayetano Martínez de Irujo asegura que él también sufrió la crisis: "No hemos pasado hambre pero necesidad sí"
"Me educaron con una mentalidad de no ganar dinero y me ha costado ser empresario", confiesa el aristócrata.

¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensaje por Invitado » Lun 27 May, 2019 10:29 pm


Así vive la futura Duquesa de Alba Sofía Palazuelo (Duques de Huéscar)

Fernando Fitz James Stuart y Sofía Palazuelo duques de Huescar se casaron en el palacio de Liria hace 7 meses en octubre 2018 boda del otoño en Madrid. Ella es el reclamo y cara visible actual de la Casa de Alba y la futura duquesa de Alba tras la muerte de Cayetana de Alba y el divorcio de Carlos Fitz James Stuart y Matilde Solís, padres de Fernando. El palacio de Liria y de Dueñas son dos inmuebles repletos de arte que SOfía está poniendo cara visible gracias a su imagen renovadora y juventud

¿SE CASA LA DUQUESA DE ALBA?

Mensaje por Invitado » Sab 25 May, 2019 3:46 am

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Palazuelo posa en una de las fuentes del palacio de las Dueñas


Sofía Palazuelo toma las riendas como duquesa consorte

MARINA PINA


Sofía Palazuelo (26) está revitalizando la imagen de la Casa de Alba tan sólo con su presencia. La mujer de Fernando Fitz-James Stuart (28), nuera del duque de Alba y duquesa consorte Huéscar, se ha convertido en los siete meses que lleva dentro de la familia en el mejor reclamo para modernizar y vender la imagen de la casa nobiliaria más importante de España, que afrontaba días de discreción y seriedad tras la muerte de Cayetana de Alba en noviembre de 2014.

Como prueba, su influencia en los palacios familiares. Durante la Feria de Abril, el matrimonio Huéscar se ha alojado en la Casa de las Dueñas, el palacio que Cayetana cedió a su nieto en el testamento. La pareja ha dado un paso más en su agenda pública y mientras en los años anteriores se paseaban por el recinto ferial junto al duque de Alba, este año lo han hecho en solitario, coincidiendo en varias casetas con Carlos Alba. Además, en su casa han alojado a amigos y han dado una de las principales fiestas de la Feria. No sólo eso, las redes sociales de las Dueñas -que es un Bien de Interés Cultural y se puede visitar- han utilizado un posado de Sofía sentada en una de las fuentes del patio como reclamo turístico del palacio. "Compartimos esta bonita foto de Sofía Palazuelo en el jardín del Palacio durante la Feria de Abril. ¡Qué bonito recuerdo!", escriben.

Desde que se convirtiera en duquesa consorte, Palazuelo se ha sumado a los actos sociales y culturales a los que acuden los Alba y ha tomado parte de las riendas de la Casa. "Ella está asesorando para la próxima apertura del palacio de Liria", cuenta una persona de dentro del palacio. La casa principal de los Alba se convertirá en un museo que se podrá visitar a diario en los próximos meses y, para ello, la familia apura su reforma.

De momento, el palacio madrileño de los Alba está cerrado al público. "Hasta ahora se podía visitar los primeros viernes del mes en grupos reducidos. Había una lista de espera de tres años que se ha cancelado porque está cerrado para la reforma", cuentan desde el Palacio a LOC. Aunque la mayoría tendrá que esperar para conocer Liria a la apertura oficial, algunos privilegiados ya lo visitan gracias a las relaciones de Sofía.

La duquesa consorte es hija de Sofía Barroso, que está al frente de Around Art Spain, una empresa que se dedica a organizar viajes culturales por España, Portugal, el resto de Europa y Marruecos. Desde hace años, Palazuelo trabaja junto a su madre en esta empresa. Esta semana, Sofía ha ejercido de anfitriona para Tom Savage, director del museo Wintenthur y ex director del Instituto de Arte de Sotheby's en Nueva York. Él, junto a un grupo de estadounidenses, se han alojado durante una semana en el hotel Santo Mauro para descubrir varias joyas de Madrid y Toledo. Han visitado el Palacio de Galiana, el espacio mudéjar que la familia de Sofía posee y donde organiza bodas y eventos. También han conocido la Iglesia de Santa Bárbara y el Museo Sorolla.



Pero sin duda lo que ha dado la exclusividad al viaje ha sido la visita privada al Palacio de Liria, cerrado estos días para extraños. El grupo estuvo en la casa de los Alba el pasado miércoles. "Una maravillosa tarde visitando la increíble colección de los duques de Alba en el palacio de Liria", escribió Tom Savage en sus redes sociales. Una visita que se produjo gracias a los nexos obvios entre la duquesa de Huéscar y el palacio de Liria, donde contrajo matrimonio el pasado octubre.

Desde entonces, los pasos para consolidar la imagen de Palazuelo como figura clave dentro de la casa de Alba se han consolidado. Fernando y Sofía son fijos en el Teatro Real para ver distintas representaciones. Además, Sofía ha sustituido al duque de Alba junto a su marido en varios eventos. Este año, Carlos Fitz-James Stuart no les ha acompañado en la Feria deAbril y tampoco en el Open de tenis de Madrid, donde solía acudir junto a sus hijos.



Sin embargo, el matrimonio ve con frecuencia al duque de Alba. Viven en uno de los pisos que Carlos tiene en las inmediaciones de Liria. Aunque se publicó que el piso de casados era un regalo de boda, en el Registro no aparece ninguna propiedad a nombre del duque de Huéscar. Fernando se prepara para cuando herede el ducado y por eso trabaja con su padre. De momento, es secretario y consejero de Euroexplotaciones agrarias SA, la sociedad presidida por su padre con un capital social de 4,3 millones de euros. También es administrador solidario junto a su madre y su hermano Carlos de Mibor Inversiones, una empresa con un capital de casi medio millón de euros.

Mientras Fernando trabaja con su padre, Sofía hace lo propio con su madre. Dos labores profesionales a medida y que les permiten compaginar con su vertiente social como futuros duques de Alba.

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Mensaje por Invitado » Lun 08 Abr, 2019 3:01 am

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Carlos Fitz-James y Belén Corsini hacen oficial su noviazgo en Sevilla
Acudieron juntos a la boda de los Marqueses de Pickman y se alojaron en Dueñas



Carlos Fitz-James Stuart y Solís, hijo pequeño del Duque de Alba y Matilde Solís, ha dado un paso más en su relación. Como se puede ver en las páginas de la revista ¡HOLA! de esta semana, el Conde de Osorno ha presentado oficialmente a su novia, Belén Corsini, con quien acaba de cumplir cinco meses de noviazgo. La pareja asistió a la boda de los Marqueses de Pickman, en Sevilla, y se alojaron en el histórico palacio de Dueñas. Carlos y Belén son una pareja muy discreta y, aunque salen desde octubre del año pasado, no se dejaron ver juntos hasta diciembre.

Belén Corsini tiene una belleza clásica, con un cierto aire al estilo de Sofía Palazuelo, Duquesa de Huéscar. En el enlace de Carolina Pickman y Yago Murube, hizo un guiño a la capital hispalense, la ciudad preferida de su novio, combinando un vestido de lunares, tendencia esta temporada, con un tocado de rafia, tul y flores rojas y un clutch de rayas y borlón rojo. Como se puede ver en las páginas de ¡HOLA! se mostraron muy sonrientes, demostrando que entre ambos existe una gran complicidad.

El Conde de Osorno tiene 27 años, uno menos que su novia, con quien tiene mucho en común. Sus familias son amigas desde hace años. Belén es hija del empresario Juan Carlos Corsini, perteneciente a la familia fundadora del imperio de la construcción Corsán. Los dos tienen formación en Negocios y disfrutan de la vida en el campo y de los viajes.

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Mensaje por Invitado » Sab 06 Abr, 2019 3:34 am

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BELÉN CORSINI
LA MILLONARIA NOVIA DE CARLOS FITZ-JAMES

Llevan cinco meses juntos y ya no se esconden. El hijo pequeño del duque de Alba ha emparentado con una de las familias financieras más importantes de España. Su novia está presente en las empresas de su padre, que gestiona más de 9 millones de euros.

MARINA PINA


EMPARENTAR CON LOS ALBA es entroncar con una de las familias con más protagonistas de la Historia de España a sus espaldas. Cayetana de Alba fue la aristócrata con más títulos nobiliarios del país y ahora, su hijo Carlos, duque de Alba, se esmera en mantener y dar a conocer el legado familiar. El peso de ser Alba se lo transmite a sus hijos, Fernando, futuro duque, casado con Sofía Palazuelo; y Carlos (27), conde de Osorno. El menor de la familia empieza a despuntar en la vida social madrileña, sobre todo desde que a finales del año pasado se conociera su relación con Belén Corsini (31). En su segundo noviazgo adulto –LOC desveló su primera relación, con Belén de la Hoz–, el conde de Osorno se ha enamorado de un miembro de otra importante familia española, esta vez financiera.

Belén Corsini Calle es la segunda de los cuatro hijos de Juan Carlos Corsini Muñoz y Mónica Calle Rubio, junto a quienes está empadronada en una casa de 652 metros cuadrados en la madrileña calle de General Martínez Campos. Su padre apareció este año en el puesto 185 del suplemento Los 200 más ricos de España, que cada año publica EL MUNDO. Juan Carlos y sus hermanos Jacobo y Cristina son los miembros más adinerados de la Tribu, como se conoce a la prolífica familia Corsini. Su patrimonio se estima en 260 millones de euros y la familia vive de las rentas gracias a la constructora Corsán.

El conde de Osorno y su novia llevan apenas cinco meses de relación, sin embargo, ya han formalizado su noviazgo. Prueba de ello son las foto que esta semana la revista ¡Hola! publicó de la pareja en una boda en Sevilla, donde pasaron el fin de semana y se alojaron en Dueñas.

RELACIÓN SERIA Belén (arriba en una imagen de archivo) y Carlos acudieron a una boda en Sevilla la semana pasada. Se alojaron en la Casa de las Dueñas, muestra de que el noviazgo es cada día más serio.



Ambos son muy discretos y tienen en común un futuro empresarial en las sociedades familiares. Carlos aparece en el Registro vinculado a cuatro empresas. La más importante es Euroexplotaciones Agrarias SA, una sociedad en la que el duque de Alba es presidente y sus hijos consejeros. Tiene un capital social de 4,3 millones de euros. Junto a su padre es también administrador de Castrofresno SL, con un capital social de 1,7 millones de euros. Con su madre, Matilde Solís, administra Mibor Inversiones, con un capital social cercano al medio millón de euros. Desde el pasado 27 de febrero, Carlos ha iniciado su carrera empresarial en solitario. Ese día inscribió en el registro Amura Corp SL, una sociedad que abrió con 3.000 euros y que se dedica a la compraventa e importación de toda clase de productos alimenticios y bebidas.

Como él, Belén está vinculada a varias empresas familiares desde 2016. Es consejera y vicesecretaria de Granja T C del Jarama SA, una empresa dedicada a la agricultura, presidida por su padre, y con un capital social de cinco millones de euros. Sus hermanos también son consejeros de la misma. El mismo cargo ostenta en Agrupación Promotora Rivas Leganés SA, una sociedad familiar dedicada al alquiler de bienes inmuebles y con un capital social de 3,9 millones.

Con una situación financiera parecida, la pareja también comparte una educación similar. Belén estudió en el colegio católico, privado y sólo de chicas Mater Salvatoris. Su novio se formó en Santa María de los Rosales, el colegio al que acude la Princesa de Asturias. Los dos estudiaron empresariales, aunque ella lo hizo en la Universidad Pontificia de Comillas y él completó sus estudios en Boston.

Si los Alba son una prolífica familia –la duquesa tuvo nueve nietos y siete biznietos– a los Corsini les apodan la Tribu por lo numerosos que son. El abuelo de Belén tuvo ocho hijos y cada uno de sus descendientes ha tenido familia numerosa. Belén y Carlos comparten formación, amor y fortuna.


LA OTRA CRÓNICA EL MUNDO SÁBADO 6 DE ABRIL DE 2019

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