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Mensaje por Invitado » Dom 08 Dic, 2019 7:07 pm

Feliz Día de la Inmaculada Concepción, patrona de la legendaria Infantería Española.

¡Felicidades a todos nuestros soldados!

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Mensaje por Invitado » Mié 31 Jul, 2019 11:24 am

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Mensaje por Invitado » Mié 25 Jul, 2018 2:15 pm


SANTIAGO, PATRÓN DE ESPAÑA: UN SANTO BIEN DOCUMENTADO
Hoy, miércoles 25 de julio de 2018, el director de www.hispanidad.com, Eulogio López, asegura que Santiago estaba llamado a ser patrón de España.

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Mensaje por Invitado » Mar 04 Oct, 2016 2:43 am

Santos del día 4 de octubre

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San Francisco de Asís

Memoria de san Francisco, el cual, después de una juventud des preocupada, se convirtió a la vida evangélica en Asís, localidad de la Umbría, encontrando a Cristo sobre todo en los pobres y necesitados, haciéndose pobre él mismo e instituyendo a los Hermanos Menores. Viajando predicó el amor de Dios a todos y llegó incluso a Tierra Santa, mostrando con sus palabras y actitudes su deseo de seguir a Cristo, escogiendo morir recostado sobre la nuda tierra.

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Santa Aurea de París
En París, de nuevo en la Galia, santa Aurea, abadesa, designada por [san Eligio] para regir el monasterio que había fundado dentro de la ciudad según la Regla de san Columbano, en el cual llegaron a vivir trescientas vírgenes.

San Petronio de Bolonia
En Bolonia, de la Emilia, san Petronio, obispo, que pasó de las responsabilidades políticas a la función sacerdotal, y enseñó con sus escritos y su ejemplo la realidad del oficio episcopal (c. 450).

San Quintín de Turón
En la región de la Galia Turonense, san Quintín, mártir (s. VI).

Beato Alfredo Pellicer Muñoz
En el lugar de Bellreguart, de nuevo en la región valenciana, beato Alfredo Pellicer Muñoz, religioso de la Orden de los Hermanos Menores y mártir, que, en la persecución, la fe en Cristo lo confirmó hasta alcanzar la palma de la victoria.

Beato Enrique Morat Pellicer
En la aldea de Xaraco, en la región de Valencia, en España, beato Enrique Morat Pellicer, presbítero y mártir, que llevó a término su combate por la fe en tiempos de persecución.

Beato José Canet Giner
Cerca de la ciudad de Gandía, en la región de Valencia, beato José Canet Giner, presbítero y mártir, que mereció ser asociado al sacrificio del Salvador por su fidelidad a Cristo.

Santoral del 2 de Diciembre

Mensaje por pio » Sab 02 Dic, 2006 9:17 pm

2 DICIEMBRE


Santos y Santas del día

Blanca de Castilla

Obispos:
Aviziano
Cromacio
Evasio
Nono
Silvano
Valentín

Confesores:
Eloquio
Eusebio


Mártires:
Bibiana
Anatol
Hipólito
Severo
Seguro
Jenaro
Victorino




Bibiana, mártir (siglo IV)


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Ya se menciona en el Liber Pontificalis el culto a la mártir Bibiana cuando se afirma en él que el papa Simplicio (468 - 473) le dedicó una basílica. Restaurada en el siglo XVII por el infatigable papa Urbano VIII quien con su pasión renacentista, además de salvar un monumento antiguo, quiso dejar un testimonio litúrgico del hallazgo incluyendo en el calendario de la Iglesia universal la fiesta de Santa Bibiana en el día 2 de Diciembre. La basílica tiene tres naves divididas por ocho columnas antiguas y contiene una escultura graciosa de la Santa hecha por Bernini. Está situada cerca de la vía férrea, da nombre al túnel por donde se cruza —Arcos de Santa Bibiana— y próxima a la Stazione Termini.

¿Quién fue santa Bibiana? Bernini, todo arte, la representa con los instrumentos del martirio que le dieron la Vida: columna donde fue flagelada, los azotes, la corona del martirio y la sonrisa en su cara. Pero todo ello, con ser verdadero, es cosa común y aplicable a la mayor parte de los mártires cristianos en la Roma pagana, por lo que es decir mucho y, al mismo tiempo, nada acerca de un personaje concreto.

El relato de las actas no es fiable. El siglo VI en donde comienzan a proliferar las actas de los mártires y los escritos aún más tardíos del martirio no son dignos de crédito histórico por las añadiduras apócrifas y contradicciones que contienen. Incluso los datos que se mencionan, como hacer responsable de su martirio al emperador Juliano el Apóstata, adolecen de un pronunciado desinterés cronológico. La leyenda de nuestra santa que relata pormenorizadamente su martirio es una novela ejemplar que aplica un esquema general romano.

Pero es cierto que Santa Bibiana existió y que fue mártir. Posiblemente también existieron su madre Dafrosa y su hermana Demetria cuyos sarcófagos intactos se descubrieron debajo de los dos vasos de vidrio con inscripciones que conservaban las reliquias de la Santa. La historia se remonta como más remoto documento al papa Simplicio que se sitúa en el siglo V. La veneración de esta mártir es anterior al ese dato. Y por ello no está lejos de la verdad histórica la afirmación de que vivió santa Bibiana a finales del siglo III, antes incluso de lo que cantan las actas.

Es, pues, Bibiana una santa de la que poco sabemos por los documentos que pueden aducirse con valoración histórica cierta. Conocemos su existencia y la entrega colmada, definitiva, que de su vida hizo a Dios, dándole un sí apoteósico con el martirio. Todo lo demás ¿qué importa? Al fin y al cabo, las piedras talladas, papiros, pellejos, papeles y datos informáticos en donde pueda constar la historia más completa de cualquier santo no son más que raspar en la corteza sin alcanzar jamás ese núcleo personal de la relación entre el santo —la santa en nuestro caso— y Dios. Lo que consta en los archivos nos puede llevar al reconocimiento de sus virtudes, pero la reciprocidad de amores entre redimido y Redentor es un misterio siempre escondido para la historia y patente sólo cabe Dios.


EL REFRANERO Y EL SANTORAL
Si llueve por Santa Bibiana, llueve tres semanas y si le acompaña su primo San Canuto tres meses juntos.

Si llueve por Santa Bibiana, llueve tres semanas.

Si llueve por Santa Bibiana, cuarenta días y una semana.

Si después de otoño seco llueve por Santa Bibiana, llueve cuarenta días y una semana.


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Santoral del 22 de Noviembre

Mensaje por pio » Mié 22 Nov, 2006 2:11 am

22 NOVIEMBRE


Santos y Santas del día


Virgen y mártir:
Santa Cecilia

Confesores:
Filemón
Apfías
Columbano
Ultán


Mártires:
Agapión
Sisinio
Agapio
Julián
Demetrio
Ulberto
Marcos
Esteban
Mauro

Abades:
Pragmacio, obispo
Daniel
Sabiniano

Abadesas:
Eugenia
Trigida, abadesa de Oña



Santa Cecilia, virgen, mártir de la Iglesia primitiva, patrona de los músicos. († s. III )


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La antigüedad de su martirio y la amplitud de su recuerdo hicieron que su nombre esté presente en el canon de la Misa. También por este motivo, son numerosas las dedicaciones de templos a su nombre y puestos bajo su protección.

Lo extraño es que a pesar de tanta y tan notoria devoción se sepa tan poco de su vida; y digo saber, porque lo que nos ha llegado contado sobre su martirio en la "pasión", escrita muy tardíamente (s. VI), no es fiable desde el punto de vista histórico.

Suelen presentarla como perteneciente a una familia ilustre, de la nobleza romana, del linaje de los Cecilios, anteriores a Cristo y emparentados con Metelos y Pomponios. A Cecilia le señalan como antepasadas a Caya Cecilia y a Cecilia Metea, sin que en realidad sean estos datos demostrables; colocarla dentro de la flor y nata de los patricios romanos podría deberse al vivo deseo de ensalzar la figura de la santa o a la necesidad de cubrir la ausencia de datos con una mera posibilidad.

Dicen que se quedó huérfana desde pequeña, que la instruyó en la fe el obispo Urbano y que se bautizó a los trece años. La presentan los escritos dedicada a la oración, con obras de penitencia y asistiendo a los oficios de culto sin remilgos ni disimulos, aunque los tiempos no estaban para muchos aspavientos. ¡Qué otra cosa podían hacer los dados a la hagiografía si tienen que hablar de la vida de una santa y no disponen de materiales que le sirvan para su intento! Es lógico que apliquen a su figura todas las virtudes que son concebibles en su vida cristiana y quizá también deseen hablar de las que deberían tener los lectores de su vida para sentirse animados a su imitación. Se muestran extremadamente explícitos en hacer mención de la generosidad que Cecilia demostraba con las colas de pobres que se acercaban a la puerta de su casa en la Vía Apia donde siempre había un plato de sopa caliente y unas limosnas. Y aún son más las alabanzas a la santa cuando se explayan en poner de relieve la radicalidad de su fe hasta el punto de formular en su temprana edad un voto de castidad que puso bajo la custodia de su Ángel.

Lo sorprendente para el hombre de nuestro tiempo tan refinado y culto es que contrajo matrimonio con Valeriano y fue en la misma noche de bodas, después de las capitulaciones matrimoniales, cuando manifestó a su esposo el voto de virginidad que había hecho y lo importante que era respetarlo porque era nada menos que su ángel quien la defendería ante cualquier atropello. Pero lo más insólito del caso es que Valeriano -mucho debía amarla- no se sintiera defraudado por tal planteamiento y aceptara la condición de buen grado.

Valeriano y su hermano Tiburcio son dos mártires bien documentados en la iglesia de Roma. Se convirtieron del paganismo a la fe y dieron su vida por ella. Igual que Cecilia que fue condenada a muerte por decapitación, probablemente en tiempos de Marco Aurelio, sin que los primeros golpes de hacha sobre su cuello le llegaran a hacer daño.

Tampoco se sabe muy bien de dónde le viene a la santa su patronazgo sobre la música ni su protección a los amantes de las corcheas. ¿Sería por aquello de que "cantaba a Dios en su corazón"? Eso es lo que sucede cada vez que se reza a Dios con toda el alma. Quizá alguien, al leerlo en su passio, llegó a pensar en Cecilia, soprano acompañada de instrumentos musicales, y luego se decidió a divulgar la figura pintándola con su órgano.

Aunque no siempre fue así; Stefano Maderna, artista no muy conocido, esculpió la figura de santa Cecilia en mármol de Carrara, haciendo una estatua yacente, con las manos entrelazadas, mostrando una el dedo índice y la otra tres, simbolizando la fe inquebrantable en la unidad divina y en la trinidad de personas. En el altar mayor de la iglesia de su nombre, en el Trastévere romano, puede contemplarse la efigie junto a las reliquias milagrosas de la santa.

Como Cecilia ya trasciende el tiempo y está por encima de los defectos humanos que ella sabe comprender y disculpar, atenderá la súplica de los aún viandantes para formar parte un día del maravilloso coro del cielo, sin importarle mucho que seamos sordomudos, tengamos mal oído o no seamos capaces de disfrutar del pentagrama.




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Mensaje por Pruden » Dom 19 Nov, 2006 5:34 am

CRISPÍN

19 de NOVIEMBRE

De la palabra griega krhpiV (crepís), que significa zapato, calzado, se forma el sobrenombre Crepín, que significa zapatero, y que luego, al no tener suficiente acomodo en la lengua española (aunque sí en la francesa, de la que es originario), se asimila al más parecido, que es Crispín, derivado del latín crispinus o crispus, que significa "de cabello rizado, ensortijado" y que nos dará el apellido "Crespo". Por esos caminos laberínticos vino San Crispín a ser elegido por los zapateros como su santo patrono.

Es simpática la leyenda de los hermanos San Crepín y San Crepiniano, llamados también San Crispín y San Crispiniano. Eran dos nobles romanos que fueron enviados a evangelizar las Galias, por lo que son considerados los apóstoles del Norte de Francia. Para no ser onerosos a sus fieles, se mantenían ejerciendo el oficio de zapateros, de ahí su patronazgo sobre ese gremio. En la persecución de Diocleciano,después de atroces tormentos que soportaron estoicamente, fueron decapitados. Esto ocurría en el año 285, en Soissons. Sus cabezas se veneran en Roma, en la iglesia de San Lorenzo, mientras sus cuerpos quedaron en Soissons.Son muy venerados en Francia.

El Santoral hace mención de otros cuatro santos con este mismo nombre, todos ellos de los primeros siglos del cristianismo. A destacar San Crispín obispo, decapitado por profesar la fe de Cristo. Su fiesta se celebra en Écija el 19 de noviembre.

Los nombres poco frecuentes, como éste, no están puestos al azar ni por capricho, sino que responden a una tradición familiar muy arraigada todavía en algunas familias, en virtud de la cual se intenta transmitir al recién nacido, junto con el nombre del abuelo o de la abuela, toda la virtud, toda la energía, toda la carga positiva del nombre, para que no se la lleven consigo los abuelos cuando se vayan de este mundo, sino que quede depositada en sus sucesores.

Si a esto le añadimos los valores que tienen de por sí el nombre y los que tan dignamente lo llevaron, pueden los Crispines sentirse confortados con su nombre. Felicidades a éstos y a los zapateros.

Santoral del 18 de Noviembre

Mensaje por pio » Sab 18 Nov, 2006 12:10 am

18 NOVIEMBRE


Santos y Santas del día


Confesor:
Orículo

Obispo:
Máximo

Mártires:
Román
Bárula
Esiquio
Luciano
Carterio

Beatas y mártires:
María Gabriela de Hinojosa Naveros y compañeras

Abades:
Odón
Teofredo

Monje:
Tomás

Dedicación de las Basílicas de los Apóstoles San Pedro y San Pablo

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Visita virtual a San Pablo Extramuros /San Paolo Fuori le Mura

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Visita virtual a la Plaza de San Pedro/Piazza di San Pietro

La Basílica de San Pedro en el Vaticano y la de San Pablo en la via ostiense son los dos templos más importantes de toda la cristiandad y están edificados respectivamente sobre las tumbas de estos apóstoles.

Recuerdan a todos los cristianos en el mundo que la fe en Cristo se fundamenta en la predicación fiel del Evangelio y en la sangre de los primeros discípulos del Señor que supieron ser leales hasta el martirio.

La memoria de la dedicación de las basílicas de los Santos apóstoles Pedro y Pablo es una nueva ocasión, la cuarta durante el año, para reflexionar sobre la figura y la obra de los dos Príncipes de los apóstoles, y también sobre el culto excepcional que se les tributa a través de los siglos. Llegados al final de su vida, San Pedro y San Pablo fueron llevados por las circunstancias a hacer un pequeño balance de lo que el Señor había obrado por medio de ellos. Escribiendo «a los que han alcanzado una fe, no menos preciosa que la nuestra, mediante la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo», Pedro declaraba entre otras cosas: «considero un deber estimularos con mis exhortaciones mientras habito en esta tienda, que pronto abandonaré según la revelación recibida de nuestro Señor Jesucristo. Pero me esforzaré para que en todo tiempo después de mi partida podáis tener presentes estas cosas. Porque no os dimos a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo en fábulas artificiosamente combinadas, sino como testigos oculares de su majestad... Esta voz bajada del cielo la oímos nosotros cuando estábamos con él en el monte santo» (II Pe 1, 13-18).

Por su parte, San Pablo le confiaba a su «verdadero hijo en la fe», San Timoteo: «Doy gracias a quien me confortó, Cristo Jesús, Señor nuestro, porque me ha juzgado digno de confianza llamándome a su servicio... la gracia de nuestro Señor Jesucristo sobreabundó con la fe y la caridad de Cristo Jesús... Por esto he obtenido yo misericordia, para que mostrase Jesucristo primero en mí toda su longanimidad, para ejemplo de cuantos habían de creer en él para la vida eterna» (I Tim 1, 12-16).

Su cualidad de «salvados», el ministerio entre el pueblo de Dios y, finalmente, el supremo testimonio con el derramamiento de su sangre, atrajeron a San Pedro y a San Pablo un culto del que son clara manifestación las basílicas cuya dedicación se festeja en este día. Esta dedicación la hicieron respectivamente el Papa Silvestre (314-335) y Siricio (384-399).




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Santoral del 17 de Noviembre

Mensaje por pio » Vie 17 Nov, 2006 8:28 pm

17 NOVIEMBRE


Santos y Santas del día

Santa Isabel de Hungría, patrona de Bellas Artes y de la Asociación Nacional de Manicuras.

Obispos:
Gregorio Taumaturgo
Dionisio
Hugo
Aniano
Gregorio de Tours


Mártires:
Acisclo
Victoria
Amón
Alfeo
Zaqueo
Diófilo
Matrona
Tecla
Heraclia

Doctor:
Eugenio

Abadesa:
Ilda

Santa Isabel de Hungría. Viuda. (1207-1231)

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Isabel es una palabra de origen hebreo, que significa: "consagrada a Dios".

Su padre era rey de Hungría y hermano de Santa Eduvigis.

Nacida en 1207, vivió en la tierra solamente 24 años, y fue canonizada o declarada santa, apenas cuatro años después de su muerte.

La Iglesia Católica ha visto en ella un modelo admirable de donación completa de sus bienes y de su vida entera a favor de los pobres y de los enfermos.

A los 15 años ya la habían casado sus padres con el príncipe Luis que tenía 20 años y en su matrimonio tuvieron tres hijos. Se amaron tan intensamente, que ella exclamaba: "Dios mío, si a mi esposo lo amo tantísimo, ¿Cuánto más te debería amar a Ti?". Su principado se llamaba Turingia, y el esposo aceptaba de buen modo las santas exageraciones que Isabel tenía, en repartir a los pobres cuanto encontraba en la casa. Él respondía a los que criticaban: "Cuanto más demos nosotros a los pobres, más nos dará Dios a nosotros".

Cuando ella sólo tenía veinte años y su hijito menor estaba recién nacido, el esposo murió al viajar como Cruzado a defender la Tierra Santa. Casi se desespera al oír la noticia, pero luego aceptó la voluntad de Dios. Renunció a propuestas que le hacían para nuevos matrimonios y decidió que el resto de su vida sería para vivir totalmente pobre y dedicarse a los más pobres.

El sucesor de su marido la desterró del castillo y tuvo que huir con sus tres hijitos, desprovista de toda ayuda material. Ella, que cada día daba de comer a 900 pobres en el castillo, ahora no tenía quién le diera para un desayuno. Pero confiaba totalmente en Dios que no abandona jamás a ninguno de sus hijos. Y entonces sucedió que algunos familiares la recibieron en su casa, y más tarde el rey de Hungría obtuvo que le devolvieran los bienes que le pertenecían como viuda, y con ellos construyó un gran hospital para pobres, y ayudó a muchas familias necesitadas.

Un Viernes Santo, después de las ceremonias, cuando ya habían quitado los manteles a los altares, se arrodilló ante un altar y delante de varios religiosos hizo voto de renunciar a todos sus bienes y de vivir totalmente pobre, como San Francisco de Asís hasta el final de su vida y de dedicarse por completo a ayudar a los más pobres. Cambió sus vestidos de princesa por un simple hábito de hermana franciscana, de tela burda y ordinaria, y los últimos cuatro años de su vida (desde los 20 hasta los 24) estuvo dedicada a atender a los pobrísimos enfermos del hospital que había fundado. Se propuso recorrer calles y campos pidiendo limosna para sus pobres, y vestía como las mujeres más pobres del campo. Vivía en una humilde choza, junto al hospital. Tejía y hasta pescaba, con tal de obtener con qué compararles medicinas a sus enfermitos.

Tenía un director espiritual que para lograrla hacer más santa la trataba muy duramente. Ella exclamaba: "Dios mío, si a este padre le tengo tanto temor, ¿cuánto más te debería temer a Ti, si desobedezco tus mandamientos?"

Cuando era princesa, un día fue al templo vestida con los más exquisitos lujos, pero al ver una imagen de Cristo Crucifiado pensó: "¿Jesús en la Cruz despojado de todo y coronado de espinas, y yo con corona de oro y vestidos lujosos?". Y nunca más volvió a ir con lujos al templo de Dios.

Una vez se encontró un leproso abandonado en el camino, y no teniendo otro sitio en dónde colocarlo por el momento, lo acostó en la cama de su marido que estaba ausente. Llegó este inesperadamente y le contaron el caso. Se fue furioso a regañarla, pero al llegar a la habitación, vio en su cama, no el leproso sino un hermoso crucifijo, chorreante de sangre. Entonces recordó que Jesús paga como hecho a Él mismo cualquier acto de caridad que tenemos para con los pobres.

La gente la llamaba "la mamacita buena".

Uno de los sacerdotes de ese tiempo escribió: "Afirmo delante de Dios que raramente he visto una mujer de una actividad tan intensa, unida a una vida de oración y de contemplación tan elevada". Algunos religiosos franciscanos que la dirigían en su vida de total pobreza, afirman que varias veces, cuando ella regresaba de sus horas de oración, la vieron rodeada de resplandores y que sus ojos brillaban como luces muy resplandecientes.

El mismo emperador Federico II afirmó: "La venerable Isabel, tan amada de Dios, iluminó las tinieblas de este mundo como una estrella luminosa en la noche oscura".

Cuando apenas iba a cumplir sus 24 años, el 17 de noviembre del año 1231, pasó de esta vida a la eternidad. A sus funerales asistieron el emperador Federico II y una multitud tan grande formada por gentes de diversos países y de todas las clases sociales, que los asistentes decían que no se había visto ni quizá se volvería a ver en Alemania un entierro tan concurrido y fervoroso como el de Isabel de Hungría, la patrona de los pobres.

El mismo día de la muerte de la santa, a un hermano lego se le destrozó un brazo en un accidente y estaba en cama sufriendo terribles dolores. De pronto vio a parecer a Isabel en su habitación, vestida con trajes hermosísimos. Él dijo: "¿Señora, Usted que siempre ha vestido trajes tan pobres, por qué ahora tan hermosamente vestida?". Y ella sonriente le dijo: "Es que voy para la gloria. Acabo de morir para la tierra. Estire su brazo que ya ha quedado curado". El paciente estiró el brazo que tenía totalmente destrozado, y la curación fue completa e instantánea.

Dos días después de su entierro, llegó al sepulcro de la santa un monje cisterciense el cual desde hacía varios años sufría un terrible dolor al corazón y ningún médico había logrado aliviarle de su dolencia. Se arrodilló por un buen rato a rezar junto a la tumba de la santa, y de un momento a otro quedó completamente curado de su dolor y de su enfermedad.

Estos milagros y muchos más, movieron al Sumo Pontífice a declararla santa, cuando apenas habían pasado cuatro años de su muerte.

Santa Isabel de Hungría es patrona de la Arquidiócesis de Bogotá.

Que el Señor nos conceda como a su buena Isabel, el don de un gran desprendimiento para dedicar nuestra vida y nuestros bienes a ayudar a los más necesitados.




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Santoral del 14 de Noviembre

Mensaje por pio » Mar 14 Nov, 2006 3:55 am

14 NOVIEMBRE


Santos y Santas del día

Trahamunda de Pontevedra

Confesores:
José Pignatelli
Adeltrudis
Alberico
Andrónico

Obispos:
Antigio
Hipapcio
Jocundo
Vitón
Venerando,

Mártires:
Clementino
Teódoto
Filomeno
Demetrio
Serapión

José Pignatelli, confesor, restaurador de los Jesuitas. (1767-1811)

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Santo español de la ilustre familia Pignatelli uno de cuyos vástagos fue elevado al mismísimo puesto de sucesor de Pedro en la persona del Pontífice Inocencio XII y cuyas raíces se hunden en la historia hasta rayar la leyenda.

Nació en Zaragoza, el 27 de Diciembre del año 1737. Su padre D. Antonio, de la familia de los duques de Monteleón, y su madre Doña María Francisca Moncayo Fernández de Heredia y Blanes. Fue el séptimo de nueve hermanos. Pasa la niñez en Nápoles y su hermana María Francisca es, a la vez que hermana, madre, puesto que perdió la suya cuando tenía José cuatro años.

Se forma entre Zaragoza, Tarragona, Calatayud y Manresa, primero en el colegio de los jesuitas y luego haciendo el noviciado, estudiando filosofía y cursando humanidades. Reside en Zaragoza, ejerciendo el ministerio sacerdotal entre enseñanza y visitas a pobres y encarcelados, todo el tiempo hasta que los jesuitas son expulsados por decreto de Carlos III, en 1767.

Civitacecchia, Córcega, Génova, los veinticuatro años transcurridos en Bolonia (1773-1797) dan testimonio del hombre que les pisó, sabiendo adoptar actitudes de altura humana con los hombres, y de confianza sobrenatural con Dios.

La Orden de San Ignacio ha sido abolida en 1773, sus miembros condenados al destierro y sus bienes confiscados. El último General, Lorenzo Ricci, consume su vida en la prisión del castillo de Sant’ Angelo. Sólo quedan jesuitas con reconocimiento en Prusia y Rusia. Allí tanto Federico como Catalina han soportado las maniobras exteriores y no han publicado los edictos papales, aunque la resistencia de Federico no se prolongará más allá del año 1776. Queda como último reducto la Compañía de Rusia con un reconocimiento verbal primero por parte del Papa Pío VI y oficial después con documento del Papa Pío VII. José de Pignatelli comprende que la restauración legal de la Compañía de Jesús ha de pasar por la adhesión a la Compañía de Rusia. Renueva su profesión religiosa en su capilla privada de Bolonia.

No verá el día en que el Papa Pío VII restaure nuevamente la Compañía de Jesús en toda la Iglesia, el día 7 de Agosto de 1814, pero preparará bien el terreno para que esto sea posible en Roma, en Nápoles, en Sicilia. Formará a nuevos candidatos, reorganizará a antiguos jesuitas españoles e italianos dispersos y buscará nuevas vocaciones que forzosamente han de adherirse, como él mismo, a la Compañía de Rusia. Esta labor la realizará mientras es consejero del duque de Parma, don Fernando de Borbón nieto de Felipe V, y como provincial de Italia por nombramiento del vicario general de Rusia Blanca.

En este esfuerzo colosal, muere en Roma el 15 de Noviembre de 1811, en el alfoz del Coliseo.

Estuvo convencido el santo aragonés de que, si el restablecimiento de su Orden era cosa de Dios, tenía que pasar por el camino de la tribulación, del fracaso, de la humillación, de la cruz, de la vida interior que no se presupone sin humildad, sin confianza.




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Santoral del 13 de Noviembre

Mensaje por pio » Lun 13 Nov, 2006 3:13 pm

13 NOVIEMBRE

Santos y Santas del día


Obispos:
Eugenio
Florido
Leandro


Confesores:
Diego de Alcalá
Estanislao de Kostka
Arcadio
Pascasio
Probo
Eutiquiano
Pablito niño
Homobono


Mártires:
Valentín
Soluto
Víctor

Papas:
Nicolás I

Fundadora:
Francisca Javier Cabrini

Abades:
Leoniano
Pascasio
Donato
Everardo
Marcos



San Leandro, Obispo († c. 600)

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Miembro de una familia hispano-romana de Cartagena, Leandro nació alrededor del año 549.

Otros tres hermanos suyos llegarían a los altares: Fulgencio, Florentina e Isidoro.

Tuvo parte en la conversión al catolicismo de san Hermenegildo y luego de su hermano Recaredo, lográndose con ello la unidad católica de la nación.

Fue Arzobispo de Sevilla y presidió el Concilio III de Toledo (año 589). Su influencia fue decisiva en el desarrollo y esplendor posterior de la iglesia hispano-visigoda.

Murió hacia el año 600 y su cuerpo se trasladó a la catedral hispalense.



Diego de Alcalá, franciscano (c. 1400-1441)

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Diego de Alcalá nació en San Nicolás del Puerto, Sevilla, hacia el año 1400.

Desde muy joven abrazó la vida eremítica, dedicándose por entero a la oración y al trabajo.

Posteriormente ingresó en la Orden franciscana, como hermano lego, y desempeñó con toda humildad los oficios más sencillos.

En 1441 partió como misionero a las Islas Canarias y en 1450 se trasladó a Roma, donde con su oración curó a muchos enfermos de peste. Finalmente regresó a España.

Falleció el 12 de noviembre de 1463 en Alcalá de Henares, donde se veneran sus reliquias.




:priest

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Santoral del 12 de Noviembre

Mensaje por pio » Dom 12 Nov, 2006 5:55 am

12 NOVIEMBRE

Santos y Santas del día


Obispos:
Josafat, mártir
Benigno
Renato
Cuniberto
Esiquio
Rufo
Livino
Leodegario,


Confesores:
Millán (Emiliano) de la Cogolla
Adalberto
Arsacio
Teódulo
Nilo el Sinaíta


Mártires:
Aurelio
Publio
Benedicto
Isaac
Mateo
Cristiano

Abad:
Cumián

Monje:
Parterno



San Josafat, mártir (1580-1623)

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El Cisma de Oriente fue en Julio del 1054. Rusia y las regiones a ella sometidas fueron adhiriéndose al cisma en el decurso del siglo XV. La unión de los rutenos con Roma tuvo lugar a fines del siglo XVI (1595-1596), justo cuando Juan —que así se llamaba el santo— tenía unos 15 años. Había nacido en Vlodimir (Volinia) el año 1580, en el seno de una familia noble. Se bautizó en la Iglesia bizantina separada de Roma.

Pasa a Vilna a formarse y, como es aficionado a la lectura y toma sus preferencias por los temas religiosos, conoció la verdad católica y se adhirió a ella, aunque en Vilna, eran aún pocos los unidos a Roma. Desde este descubrimiento van aumentando en él los deseos de que su pueblo abrace la unión con Roma, heredera de la fe y autoridad de Pedro sobre la que Cristo fundó su Iglesia.

Decide entrar en el monasterio de San Basilio. Ahora ha cambiado el nombre, mantiene la "J" de Juan y se llama Josafat. Desea de modo vehemente la unión de los disidentes con Roma y quiere dedicar todos sus esfuerzos a esta tarea. Vive con mortificación intensa y mucha oración.

Se ordena sacerdote. Por su celo, unos le llaman "el azote de los herejes" y otros "el raptor de almas". Los disidentes fanáticos urden tramas contra él; alguna vez la abofetean. Ejerce el ministerio en varias poblaciones: Zyrowiecz, Byten y Pinsk. Reanima las casas de la Orden y queda sólidamente restablecidos los monasterios de monjas y monjes basilianos.

Nombrado archimandrita de la Santísima Trinidad, de Vilna, en 1614. Por las pocas vocaciones, hace de todo: gobierno del monasterio, predicador, confesor, administrador, cantor y visitador de religiosas. Entre los jóvenes busca vocaciones para la vida monástica. Da impulso unionista en su monasterio renovado.

Cuando es nombrado, contra su querer, por el Papa Paulo V, Arzobispo de Polotsk, se hace inconmensurable su celo y caridad en una archidiócesis infestada por el cisma. En vez de acobardarse ante las dificultades, se crece: arrecia en penitencia y oración. El ejemplo de su austeridad conmueve; la primera autoridad eclesiástica vive de tal modo que, en determinada ocasión, tiene que empeñar su manto episcopal para aliviar a una viuda necesitada. Entregado a su ministerio pastoral, rehuye inmiscuirse en política, restaura la catedral, edifica iglesias, erige monasterios, escribe ilustrando el Primado de Pedro y defiende el patrimonio de la Iglesia. Su actividad, su fuerza moral y su vida interior suscita envidias y celos porque la Rusia blanca, rejuvenecida, se está pasando al lado de Roma.

Hasta tal punto llama la atención lo que está sucediendo en torno a Josafat que el Patriarca disidente de Jerusalén, Teófanes, viaja de incógnito y consagra obispos cismáticos en secreto para situarlos en sedes rutenas unidas ya a Roma con el fin de contrarrestar la actividad exitosa de Josafat. En Polotsk se sitúa a Melecio Smotricio que recibe el encargo de entorpecer, disminuir y eliminar si fuera posible la eficiencia unionista de Josafat. Aumentan las calumnias y las intrigas. Las armas que utiliza el arzobispo en la presente guerra a muerte entre disidentes y unionistas son la oración, la humildad sincera, la caridad exquisita y las frecuentes visitas pastorales para animar a los fieles y alentar a los pusilánimes. En una de ellas encontrará la muerte. En la que hace a Vitebsk. Aquí se urde una trama para asesinarlo en su propio domicilio. Un tumulto de mujerzuelas y populacho enloquecido invade su domicilio donde es lastimosamente ultrajado, vapuleado y tratado a hachazos; los promotores del alboroto han sido un presbítero llamado Elías con la complicidad de clérigos cismáticos. Sacado a rastras a la calle le rematan con dos disparos de lombarda en la cabeza. Su cuerpo fue arrojado al río Duna atadas sendas piedras a los pies y a la cabeza. Al cabo de cinco días son rescatados sus restos del agua, trasladados a la catedral de Vitebsk y poco después a la sede arzobispal de Polotsk. El arzobispo rival de Josafat, Melecio, una vez convertido, hará profesión de fe católica en Roma el 26 de Febrero del año 1627 ante el papa.

La persecución contra la Iglesia Católica y contra Roma en las regiones de Rusia y Rusia blanca, no es sólo cosa de los siglos XIX y XX. La fe de los rutenos y ucranianos, dentro y fuera del país, son el puntal más fuerte de la Iglesia católica oriental unida a Roma y la esperanza del retorno a la unión.




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Santoral del 11 de Noviembre

Mensaje por pio » Sab 11 Nov, 2006 1:49 am

11 NOVIEMBRE

Santos y Santas del día


Presbíteros:
Moisés


Confesores:
Audencio
Difánog
Erasmo
Finán
Jocunda
Pasarión

Mártires:
Catalina
Mercurio
Maurino

Catalina de Alejandría, virgen y mártir († s. IV)

Imagen

La veneración de los restos de santa Catalina en el monte Sinaí y la celebridad del monasterio ortodoxo que lleva su nombre y que los guarda ha hecho que casi haya disminuido la figura del mismo Moisés. Se la venera tanto en Oriente como en Occidente. Los aficionados al saber la tienen como patrona.

Nada sabemos con certeza histórica del lugar y fecha de su nacimiento. La historia nos tiene velado el nombre de sus padres. Los datos de su muerte, según la "passio", son tardíos y están pletóricos de elementos espureos. Por esto, algún historiador ha llegado a pensar que quizá esta santa nunca haya existido. Así, Catalina de Alejandría sería un personaje aleccionador salido de la literatura para ilustrar la vida de los cristianos y estimularles en su fidelidad a la fe. De todos modos es seguro que la fantasía ha rellenado los huecos en el curso del tiempo.

Se la presenta como una joven de extremada belleza y aún mayor inteligencia. Perteneciente a una familia noble. Residente en Alejandría. Versada en los conocimientos filosóficos de la época y buscadora incansable de la verdad. Movida por la fe cristiana, se bautiza. Su vida está enmarcada en el siglo IV, cuando Maximino Daia se ha hecho Augusto del Imperio de Oriente. Sí, le ha tocado compartir el tiempo con este "hombre semibárbaro, fiera salvaje del Danubio, que habían soltado en las cultas ciudades del Oriente", según lo describe el padre Urbel, o, con términos de Lactancio, "el mundo para él era un juguete". Recrimina al emperador su conducta y lo enmudece con sus rectos razonamientos. Enfrentada con los sabios del imperio, descubre sus sofismas e incluso se convierten después de la dialéctica bizantina. Aparece como vencedora en la palestra de la razón y vencida por la fuerza de las armas en el martirio de rueda con cuchillas que llegan a saltar hiriendo a sus propios verdugos y por la espada que corta su cabeza de un tajo.

Sea lo que fuere en cuanto se refiere a la historia comprobable, lo cierto es que la figura de nuestra santa lleva en sí la impronta de lo recto y sublime que es dar la vida por la Verdad que con toda fortaleza se busca y una vez encontrada se posee firmemente hasta la muerte. Esto es lo que atestigua la tradición, la leyenda y el arte.

¡Que bien nos vendrían hoy unas cuantas Catalinas que sepan ser mártires por la Verdad que es lo mismo que ser de Él testigos!




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Santoral del 9 de Noviembre

Mensaje por pio » Jue 09 Nov, 2006 2:09 am

9 NOVIEMBRE

Santos y Santas del día

Nuestra Señora de la Almudena

Confesores:
Teodoro
Eustolia
Sopatra


Nuestra Señora de la Almudena, Patrona de la Archidiócesis de Madrid

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La Virgen de la Almudena está unida, desde el primer momento, a la historia cristiana de Madrid.

Según una tradición, avalada por la historia, el 9 de noviembre del año 1085, se rasgó el frente de una torre de la muralla de la Puerta de la Vega y apareció una imagen de la Virgen, que los cristianos madrileños habían ocultado.

Existe documentación del año 1382, en que se nombra con el título de "Almudena" a una imagen de la Virgen, a la que el pueblo de Madrid siempre ha venerado con singular devoción.

La imagen actual de la Virgen de la Almudena fue coronada solemnemente el 10 de Noviembre de 1948 y declarada patrona de la diócesis de Madrid por el papa Pablo VI el 1 de julio de 1977.

También hoy, a cualquier hara del día y de la noche, se venera cariñosamente por los madrileños la imagen en piedra de Nuestra Señora de la Almudena situada en los muros del complejo catedralicio.



Mártires:
Orestes
Alejandro


Obispos:
Agripino
Benigno
Timoteo
Ursino

Eremitas:
Erefrido


:priest

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Santoral del 8 de Noviembre

Mensaje por pio » Mié 08 Nov, 2006 2:58 am

8 NOVIEMBRE

Santos y Santas del día

Mártires:
Los 4 Santos Coronados: Segundo, Severiano, Carpóforo, Victoriano
Primo
Macario
Justo
Amaranto

Vida y obras de los Cuatro Santos Coronados ( † c. a. 304 )

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La iglesia de los Cuatro Santos Coronados que hay en Roma fue levantada en el siglo IV y destruida por los normandos. En el siglo XII la reconstruyó el papa Pascual II. Los frescos de Juan de San Giovanni (1630) representan, en su cúpula, la historia de los mártires cuyas reliquias guarda el templo.

Las actas del martirio son antiguas e históricamente fiables, aunque aparecen alteradas en algunos puntos.

Fueron cuatro hermanos a quienes los cristianos dieron el nombre genérico de "Coronados" desde el principio, pero que tenían sus nombres propios como cualquiera: Severo, Severino, Carpóforo y Victoriano.

Se han ganado la confianza de la superioridad por su buen comportamiento, su sentido de responsabilidad y buenos servicios como soldados. Son cristianos y su proceder es cabal tanto en el ejército por su lealtad altamente probada, como en la asistencia a los actos cultuales en las catacumbas donde se celebran los misterios de la fe; visten como lo que son, ayudan a los pobres y gozan de la simpatía general; a nadie ocultan su fe cristiana; más, ella misma les anima al cumplimiento de sus deberes profesionales.

Diocleciano ha decidido depurar el ejército de cristianos porque ve en ellos los fantasmas de la posible rebeldía, de la traición y de la pérdida del poder. Se han publicado los edictos y los cuatro hermanos son apresados y llevados a la presencia del emperador. Este les muestra su estima, les hacer ver las ventajas que supone seguir a su servicio, los llama a la sensatez y les hace caer en la cuenta de la locura que supone pertenecer a la secta del Crucificado judío del que poco pueden esperar. Anima a sus jóvenes soldados con promesas que auguran una vida profesional sin tropiezos. Pero, ninguna de sus lisonjas ha sido capaz de torcer el ánimo de los cuatro soldados. Como último recurso, manda que se les lleve ante una estatua del dios Esculapio, donde, ante toda la multitud, era difícil que se negaran a sacrificar, aunque sólo fuera por las insignias militares que llevaban consigo.

Los cuatro son llamados a ofrecer incienso a los dioses para ser como los demás. Ellos, bien fácil lo tuvieron con la tentación de una vida futura resuelta y de una carrera profesional plena, pero se niegan a poner unos granos de incienso ante los pebeteros del dios romano Esculapio, con lo que hubieran cumplido. Es más; allí mismo hacen pública manifestación de su fe en el único Dios verdadero.

Llega entonces la prometida y terrible tortura de los azotes con instrumentos crueles para procurar la claudicación; estalla el soniquete de los látigos y las barras. Las espaldas ensangrentadas, el cuerpo roto, la debilidad aumenta y la muerte llega sin la protesta de los soldados leales al emperador, y, además, creyentes en la religión de Cristo.

Cuenta la historia —pero esto es lo que menos importa— que cinco días estuvieron expuestos sus cuerpos, sin que llegaran a sufrir ningún estragamiento, al alcance de los perros famélicos.

Luego, los cristianos los sepultaron en el arenal de la via Labicana, el papa Melquiades manda celebrar su fiesta y el papa Honorio construyó en su honor el templo que conserva sus reliquias.

Cuando la vida se llena de pragmatismo, y se anhela todo aquello que le proporciona felicidad, el hombre pervierte su existencia buscando sólo lo que juzga útil para su triunfo. Pero ese pragmatismo utilitario evidencia la pérdida de otra dimensión esencial al hombre. Los "Coronados" creían en Dios, en la vida eterna y... confiaban alcanzarla. Eso les hizo más libres... ni siquiera les estorbó la entrega de su vida.


Abadesas:
Matrona

Confesores:
Eufrosina
Hugo

Obispos:
Mauro
Godofredo
Wilchado

Abades:
Gregorio
Tisilo


:priest

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